La historia de la Empresa Nacional de Autocamiones (ENASA) fundada por el Instituto Nacional de Industria (INI) empieza en 1946, cuando Wifredo Ricart, entonces director de su Centro de Estudios Técnicos de Automoción (CETA), aceptó el reto de fundarla como responsable de su planificación general. Para Ricart ese encargo suponía sentar la base de una industria automovilística nacional en un momento de total aislamiento económico y político de España.
Las necesidades del régimen franquista eran primarias: camiones, tractores y tecnología de aplicación civil y militar, y por eso ENASA tuvo muy claro desde el principio cuál era su cometido. Pero Ricart no se conformó nunca con esa mediocridad de miras y creía que era el momento de aplicar la capacidad profesional de las jóvenes generaciones de técnicos españoles en proyectos de mayor envergadura.
Pero Ricart necesitó algo más que don de gentes para lograrlo. La ocasión se le presentó cuando el almirante Suanzes, a la sazón director general del INI, le propuso reconstruir la industria española de automoción partiendo de la extinta Hispano Suiza.
La primera tarea que se encomendó a Ricart y a sus colaboradores fue la de renovar el utillaje de la factoría barcelonesa de La Sagrera, mejorando sus procesos de producción sin paralizarla, por lo que se pudieron construir 38 vehículos (camiones y autobuses) todavía bajo la marca Hispano Suiza.
Pero al mismo tiempo, desde el Centro de Estudios Técnicos de Automoción (CETA), Ricart y su joven equipo de técnicos empezaron a diseñar nuevos productos para la empresa. A esos estudios de diseño se les denominó con la letra Z por su similitud fonética con el centro. Estaba seguida por los números identificativos de cada proyecto concreto: 100 para los automóviles, 200 para los camiones, 700 para los tractores, etcétera.
La base de su proyecto secreto, desarrollar coches deportivos más avanzados que los italianos, que él conocía a la perfección tras muchos años de responsable técnico de Alfa Romeo, ya estaba sentada. Sólo faltaba convencer a sus jefes para que permitieran su desarrollo y fabricación. Ricart tenía muy claro lo que quería. Ante todo, demostrar al mundo la capacidad técnica e industrial de aquella depauperada España de la posguerra, aunque esos vehículos tan especiales no llegaran a comercializarse.
El primer automóvil Pegaso, diseñado en el CETA, se denominó Z-101. Se trataba de una berlina de altas prestaciones que estaba equipada con un motor de 12 cilindros en V de 4,5 litros de capacidad. Pero no llegó a construirse. El segundo proyecto ya era un coche deportivo, una actualización de los conceptos que Wifredo Ricart plasmó, 22 años antes, en los Ricart 226 y 266: un vehículo rápido que incorporase las soluciones técnicas más avanzadas y el empleo de los materiales de más alta calidad de la época; materiales que aunasen resistencia y ligereza. Y así se desarrolló el Pegaso Z-102.
El prototipo del Z-102 se desarrolló, en sus diversas fases, entre octubre de 1950 y marzo de 1951, pero la fecha que retendrá la historia fue la de un día de octubre de 1951, cuando dos automóviles de corte deportivo, de redondeadas líneas y estilo sobrio, una color tabaco y otra color cobre, llamaron la atención de la muchedumbre que acudió al Grand Palais parisino para visitar la edición número 38 de su Salón Internacional del Automóvil.
Pero aquel curioso coche de nombre mitológico encerraba mucho más de lo que sus formas externas pudieran sugerir. Estaba equipado con un motor V8 de aleación ligera, de 2,5 litros de cilindrada, dotado de cuatro árboles de levas en culata. Además, contaba con una caja de cambios manual de cinco marchas, un diferencial autoblocante y un eje trasero De Dion. Algo increíble, sobre todo siendo un coche español.
Pegaso Z102B Touring Berlinetta
General specifications
Country of origin Spain
Produced in 1956
Numbers built N/A
Body design Touring
Weight 990 kilo / 2182.6 lbs
Drivetrain
Engine V 8
Engine Location Front , longitudinally mounted
Displacement 2.816 liter / 171.8 cu in
Valvetrain 2 valves / cylinder, DOHC
Fuel feed 4 Weber 36 DCF3 Carburettors
Aspiration Naturally Aspirated
Gearbox 5 speed Manual
Drive Rear wheel drive
Performance figures
Power 250 bhp / 187 KW @ 6300 rpm
Torque N/A
BHP/Liter 89 bhp / liter
Power to weight ratio 0.25 bhp / kg
Top Speed 225 km/h / 140 mph
0-60 mph Acceleration N/A



De ese primer Z-102 se derivaron los 85 Pegaso más que se construyeron: coches carrozados por los más prestigiosos diseñadores de la época, vehículos que se labraron una merecida fama en la competición, deportivos que impresionaron en las carreteras españolas y europeas. Y todo hasta que en 1957 alguien decidió olvidarse de ellos...
WIFREDO P. RICART
Nació en Barcelona en 1897, donde murió 77 años más tarde. Fue un hombre con un sentido nada frecuente de la excelencia que estaba dotado de un carácter persuasivo y un gran don de gentes, lo que le permitió convencer al Gobierno de Franco para que la empresa que dirigía, ENASA (Fábrica Nacional de Autocamiones, S.A.) construyese automóviles deportivos capaces de rivalizar con los Alfa Romeo, Ferrari y Maserati de la época. Comenzó su actividad profesional en Barcelona, como director de talleres de la compañía Vallet Fiol, distribuidora de los coches Hispano Suiza.
En 1920 formó la Sociedad Anónima de Motores Ricart-Pérez con Francisco Pérez Olaguer, para desarrollar propulsores de uso industrial. En 1926 disolvió esa sociedad y, movido por su pasión por la competición, fundó la empresa Motores y Automóviles Ricart. Ese mismo año presentó en el Salón de París un turismo de altas prestaciones con soluciones de vanguardia insospechadas para la época. Pero la falta de solidez económica le impulsó a entrar en sociedad con el industrial Felipe Batlló y Godó, ya fabricante de automóviles. La nueva empresa se llamó Industrial Nacional Metalúrgica, y hasta 1930, cuando se disolvió, siguió fabricando sus diseños bajo la marca Ricart-España.
Tras intentar colaborar con la marca Elizalde, realizó trabajos de consultoría técnica hasta el estallido de la Guerra Civil, que le sorprendió en Milán. Gracias a su amistad con el director de Alfa Romeo, Ugo Gobatto, entró en la marca como consultor externo, pero poco después ya era jefe de Estudios Especiales. En 1940 fue nombrado director de los Servicios de Proyectos y Experiencias y responsable de competición, donde tuvo como colaborador –y rival– a un tal Ferrari. En 1946 aceptó el encargo del INI para fundar ENASA... y ahí empieza la historia.
Algunos de los modelos:

BERLINETTA TOURING BIPOSTO / 1953
Se presentó en el Salón de Turín de aquel año y su carrocería, diseñada y construida por la firma milanesa Touring, era de aluminio con subestructura tubular ligera (sistema Sperleggera).

SPIDER SERRA / 1956
El carrocero barcelonés Serra creó este modelo spider que se presentó en el Salón de París de aquel año con considerable éxito. Su carrocería era de acero y tenía una longitud de 4,12 metros.

PANAMERICANA / 1954
Berlineta de aluminio de tres puertas carrozada por Touring. Debutó en competición en la Vuelta a Cataluña. Fue famosa la versión abierta que corrió en la última Carrera Panamericana.

THRILL / 1953
Este curioso vehículo con luneta trasera panorámica, diseñado por Touring y exhibido en el salón de Turín, supuso una evolución estilística que llamó mucho la atención en Europa.

SPIDER RABASSADA / 1953
Es una barqueta biplaza de competición, de aluminio y con una subestructura tubular, de 3,95 metros de longitud. Debutó en la Carrera de la Rabassada (de ahí su denominación).

SPIDER PEDRALBES / 1954
Fue diseñado por el departamento de Experimentación de ENASA en 1954, y su carrocería era de aluminio. Su motor V8 de 3,2 litros tenía una potencia de 310 caballos.

BERLINETA BARCELONA / 1952
Es una derivación del Pegaso Z-102 con carrocería de acero y puertas de aluminio. Fue diseñada un año antes por CETA/ENASA. Tenía 4,08 metros de longitud, pesaba 1.280 kilos y alcanzaba los 210 km/h.

SPIDER GRAN COMPETIZIONE / 1953
Esta barqueta de aluminio de competición carrozada por Touring debutó en las 24 Horas de Le Mans, en mayo de 1953. Su motor V8 de 2,8 litros tenía 185 caballos de potencia.

CABRIOLET SAOUTCHIK 2ª SERIE / 1954
El diseñador francés Saoutchik creó esta carrocería abierta de dos plazas para el Concurso de Elegancia de San Remo de ese mismo año. Era de acero y medía 4,10 metros de longitud.

CABRIOLÉ SAOUTCHIK II / 1953
La marca Pegaso caló hondo en el extranjero, y muchos carroceros, como el parisino Saoutchik quisieron crear nuevas formas sobre sus chasis deportivos. Ésta, de acero, se presentó en el Salón de París.

THRILL / 1953
Este curioso vehículo con luneta trasera panorámica, diseñado por Touring y exhibido en el salón de Turín, supuso una evolución estilística que llamó mucho la atención en Europa.

CABRIOLET SAOUTCHIK 2ª SERIE / 1954
El diseñador francés Saoutchik creó esta carrocería abierta de dos plazas para el Concurso de Elegancia de San Remo de ese mismo año. Era de acero y medía 4,10 metros de longitud.

BT Z-103 / 1956
Sustituyó al primitivo modelo Z-102 y su diseñó fue encargado por Ricart al carrocero italiano Touring. Fue presentado en el Salón de Turín y estaba pensado para llevar un motor de gran cilindrada.

CABRIOLÉ SAOUTCHIK II / 1953
La marca Pegaso caló hondo en el extranjero, y muchos carroceros, como el parisino Saoutchik quisieron crear nuevas formas sobre sus chasis deportivos. Ésta, de acero, se presentó en el Salón de París.

THRILL / 1953
Este curioso vehículo con luneta trasera panorámica, diseñado por Touring y exhibido en el salón de Turín, supuso una evolución estilística que llamó mucho la atención en Europa.
Fuente: elmundomotor
Saludos.
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