Hechos del 6 de Octubre de 1934: revolución en Cataluña en Cataluña
15-oct-2011 16:18
#1
Nota: sin querer he repetido "en Cataluña" en el título una vez, pido disculpas y comprensión ![]() Hola a todos, como he visto que había algún hilo dónde se estaba hablando del hecho de que hoy hace 71 años que fusilaron a Lluís Companys y el hecho más famoso en el que se vió involucrado fué el de la proclamación del Estado Catalán el 6 de Octubre de 1934, he decidido abrir un post con toda la información que he podido recopilar respecto a dichos sucesos, intentando adjuntar el máximo de discursos textuales de los diferentes personajes involucrados en aquellos sucesos para garantizar una mínima rigurosidad histórica. Hechos del 6 de Octubre de 1934: revolución en Cataluña
![]() ![]() ![]() ANTECEDENTES Tras la dictadura de Primo de Rivera (1923-1930), el rey Alfonso XIII pretendió una transición ordenada hacia un régimen democrático, cuyo primer paso consistía en la convocatoria de elecciones municipales, fijadas para el 12 de abril de 1931. Antes, en agosto de 1930, los partidos republicanos se habían reunido y firmado el pacto de San Sebastián. El pacto, firmado también por representantes de los partidos nacionalistas catalanes, Manuel Carrasco Formiguera (Acción Catalana), Matías Mallol Bosch (Acción Republicana de Cataluña), y Jaume Aiguader (Estat Català de Francesc Macià, uno de los grupos que formarían poco más tarde Esquerra Republicana de Catalunya), incluía el compromiso de dar una solución jurídica al problema catalán, mediante la creación de un gobierno autónomo cuyas competencias serían definidas mediante un estatuto de autonomía aprobado por las Cortes españolas. En Cataluña, concurrieron a las elecciones municipales cuatro grupos además de los monárquicos: a la derecha, la Lliga Regionalista; en el centro, el nuevo Partit Catalanista Republicà (Acció Catalana Republicana), fruto de la fusión entre Acción Catalana y Acción Republicana de Cataluña; a la izquierda, la recién creada Esquerra Republicana de Catalunya. Al margen de los partidos catalanistas, radicales y socialistas reproducían la Conjunción Republicano-Socialista del resto de España. Los resultados mostraron un arrollador triunfo de ERC, que llevaron a su líder, Francesc Macià, a proclamar el 14 de abril, a través de una emisora de radio y en catalán, la República Catalana como Estado integrante de la Federación Ibérica (por la mañana, Companys había proclamado la República desde el balcón del Ayuntamiento de Barcelona): Catalanes: Interpretando el sentimiento y los anhelos del pueblo que nos acaba de dar su sufragio, proclamo la República Catalana como Estado integrante de la Federación Ibérica. De acuerdo con el Presidente de la República española Señor Niceto Alcalá Zamora, con el que hemos ratificado los acuerdos adoptados en el Pacto de San Sebastián, me hago cargo provisionalmente de las funciones de Presidente del Gobierno de Cataluña, esperando que el pueblo español y el catalán expresen cúal es en estos momentos su voluntad... A las pocas horas, se proclamaba en Madrid la Segunda República. La iniciativa de Macià, que según algunos historiadores, no pretendía romper con el pacto con la Conjunción Republicano-Socialista, sino quemar etapas en un proceso de federalización de los pueblos peninsulares, en la confianza de que ésta sería la fórmula aceptada por el régimen triunfante, constituía, de hecho, la violación del Pacto de San Sebastián, sobre todo dado que aún no existían Cortes Constituyentes. Aunque el gobierno provisional de la República descalificó inicialmente la proclamación, la visita a Barcelona el 17 de abril de los ministros Marcelino Domingo, Luis Nicolau d'Olwer (catalanes ambos) y Fernando de los Ríos permitió la reconducción de la situación. Los nacionalistas catalanes renunciaban al Estado catalán a cambio del restablecimiento provisional de la Generalidad de Cataluña (decreto del presidente provisional, Niceto Alcalá Zamora, el 21 de abril), con Francesc Macià como primer Presidente de la institución y presencia de todos los partidos republicanos y de izquierdas catalanes, y la ratificación por las Cortes Constituyentes de un Estatuto de Autonomía elaborado por las fuerzas políticas catalanas y aprobado en plebiscito por los ciudadanos de Cataluña. El 9 de septiembre de 1932 las Cortes Españolas aprobaron, tras fuertes recortes el Estatuto de Autonomía (el conocido como Estatuto de Núria), y a las pocas semanas, se celebraban elecciones al Parlamento de Cataluña, con nuevo triunfo arrollador de ERC, que conseguía 56 de los 85 escaños en juego. El Parlamento se constituía el 6 de diciembre, con Lluís Companys como primer Presidente de la cámara legislativa, y ERC formaba un gobierno monocolor. En enero de 1934 la autonomía catalana asumía facultades judiciales con la creación del Tribunal de Casación de Cataluña, así como nuevos poderes ejecutivos, incluyendo los de Orden Público al desaparecer de la estructura política la figura de los gobernadores civiles, que representaban al Estado español en Cataluña. Antes, el día de Navidad de 1933 moría el presidente Macià. El 1 de enero de 1934 era elegido Lluís Companys para sucederlo. Mientras, en noviembre de 1933 se celebraron las segundas elecciones generales del periodo republicano, que fueron ganadas por la CEDA de José María Gil-Robles, con casi 120 escaños. En segundo lugar quedó el Partido Republicano Radical de Alejandro Lerroux, con poco más de cien escaños. Los socialistas perdieron la mitad de sus escaños y los republicanos de izquierda quedaron virtualmente barridos de la cámara. Las diferencias políticas entre el gobierno de izquierda de la Generalidad y los gobiernos de centroderecha de España, inicialmente sólo radicales, dificultaban las relaciones entre ambos poderes y el normal ejercicio de la autonomía. En Cataluña, uno de los principales propósitos del presidente Companys, uno de los fundadores de la Unió de Rabassaires, era la de realizar una reforma agraria adaptada a las especificidades del campo catalán, en el que miles de pequeños agricultores dedicados al cultivo de la uva, no disponían de la propiedad de la tierra, sino que la cultivaban bajo contratos a largo plazo (rabassa morta). El programa de la Unió de Rabassaires propugnaba el acceso a la propiedad de la tierra por parte de los pequeños agricultores, los rabassaires. Así, el Parlamento de Cataluña aprobó, el 12 de abril de 1934, la Ley de Contratos de Cultivo (equivalente de la ley de arrendamientos estatal que no pudo ser aprobada en las Cortes Españolas en el verano de 1933), la cual garantizaba a los rabassaires la explotación de tierras durante un mínimo de seis años y la posibilidad de comprar las parcelas tras cultivarlas 18. Ello llevó a la derecha catalana de la Lliga, representante de los terratenientes catalanes, y que colaboraba en las Cortes Españolas con la CEDA, a reclamar la declaración de inconstitucionalidad de la ley, pidiéndole al gobierno Samper que recurriese la ley ante el Tribunal de Garantías Constitucionales, cosa que hizo. El recurso se basaba en una presunta invasión de competencias estatales, las referentes a las obligaciones contractuales, en tanto que la Generalidad aducía que en virtud del Estatuto, le correspondía la legislación en materia de política social agraria. El 8 de junio de 1934, el tribunal declaró, por 10 votos a 13 y sin que muchos de sus integrantes hubiesen oído el caso, incompetente al Parlamento de Cataluña sobre el tema y anuló por tanto la ley. Este hecho creó una grave crisis política entre Madrid y Barcelona (incluyendo la retirada de los diputados de ERC de las Cortes Españolas) y una considerable exacerbación nacionalista, que favorecía las actividades paramilitares y la propaganda separatista de las Joventuts d'Estat Català, dirigidas por Josep Dencàs. Los días anteriores Dencàs logró la consejería de Gobernación el 18 de septiembre, en tanto que a Miquel Badia, de ERC, se le encargan los servicios de Orden Público de Cataluña. El día 2 de octubre cae el gobierno del radical Ricardo Samper, que había tratado de llegar a un acuerdo sobre la ley de contratos con Companys y dos días después Alejandro Lerroux forma un gobierno en el que entraban por primera vez ministros de la CEDA. Inmediatamente se declarada una huelga general en toda España. El 5 de octubre, la Alianza Obrera de Cataluña también declara la huelga general, sin el apoyo de la CNT, y Barcelona queda paralizada. Dencàs, por su cuenta, hace detener algunos dirigentes anarquistas. Los escamots de Estat Català van mal armados y están poco preparados. Las fuerzas de orden público que puede utilizar la Generalidad se limitan a unos centenares de mozos de escuadra. La Alianza Obrera a duras penas moviliza un millar de personas al no tener el apoyo ni de la CNT ni de la Unió de Rabassaires. La Alianza Obrera y Estat Català perseguían objetivos diferentes —la revolución social los unos, el golpe de Estado separatista los otros—, pero, careciendo de medios, no pudieron arrebatar la iniciativa al gobierno de la Generalidad. Todos estos ingredientes hacen que las movilizaciones se disuelvan la tarde del 6 de octubre. Prácticamente no hubo actos de violencia en Barcelona y escasísimos en el resto de Cataluña. LOS SUCESOS DEL 6 DE OCTUBRE Introducción Barcelona despertó el 6 de octubre de 1934 bajo un profundo silencio. Se repartía por sus calles una proclama con este título: «La República Catalana», que decía así: La Alianza Obrera, amalgama de escamots (en español: pelotones. Creados por Miguel Badía, germen miliciano de un ejército revolucionario y secesionista), socialistas catalanistas, elementos del Centro Autonomista de Dependientes del Comercio y de la Industria y comunistas-trostkystas del grupo de Andrés Nin, empiezan a ser los conductores de la agitación. Se incautan del Fomento del Trabajo Nacional en la Puerta del Ángel instalando allí su Cuartel General. Redactan una proclama que fijan en los sitios céntricos de la ciudad. En ella se dice: Conferencia entre Lluís Companys y el consejero Dencàs A las nueve de la mañana del día 6 de octubre, el Presidente Companys se dirigió a Gobernación para mostrar al consejero de Gobernación José Dencás Puigdollers dos manifiestos y a la vez solicitarle su parecer. Uno de los documentos lo había redactado Juan Lluhí Vallescà y estaba concebido en términos de ferviente republicanismo. El otro lo había escrito el propio Luis Companys, logrando ligar los conceptos de república y de nacionalismo para proclamar el Estado catalán dentro de la República Federal Española. Dencás se inclinó por el del Presidente, si bien no interpretaba su manera de pensar, ya que él era partidario de una declaración de independencia total de Cataluña. Acto seguido José Dencás preguntó al Presidente si creía oportuno que diese orden de movilización y de reparto de armas, siendo la respuesta de Companys afirmativa. José Dencás ordenó a Miguel Badía Capell (autonombrado general en cap de las Fuerzas de Orden Público) el inmediato reparto de armas a los escamots y el llamamiento a los rabassaires (del catalán ‘rabassa’, el viñedo que era explotado por el aparcero que había plantado la viña)de los pueblos cercanos para que acudieran a Barcelona. En la Ciudad Condal había cuatro depósitos de armas: uno en la Consejería de Justicia y Derecho, otro en la de Gobernación; otro en un centro de Las Corts y el cuarto en la Avenida de San Andrés. Estas armas, fueron entregadas a los cuatro mil hombres distribuidos por los alrededores de Barcelona. En algunas calles comenzaron la distribución de fusiles y pistolas transportadas en camiones. Según un informe del general Domingo Batet, «se repartieron públicamente armas cortas y largas y comenzaron a circular grupos armados». José Dencás ordenó al comandante Enrique Pérez Farrás que concentrara 400 Mozos de Escuadra en el Palacio de la Generalidad. La distribución de los mandos era la siguiente: Miguel Badía, con 3.400 paisanos armados; Coll y Llach, comisario general, con 3.200 guardias de Asalto, a la vez que enviaba emisarios por toda Cataluña con instrucciones detalladas y órdenes de movilización. Se disponía en aquel momento definitivo del siguiente arsenal: “1.200 Winchester; 800 Remington; 400 màusers; 1.500 pistolas; 100.000 balas de Winchester; 15.000 bales de màuser; 15.000 bales de pistola; 2.000 bombas de mano; 800 botellas de líquid inflamable; 800 botellas de gases lacrimògenos; 2 aparatos lanzahumo; 1 camión blindado: 300 Kg de dinamita.” Este día Azaña se había entrevistado, en el hotel Colón, con el consejero de Justicia catalán Juan Lluhí Vallescà. Este le enseñó el manifiesto que leería Companys para que le diese el visto bueno, Azaña lo corrigió de su puño y letra solo en un párrafo, donde Companys ponía Estado catalán independiente Azaña puso “Estado catalán dentro de la República Federal Española”. Alocución de Dencàs Hacia el mediodía, José Dencás pronunció las siguientes palabras Preparativos de la proclamación Por la tarde, a partir de la cinco, fueron llegando a la Generalidad comisiones y representaciones, algunas de las cuales pasaban en compañía de diputados al antedespacho de la Presidencia, donde al parecer se celebraba una reunión. A las seis y media de la tarde, los consejeros abandonaron el Consejo que había venido celebrándose y se dirigieron rápidamente a sus Departamentos respectivos. En la reunión acababa de tomarse el acuerdo de proclamar el Estado catalán y ofrecer refugio al Gobierno provisional de la República federal española en el territorio catalán, hasta que las circunstancias le permitieran instalarse en la capitalidad del Estado. Momentos más tarde, el Presidente Companys ordenó a los Mozos de Escuadra que despejaran todas las dependencias del palacio y que en éste no permanecieran más que aquellos que hubieran de cumplir una misión determinada. Entrevistas trascendentales El comandante militar de Barcelona, general Domingo Batet Mestres, se encontraba en la «Casa dels Canonges», para conferenciar con el Presidente Luis Companys.La entrevista fue breve y en ella el general manifestó al Presidente que las órdenes que había recibido del Gobierno le habían de obligar, en caso de un posible alzamiento, a proceder con toda la energía del fuero militar, y que como medida previa había ordenado el desarme de determinada unidad y que fueran subidas al castillo de Montjuich piezas de artillería pesada. En la plaza de la República A las 6:30 de la tarde comenzaron a afluir a la Plaza de Cataluña grupos de escamots y de afiliados a los partidos nacionalistas. Cuando los congregados sumaban varios millares, se organizó la manifestación precedida por dos pancartas en las que se podía leer: «Alianza Obrera», «Exigimos la independencia catalana».La muchedumbre, entonando Els Segadors, Santa Espina, La Marsellesa, El Virolai y el Cant de la Senyera, penetró en la Plaza de la República. Poco después de las siete y media regresó a la Generalidad el consejero de Gobernación, señor Dencás, acompañado de los directivos de las agrupaciones de «Estat Català» La masa humana apiñada en la Plaza de la República y calles adyacentes, llegó al frenesí al aparecer el Presidente Companys en el balcón del histórico salón de San Jorge, siendo saludado con entusiastas aplausos y vivas a la libertad de Cataluña. El público, que se mostraba excitadísimo –y buena parte del cual esgrimía armas– no cesó en sus aclamaciones hasta que el Presidente hizo ademán de que iba a dirigir la palabra. Discurso de Companys El Presidente dio entonces lectura a la siguiente alocución que le había sido facilitada momentos antes por uno de los que formaban el grupo: Discurso de Ventura Gassol A continuación, Ventura Gassol pronunció el siguiente discurso: A continuación fue izada la bandera catalana con grandes aplausos, pero con las protestas de un grupo que era portador de una bandera de «Estat Català» (la cuatribarrada con la estrella) y pretendía que fuera aquélla la que ondeara, hasta que desde el balcón se les exhortó a mostrar disciplina a las órdenes del Presidente. Al abandonar Companys el balcón le esperaban las felicitaciones y plácemes de los consejeros, diputados y correligionarios. Cuando recibió los parabienes del diputado Soler i Plà, el Presidente de la Generalidad dijo en voz alta: A poco, fue despejándose la plaza, quedando algunos grupos que disolvían los Mozos de Escuadra. El Consejo de la Generalitat notifica la proclamación al mando militar de Cataluña Después del acto de la Plaza de la República, el presidente Companys, llamó telefónicamente al general Batet manifestándole que en aquel momento acababa de proclamar el Estado Catalán. El comandante militar le replicó: «Como catalán, como español y como hombre de humanidad, siento mucho lo ocurrido, pues es un mazazo que me da en la cabeza. Asunto de tanta gravedad no puedo resolverlo en un momento, y si usted ha tenido muchos días para meditarlo, justo es que yo necesite siquiera el plazo de uno, antes de resolver.» Además le notificó que no podía darse por enterado a través de una llamada telefónica y que esperaba que el Consejo se lo comunicara en regla. En vista de ello, el Presidente ordenó fuera redactada la correspondiente comunicación, dando cuenta al general del acuerdo tomado por el Gobierno y refrendado por el Parlamento y por el pueblo que había asistido a la proclamación. Fue encargado de hacer llegar dicha comunicación a manos del general Batet el diputado y Director de Trabajo, Juan Tauler. Al recogerlo el general Batet exclamó: «Ya sé de qué se trata.» El mensajero interrogó: ¿Tiene respuesta? «De momento, no, replicó Batet. En todo caso, después.» Al regresar Tauler a la Generalidad los consejeros tuvieron un breve cambio de impresiones, después se reunieron a cenar en dos improvisados comedores: uno en el antedespacho del Presidente, para el Gobierno, y otro en la Secretaría, para los invitados. Companys, con los consejeros Juan Lluhí Vallescà y Ventura Gassol Rovira, cenó en las habitaciones de la residencia presidencial, que se comunicaba por una galería con la Generalidad. Cuando era servido el primer plato llegó hasta los reunidos el fragor de las primeras descargas con que se iniciaba el levantamiento. El Bando declarando el Estado de Guerra Prevenciones anexas al Bando La reunión en el Pleno Municipal Minutos antes de las diez de la noche comenzaron a llegar al Ayuntamiento los concejales convocados. Todos ellos pasaron seguidamente al pequeño salón del Consistorio, donde debía reunirse el Pleno. Este, que duró veinte minutos escasos, comenzó poco después. Como en realidad se trató de una sesión verdaderamente histórica, reproducimos textualmente el acta levantada. Decía así: El presidente manifestó que se leería una proposición presentada por distintos consejeros, dando cuenta el secretario de la misma. La proposición dice así: Se levantó a defenderla el señor Pi y Suñer, glosando sus conceptos y pidiendo al Pleno que la aprobase. Durán y Ventosa se opusieron, en nombre de la minoría de Lliga Catalana, extendiéndose en consideraciones para demostrar la improcedencia de dicha proposición. Rectificaron ambos, sosteniendo sus respectivos puntos de vista. El señor Estanislao Durán Reynals y Ventosa pidió votación nominal, que dio el siguiente resultado: Votaron que sí: Mori, Rosell, Granier Barrera, Pumarola, Cordomí, Junyent, Cortés, Hurtado, Gispert, Bernades, Altaba, Codó, Salvadó, Pla, Pi y Suñer, Ventós, Estanislao Durán Reynals, Vilalta, Martínez Cuenca, Carbonell y Oliva, y el presidente Escofet. Total: 22. Dijeron que no: Durán y Ventosa, Sagarra, Federico Roda, Ventura Vendrell, Andrés Bausili Sanromá, Condolá, Saltor y Calderó. Total: 8. Dado cuenta del resultado, el presidente declara aprobada la proposición y se levanta la sesión a la 1 de la madrugada. LA RENDICIÓN Recopilando la situación de aquel momento Al acabar el discurso, Companys comunica sus deseos al capitán general de Cataluña y general en jefe de la IV División Orgánica, con sede en Barcelona, el general Batet, catalán de ideas moderadas, pidiéndole que se pusiera a sus órdenes. El general parlamenta con Enrique Pérez Farrás, el jefe de los Mozos de Escuadra, para pedirle que se presente en la Capitanía para ponerse a sus órdenes. Éste le responde que sólo obedece al presidente de la Generalidad. Batet habla con el presidente del Consejo de Ministros, Lerroux y, siguiendo sus órdenes, proclama el estado de guerra. Lo que hasta entonces habían sido fuegos de artificio, entonces se convirtieron en un polvorín. Ese anochecer se construyeron barricadas, se distribuyeron grupos armados por las calles y se preparó a los edificios oficiales para la resistencia. La Generalidad se defiende con un centenar de mozos de escuadra, la Alianza Obrera ocupa el local de Fomento del Trabajo Nacional en la Vía Layetana con unos 400 hombres, los partidarios del PSOE se concentran en la Casa del Pueblo, y en general los grupos con fusiles están preparados a los locales de La Falç, Nosaltres Sols! y el CADCI (Centre Autonomista de Dependents del Comerç i de la Indústria). Cerca de las once, una compañía de infantería llega al CADCI desde dónde empiezan a disparar resultando muertos un sargento y heridos otros siete militares. Se ordena el bombardeo de artillería sobre el centro resultando muertos Jaume Compte, Manuel González Alba y Amadeu Bardina, dirigentes del Partit Català Proletari. El resto son capturados. Mientras, Dencàs, Badia y otros miembros de ERC, junto con un centenar de hombres pésimamente armados, se hacen fuertes en la Vía Layetana frente el asedio bien equipado del ejército. Paralelamente, una columna de artillería llega a la Plaza de la República (actual Plaza de San Jaume) informando a Pérez Farrás de que tienen órdenes de tomar los dos edificios oficiales. Tras un tiroteo, los mozos se repliegan al Ayuntamiento. El asedio se amplía con la llegada de una compañía de ametralladoras. El general Batet, a pesar de tener órdenes estrictas de atacar por parte del ministro de la Guerra, y a sabiendas de que tenía la situación completamente controlada, dejó pasar el rato esperando la rendición. A las seis de la mañana, Companys comunica a Batet su rendición. Esa noche, Dencàs había huido. La rendición Las tropas entran al Palacio y detienen a Companys y los diputados Josep Tarradellas, Antoni Xirau, Joan Casanellas, Estanislau Ruiz, y al presidente del parlamento Joan Casanovas. Acto seguido detienen también en el Ayuntamiento a Carles Pi i Sunyer y a los concejales de ERC que le seguían. Los apresados fueron trasladados al buque Uruguay anclado en el puerto de Barcelona y reconvertido en prisión. Aquella mañana, las calles fueron quedando vacías de gente y todo fue volviendo a la normalidad. Incluso un representante de la CNT aconsejaba por la radio volver al trabajo. Pese a los gravedad de los hechos, se considera que el general Batet consiguió dominar la situación con el mínimo de destrucción y violencia, actitud que le valió ataques de ambos bandos: de la derecha y de algunos sectores militares por un lado (Batet sería fusilado durante la Guerra Civil por los franquistas) y de los insurrectos, por no ponerse a sus órdenes, por otro (por su participación en la sofocamiento de la insurreción obtuvo la Cruz Laureada de San Fernando). En Asturias, en la que se denominó la Revolución de Asturias, los hechos serían mucho más sangrientos con centenares de muertes por el enfrentamiento entre la Guardia Civil y el Ejército contra el Alianza Obrera. CONSECUENCIAS En los combates murieron unas 40 personas. Más de tres mil personas, incluyendo el gobierno de la Generalidad, fueron encarceladas y puestas bajo la jurisdicción de tribunales militares. Los miembros del gobierno de la Generalidad fueron condenados a largas penas de prisión. Companys cumplió pena en Cádiz. Los militares que, formando parte de la insurrección, como Pérez Farrás o Escofet, fueron condenados a muerte, siendo su pena conmutada por la de prisión perpetua por el presidente de la República, Alcalá Zamora. La autonomía catalana fue suspendida indefinidamente por el Gobierno y la Generalidad de Cataluña sustituida por un Consell de la Generalitat designado por el Gobierno y con un presidente denominado gobernador general de Cataluña (el primero el coronel Francisco Jiménez). También fue detenido Azaña, que se encontraba casualmente en Barcelona para asistir a los funerales del que fuera ministro de su gabinete Jaume Carner. Sin embargo, en abril de 1935, el radical Joan Pich i Pon sustituyó como gobernador general de Cataluña a Portela Valladares (que había sucedido en enero al coronel Jiménez), consiguiendo que se devolvieran a la Generalidad, que presidía, casi todas sus competencias. Dirigentes de la Lliga y el Partido Republicano Radical formarían parte de la Generalidad hasta su restauración formal tras las elecciones de febrero de 1936, que supusieron la salida de prisión del gobierno de la Generalidad. Tengo que advertir que podréis encontrar cachos de esta información en "GeneralísimoFranco.com", que creo que recopiló estos datos del mismo autor que al principio del mensaje, pero los he revisado personalmente con los conocimientos que tengo desde el tema y desde mi punto de vista democrático republicano moderado y los veo correctos, meramente ilustrativos e informativos y no valorativos de lo que fué y que además, para mi sorpresa, coinciden en todas las cifras con otras fuentes totalmente contrarias como la siguiente: http://webs.racocatala.cat/cat1714/6octubre1.htm entre muchas otras. El rigor histórico es incuestionable y no hay signos de manipulación, quién los vea que me avise y los editaré. Mi intención es informar y no adoctrinar a la gente, creo que este post respeta la historia tal y como sucedió y no entra en valoraciones. Saludos |
Editado: 15-oct-2011 17:08 -
15-oct-2011 16:21
#2
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Menudo curro te has pegado! La verdad es que ERC arrasó en todas las elecciones en esa época. Espero que si vuelve a ocurrir tot acabe bién y sin una gota de sangre. |
15-oct-2011 17:00
#3
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Ya acabé de poner todo. Ni las derechas ni las izquierdas le perdonaron su actuación, y los franquistas le fusilaron durante la Guerra Civil. Para mí don Domingo Batet, catalán y español como él decía, es un ejemplo de precursor de la tercera España: la España democrática y amante de la democracia y el Estado de Derecho, dentro de las limitaciones morales de aquella época y del intervencionismo de los militares en la política. Un saludo |
Editado: 15-oct-2011 17:05 -
15-oct-2011 17:02
#4
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Ya acabé de poner todo.
Gracias. Yo espero que no ocurra, pero espero que si algo pasa reine la cordura. El general Batet actuó con cordura y mucha inteligencia. Franco ya le estaba mandando buques de Guerra cuando supo lo de la proclamación del Estat Català. Él intentó que hubiera el mínimo número de muertes si es que las tenía que haber, simplemente se limitó a su trabajo. Ni las derechas ni las izquierdas le perdonaron su actuación, y los franquistas le fusilaron durante la Guerra Civil. Para mí don Domingo Batet, catalán y español como él decía, es un ejemplo de la tercera España: la España democrática y amante de la democracia y el Estado de Derecho. Un saludo Muy buen hilo. |
15-oct-2011 17:06
#5
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Batet se mostró fiel a la República y pese a que Queipo de Llano intentó evitar su muerte, Franco hizo caso omiso. Se dice lo siguiente: Batet estuvo muy sereno, muriendo como un militar. Al despedirse de su defensor, le entregó diez o doce pitillos que le quedaban, diciéndole: —Lléveselos usted, que yo no los necesitaré—. Ante el piquete pronunció unas cuantas frases muy correctas, reiterando su fe de cristiano y español. La descarga fue tan precipitada, que el defensor y el padre jesuita que lo asistían tuvieron que apartarse de un brinco
Saludos y gracias por pasarte |
15-oct-2011 17:31
#11
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Gracias espero que te sea útil y te guste. No creo que mi mensaje contenga algo que pueda incomodar a nadie excepto a la gente que no le guste la historia, pues no creo que se entre en ningún momento en valoraciones personales e interprestaciones, simplemente se exponen los hechos con muchos datos y citas históricas.Un saludo y gracias por pasarte Estoy de acuerdo pero no sé a que viene esto ahora aquí. Un saludo |
15-oct-2011 17:34
#12
| Después de leerlo todo, quiero expresar mi admiración por el general Batet. Gran hilo, 5 estrellas. |
15-oct-2011 22:21
#16
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Gracias por el vídeo lo miraré cuando tenga tiempo. Gracias, espero que no te defraude |
15-oct-2011 23:03
#18
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Gracias Sartana! De izquierdas y español, somos pocos pero ahí estamos |
16-oct-2011 00:28
#19
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Me lo acabo de ver entero. 57 minutos entretenidos. El video iba bien, tratando el periodo de una manera más o menos imparcial aunque con un cierto tinte rojillo. Bueno...podía ser perdonable si los autores del video tenían cierta ideología, por lo menos cuenta cosas que por una causa o por otra fue cierto que ocurrieron. Ahora...que llegue julio del 36 y NI SE NOMBRE el asesinato de José Calvo Sotelo, uno de los jefes de la oposición (Rajoy a día de hoy, vamos) como una de las causas del levantamiento militar y la posterior guerra ya me ha acabado de matar. Ascazo de manipulación, me cago en todos sus muertos!
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16-oct-2011 14:12
#22
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Yo también, y espero que alguien me pueda explicar por qué no se habla del asesinato de Calvo Sotelo en todo el video que he citado, siendo un motivo crucial del posterior levantamiento militar
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16-oct-2011 14:15
#23
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Me lo acabo de ver entero.
57 minutos entretenidos. El video iba bien, tratando el periodo de una manera más o menos imparcial aunque con un cierto tinte rojillo. Bueno...podía ser perdonable si los autores del video tenían cierta ideología, por lo menos cuenta cosas que por una causa o por otra fue cierto que ocurrieron. Ahora...que llegue julio del 36 y NI SE NOMBRE el asesinato de José Calvo Sotelo, uno de los jefes de la oposición (Rajoy a día de hoy, vamos) como una de las causas del levantamiento militar y la posterior guerra ya me ha acabado de matar. Ascazo de manipulación, me cago en todos sus muertos! ![]() |
16-oct-2011 14:27
#24
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Eso es lo que ocurre cuando la historia se cuenta desde un punto de vista digamos..."interesado". ¿Y si te digo que Franco fue requerido hasta 4 veces para intervenir y no lo hizo porque respetaba la legalidad de la República y no fue hasta el irreversible momento de cargarse al jefe de la oposición para decidir que aquello ya no tenía remedio y había que terminar de una vez con esa pseudo-democracia de pistoleros republicanos y sindicalistas?
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16-oct-2011 14:30
#25
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Juas!
Eso es lo que ocurre cuando la historia se cuenta desde un punto de vista digamos..."interesado". ¿Y si te digo que Franco fue requerido hasta 4 veces para intervenir y no lo hizo porque respetaba la legalidad de la República y no fue hasta el irreversible momento de cargarse al jefe de la oposición para decidir que aquello ya no tenía remedio y había que terminar de una vez con esa pseudo-democracia de pistoleros republicanos y sindicalistas? ![]() Pero nada, si prefieres creer que un golpe militar se organiza en 2 o 3 días a raíz de un hecho concreto... supongo que se tratará del punto de vista "desinteresado".
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16-oct-2011 14:43
#26
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Lo que tú digas. Los requetés en Navarra llevaban haciendo maniobras y prácticas de tiro desde 1931. Franco no se decidió antes porque no estaba seguro de que fuera a salir todo bien.
Pero nada, si prefieres creer que un golpe militar se organiza en 2 o 3 días a raíz de un hecho concreto... supongo que se tratará del punto de vista "desinteresado". ![]() Y 5 años de preparación golpista son muchos años, ¿No te parece? Sabes que la República fue una casa de putas y aquello era todo menos una democracia. Su destino fue ni más ni menos que el que sufrió, no hay más. |
Editado: 16-oct-2011 14:48 -
16-oct-2011 14:59
#28
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Chico...he leído mis libros de historia y lo que te he contado lo he visto bien argumentado y con mucha coherencia. En 1931 la República no había hecho mas que nacer después de la dictadura de Primo de Rivera. No encuentro ahí la motivación para prepararse a asaltar un régimen que como aquel que dice había recién empezado.
Y 5 años de preparación golpista son muchos años, ¿No te parece? Sabes que la República fue una casa de putas y aquello era todo menos una democracia. Su destino fue ni más ni menos que el que sufrió, no hay más. Me parece ridículo que nos intentes convencer que la causa del golpe de Estado fué el asesinato de Calvo Sotelo. |
16-oct-2011 15:21
#30
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Respecto a lo de Sotelo, yo creo como Izarhorta que las conspiraciones contra la República y el golpe militar ya estaban siendo planeados con anterioridad y estaban condicionadas a las elecciones de febrero del 36, pero el asesinato de Sotelo fué clave para acelerar el golpe y dar a ver a los militares de la verdadera magnitud que había alcanzado el clima de violencia y terrorismo en las calles y de la rapidez con la que debían actuar si querían, bajo sus puntos de vista, "salvar a España" o antes de nada salvar las propias vidsa de ellos mismos y de los que con ellos simpatizaban. Sin duda. De momento no hay noticias de él aunque confío en que se pase si ve el hilo. |
Editado: 16-oct-2011 15:27 -




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