TP: El hombre que ganó la II Guerra Mundial (y el mejor espía de todos los tiempos).
04-dic-2007 02:56
#1
No lo digo yo. Lo dice gente de las más variadas adscripciones ideológicas:
![]() Richard Sorge, el hombre que ganó la II Guerra mundial Casi nadie ha oido hablar de él. Forma parte de los secretos confusos que bailan entre la II Guerra Mundial y la Guerra Fría. Pero en opinión de casi todo el mundo, el Dr. Richard Sorge fue el mejor espía de todos los tiempos. O, al menos, de los espías que han sido descubiertos. Richard Sorge nació en un barrio de Bakú, entonces parte del Imperio Ruso, el 4 de octubre de 1895. De ascendencia alemana, la familia volvió a su país de origen cuando Sorge era pequeño. Cultivado y cosmopolita, fue voluntario en la I Guerra Mundial y resultó herido de gravedad, por lo que arrastraría una cojera toda su vida. Le concedieron la Cruz de Hierro. Mientras se reponía en el hospital, el padre de una enfermera con quien hizo amistad le introdujo en el comunismo. Sorge se hizo pronto asiduo lector de Marx y Lenin, ingresó en el Partido Comunista Alemán e, inválido de guerra, estudió economía y se graduó en Ciencias Políticas en la Universidad de Hamburgo. Cuando le despidieron de dos empleos por sus ideas revolucionarias, Sorge huyó a Moscú. Allí sería reclutado por el Komintern, y después por el NKVD (antecesor del KGB). En la boca del lobo A partir de ese momento, Sorge se convertiría en agente del Ejército Rojo, y vivió a caballo entre Alemania y Rusia. Su fiabilidad hizo que sus superiores le enviaran primero a Inglaterra, con instrucciones estrictas de no tomar parte en ninguna actividad política. En 1929, le ordenaron volver a Alemania. ¿Sus órdenes? Afiliarse al Partido Nazi de Adolf Hitler y ascender tanto como pudiera, tan deprisa como pudiera. Tan solo un año después, Sorge había logrado convertirse en editor de una agencia de noticias alemana, y además trabajaba para el Frankfurter Zeitung. Entonces se mudó a Shanghai (China), donde una camarada le puso en contacto con un periodista japonés del Asahi Shimbun. Sorge se especializó en periodismo agrícola, lo que le permitía moverse libremente por el país y seguir de cerca las batallas entre chinos y japoneses de 1932. En diciembre de ese mismo año, le llamaron de vuelta a Moscú. "Agente Ramsay" Sorge volvió a Berlin, y siguió relacionándose con los nazis y ascendiendo cada vez más en su estructura. Su nombre en clave era "Ramsay". Pronto trabajaba para el periódico ideológico hitleriano Geopolitik, además del Frankfurter Zeitung. Gracias a sus conocimientos de chino y japonés, partió de corresponsal a la Yokohama imperial en 1933. Su controlador soviético le avisó de que bajo ningún concepto entrara en contacto con el Partido Comunista Japonés o con la Embajada Soviética, que estaban infiltrados. A cambio, le encargaron la dirección de una red de espionaje compuesta por un oficial radio-operador del Ejército Rojo de origen alemán y varios periodistas, entre ellos el del Asahi Shimbun que conoció en China. En 1937, con fondos soviéticos secretos, crearon una empresa de tipografía que se transformó en un éxito comercial imprevisto. Entre 1933 y 1934, la red de Sorge obtuvo gran cantidad de información gracias a sus contactos con la dirigencia japonesa. Pronto, la partida ascendió a Primera División. Utilizando su militancia en el Partido Nazi y sus éxitos empresariales (incluyendo varias casas de putas), Sorge comenzó a trabajar con el embajador alemán en Japón, Eugen Ott. Al mismo tiempo, su camarada el periodista del Asahi Shimbun lograba entablar una relación de amistad con el Primer Ministro japonés Fumimaro Konoe. De esta forma, Sorge y sus colaboradores pasaron a controlar toda la información que circulaba entre el gobierno japonés y el alemán. Sin embargo, la enorme tensión le hizo comenzar a beber, un problema que arrastraba desde su periodo de herido de guerra. Sorge proporcionó así al Ejército Rojo gran cantidad de datos sobre el Pacto Anti-Komintern, la Alianza del Eje entre Alemania y Japón, e incluso avisó del ataque inminente a Pearl Harbor. Su primer gran golpe fue en 1941. Sorge informó a Moscú que la Operación Barbarroja, el ataque de la Alemania Nazi contra la Unión Soviética, se produciría el 20 o el 22 de junio (según fuentes), como efectivamente sucedió. Sin embargo, Stalin se negó a creer estos informes, pese a que estaban confirmados por la Orquesta Roja de Leiba Domb, que operaba en el entorno europeo. Las consecuencias de este escepticismo fueron catastróficas, y la URSS estuvo a punto de perder la guerra. El golpe enorme Mientras la URSS se debatía en aquella lucha terrible, Sorge proporcionó una nueva información el 14 de septiembre de 1941. Una información que cambiaría la historia para siempre. Sorge informó a Stalin de que Japón no atacaría a la URSS hasta que Moscú fuera capturado, el tamaño del ejército japonés triplicara a las fuerzas soviéticas en Siberia y hubiera comenzado una guerra civil anticomunista en Siberia. Esta vez le creyeron. Stalin retiró inmediatamente una gran cantidad de tropas del Oriente Lejano y las mandó urgentemente al Frente del Este. Fue la horda dorada de Stalin: las 50 divisiones que cambiaron el signo de la guerra en Moscú y, después, Stalingrado, y culminaron con la toma de Berlín, el suicidio de Hitler y el colapso del nazismo. Tanto va el cántaro a la fuente... Demasiado peligroso. En algún momento de 1941, los japoneses se dieron cuenta de que tenían una infiltración de alto nivel, y también detectaron algunos de sus mensajes de radio. El 14 de octubre, su agente del Asahi Shimbun que había establecido amistad con el Primer Ministro fue arrestado e interrogado. Sabiéndose descubierto, Sorge intentó abandonar Japón con su amante nipona. Entonces, probablemente por culpa del alcohol, cometió su único error: en vez de quemar una nota que le incriminaba, la tiró al suelo en la calle. El policía que ya seguía sus pasos la recuperó de inmediato. Arrestaron a Sorge el día 18, en casa de su amante. Al principio, debido a su militancia nazi, pensaron que era un agente de la Abwehr alemana. Cuando la Abwehr negó conocerle, comenzaron a torturarle. Pese a la tortura -y a los japoneses ese arte no se les da nada mal- nunca dijo para quién trabajaba. Sin saber a qué atenerse, le encarcelaron. Richard Sorge y su periodista del Asahi Shimbun fueron ahorcados por espionaje para "una potencia extranjera desconocida" en la mañana del 7 de noviembre de 1944. Como suele ocurrir con los espías, la URSS tardó 20 años en reconocerle, momento en que se le concedió la condecoración póstuma de Héroe de la Unión Soviética. Este retraso también puede debersa a que Stalin nunca quiso reconocer que no había creído los informes que le prevenían del ataque contra la URSS. Su amante japonesa siguió visitando su tumba hasta el día de su propia muerte. Richard Sorge fue el hombre que cambió el curso de la II Guerra Mundial, y el mejor espía conocido de todos los tiempos. Al mejor, al mejor de todos, probablemente nunca se le conozca.
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Editado: 04-dic-2007 03:25 -
04-dic-2007 02:57
#2
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te copiaré el hilo para mi post de recopilación de curiosidades. claro está, con tu permiso. me ha gustado el tema. |
04-dic-2007 03:05
#4
| Sin las 50 divisiones de la horda dorada... nadie sabe lo que podría haber pasado. La lucha en el frente del Este estaba reñidísima, milímetro a milímetro como quien dice. Sin duda, esas fuerzas adicionales liberadas gracias a las informaciones de Sorge tuvieron que resultar más o menos decisivas. |
04-dic-2007 03:27
#8
| No, si habrá tenido más importancia "el nota" de tu avatar, que por cierto vaya película más mala por dios... |
04-dic-2007 03:35
#9
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Gracias, Yuri, muy interesante. Es curioso como nos quieren vender la imagen del espía independiente, decidido e incluso despreocupado, hombre de acción, elegante y que atrae las miradas de todas las mujeres... cuando la realidad es que son personas muy cautelosas y calculadoras que, en casos como este, se meten en un entramado tan complicado que es dificilmente soportable. Yo no creo que durara ni dos dias en una situación así, creandome una vida falsa en la misma boca del lobo. |
04-dic-2007 03:39
#10
| Por cierto, me viene un personaje literario que se acerca más a la imagen real de un espía; o por lo menos a la que yo imagino. Me refiero a Stephen Maturin (no se si alguno habreis leido a Patrick O'Brian). |
04-dic-2007 04:06
#14
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Que va hombre, lo que pasa que hubo muchos y muy buenos y es imposible decir quien fue el mejor, mira te pongo un ejemplo. Rudolf Roessler, un periodista alemán que había huido de Alemania en 1933 tras la llegada al poder de los nazis. Dueño de una pequeña editorial en Suiza, parece que Roessler mantenía contactos de muy alto nivel en Alemania. Antes de la guerra Roessler, como Thuemmel, ya había colaborado con los servicios secretos suizos y británicos, a los que informó sobre la inminente invasión de Polonia. Los informes del círculo de Lucy, como se conocería luego a su grupo de agentes, eran tremendamente detallados y solo podían proceder de los mismos altos mandos del ejército alemán. Posteriormente, Roessler estableció contacto con Alexander Rado, el jefe de los servicios secretos soviéticos en Suiza, y empezó a transmitir información a Moscú con las condiciones de que no descubriría sus fuentes y nunca intentarían desvelar su identidad. Roessler informó de la invasión de la URSS en enero de 1941, y el alto mando soviético decidió que no era una fuente de fiar. Posteriormente Roessler se convertiría en la fuente de información más fiable de Stalin. En 1942 transmitió con tanto detalle los planes de la Operación azul para conquistar Stalingrado y el petróleo del Cáucaso, que los rusos, que ya confiaban totalmente en el espía al que denominaban “Lucy”, fueron capaces de preparar con bastante antelación los movimientos que les llevarían a la destrucción del 6º Ejército alemán en Stalingrado. En 1943 volvió a describir fielmente el dispositivo alemán antes de la batalla de Kursk, en la que los alemanes perdieron definitivamente la iniciativa en la guerra. Para entonces Lucy ya era la principal fuente de información del alto mando ruso. Y lo siguió siendo hasta que los alemanes consiguieron localizar sus emisiones de radio y presentaron una protesta ante los suizos, que lo hicieron detener ese mismo año. Después de la guerra volvió a ser detenido por vender información de occidente a los rusos, y pasó algún tiempo en la cárcel por ello. Murió en 1958 y nunca reveló sus fuentes. Hay quien piensa que Lucy era una tapadera para el servicio secreto británico, que lo utilizaba para trasladar a los rusos la información obtenida por el equipo Ultra, que logró romper el código de las máquinas Enigma alemanas, sin que se supiera cómo se había conseguido. De hecho, el nivel de detalle de los informes de Roessler lo hace bastante probable. |
04-dic-2007 04:11
#15
Sin duda hubo otros, como el propio Philby, que con un trabajo más lento y constante obtuvieron informaciones importantísimas. Pero la de Sorge es... hostia, es espectacular.Dicen varios historiadores que durante la batalla de Moscú, con todos sus mariscales sudando sangre por los poros, Stalin estaba extrañamente tranquilo y confiado (bastante raro en un paranoico como él). Que por eso no ordenó evacuar de Moscú el gobierno soviético. Y que era porque sabía lo que venía del este. Incluso hay alguna conversación anecdótica al respecto. Pero bueno, mañana más. ![]() Por cierto, esas historias de dobles y triples agentes son fascinantes. Humo y espejos.
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04-dic-2007 04:15
#17
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Rudolf Rößler, Rössler o Roessler, nació en Kaufbeuren, Bavaria el 22 de noviembre de 1897. Su familia era protestante y su padre era oficial de la Comisión Forestal de Bavaria lo que le permitía mantener a su familia de manera acomodada. Rudolf fue educado en el Realgymnasium de Augsburg donde conoció a Gerjolt Brecht de quien se hizo muy amigo. Durante la Primera Guerra Mundial, prestó servicio en la Werhmacht y al finalizar el conflicto se dedicó al periodismo. Regresó a Augsburg donde practicó su profesión y después viajó a Berlín donde se convirtió en crítico literario. Durante mucho tiempo alternó en el ambiente periodístico y artístico relacionándose con muchos escritores y artistas. Entre sus más dilectos amigos se encontraban el laureado novelista Thomas Mann y el poeta Stefan George, los que más tarde fueron puestos en la lista negra de Adolf Hitler. Las obras de ambos personajes fueron quemados y ellos mismos tachados como enemigos del Tercer Reich. Cuando la República de Weimar colapsó por las presiones del Tratado de Versalles, sumiendo a Alemania en el caos económico y Hitler surge en 1933 como líder de Alemania, Roessler, que detesta a los nacionalsocialistas, se muda a Lucerna en Suiza, donde funda Vita Nova Verlag, una casa editorial de libros y documentos. Para entonces, Roessler tenía 36 años de edad, era un hombre delgado, de baja estatura, muy poco pelo y anteojos, que podía pasar desapercibido en cualquier lugar. A pesar de ser asmático, nervioso e inquieto, fumaba cigarrillo tras cigarrillo, costumbre que se convirtió en una característica de su personalidad. En esos tiempos los opositores al Nacionalsocialismo eran en su inmensa mayoría comunistas, pero Roessler no lo era, pues detestaba a los regímenes dictatoriales. Más bien, quienes lo conocían, lo catalogaban como un conservador y sobre todo como un patriota. Su pequeña empresa editora le permitía vivir cómodamente y viajar constantemente sobre todo entre Alemania y Suiza. Durante esos viajes frecuentaba a muchas personas que pensaban de Hitler lo mismo que él, algunas de ellas que ocupaban altos cargos de gobierno y que ejercían una oposición, no abierta, pero sí más o menos permanente en contra de Hitler. Las actividades de esas personas estaban bajo las sospechas de la Gestapo de ser miembros de la organización Orquesta Roja. A pesar de proceder de una familia protestante, Roessler editaba Die Entscheidung (La Decisión), una publicación con auspicio católico, en la cual escribía una columna con el pseudónimo "Arbitro". Curiosamente, uno de los auspiciadores de la revista católica, era el opositor extremista Xavier Schnieper, un conocido marxista de la época. Schnieper y otros allegados a él, observaron que Roessler tenía el don de retener con lujo de detalles toda la información que pasaba por sus manos y que le interesaba, especialmente la de carácter político y militar. Era capaz de recordar con lujo, casi clasificado de detalles, los movimientos de tropas, hasta a nivel de compañía, incluso con datos pormenorizados de armamento y municiones, aparecidos en documentos a los que él simplemente les había dado una rápida mirada. La Inteligencia Británica hizo contacto con Roessler para convertirlo en su informante, actividad que realizó durante un tiempo. A comienzos de agosto de 1939, Roessler visitó a Schnieper y le contó que acababa de regresar de Berlín y que se había enterado por boca de altos funcionarios del gobierno de Hitler, sobre los planes de la inminente invasión de Polonia. Según Roessler los informantes le había depositado su confianza para que hiciera con esa información lo que él creyera era lo mejor para el futuro de Alemania. Por supuesto que esa confesión no fue vana para Schnieper quien trabajaba para la Oficina Ha, la agencia de inteligencia suiza, que procesaba los informes relacionados con Alemania. Una vez que comenzó la invasión de Polonia, Roessler se convirtió en el informante regular de Schnieper y de la Oficina Ha, estableciendo la asociación de espías conocido como Círculo de Lucy. Los Aliados obtenían de los suizos toda la información detallada que Roessler les proporcionaba con detalles pormenorizados de las operaciones militares que estaban por realizarse. Cuando los alemanes comenzaron a desarrollar los planes de invasión de Francia y los Países Bajos, Roessler le comunicó a los suizos todos los planes militares para Francia, Holanda y Bélgica y más tarde suministró detalles sobre la Operación Barbarossa, que fue retransmitida a Alexander Rado, director de la sociedad Géo-Presse de Suiza y que trabajaba para la Inteligencia Soviética con el nombre codificado de "Dora". Durante años, Stalin no quiso creer en esos informes, como tampoco creía en los que le enviaba desde Japón el agente Richard Sorge, pues el pensaba que nadie puede traicionar a su patria a no ser por dinero y Roessler, no pedía nada a cambio. Pero, Roessler, nunca se comunicó directamente con "Dora". Roessler utilizaba como intermediario a su amigo Christian Schneider quien a su vez empleaba a Rachel Duebendorfer para comunicarse con "Dora". Rachel sólo conocía la existencia de Roessler por el pseudónimo "Lucy" y Christian conocía a Alexander Rado por su pseudónimo "Dora". Inicialmente, la Stavka y sobre todo Stalin, desestimaban la información proporcionada por "Lucy", pero poco a poco, en la medida que iban sucediendo los hechos, llegaron a depender de los informes que Roessler proporcionaba. Gracias a los informes de "Lucy", la Stavka llegó a conocer la fuerza y composición de los ejércitos alemanes en el Frente del Este, su ubicación, los planes de batalla y la estrategia de Hitler. Además, "Dora" le trasmitía a Moscú los informes que "Lucy" le proporcionaba, sobre lo que la Abwehr sabía acerca de la composición de las fuerzas soviéticas, los planes y demás información militar que sólo podía provenir de Oster o del propio Canaris. Estas acciones fueron en especial decisivas, por ejemplo, en el plan de Hoth para rescatar al 6to Ejército en Stalingrado o en el resultado de la Batalla de Kursk, aunque parte de la culpa de esos desastres, si no toda, la tuvo Hitler por demorar los ataques, en contra de la opinión de sus generales. Los agentes alemanes en Suiza, sabían que las operaciones clandestinas de emisoras de radio dirigidas a Moscú se originaban de la red de espionaje de Rado en Suiza y cuando recolectaron suficientes pruebas, presentaron una enérgica protesta ante el gobierno suizo. Para salvar las apariencias ante Alemania, de quien dependían para el abastecimiento de combustibles y energía, el gobierno suizo ordenó el arresto de los agentes de Rado, cuya red fue desmantelada en 1943. Rado pudo escapar, pero la mayoría de sus agentes fueron capturados y encarcelados, cayendo en la redada el propio Roessler que fue encarcelado por un tiempo, luego enjuiciado y declarado inocente de los cargos de espionaje. Para entonces ya Alemania había colapsado y los suizos dependían ya de los Aliados. Después de la guerra, el negocio de Roessler se vino abajo y para poder sobrevivir ganó algún dinero vendiendo información sobre la ocupación Aliada en Europa, información que el conseguía básicamente en revistas y periódicos de París, Londres o Washington. Arrestado nuevamente por las autoridades suizas fue nuevamente enjuiciado por espionaje y esta vez sí fue encontrado culpable. La pena fue de un año en prisión al cabo del cual regresó a su empresa editora. El periodista y espía, Rudolf Roessler el cerebor del "Círculo Lucy", murió en Suiza en 1958. |
04-dic-2007 09:24
#20
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Como digo por ahí arriba... cuando se produjo el ataque contra la URSS, Stalin cayó en una especie de "depresión hiperactiva" por varias semanas, hasta tal punto que hubo quien se planteó sustituirle (y plantearse sustituir a Stalin requería unos cojones del máximo nivel). Luego se tranquilizó y, a partir de septiembre o así, comenzó a mostrar una confianza que algunos consideraron suicida: ni evacuación del gobierno de Moscú, ni más repliegue de ninguna clase (la estrategia rusa ha sido siempre cambiar espacio por tiempo a la espera del invierno), ni hostias. Cuentan que entonces, cuando los tres ejércitos de Von Bock y las tres divisiones panzer (hasta entonces invencibles) de Guderian se cernían sobre Mozhaisk en la Operación Tifón de conquista de Moscú, a sólo 100 km de la capital... un desesperado Vasilevsky llamó a Stalin y le dijo que no tenía la seguridad de ser capaz de mantener la línea. El tirano habría contestado: -¿Qué necesitas para defender Moscú, camarada? -Dos divisiones más, camarada Stalin. -¿Sobre tu vida, camarada? -(¡Glups!) Sí, camarada Stalin. -Entonces, no te preocupes, que las tendrás. Hubo quien pensó en ese momento que el padrecito Josif estaba perdiendo los papeles, al igual que Hitler, cuatro años después, acabaría inventándose ejércitos fantasmales en su bunker. Pero no. Llegaba la horda dorada, desencadenada por Sorge. |
04-dic-2007 10:22
#23
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Según El Mundo, el mejor espía del mundo es la red Echelon. http://www.elmundo.es/ariadna/2001/A052/A052-06.html Otros consideran a Meir Amit como uno de los grandes, sin olvidarnos de Sidney Reilly. |
Editado: 04-dic-2007 10:24 -
04-dic-2007 10:24
#25
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Según El Mundo, el mejor espía del mundo es la red Echelon.
http://www.elmundo.es/ariadna/2001/A052/A052-06.html ![]() ¿Quién es más poderoso, el hombre o la máquina?
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04-dic-2007 10:28
#27
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¿Quién es más poderoso, el hombre o la máquina?
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04-dic-2007 10:45
#30
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La máquina es poderosa, sin duda. Pero la máquina no sabe de contextos, de sutilezas, de matices. Cuando más poderosa es tu máquina, más información recaba. Y con ello, más ruido. Si logras ocultarte entre el ruido, la máquina es incapaz de distinguirte. Hoy por hoy, la mayoría ha aprendido a hacer tal cosa, una evolución tecnológica de la buena y vieja mashirovka. Si yo me voy a una cabina telefónica con servicio SMS y te mando el siguiente mensaje: T KIERO WAPO MÑN A LAS 7 EN CASA DEL BRASAS NO T OLVIDES BSS ...igual te estoy ordenando invadir los Estados Unidos, y no hay máquina en el mundo capaz de comprender eso. Una persona sí es capaz de hacerlo si conoce el contexto, la situación, las personas.
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