Taxista por un día [Historia]
09-ene-2014 20:05
#1
Buenas tardes, queridos shurman@s. Me dispongo a contaros la historia de mi día como taxista. Como me enrollo mucho la seguiré contando en otro momento, disculpen los tochos. No es que yo ejerza esa profesión, pero un amigo mío que es taxista se fue a pasar el finde' de aniversario con su chica y me dio por hacer la locura o estupidez de ir de taxista por la vida. Él me pidió que los acercase al aeropuerto, y como mi coche estaba estropeado y aprovechando que con su Taxi podríamos aparcar fácilmente decidimos que llevaría su Taxi. Tras la breve despedida a los tortolitos, mi colega me dio las gracias y las llaves de su parking, pero no sería ahí donde llevaría el Taxi... 1. Taxista por un día Fue arrancar el coche y me vino la idea sin más "¿Por qué no, Rama? Eres el puto amo ¡hazlo!". Y claro, cuando tu mente te dice esas cosas tan bonitas es inevitable no hacerle caso. Sabía que lo que pasaba por mi cabeza era además de una insensatez y una ilegalidad, una guarrada a mi colega, porque ni contaba con su permiso para usar su taxi, ni es algo que se deba hacer así como así, ni a un amigo, ni a ninguna persona. Pero vamos, lo tenía clarísimo. No sé si fue el haber vuelto a ver Taxi Driver recientemente, el hecho de que no creyese mucho en el karma o simplemente no pensé que se me volvería a presentar la ocasión de ser taxista (supongo que sacándote el carnet, los permisos y todo el rollo, se presenta "fácil", pero me gusta dramatizarlo todo ). Con el taxi por la autovía volviendo del aeropuerto ya me empecé a montar mis películas de como funcionaría esto. Estaba más emocionado que mi hermana en rebajas, y teniendo el taxi "para mí solo", pensé en la pasta que podría sacar si curraba las 24 horas del día (restando la gasolina y tal) y las "aventuras" que podría vivir. Creo que el estar en paro y soltero me hacía delirar demasiado, pero bueno. Una vez en el centro pensé "Vale, ¿y ahora qué coño hago?". Era evidente que el "secuestro" del taxi era algo improvisado, pero de ahí a no saber ni dónde tenía que parar, ni qué tenía que hacer... Igual me había emocionado en exceso y lo mejor hubiese sido llevarlo a casa de mi amigo y pirarme. Pero no, vi que todavía era muy temprano y había que aprovechar el madrugón, así que me paré en una zona de taxis donde sólo vi 2, busqué en el móvil "Normas de los taxistas" y como no me enteraba de una mierda y era un tochazo tremendo, cerré y me puse a jugar al Candy Crush. No llegué a gastar ni 2 vidas cuando de repente oigo que me hablan por la izquierda. Me giro y veo a una señora mayor que me dijo: -¿Está libre, bonico? -Ehhh, sí, sí... ¿Subes? -Ay como te veía ahí con la luz apagada y con el móvil digo: Este chico está descansando que lleva toda la noche el pobre. Joder con la señora, se sacó la deducción de la chistera y aún así vino a preguntarme si estaba libre aún habiendo 2 taxis más delante. Qué bien, ¿eh? -No, no, tranquila, si acabo de empezar... mi turno y eso... Suba, suba. La señora subió con un par de bolsas en la parte de atrás y se quedó callada unos segundos. Ahí dudé si preguntar yo el destino o si esperar unos instantes a que lo dijese ella. Lo que sí tuve claro era que le iba a dar ya al taxímetro, que para una cosa que sabía como funcionaba no iba a desaprovechar la oportunidad de rascar unos pavis. -Vamos para Ángel Guimerà y ya te digo yo a qué altura me dejas, bonico. -Perfecto, señora. Gracias a esa señora había caido en la cuenta de que hay que apagar o encender la luz verde, que no debería preguntar el destino sino esperar a que lo digan, y que mi amigo se dejó el GPS en casa Por suerte esa calle o avenida, la tenía más o menos clara, de hecho está bastante cerca de donde estábamos y me extrañó que cogiera un taxi pa esa mierda de trayecto, no me parecía tan vieja como para no andar ese tramo. Pero bueno, seguramente se fliparía pensando que podía con las bolsas ella sola y se dejó el carrito en casa y al final quedó owneada, muahah. Mejor para mí. A medida que nos íbamos acercando al supuesto destino, el silencio incómodo sólo lo pudo romper mi fabulosa idea de poner la radio, porque ni yo sabía qué decirle a la señora, ni ella parecía dispuesta a entablar conversación de menos de 10 minutos, y su destino estaba al caer. A los 2-3 minutos me dijo que fuese parando por ahí mismo que sobraba. El taxímetro no subió gran cosa, pero era lo lógico con esa mierda de trayecto. De saberlo la llevaba a caballito a cambio de 5 euros y me ahorraba la gasolina. La mujer se despidió y se bajó. No estuvo mal para ser la primera pasajera. Al menos no tuve que consultar el destino ni se notó que no era taxista. Yo no sabía bien como iba todo el rollo, me quedé unos instantes parado en medio de la calle pensando a donde ir en ese momento y deduje que lo suyo era, o pasearme en una zona transitada esperando a que me parasen, o irme a una parada de taxis de nuevo y esperar ahí. La duda que me surgió era si podía esperar clientes en cualquier parada o si eso iba por zonas. Pensé en volver a buscar por el móvil, pero pa qué, si no me iba a enterar. Viendo que la pintaba mucho parado en medio de la calle decidí avanzar y fui dirección Nuevo Centro por Fernando el Católico con el objetivo de pararme al lado de la estación de Autobuses que ahí suele haber gente siempre. Una vez ahí, vi la para de taxis llena de taxis (fíjate tú, qué cosas) y pensé que como ahí no tenía hueco, lo suyo era ir a la segunda zona cercana donde posiblemente habría parada y fui al Hospital La Fe. En el corto camino desde la estación al Hospital, caí en que tenía el cartel de ocupado y la luz apagada, así que puse el de Libre y surtió efecto de inmediato, pues fue girar la esquina que me llevaría a La Fe y ya había una mujer con una niña cogida de una mano y con la otra estirada pidiéndome que parase. En el momento en el que me paré a su lado, vi que no se montaba ni hacía el amago de ir a abrir ninguna puerta, bajé la ventanilla y le dije extrañado: -¿Señora? ...¿Subes o...? -Ay, perdón, haha. Te habré confundido, el gesto era para mi marido que llega por detrás. Dicho eso miré por el espejo y vi un Mercedes parándose justo detrás de mi y con mi cara de failer le dije que no pasaba nada y me piré rápidamente de ahí. Tremendo retraso, chaval ¿Desde cuándo le haces gestos a tu puto marido para que sepa que eres tú? ¿No se acuerda de tu puta cara o de su hija, o es que ni siquiera es suya, pedazo de guarra? ![]() En fin, mi cabreo provocado por el failazo me hizo marcharme y decidí hacer la de las vueltas esperando a que me paren. Estuve por lo menos 15 minutos como un gilipollas por los alrededores de la zona de Campanar y por pararme no me paró ni la poli cuando me salté un semáforo sin querer. Al rato y viendo que se aproximaban las 10, decidí ir a desayunar algo para darme un descanso y si después la cosa continuaba así de mierder, dejaría mi intento de ser Robert De Niro y me iría a casa. Fue decidir que iba a aparcar para desayunar y ¡tachán!, aparecieron 2 clientas. Con estas no había fail posible porque iba con la ventanilla bajada y escuché claramente el "Taxi, taxi" que tanto deseaba escuchar desde que lo pillé. Me paré justo a su lado para asegurarme de que era yo y no ninguna sorpresa de detrás y les dije: -Buenos días. -Holaaaa -dijeron al unísono- ¿Nos llevas al Bioparc? -continuó una de ellas una vez subieron. -Allá vamos. La verdad es que tenían una pinta de ser unas tontas de la hostia... Esas voces agudas y el tonito del "Hola"... Eso sí, un polvazo también tenían. ![]() Volví a tener suerte con el destino porque el Bioparc estaba bastante cerca y sabía la ubicación de sobra, en cuanto a trayecto no me podía quejar de ninguno de mis primeros clientes. Con estas no hubo problema en el tema de conversación ni me hizo falta poner Los 40 principales para animarlas a comentar algo, desde que entraron al taxi no cayaron las putas cotorras. Menos mal que el trayecto era relativamente corto, si llego a pillar 2 semáforos más en rojo me hubiese enterado hasta del grupo sanguíneo de los chicos con los que perdieron la virginidad. La hostia, pedazo tertulianas Una vez llegamos al Bioparc, les sablé sus 6 leuris y les dije un amable: "Pasadlo bien, chicas". Sonaron varios "jiji's" de mierda antes de decirme "Gracias. Hasta luego". Menudas personajas, tronco... Ya que estaba ahí y mi plan antes de que apareciesen esas 2 petar.das era desayunar, decidí aparcar en el Carrefour que tenía justo al lado y entrar a pillar provisiones. Entré primero en el McDonald's y pretendía pillar el menú desayuno ese de mierda, pero el subidón de 'ser taxista' y sablar a la gente me pudo y dije "Qué coño. Una cafetería como Dios manda, hombre", y así fue. Entré en una cafetería que había al lado como si eso fuese de nivel o algo, y era una pocilga to' rasqui, pero bueno. Me tomé mi tiempo, la verdad, quería arañar minutos antes de volver al puto taxi porque no sabía a donde iría luego ni qué clase de ser despreciable me tocaría soportar. Cuando acabé, decidí entrar en el Carrefour que había y pillar un par de Monsters y algo para picar. No sabía si estaba mal visto que un taxista comiese mientras trabaja, pero como ni era taxista ni lo consideraba mi trabajo, me lo guardé en la guantera por si me entraba hambre y me pillaba lejos de cualquier tienda. Ya fuera del Carrefour decidí dar vueltas cerca del Parque de Cabecera y esperar que con suerte alguna familia feliz que hubiese ido con la intención de pasar la mañana con si hijo en bici y dando de comer a los patos hubiese sufrido un imprevisto como que su hijo se rompiese el brazo cayéndose de la bici o un pato le mordiese la mano... No sé, algo que les obligase a llamar al Señor Rama para llevarles al Hospital 8) Pero nada de eso ocurrió . Di vueltas en vano y empecé a cansarme de un trabajo tan aburrido. Yo me imaginaba algo más americano (como siempre) donde antes de dejar a un cliente ya tendría otro, donde llevaría a un atracador desde el banco hasta su refugio, donde un chulo y su puta discutirían en medio del trayecto y se bajaría la puta con el coche en marcha, etc... Pero qué va, eso era una mierda, me estaba frustrando y arrepintiendo de haber cogido el taxi. En mi momento de bajón, decidí parar y rebuscar dentro del taxi, pues había caido en la cuenta de que normalmente hay una especie de walkie o transmisor especial entre los taxistas y yo no veía nada en el taxi de mi amigo. No sé si lo tenían todos, o era voluntario pero al menos me entretuvo un rato hasta que llegó mi tercer cliente. 2. El 'SinPa' y la discusión El tercer cliente fue el primer varón del día. Sé que puede sonar irrespetuoso, pero el cabronazo olía bastante a mofeta muerta... Fue subirse al taxi y me dieron ganas de bajarme yo. Sin duda, ahí llegaba mi primer motivo para limpiar a fondo el taxi antes de que volviese mi amigo de su viaje. El tío tenía pinta de estar en la treintena más o menos, pero me llevaba una cara más desgastada que yo habiendo dormido las pocas horas que dormí. Tras cerrar la puerta y acomodarse me dijo con una voz grave y rotunda: -Buenos días. A Ausiàs March, por favor. A la altura del Don Bosco me vale. -Perfecto. Volvía a tener suerte porque también sabía llegar hasta ahí. Recordaba esa zona por el pabellón del Valencia Basket (el antiguo Pamesa) y el Parque de Bomberos. Fue el trayecto más largo de los que había hecho hasta ese momento. Vaya casualidad, con el que mejor olía No pasaron ni 5 minutos y el tío, a raíz de haber escuchado algo sobre el Valencia en la radio me dijo: -Menuda temporadita nos estamos marcando, ¿eh? Cada año peor. -Yo es que no soy del Valencia, jaja. Soy madridista, pero bueno, que sí. Toda la razón del mundo... A ver si mejora la cosa. -Uff... Me ha tocado un merengón... Con lo que os gastáis en fichajes nosotros tendríamos ya el campo acabado. Yo no suelo alterarme ni meterme en discusiones futbolísticas así como así, y no iba a ser menos con un desconocido, así que solté un simple "ya ves" y una breve risa falsa esperando que se callase. Tampoco me apetecía hablar mucho que podría intoxicarme con su puto olor. -¿Y no os da vergüenza? A los fieras que os traéis os los pagamos la gente honrada como yo. ¿Tú ves eso justo? Joooooder... Ya empezaba a tocar los huevos el tío. Me vi tentado a soltarle que yo también era una persona honrada, pero no podía decir eso mientras conducía el taxi 'robado' de mi amigo , así que me limité a darle la razón como al impertinente que demostraba ser. -Pues tienes toda la razón del mundo, deberían hacer algo con eso. -Pues claro que tengo razón, coño. Si 'ej' que lo peor de todo es pagar tanta pasta pa luego ganar una mierda. Con el 'Muriño' ese no hicistéis una mierda y ahora con el tío este de la ceja vais a hacer menos. La de cosas que haría yo con ese dinero, amigo... Ayyyy si lo tuviese... Yo es que me cago en su madre . A ese cabrón lo debería meter en la Peña Merengue y que se ceben con él por pesado. Yo que intentaba cortar el rollo amablemente y el cansaliebres no callaba. Al final decidí subirle a la radio levemente y bajar la ventanilla de al lado para que entrase más aire y se le entendiese menos. Pero ni así se dio por aludido el mamón. Siguió rajando y soltando mierdas un rato más hasta que estuvimos cerca de la rotonda de los Anzuelos, en la parte del bulevar donde me desvié hacia Ausiàs March para llevar al Sr.Mofeta a su destino. Pobre del que esperaba la visita de ese cabrón... Una vez cerca del desvío al Salesianos, el tío me dijo que parase por ahí mismo. Me pagó, le di el cambio y se despidió con un tono burlón: -Venga, nano, a ver si este año sí ganáis la Décima. ¡Jajajaja! Ta'luego. -Adiós, y gracias... Ala, a por un ambientador y a echar gasofa. Di la vuelta y fui hacia una gasolinera cercana por la que acabábamos de pasar. Después de respirar el aire puro -purísimo - y echar gasolina, me fui a la parte de La Nueva Fé que estaba justo al lado y rápidamente me pararon dos chavales jovencitos. -Hola, buenas. -Buenos días, chicos. ¿A dónde vamos? -Mira, allá por donde el San Luis, el instituto ¿sabes cuál te digo? Pues por esa zona sobra. -No, mejor que nos deje donde el Don Bosco, -interrumpió el otro chaval- ya vamos p'allá desde el kisoco ¿no? -Va, va sí. Mejor por ahí ¿vale? -Ok, chicos. Vamos para allá. -Si puedes darte un poco de prisa mejor ¿vale? Que vamos apuraos de tiempo, jeje. -Sin problema. Los chavales parecían majos pero estando callados entre ellos no sabía si meter tema de conversación o no. Finalmente me decidí por hacerlo, ya que con el anterior cliente me quedé con las ganas de mantener una conversación medianamente decente, así que les pregunté la típica pregunta que te hace el peluquero cuando eres un niño: -¿De qué equipo sois? -Yo del Valencia, y él del Barça. -Ah, muy bien. ¿Hay piques cuando juegan los dos o qué? Jaja. -Nah, hombre, siempre bien, si siempre ganamos nosotros. Jajaja. -Jajaja. Qué cabrón. -reía el amigo- ¿Y tú de qué equipo? -Del Madrid. Aquí cada uno de uno, jaja. -'Pos' ya ves. Hahaha. La conversación siguió con la temática absurda y predecible, pero no se me ocurrió otro tema para hablar con dos adolescentes, no les iba a preguntar cosas de chicas, además el trayecto era cortito, estábamos bastante cerca de su destino ya. Una vez al lado del Don Bosco, les dije que me avisasen a qué altura querían que parara. Uno de ellos me dijo que siguiese un poco más y que en la esquina parase. Así lo hice, justo en el cruce donde la rotonda dividía varias calles paré. Justo fui a pulsar el taxímetro para imprimir el ticket y antes de que pudiese terminar la frase diciendo el precio escuché ambas puertas abrirse seguidas en centésimas de segundo y vi a los dos chavales salir corriendo a lados distintos. Mi reacción fue la de bajarme e ir tras ellos -lógico- pero no supe a por quien ir, porque ambos se fueron en medio de la carretera jugándose que les atropellasen y no sabía si yo tendría tanta suerte. A la que hice el amago de salir en dirección del chico del Barça, caí inmediatamente de que las llaves del taxi seguían puestas y no se me ocurrió otra cosa mejor cuando iba a quitarlas, que subirme e ir tras ellos en coche, a lo GTA. Fue mala idea, pues del cabreo que me entró y la prisa por ir a por uno de esos 2 cabronazos me impidió ver que en la primera calle que giré persiguiendo al primero de ellos, era dirección prohibida. Metí un frenazo brusco porque vi que a lo lejos venía una oleada de coches bien follados. La que me liaron en un momento esos hijos de puta A la que enderecé el taxi y salí de nuevo a la rotonda en busca de una calle para merodear la zona y ver si me topaba con alguno, caí en la cuenta de que estaba pegadito a la Comisaría de Zapadores. "Me cago en mi puta vida, me acaban de hacer un 'SinPa' al lado de la poli. Menudo primo estoy hecho, joder" Eso me hizo sentirme todavía más ridículo y cabreado porque ningún puto madero andaba en esos momentos por la calle para cazar a esos canallas, pero bueno... mejor eso que cazarme a mí en dirección contraria . Los hijos puta esos me habían desmoralizado, ya no por la pasta, que no era gran cosa, pero es que buff... me tocó mucho los huevos que interactuase con ellos y me pareciesen simpáticos y buenos clientes y ¡zasca! de un momento a otro me hicieron la trama. Pero bueno, aún quedaba un largo día y me mostré optimista pensando que habían llegado muchos clientes seguidos, que la cosa podría ir mejor. Y decidí que a los clientes con aspecto y pinta de correr más que yo, o les encerraba en el taxi hasta que pagasen o les confiscaba la cartera al subir Dos vueltas rápidas por la zona sin éxito me hicieron cambiar el rumbo hacia Peris y Valero para meterme por la parte de Ruzafa - Gran Vía en busca de nuevos clientes. Paré en una zona de taxis de la Gran Vía y fue el rato que más tiempo estuve parado esperando un cliente. Vaya engaño de zona, yo que cuando salía por ahí e intentaba pillar uno a la hora que fuese nunca encontraba, y en ese momento no me quería ni dios. ![]() Después de un tiempo que se me hizo eterno, llegaron por fin los clientes. Se subieron a la parte trasera un chico y una chica que supe que eran pareja nada más sentarse abrazaditos y darse un pico tras decirme el chico que les llevase al Aqua (un centro comercial). Nos pusimos rumbo al Aqua y con la radio a volumen medio, se dejaban escuchar ciertos susurros de la parte de atrás. Yo miraba discretamente por el espejo y me parecía ver la escena de una peli de Ashton Kutcher y Jennifer Aniston, pero conforme avanzaba en el trayecto se iba convirtiendo más bien en el principio de una peli porno La pareja estaba dejándose todo el amor en el taxi de mi amigo y se les iba a terminar para luego, así que decidí pisarle y dejarles cuanto antes en el Aqua, no vaya ser que me pusiese tan cachondo que propusiese un trío con el coche en marcha. Llegamos rápido y casi sin mirarme, me dio la pasta y me dijo "quédate el cambio. Adiós" y se fueron dándose el lote y bien pegados. Esos 2 seguro que irían al hotel de arriba del Aqua porque estaban encendidísimos. Madre mía... Me entró una envidia que decidí hacer un parón para comer algo, ya que no iban a ser ni labios ni tetas, al menos que fuesen un par de hamburguesas del Mc del centro comercial. Media hora después -me entreetuve con el móvil, no soy un puto tritura-hamburguesas ni mastico a cámara lenta- seguí con mi 'aventura' y tras sacar el taxi del parking crucé el puente y me paré al lado de La Ciudad de las Ciéncias. Un hombre y una mujer me vieron parar y vinieron rápido al taxi. Subieron ambos detrás una vez más. (Me sentía un apestado, nadie se había subido de copiloto conmigo, joder. Estaba desesperado ya. Seguro que me paraban 4 personas y una decidía irse andando antes de subir conmigo ). El hombre, una vez dentro, me dijo con tono serio: -A Colón por favor. Y si puede ser rápido, mejor. Antes de que pudiera darle mi aprobado, una señal afirmativa o un simple "vale", oí refunfuñar a la mujer por lo bajo y soltar un "ya empieza...". El hombre, acto seguido le gritó: -¡¿Qué coño pasa ahora?! Lol. Me quedé muy con esa reacción. Esa pareja, o lo que quiera que fuesen, era todo lo contrario a los últimos clientes. Menuda situación incómoda viví. -Déjame en paz, anda. -Contestó la mujer girándole la cabeza al tipo. El hombre insistía y empezó a decirle entre dientes mazo de cosas que sonaban bastante mal y ella intentaba pasar de él, pero el cabrón no cesaba. Yo miraba cada 2 segundos por el espejo y en una de esas él mi pilló mirando y me dijo: -Tú a lo tuyo, ¿estamos? Claro, el muy idiota tenía razón, yo simplemente estaba para llevarles a donde me dijesen, pero joder, parecía que de un momento a otro le iba a soltar un guantazo, y yo soy de esos que no soporta la violencia, y mucho menos de un hombre hacia una mujer. No supe si contestarle o simplemente dejar de mirar por el espejo. Ellos seguían a lo suyo. Sonaban en frases donde por inercia alzaban algo la voz cosas de "los niños", "tu madre siempre igual", "como te vuelva a oír hablar de...". Vaya tela, tú. Ni un puto cliente normal Casi llegando al Centro y a pocos minutos de donde les debía dejar, la mujer explotó y pegándome un susto del 15, me cogió por detrás el hombro y me dijo que parase ahí mismo. Antes de mirar si había alguien detrás y señalar que pararía, el hombre me dijo: -Ni se te ocurra parar. ¡Sigue! -¡Qué pares, joder! -¿Qué hago? ¿Paro o no paro, coño? -solté yo rayado y ya al borde de cabrearme tanto como ellos. -¡QUE SÍ! -¡NO! Como cada uno dijo una cosa y yo estaba hasta los huevos de ambos, me decanté por favorecer a la mujer, que al menos tenía buenas tetas y no me había hablado con chulería como el tonto del tío. Paré y ella rápidamente se bajó del coche y se fue "corriendo" (sí, lo pongo entre comillas porque con los tacones que me llevaba la pobre no podía ni correr) y el marido rápidamente salió tras ella. De risa... "Coño, ¿otros que se quieren ir sin pagar? Y una polla". Me bajé rápidamente -con las llaves en mi mano, jé- y fui tras el tipo. Le cogí por detrás y le dije: -Perdona, me parece muy bien que vayas por ella y tal, pero me tiene que pagar alguien. Apenas pude terminar la frase mientras el hombre se daba media vuelta y sin verlo venir me propinó un puñetazo en toda la cara. Menudo hijo de puta. Me desquilibró un poco hacia atrás pero a la que meneé la cabeza para estabilizarme y ver que volvió a ponerse a correr, corrí como si no hubiese mañana y le plaqué. Una vez en el suelo le tenía a huevo para destrozarle, pero tras el segundo puñetazo noté otro hostión, esta vez por detrás, y caí al suelo. Cuando me giré, vi a la mujer ayudándolo a levantarse. La muy puta me había pegado con el bolso por detrás. Antes de que pudiese levantarme del todo, vino el chico y aprovechó para darme una patada. Volví a caer, pero antes de que lograse darme la segunda me aparté rodando y rápidamente me levanté. Nos volvimos a enzarzar y estampándonos de coche en coche, acabamos cayendo en un arbusto y ahí no separaron 3 tíos a los que vi la cara cuando nos tenían a ambos cogidos y apartados impidiendo que volviésemos a darnos de hostias. Estaba encendido y con las manos llenas de sangre que en ese momento no supe si era mía, de él, o de la regla de la puta de su novia/mujer, pero me cogieron a conciencia los desconocidos esos para que no pudiese volver a por él. Ganas no nos faltaban a ninguno. Los insultos no cesaban, y la chica vino a mirarle el rostro al tipo mientras le acompañaba en los insultos dirigidos hacia mi persona. Yo no dudé en echarle en cara que había parado por ella y que el gilipollas ese la estaba persiguiendo en principio a ella, no a mi. Parece que le afectó porque vino otra vez con el bolso intentando darme la cabrona. La tuvo que coger uno de los 3 tíos que nos separó y se llevaron a la "pareja" lejos de mí mientras el otro me seguía sujetando y tratando de calmarme. La verdad es que ahora en frío se agradece, esas cosas suelen acabar en desgracias y seguro que nos habríamos arrepentido o el hombre o yo. Estábamos rodeados de gente de ambas aceras mirando, y los chicos que nos habían separado venian de un bar de al lado de donde ocurrió todo. El que me estuvo calmando me invitó a entrar al bar para que dejasen de mirarme todos y para limpiarme un poco y mirar si tenía algo. Estuvimos un rato dentro, le conté por encima lo que había pasado y me dio la razón y vio entendible que me liase a hostias con aquel hombre. Yo le di las gracias por haber parado eso, pero seguía estando picado y no me apetecía estar ahí rodeado de gente mirando y juzgando sin saber nada, así que justo cuando entraban de nuevo sus 2 colegas, yo me piré despidiéndome tímidamente de ellos y me monté de nuevo en el taxi. En ese momento sonaría mi móvil. Era mi amigo, el dueño del taxi. 3. Más movidas y al rescate. Seguía hipertenso y cabreado, y lo que menos me apetecía en ese momento era hablar con alguien, y menos con mi amigo. Iba a explotar, y para desahogarme un poco me giré y le di un par de puñetazos a los asientos traseros. Bastante retard por mi parte, pues los salpiqué de la sangre de mis manos y encima me hice daño Pero había conseguido que mi colega colgase... O no... volvió a sonar. Algo querría, sino no insistiría. Supuse que me llamaba para avisarme de que ya habían llegado, pero a saber. "¿Qué hago?¿Lo cojo o finjo que estoy dormido?". Dudé unos segundos pero acabé cogiéndolo. -Eyyy, ¿qué pasa, hermano? Te ha costado, eh. Jaja. -¿Qué hay, tío?¿Ya habéis llegado o qué? -Sí sí, hace unos 20 minutos. Vamos a ver si comemos algo aquí en el Hotel y digo "va, voy a llamar a mi taxista favorito", jajaja. -Jajaja, qué cabrón. -Juas... si supiera que su chiste viene siendo verdad...- ¿Y qué tal el viaje?¿El Hotel mola tanto como te vendían por internet? -Hostia que si mola... Menudo pepino. Yo creo que no salimos de aquí, hahaha. Comida, cama y piscina ¿qué más quieres? -Jaja, pues de puta madre, hermano. A disfrutar de la escapa- ¡POM! En ese momento sentí vibrar el taxi por completo y noté el desplazamiento por un golpe por la parte izquierda. Giré la cabeza y vi como se esfumaba a toda hostia el coche rojo que me había dado. Rápidamente arranqué el taxi y salí escopetado a por él. -¡Ven aquí, cabronazo! Escuché un ruido flojo y recordé que tenía la llamada con mi amigo aún activa. Rápidamente puse el altavoz para asegurarme de que no se había enterado del golpe porque si mi coche estaba en el taller, por lógica y deducción podría imaginarse que se lo dieron a su taxi. -¿Qué coño ha sido eso Rama? ¿A quién le dices "cabronazo", tío? -Eeehm... Es que... Estoy jugando. Sí, me pillas jugando al Gran Turismo. Ahora te llamo cuando acabe la carrera. Adiós. Hay que ser gilipollas para creerse eso, pero bueno, había que ganar tiempo y ya se me ocurriría algo mejor. La cosa era que mi amigo no sospechase nada, que ni siquiera sabía el estado del taxi tras el golpe, yo seguía tras el puto coche rojo que se me estaba escapando con tanto semáforo y Ceda. Le volví a ver en un giro brusco que hizo para desviarse a la Gran Vía. Le seguí de inmediato y tuve la suerte de que un semáforo en rojo con coches delante le obligó a parar la huida y me permitió acercarme. No pude parar justo detrás ni a su lado porque le rodearon otros coches, pero pude identificar que era un Focus y que no había gente en la parte trasera. Decidí abrir la puerta con la intención de ir a pata mientras estuviese parado, pero fue abrir la puerta y el semáforo se puso en verde. "Mierda". Cerré y salí lo más rápido que pude y contando con la poca colaboración de los coches que tenía delante En cuanto pillamos la recta de la Gran Vía pude adelantar a varios coches y colocarme cerca del Focus rojo. El muy tonto sabía que no me iba a despegar y me intentó engañar con la mítica de poner el intermitente hacia un lado e irte al otro. Yo sabía que ni de coña se metería a la izquierda y por debajo del túnel, ya estaba demasiado cerca y venían coches por ese carril, así que aceleré y me pegué a él por el costado. Pude ver por la ventanilla que iba solo y que tenía rasgos latinoamericanos. Empecé a pitar como un loco y a decirle que se parase, no me hacía ni puto caso y seguía concentrado en huir. En el giro por la parte de las vías del tren pillamos una recta de un solo carril y me mantuve pegado a él por detrás para que no se me escapase, pues al final del camino de las vías sabía que habría 4 carriles nuevos y tendría margen de maniobra con los coches que aparecerían. Una vez ahí, llegamos al lado de La Pantera Rosa y nos pilló un semáforo en rojo. Ambos paramos y ahí sí que pude bajarme con tiempo y sin miedo a que se lo saltase, pues volvía a tener coches delante. Fui corriendo hacia él y cuando fui a abrir la puerta vi que estaba cerrada y por mucho que grité y grité, el cabrón no se inmutaba y ni bajó la ventana ni nada. Vi que el semáforo empezaba a parpadear y en breves se me podría escapar, así que me tomé la venganza al estilo de Trévor (GTA V) y empecé a darle hostias con la suela a su retrovisor izquierdo. A la tercera se lo descolgué, el semáforo se puso en verde y en el momento en que fue a abrir la puerta para salir a por mi, se la cerré de un empujón, le escupí al cristal y salí corriendo hacia el taxi. Yo lo tenía arrancado y en punto muerto, y como la fila que había delante de mí ya había salido, fue fácil escaparme, peus mientras él se bajaba y venía de nuevo a por mí, le tocó esquivar coches y yo ya había salido. "¡Jajaja! ¡¡ME LA SACOOOOOOOOO!! ¡Jódete, puto Evo Morales! ¡WUUU!" Me flipé vivo y le grité por la ventana mientras huía e iba sacando el dedo por la ventana como Vettel (el dedo de al lado ). Menuda sensación en ese momento de ser el putísimo amo. Claro, la sensación de victoria se me pasó en cuanto caí en la cuenta de que él me había dado un hostión primero y ni me había parado a mirar qué le había hecho al taxi. Decidí pararme en una calle estrecha y poco transitada por si me estuvo siguiendo el cabronazo del Focus. Bajé del coche esperándome lo peor, pero para mi alivio, no fue para tanto la hostia. Tenía un pequeño bollo en la esquina trasera y unas ralladuras en el costado izquierdo de la puerta trasera. Obviamente me tocaría a mí pagarlo porque como no le iba a contar nada de eso a mi amigo, no podríamos hacer ninguna triquiñuela para el seguro. Fuck... La verdad es que me seguía sintiendo un crack por la vendetta improvisada y no me afectó demasiado la hostia, así que seguí con mi plan de ser taxista y me fui en busca de nuevos clientes. Llegué al centro de nuevo, donde había empezado recogiendo a la señora por la mañana. Esperé en la misma parada durante un buen rato y viendo que no venía nadie decidí pirarme de ahí. Soy demasiado impaciente. Tiré por la parte del Ayuntamiento y me puse a dar vueltas por la zona del casco antiguo y tal. Ahí llegaría un nuevo cliente. Vi su brazo levantado y aún con miedo a comerme un nuevo fail, paré. -Buenas tardes. Al Mestalla, por favor. -Buenas. Allá que vamos. No tenía ni idea de que jugase el Valencia, no me sonaba que hubiese liga y me parecia extraño que fuese al campo para nada, pero vamos, él paga y yo llevo, tampoco me importaba mucho lo que fuese a hacer. -¿Juega el Valencia? -No, qué va. He quedao' por ahí y pa no liarte con la calle, ahí mismo me viene bien, hehe. -Ah bueno. Sin problema pues. Me iba a marcar un postureo diciéndole que no se molestase por mí y que me dijese la calle, pero con la suerte que estaba teniendo en los destinos que me pedían pasé de jugármela... A ver si me iba a decir una calle que no sabía y quedaba en ridículo. De repente, el hombre rompe el silencio y me dice con un tono de voz mucho más bajo que antes: -Eh... oye, ve parando por aquí mismo ¿vale? Aquí me sobra. -¿Seguro? Si aún no hemos ni cruzado. ¿No quiere que le deje más cerca? -No, no. En serio, pare por aquí, por favor. -Usted manda. Fui a darle el ticket y el hombre temblando me dio un billete de 10 y me dijo que me quedase el cambio. Se esfumó sin decir nada más. "¿Qué coño le pasa?". Extrañado por el cambio repentino del hombre, me giré y vi el asiento trasero con manchas de sangre. "Claro, los puñetazos... Soy imbécil". El pobre señor se habría asustado al ver la sangre ahí y a saber qué pensaría de mí. En fin, no le culpo. En ese momento decidí que tocaba limpiar el taxi e ir a pegarme una ducha, así que eso hice. Una vez el taxi volvía a estar presentable y sin el olor de un cliente, ni sangre, ni nada por el estilo, decidí darme un descanso y me fui a casa. Me duché y me fui a echar unos Fifas mientras descansaba un poco. [...] Me desperté y lol, eran casi las 22:00. Yo que no soy muy de siestas, me marqué un andaluz nivel 100 y me sobé casi 4 horas. Me cambié, comí algo y decidí que lo mejor sería dejar el taxi en el parking de mi amigo y volver a casa a dormir. Se me había ido de las manos y ya sólo me apetecía descansar. Se acabó la mierda de película que me había montado, no estaba hecho para eso. Subido al taxi de bajón y de camino a casa del colega, me animó ver a un grupito de tías bien buenas que tenían toda la pinta de irse de fiesta. "Qué envidia", pensé. Para sorpresa mía, fue acercarme a ellas y empezaron a hacerme señales de que parase. Yo que tenía decidido que ya había acabado mi aventura como taxista, en principio no quise parar, pero vi que tenía la luz verde puesta y ese motivo junto con el físico de las muchachas fue suficiente para parar Eran 4 (¡Por fin!), así que una se sentó delante conmigo y las otras 3 detrás. Menos mal que había limpiado el taxi antes de irme a casa, sino las espantaba rapidito. -¡Hola, buenas! ¿Nos llevas a Mya, por favor? -Por supuesto. Vamos para allá. Mya es una discoteca que hay en la parte de abajo de La Ciudad de las Ciéncias, y realmente me pillaba cerca, pero claro a ellas con esos taconazos se les haría el camino más largo que a Frodo y Sam, era lógico que pillasen taxi. Mejor para mi vista, vaya. Al principio sólo dijeron dos de ellas un par de frases tontas que el resto rieron y poco más. Al ver ese silencio y que todas andaban mirando el móvil embobadas decidí que había que entablar conversación y marcarse una jugada de fucker. Total, si salía mal y fichaban al taxi o al taxista iban a failear porque yo no volvería a coger ese taxi nunca. Muahaha. -Bueno...de fiesta un rato, ¿no, chicas? -Síííí. Hahah. -Sí. -Eso está bien. ¿Tenéis entradas ya o la vais a pillar ahí? -No. -contestó una de las de detrás e inmediatamente la interrumpió la que iba delante conmigo. -Vamos a compararlas ahora, que nos están esperando unas amigas en la cola. ![]() -Pues mira, como me habéis caído bien, entrad en lista, decidle a la chica que vais en nombre de Rama y a 3 os cuela gratis y las demás os las deja por 5. -¿En serio? ¿No van a decirnos nada? -No, no, tranqui. Íbamos a ir unos amigos y yo, pero aquí me ves, me ha tocado pringar hoy también, así que mejor vosotras que nadie ¿no? -Ayyy, pues muchas gracias. -Jooo, qué majo. Juas, me había marcado una inventada de las guapas, y ahora tocaba finalizar la jugada con la copiloto, que la había visto muy tontuna y haciéndome miraditas todo el rato. -Mira, apúntate mi número y si os dicen algo, o le enseñas mi número para que vean que me conocéis, o me hablas por WhatsApp y les aviso yo. -Ah, vale. Muchas gracias. ![]() El poco trayecto que quedaba hasta la disco nos lo pasamos comentando por encima críticas o piropos hacia sitios de fiesta. Había que identificar por qué lares se movían las tipas . Una vez las dejé, pensé en dejarlas sin cobrarles... "Y una polla, no nos pasemos de pagataxis, cabrón", y como mi conciencia tenía razón, las cobré. Se bajaron despidiéndose todas muy simpáticas y la copiloto, que fue quien me dio el dinero, me dijo: -Bueno, cualquier cosa te digo luego. Muy amable... ¿Rama? -Sí, Rama. ¿Tú cómo has dicho que te llamabas? -No te lo he dicho (; Qué hija puta. Me dejó to' seco y se fue sin más con sus amigas. Bonito fail me marqué, pero bueno, al menos se había apuntado mi número y como luego no las iban a dejar pasar por lista, básicamente porque no existía ninguna lista a nombre de Rama, me hablaría y ya tendría su número. El plan estaba bien pensado, pero la cabronasa me dejó bien chafado. Ahí si que llegó la hora de pirarse. Me desvié del camino a casa de mi amigo, así que para asegurarme de que no me volvían a parar en el trayecto dejé la luz verde apagada y me puse en marcha sin más. Llegué a los 20 minutos y una vez ahí, caí en la cuenta de que me había marcado el gran fail del día. "¿Y ahora cómo cojones vuelves desde aquí a casa?". Para redondear la jugada, me olvidé la cartera en casa y sólo llevaba los 8 pavos que me habían dado las chicas hacía un rato. Desde casa de mi amigo hasta la mía, mínimo serían 10, así que descarté la idea de pillar un taxi. Nunca creí en el destino, pero me estaba dejando a huevo pensar que mi aventura de taxista debía continuar, así que cogí el taxi y me puse en camino. Mi plan era ir a casa a dormir y al día siguiente poner gasofa al taxi, arreglar el bollo y los rallajos e ir con pasta para coger otro taxi y volver a casa, pero claro, el plan pinta bonito cuando lo piensas, luego aparecen los extras que te lo joden. Sonó el móvil, me llamaba mi colega Marion. Alteradísimo me dijo que fuese rápido a recogerles a él y a otros 2 amigos y que me diese prisa que habían apalizado a uno de ellos. Estaban en el Casino. "Me cago en diossssssss. No puede ser", pensé asustado, cabreado e indignado, pero me puse en marcha y me tocaba ir a la otra punta de Valencia sí o sí. No sabía ni qué coño había pasado, pero algo gordo habrían hecho para que tuviese que ir a llevar a uno de ellos al Hospital. Lo que me extrañó es que no tuviese coche ninguno de ellos, y es ahí cuando pensé que me verían con el taxi... "Buff... lo que me faltaba". Fui pensando excusas mientras tanto, porque ellos conocían al dueño del taxi y obviamente sabrían que es el suyo. Sólo se me ocurrió que como tenía las llaves del parking, fui en taxi hasta su casa, cogí su taxi y fui a por ellos. Ya les había contado que mi coche estaba estropeado. Una vez llegué, les vi en un banco con mi probre colega Kante lleno de sangre y los otros 2 de pie saltando e indicándome que estaban ahí. Paré y bajé para ayudarles a subirlo atrás. -¿Qué coño ha pasado Marion? -Ahora te cuento, joder. Vamos, va, deprisa al Hospital, que este está destrozao'. Íbamos folladísimos a Urgencias y el pobre iba detrás balbuceando palabras pero destrazado totalmente. Le habían dado una buena, y lo que me resultó raro es que los otros 2 estaban intactos. :l De repente empezó a toser sangre y nos asustamos los tres. No sabíamos qué hacer, de hecho no sabíamos si tosía a secas y la sangre era de los labios, o si tosía sangre, pero a mí no se me ocurrió otra cosa que sacar de la guantera uno de los Monsters que había pillado por la mañana y ofrecérselo, o bien para beber o echárselo por encima para despertarlo. Estábamos nerviosos. Tras llegar al hospital, se lo llevaron rápidamente y aproveché para calmar un poco a Marion y pedirle explicaciones. -Tío, estábamos de guays en el Casino y ya cuando nos íbamos dijimos éste y yo de ir al baño y Kante aprovechó para ir a por el coche mientras y acercarlo a la puerta, que habíamos aparcado lejos. Pues nada, salimos, vemos que Kante aún no está en la puerta y esperamos un rato. Sigue sin venir, sigue sin venir... y al final nos hemos rayado y hemos dicho de ir a buscarle, pero claro, por si pasaba la típica de que mientras vamos, él viene por otro lado, hemos preferido llamarlo y como no lo cogía ahí sí que nos hemos rayado del todo y hemos ido a buscarle. Giramos, cruzamos el descampado que hay por ahí detrás y le vemos tirado encima del capó de un coche todo apalizado y sangrando. Qué ruina, tío... Me cago en la puta. -Joder, macho... Joder. ¿Y por qué no habéis cogido su coche? Con lo que he tardado yo... -Le han quitado todo, tronco. La cartera, las llaves, el móvil... He ido corriendo a mirar si el coche seguía en su sitio y al menos estaba, no lo habrán encontrado los que le hayan dado la paliza. Ahí es cuando te he llamado porque no sabía a quien llamar, tío. -Ya, ya. No te preocupes, has hecho bien en llamarme. Lo que hay que hacer ahora es esperar a que nos digan algo y pirarnos a por su coche antes de que lo encuentren. Y si ya no está, toca denunciarlo... -Hombre, denunciarlo lo vamos a hacer igual, mira como lo han dejado... Pero sí, el coche hay que intentar pillarlo antes que ellos. ¿Qué hacemos? -Vamos a casa de sus padres y les pedimos la copia, no queda otra. -A estas horas les vamos a asustar, tío. ¿No es mejor esperar a que nos digan que está bien y tal y ya vamos? -Buf... No sé. Pues a su hermano al menos, a lo mejor él sabe donde está la copia de la llave y no hace falta despertar a sus viejos. -Ah, pues sí. Yo tengo su número, voy a llamarlo. Estuvimos esperando un rato a que nos dijesen algo para irnos de ahí. Marion había quedado con el hermano de Kante en que le recogeríamos en media hora en la disco donde estaba. Si no nos decían algo en 10 minutos nos tocaría irnos y dejar al tercer colega con él. Al rato salieron para decirnos que tenía bastantes heridas leves por varios sitios y 2 costillas fracturadas y la nariz rota. Había que operar esa último... Sabiendo la noticia, nos quedamos "aliviados" de saber que se pondría bien pronto y que no era tan grave como podríamos haber imaginado al ver su estado y que ni siquiera dijo dos palabras bien. Tocaba ir a por el hermano y arreglar lo del coche antes de que fuese demasiado tarde. 4. La última vez que me subo en un taxi Íbamos de camino a la discoteca donde estaba el hermano de Kante. Casualmente era las misma de antes, Mya, donde había dejado a las pibas del último viaje como taxista. Ya tranquilos y "con tiempo", Marion cayó en la cuenta de que estábamos en el taxi y me preguntó: -Oye ¿qué haces con el taxi de John? Está en Grecia unos días o algo así, ¿no? -Sí. Es que... bfff... mira a ti no te voy a mentir. Los llevé por la mañana al aeropuerto y al volver se supone que debía dejarlo en casa de John y no lo hice ¿vale? Cuando pretendía hacerlo, no tenía como volver de ahí y me piraba a casa justo cuando me llamaste. -¿Y qué has hecho con él desde la mañana hasta ahora? -Trabajar -¿Cómo?¿Has fingido que eres John? -No, coño, he fingido que era yo. O sea, era yo, pero con su taxi, joder. -Sí, vamos, que te has hecho pasar por taxista. Jajaja. Me meo ¿Y qué tal? -Buff... dejémoslo en que es la última vez que me subo en un taxi... -Joder. Si quieres dar el cambiazo al coche de Kante si lo encontramos, yo te guardo el secreto. ¡Jajaja! -Hahah. Capullo. Más tarde llegamos a la disco y en la esquina no es estaba esperando Menchov, el hermano de Kante. Subió rápidamente al taxi y tras saludos y explicaciones rápidas de lo que dijeron los médicos y tal, fuimos a su casa y subió y bajó a los pocos minutos con la copia de la llave. Nos pusimos en marcha y tardamos poco en llegar a la zona donde aparcó Kante el coche. Bajamos del taxi y nos pusimos a buscar como locos. Se lo habían llevado... Menchov estaba cabreadísimo y empezó a darle hostias a una papelera hasta que la arrancó. El coche era compartido, aunque seguramente la frustración y las hositas no eran sólo por el coche. -Rama, hazme el favor y vamos a dar unas vueltas por la zona para ver si casualmente siguen por aquí. -Sin problema. Vamos. -Pero una cosa, tíos, ¿creéis que son tan tontos de robar un coche y quedarse por la zona donde lo han robado? No sé, yo miraría en otros sitios... -Joder, Marion ¿y a dónde crees que pueden llevar un coche robado a estas horas de la madrugada? Yo primero miraría por aquí, igual no andan lejos. -Bueno, bueno... como queráis. Sea lo que sea, vamos ya. Realmente hay que ser muy tonto para robar un coche y pasearlo por la zona donde lo dejaron los dueños por última vez, pero claro, no sabíamos que tipo de personas lo habían robado, lo mismo sí que andaban por ahí todavía, así que dimos vueltas por la zona unos 15 minutos cuando finalmente Menchov dijo que nos pirásemos, que ahí no hacíamos nada. Me daba palo dejarlo así, debe ser una puta mierda que te roben el coche y apalicen a tu hermano... le habíamos arruinado la noche con una simple llamada. Pobre chaval. -Menchov, ¿vamos al Hospital o vas a hablar con tus padres antes o...? -No. Primero, si no te importa volvamos a Mya que recoja a mi novia, y ya nos llevas al Hospital. Quiero ver a Kante antes de avisar a mis viejos, paso de joderles la noche a ellos también. -Vale, vale. Al rato y tras un trayecto de silencio incómodo, llegamos a la discoteca. Aparqué en el giro de una rotonda donde hay carril para taxis y esperamos a que Menchov volviese. Marion y yo comentábamos la putada que había sido todo, y sentíamos lástima por ambos hermanos. Dijimos de ir a pasar la noche al Hospital con Kante y así dejar que el hermano se fuese a descansar, pues parecía necesitarlo. En eso que estábamos hablando, escuchamos unos gritos por la ventanilla y nos giramos. Vimos a 3 tíos saliendo a empujones de la cuestecita que te lleva a Mya y a un par de seguratas quitándoselos de encima como si fuesen moscas. Los tíos no dejaban de insultar y acercarse a ellos para volver a ser empujados, pero no hacían nada. -Vaya gente, tú. Siempre liándola. -Ya ves. Siguiendo con la vista a los chavales, les vimos cruzar por delante de nosotros yendo dirección El Saler. Rápidamente, Marion se giró, me cogió del hombro y me dijo en voz baja: -Ts... Síguelos. A estos, a los 3 idiotas, coño. -¿Cómo? ¿Qué cojones? -Rama, da la puta vuelta y sigamos a esos tíos, joder. Hazme caso. Me estaba rayando el puto Marion, pero vamos, le vi tan convencido y tan rollito detective que hasta me molaba la idea así que le hice caso. Arranqué el taxi y dimos la vuelta en la rotonda metiéndonos en la parte lateral del Saler por el bulevar. Obviamente fuimos más rápido que ellos y nos tocó parar a esperarlos. Al cabo de un minuto o dos, les vimos por el espejo, iban bastante follados y uno de ellos andando de espaldas mientras les contaba algo a los otros 2 gesticulando más que un mimo. Ese cabrón debía ir puesto de algo seguro. Pasaron al lado otra vez y siguieron su camino. Nosotros estábamos en doble y Marion me dijo que les diese unos metros de ventaja porque la calle estaba vacía y se iban a percatar sí o sí. De repente, les perdimos de vista y me dijo Marion que saliese ya. Avancé despacio e intentando no hacer ruido ni llamar la atención y pronto les veríamos de nuevo. Uno de ellos se giró y se quedó mirando el taxi mientras los otros dos seguían andando. -Baja, Marion. -¿Qué? -Baja, coño. Haz como que te dejo en tu casa y despídete y vete a un portal. -Cabrón, que aquí sólo hay huerto y la puta residencia. No es creíble. -Marion, joder, no sé ni porqué coño les seguimos y encima que te doy una idea para que no nos pillen no haces caso. ¡Baja, hostias! -Joder, voy... En el momento en que Marion se bajó y empezó a andar como si fuese a algún sitio, a mi no me quedaba otra, debía avanzar. Seguí hacia alante y pasé al lado de los tipos, los cuales me miraron al pasar, pero luego siguieron andando sin más. Me tocó dar la vuelta rápidamente e ir a recoger a Marion en el otro lado. Se subió y me metió prisa para que volviésemos a acercarnos a la zona donde les dejamos. Ahí ya me empecé a cabrear y me negué. Le pedí explicaciones de porqué seguíamos a 3 putos desconocidos y que si no me lo decía nos pirábamos. -Joder, Rama, qué pesado. Que son ellos... -¿Qué ellos?¿Qué dices? -Los que han pegado a Kante y le han cholado el coche. Creo que son ellos. -¿Cómo lo sabes? Tú no estabas delante cuando pasó, ¿no? -Ya, joder, pero cuando les han echado los seguratas y han pasado delante del taxi he visto a uno de ellos sacar del bolsillo unas llaves y llevaba un llavero gigante del Trancas o Barrancas ese, como el que lleva Kante en sus llaves. Es poco usual ver a una persona normal pintarla tanto con ese llavero, yo sólo se lo había visto a Kante. ![]() -Joder... ¿esa es la única pista? Si es que se le puede llamar pista... ¿No te has fijado en si llevaban sangre en las manos o algo más que un puto llavero gigante? -Yo que sé, tío, es que fue automático. Lo vi sacar algo del bolsillo y pensé que sacaría una navaja para ir a por los gorilas, pero al ver eso sólo se me vino la imagen de Kante, que encima no dejaba de sacar el llavero y besarlo para que le diese suerte en la ruleta... -Pues bueno, va, tampoco perdemos nada, igual tienes razón y no es simple casualidad. Pero vamos, robar un coche e irte a una disco... Como sean ellos es para arrancarles la cabeza. -¡Ese es mi Rama! Vamos a por ellos, prim. Pero corre, que ya han avanzado bastante. Volvimos a avanzar hasta la zona donde dejé a Marion para disimular, desde ahí ya no se veían, así que avanzamos más. En ese momento sonó el móvil de Marion, paré para que atendiese la llamada lejos del alcance de los oídos de esos 3 tipos. Era Menchov, preguntaba dónde estábamos y a Marion no se le ocurrió otra cosa mejor que decirle que habíamos encontrado a los que pegaron a Kante y robaron el coche. Nos dijo que fuésemos a por él antes de ir a por ellos. Era una pérdida de tiempo y se nos podrían escapar, pero era el hermano de Kante, estaba en su derecho así que volví a desviarme, di la vuelta y le recogimos a él y a su novia en la esquina donde habíamos aparcado antes. Le comentó Marion el porqué pensaba que eran esos los tipos y a Menchov le pareció suficiente para que fuéramos tras ellos. Decidimos ir despacio y seguirles hasta el supuestos coche para asegurarnos de que eran ellos, no era plan de bajarse a atacar a 3 chavales normales. Nos acercamos de nuevo y ya les veíamos a lo lejos. Se acababa la recta y pronto estaríamos en la rotonda de los Anzuelos. Si seguían recto, para mí, se disipaban las posibilidades de que fueran ellos, sin embargo, giraron a la derecha, y ahí sólo había huerto, así que me empecé a emocionar pensando que les habíamos encontrado y que tendrían el coche por ahí. -Apago las luces para que no nos vean, ¿no? Es más profesional. -Sí sí, apaga y vamos con las cabezas agachadas. Que no sospechen nada si ven el taxi pasar. ... -No veo un carajo. Las enciendo... -Enciéndelas, sí... Estábamos cerquísima, tuvimos que parar y esperar a que girasen y se desviasen del camino de los huertos a través de un parque hasta la primera calle que se veía desde el taxi. A esa calle es a donde fuimos. Les vimos acercarse a un coche, y uno de ellos lo abrió y se montaron todos. Aceleré y me paré delante. Bajé del coche y como un loco fui a abrir la puerta y saqué al tipo del asiento del conductor. Antes de que pudiera decir o hacer algo, Marion, que acababa de bajarse del taxi, me quitó las manos de la camisa del chaval y me sin decirme nada me señaló el coche. Me quedé mirando extrañado y de repente viví el que fue el fail más gordo del día -y mira que hubo fails. Ese coche no era el de Kante y Menchov, por eso éste último ni se molestó en bajar, parece que tanto él como Marion vieron a lo lejos que no era ese coche y cuando aceleré y me paré delante se quedaron más extrañados que yo cuando Marion me señalaba el coche. El chaval estaba super No sabía qué coño había pasado, y sus amigos que salieron del coche dispuestos a defenderlo ante una posible e inexplicable pelea, estaban igual de rayados. Marion les pidió disculpas en mi nombre, pues yo me quedé sin palabras y me metí en el coche avergonzado por como la acababa de pintar... Sin decir palabra, nos dirigimos al Hospital intentando olvidar tanto el incómodo momento que acababa de hacerles pasar, como el resto de noche -y de día...- que estábamos viviendo. Dejamos a Menchov y a su novia subir a ver a Kante y mientras tanto Marion y yo acercamos al tercer colega que estuvo el pobre esperándonos todo el tiempo haciendo compañía a Kante sin batería en el móvil, sin tele y con Kante dormido. Ya de vuelta de su casa le dije a Marion si nos íbamos ya o si dormíamos en el Hospital y me dijo que Menchov y la novia le avisaron de que se quedarían ahí, así que podíamos irnos a casa. Dejé a Marion en la suya, y de camino a mi casa estuve recopilando todo lo que había dado de si el día como taxista. Por suerte eso se acababa. En el fondo no estuvo tan mal, pero pasaron demasiadas movidas y sobre todo por lo que pasó al final de la noche, que me cabrearon, pero lo pensaba conforme conducía de camino a casa, y lo tenía claro, habría repetido como taxista si hubiese tenido la oportunidad. Decidí dar una última oportunidad a De Niro y para quedarme con un buen recuerdo de mi día como taxista, fui a por unos churros y chocolate. Tras un poco de alimento me subí al taxi, encendí la luz verde y me paré el primero de todos en la parada de taxis. Llevaría a mis últimos clientes y me iría a casa en positivo, tanto por pasta como por mentalidad. Se acercó una pareja cogida por la cintura y se subieron ambos en la parte de atrás. -Buenos días. No contestaron... -¿A dónde les llevo? Seguían sin decir una sola palabra... Seguramente a esas horas venían de fiesta, pero tanto como para no contestarme me extrañó demasiado. Giré la cabeza y vi... ¡¡¡¡A los putos padres de John!!!! -¡¿Rama...?! ![]() ![]() ![]() - FIN - Epílogo: #219 |
Editado: 20-ene-2014 00:16 -
09-ene-2014 20:38
#5
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-¿Señora? ...¿Subes o...? -Ay, perdón, haha. Te habré confundido, el gesto era para mi marido que llega por detrás. Dicho eso miré por el espejo y vi un Mercedes parándose justo detrás de mi y con mi cara de failer le dije que no pasaba nada y me piré rápidamente de ahí. Tremendo retraso, chaval ¿Desde cuándo le haces gestos a tu puto marido para que sepa que eres tú? ¿No se acuerda de tu puta cara o de su hija, o es que ni siquiera es suya, pedazo de guarra? ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() Lo siento,me he descojonado viva ![]() ![]() Esperando la segunda parte! |
09-ene-2014 23:13
#9
| ‘Los hechos y personajes de este hilo no son reales, pertenecen a una historia de ficción. Cualquier semejanza con la realidad es pura coincidencia’ |
09-ene-2014 23:13
#10
| No te conozco, nunca te e leído así qe no se sí te gusta contar historietas o lo dices como que lo has echo de verdad . |
09-ene-2014 23:14
#11
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No me lo creo. -nadie sabe quien es tu colega? Ningun taxista te saludó y miró raro al ver que no eras él? -en la parada, teniendo 2 taxis libres delante, ninguno de los conductores fue a pegarte la bronca por cargar antes que ellos? |
09-ene-2014 23:15
#12
| Pues no se de donde seras!! Pero aqui en Barcelona si estas tu el tercero en una parada de taxis y te llevas a un cliente , los dos primeros te persiguen hasta descuartizarte. |
09-ene-2014 23:17
#14
| Por eso e preguntado si es un cuenta historias o lo cuenta de manera real , soy taxista y ya te digo que o son muy tontos en su ciudad y huela a historieta desde el lugar de vacaciones de sus amigos |
09-ene-2014 23:19
#15
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Joder, es evidente que se está contando una historieta para entretener. No está mal la verdad. |
09-ene-2014 23:26
#26
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Quizás algún día lo abra porque la verdad que da para multipage , pero ya sabéis que el taxi está muy mal visto y estamos en época de trolls con lo cual me encenderían y acabaría perdiendo el respeto a muchos foreros , así que cuando se tranquilice un poco prometo abrirlo . EDITO : porque ya el op hace un comentario generalizando que mosquea , pero es un historieta no le doy importancia . |
).
Por suerte esa calle o avenida, la tenía más o menos clara, de hecho está bastante cerca de donde estábamos y me extrañó que cogiera un taxi pa esa mierda de trayecto, no me parecía tan vieja como para no andar ese tramo. Pero bueno, seguramente se fliparía pensando que podía con las bolsas ella sola y se dejó el carrito en casa y al final quedó owneada, muahah. Mejor para mí.


. Di vueltas en vano y empecé a cansarme de un trabajo tan aburrido. Yo me imaginaba algo más americano (como siempre) donde antes de dejar a un cliente ya tendría otro, donde llevaría a un atracador desde el banco hasta su refugio, donde un chulo y su puta discutirían en medio del trayecto y se bajaría la puta con el coche en marcha, etc... Pero qué va, eso era una mierda, me estaba frustrando y arrepintiendo de haber cogido el taxi.
pero al menos me entretuvo un rato hasta que llegó mi tercer cliente.
, así que me limité a darle la razón como al impertinente que demostraba ser.
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