Me faltaron abrazos. Gracias abuela D.E.P.
10-ago-2008 12:57
#1
|
El barrio, Palomeras. Mi hermana y yo, mediados de los 80. Mi madre fallece en accidente de trafico. Yo 3 años, mi hermana 2. Finales de los ochenta, mi padre dice "adiós" y nunca más vuelve. Yo 5 años, mi hermana 4. Mi abuela 70. Ella se queda con nosotros. Nos acoge. Y reparte su pequeña pensión para alimentar 3 bocas. Nunca nos sobró nada, pero nunca nos faltó nada. Recuerdo tardes de invierno, muy largas, en el barrio. Mi abuela era mi madre y mi padre y mi amiga. Desde el balcon de esa 4 planta, dandome voces por destrozar los pantalones jugando al futbol en el parque de mi barrio. Lo que hacian todas las madres. Nunca me puso una mano encima, ni a mí ni a mi hermana. Muchas veces lo hubiese merecido, mi rebeldia y mis amistades eran buena razón para ello. Eramos jovenes. Día a dia, hora a hora, minuto a minuto, luchando. Que mujer, que luchadora. Pudo con todo y contra todos. Nunca conoceré a nadie así. Las canas no le robaron nunca la sonrisa. Todo lo que os imagineis que pueden hacer un padre y un madre estaba concetrada en ello, imaginaros toda una vida, cada cosa que hacen un padre y una madre ella lo hizo: hablar con los profesores, los regalos de navidad, ensañarme a montar en bici, obligarme a que me pusiera el casco, luchar contra viento y marea para que mi hermana no llorase por sus amores...todo lo hizo todo. Crecimos, siempre estuvo ahí, siguió ahí. Para todo. Nuestra rebeldia no la cansó un segundo, no la hizo dar un paso atrás. Poco a poco el tiempo vencia su cuerpo, pero no a ella. Era 2007 y ella levaba toda una vida luchando por todos. Ahora eramos mi hermana y yo la que cuidabamos de ella. Los que la abrazabamos y peinábamos por la manaña. Los que le haciamos la comida día tras día. Los que la dabamos un beso de buenas noches. Los que día tras día la animábamos. Perdió el habla. Yo lloré. Y lloré. Y lloré. Se me iba. Tanto amor no podría morir nunca, nunca pensé que llegaría. Me cegué con ella, mi hermana y yo no nos separamos un minuto de ella durante esos últimos 4 meses. Todo era poco. Su mano ya no me agarraba con tanta fuerza como lo había hecho siempre, como cuando me llevaba al colegio con 10 años. Como cuando la acompañaba a comprar. Como cuando me arrastraba de la calle a casa a las 3 de la mañana. Dios. Como te hecho de menos abuela. Cuandó volví de trabajar. Era verano. Un dia cualquiera. Abrí la puerta y no había nadie. Mi abuela no estaba. No hizo falta que nadie me dijese nada. Llamé a mi hermana. No lo cogió. No podía hablar mi niña. Estaba destrozada. Llamé a Pilar, mi vecina. Me abrazó. Lloró. Me dijo donde estaban, solo eso, nada más. Llamé a unos amigos. Yo no podía conducir en esos momentos. Todo el camino llorando. El corazón me apretaba. No lloreis por mi nos solía decir cuando aún hablaba y cuida de tu hermana. Lo hago abuela no te preocupes. Ya se la habían llevado al tanatorio. Mi hermana me abrazó. Allí estaban muchos vecinos y amigos del barrio. Algunos familiares. Ya está. Toda historia tiene su fin, y este es el de la mía. Tuyas son las palabras que te dedique esos 5 minutos que pedi estar a solas contigo. Te lo dedico abuela. Nos vemos arriba. |
10-ago-2008 13:03
#7
|
lo siento amigo, animos, me ha faltado poco para llorar; y que lo superes y nunca la olvides s2 y animos para la familia para tu hermana y para ti |
10-ago-2008 13:07
#8
|
Lo siento. No obstante, y a pesar de la temática es de los mejores posts que he leido en forocoches. ¿Y qué mejor homenaje a tu abuela que ponerle 5 estrellas? Me has emocionado mucho con esas palabras. |
10-ago-2008 13:07
#10
|
Que pedazo abuela,y bien por ti y tu hermana por cuidarla en sus ultimos dias. Descanse en Paz. ![]() P.D:No viene a cuento pero,lo de tu padre imperdonable. |
10-ago-2008 13:14
#14
tengo un nudo en la garganta y la vista nubladilla de leer esas palabras ![]() Animo tio, se fuerte, y cuida de tu hermana. Tu abuela está orgullosa de vostros
|
10-ago-2008 13:14
#15
|
Lo siento mucho, Descanse En Paz tu abuela. Seguid haciendo que se sienta orgullosa de vosotros desde allá donde esté. Un saludo |
10-ago-2008 13:17
#17
Me has hecho emocionarme amigo. Seguro que ahora está en paz, viéndoos desde arriba. Ánimo y adelante!! Que grande tu abuela. Lo siento.DEP. |
10-ago-2008 13:20
#18
|
El barrio, Palomeras. Mi hermana y yo, mediados de los 80. Mi madre fallece en accidente de trafico. Yo 3 años, mi hermana 2. Finales de los ochenta, mi padre dice "adiós" y nunca más vuelve. Yo 5 años, mi hermana 4. Mi abuela 70. Ella se queda con nosotros. Nos acoge. Y reparte su pequeña pensión para alimentar 3 bocas.
Nunca nos sobró nada, pero nunca nos faltó nada. Recuerdo tardes de invierno, muy largas, en el barrio. Mi abuela era mi madre y mi padre y mi amiga. Desde el balcon de esa 4 planta, dandome voces por destrozar los pantalones jugando al futbol en el parque de mi barrio. Lo que hacian todas las madres. Nunca me puso una mano encima, ni a mí ni a mi hermana. Muchas veces lo hubiese merecido, mi rebeldia y mis amistades eran buena razón para ello. Eramos jovenes. Día a dia, hora a hora, minuto a minuto, luchando. Que mujer, que luchadora. Pudo con todo y contra todos. Nunca conoceré a nadie así. Las canas no le robaron nunca la sonrisa. Todo lo que os imagineis que pueden hacer un padre y un madre estaba concetrada en ello, imaginaros toda una vida, cada cosa que hacen un padre y una madre ella lo hizo: hablar con los profesores, los regalos de navidad, ensañarme a montar en bici, obligarme a que me pusiera el casco, luchar contra viento y marea para que mi hermana no llorase por sus amores...todo lo hizo todo. Crecimos, siempre estuvo ahí, siguió ahí. Para todo. Nuestra rebeldia no la cansó un segundo, no la hizo dar un paso atrás. Poco a poco el tiempo vencia su cuerpo, pero no a ella. Era 2007 y ella levaba toda una vida luchando por todos. Ahora eramos mi hermana y yo la que cuidabamos de ella. Los que la abrazabamos y peinábamos por la manaña. Los que le haciamos la comida día tras día. Los que la dabamos un beso de buenas noches. Los que día tras día la animábamos. Perdió el habla. Yo lloré. Y lloré. Y lloré. Se me iba. Tanto amor no podría morir nunca, nunca pensé que llegaría. Me cegué con ella, mi hermana y yo no nos separamos un minuto de ella durante esos últimos 4 meses. Todo era poco. Su mano ya no me agarraba con tanta fuerza como lo había hecho siempre, como cuando me llevaba al colegio con 10 años. Como cuando la acompañaba a comprar. Como cuando me arrastraba de la calle a casa a las 3 de la mañana. Dios. Como te hecho de menos abuela. Cuandó volví de trabajar. Era verano. Un dia cualquiera. Abrí la puerta y no había nadie. Mi abuela no estaba. No hizo falta que nadie me dijese nada. Llamé a mi hermana. No lo cogió. No podía hablar mi niña. Estaba destrozada. Llamé a Pilar, mi vecina. Me abrazó. Lloró. Me dijo donde estaban, solo eso, nada más. Llamé a unos amigos. Yo no podía conducir en esos momentos. Todo el camino llorando. El corazón me apretaba. No lloreis por mi nos solía decir cuando aún hablaba y cuida de tu hermana. Lo hago abuela no te preocupes. Ya se la habían llevado al tanatorio. Mi hermana me abrazó. Allí estaban muchos vecinos y amigos del barrio. Algunos familiares. Ya está. Toda historia tiene su fin, y este es el de la mía. Tuyas son las palabras que te dedique esos 5 minutos que pedi estar a solas contigo. Te lo dedico abuela. Nos vemos arriba. |
10-ago-2008 13:23
#23
Yo no sé de donde ha salido el texto solo se que estoy llorando ya que yo estoy en una situación parecida aunque por suerte mi abuela a día de hoy está sana.
|
10-ago-2008 13:25
#25
|
El barrio, Palomeras. Mi hermana y yo, mediados de los 80. Mi madre fallece en accidente de trafico. Yo 3 años, mi hermana 2. Finales de los ochenta, mi padre dice "adiós" y nunca más vuelve. Yo 5 años, mi hermana 4. Mi abuela 70. Ella se queda con nosotros. Nos acoge. Y reparte su pequeña pensión para alimentar 3 bocas.
Nunca nos sobró nada, pero nunca nos faltó nada. Recuerdo tardes de invierno, muy largas, en el barrio. Mi abuela era mi madre y mi padre y mi amiga. Desde el balcon de esa 4 planta, dandome voces por destrozar los pantalones jugando al futbol en el parque de mi barrio. Lo que hacian todas las madres. Nunca me puso una mano encima, ni a mí ni a mi hermana. Muchas veces lo hubiese merecido, mi rebeldia y mis amistades eran buena razón para ello. Eramos jovenes. Día a dia, hora a hora, minuto a minuto, luchando. Que mujer, que luchadora. Pudo con todo y contra todos. Nunca conoceré a nadie así. Las canas no le robaron nunca la sonrisa. Todo lo que os imagineis que pueden hacer un padre y un madre estaba concetrada en ello, imaginaros toda una vida, cada cosa que hacen un padre y una madre ella lo hizo: hablar con los profesores, los regalos de navidad, ensañarme a montar en bici, obligarme a que me pusiera el casco, luchar contra viento y marea para que mi hermana no llorase por sus amores...todo lo hizo todo. Crecimos, siempre estuvo ahí, siguió ahí. Para todo. Nuestra rebeldia no la cansó un segundo, no la hizo dar un paso atrás. Poco a poco el tiempo vencia su cuerpo, pero no a ella. Era 2007 y ella levaba toda una vida luchando por todos. Ahora eramos mi hermana y yo la que cuidabamos de ella. Los que la abrazabamos y peinábamos por la manaña. Los que le haciamos la comida día tras día. Los que la dabamos un beso de buenas noches. Los que día tras día la animábamos. Perdió el habla. Yo lloré. Y lloré. Y lloré. Se me iba. Tanto amor no podría morir nunca, nunca pensé que llegaría. Me cegué con ella, mi hermana y yo no nos separamos un minuto de ella durante esos últimos 4 meses. Todo era poco. Su mano ya no me agarraba con tanta fuerza como lo había hecho siempre, como cuando me llevaba al colegio con 10 años. Como cuando la acompañaba a comprar. Como cuando me arrastraba de la calle a casa a las 3 de la mañana. Dios. Como te hecho de menos abuela. Cuandó volví de trabajar. Era verano. Un dia cualquiera. Abrí la puerta y no había nadie. Mi abuela no estaba. No hizo falta que nadie me dijese nada. Llamé a mi hermana. No lo cogió. No podía hablar mi niña. Estaba destrozada. Llamé a Pilar, mi vecina. Me abrazó. Lloró. Me dijo donde estaban, solo eso, nada más. Llamé a unos amigos. Yo no podía conducir en esos momentos. Todo el camino llorando. El corazón me apretaba. No lloreis por mi nos solía decir cuando aún hablaba y cuida de tu hermana. Lo hago abuela no te preocupes. Ya se la habían llevado al tanatorio. Mi hermana me abrazó. Allí estaban muchos vecinos y amigos del barrio. Algunos familiares. Ya está. Toda historia tiene su fin, y este es el de la mía. Tuyas son las palabras que te dedique esos 5 minutos que pedi estar a solas contigo. Te lo dedico abuela. Nos vemos arriba. d.e.p. |
10-ago-2008 13:28
#28
| copy paste o lo que sea , solo decir que el autor del tema me puso los ojos llorosos y los pelos de los brazos como escarpias. |
Bonitas palabras
