TP- Reflexiones sobre el Imperio Bizantino (ladrillo)
02-sep-2008 15:59
#1
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Antes de nada, aclarar el concepto esencial del tema. Este no es un hilo estrictamente histórico, sino un ensayo que se deduce de una gran civilización histórica. Tres siglos después de la muerte del fundador del cristianismo, religión que sobrevivió y además salió reforzada tras varias y terribles persecuciones, ésta acabó no sólo siendo tolerada, sino que se convirtió en la fuerza unificadora que permitiría a Bizancio (el Imperio Romano de Oriente) sobrevivir durante más de un milenio, y cuando se produjo su inelectable caída, ésta fue mucho más gallarda que la del Imperio Romano de Occidente... Diversas fueron las causas que contribuyeron a la grandeza y elevación del Imperio de Oriente (o Bizantino) , y que se pueden resumir brevemente: el carácter absolutista de la monarquía, que divinizaba la figura del emperador, y por supuesto, lo méritos individuales de muchos de los personajes que se sentaron en el trono, su casi perfecta organización militar en las primeras épocas, su maravillosa administración, y una habilísima y sutil diplomacia, muy difícil de superar. Ante la pregunta de si existió una civilización bizantina propiamente dicha, se puede contestar afirmativamente. No faltan sin embargo, quienes la han analizado en función de una pretendida falta de originalidad, si bien se ha de afirmar ciertamente que su máxima originalidad residía precisamente en la aparente carencia de esta cualidad. Solamente una mayor profundización en las manifestaciones artísticas o literarias ha permitido registrar los elementos diferenciadores e innovadores que se ocultaban tras esta supuesta falta de originalidad. Curiosamente, el término “bizantino” jamás fue empleado en el Medievo, tanto en cuanto los bizantinos se denominaban a sí mismos “romaioi”, tal como figuraba en los documentos oficiales. Excepcionalmente, a partir de la segunda mitad del siglo XIII, algunos intelectuales bizantinos usaron la palabra “héllenes”, pero esto era más bien una forma retórica. Error muy frecuente ha sido el considerar la historia de Bizancio como mera continuación del Bajo Imperio Romano (o Antigüedad Tardía). No deja de ser cierto, muy cierto que heredó la tradición romana con su caudal inmenso de leyes, administración y cultura, y hasta de elemento humano, desde que aquél cayó en poder de los germanos (o bárbaros según se mire). No obstante Bizancio poseyó desde el principio su sello característico. Hasta entonces sofocado por Roma, el elemento helénico renació. Por tal motivo, el Imperio de Oriente fue considerado esencialmente un Imperio Griego, ya que toda la antigua población helena se sintió soliradizada con aquella organización política que encarnaba su civilización y carácter (de hecho, cuando a la muerte del emperador Teodosio se procede a la división del imperio, la “pars orientis” vino a coincidir con las zonas en las que, salvo escasas excepciones, predominaba el uso de la lengua griega). Otro tanto puede decirse, con alguna reserva, de las grandes ciudades de Asia y África, como Antioquía y Alejandría, que habían llegado a constituir los más brillantes focos del Helenismo, fenómeno que fue lo bastante amplio como para asimilar toda la cultura de los pueblos con los que estuvo en contacto largo tiempo, a los que dio y de los que recibió a partes iguales, por lo que el elemento oriental llegó a ser importantísimo, extremo discutido por algunos historiadores ingleses, que como lo consideraron tan ambiguo también lo concibieron como escasamente definido. En cualquier caso, Bizancio, como heredero de Roma, mostró desde sus inicios marcada capacidad de incorporación de publos de diversos orígenes (eslavos y armenios despuntaban sobre el resto), en su mayor parte, más o menos bajo el influjo del helenismo, pasaban a desempeñar un papel activo en la “oikoumenê” (o “mancomunidad”) bizantina. Bizancio mantuvo vivos el cristianismo y la civilización durante los largos siglos de oscuridad que siguieron en la Europa Occidental tras la caída del Imperio Occidente. La cristiandad occidental contrajo de este modo una deuda a largo plazo con Bizancio por no haber dejado morir la literatura y el arte clásicos de la antigüedad, la importancia decisiva es que permitió el florecimiento del Renacimiento. La civilización bizantina, basada tanto en la fuerza atractiva de su religión, como su inmenso pedigrí político y económico, desbordó las fronteras imperiales. La península itálica, donde la tradición clásica jamás se desvaneció, experimentó su influencia en profundidad. Basta evocar en la mente la basílica y por tanto mosaicos de San Marcos (Venecia) o los de la catedral de Monreale (la cual se halla en Sicilia, en la ciudad de Palermo). Los reinos de la Europa Oriental, Bulgaria, Serbia, Armenia y sobre todo Rusia contrajeron asimismo deudas enraizadas con Bizancio. Los búlgaros por ejemplo (que fueron en su día evangelizados por Cirilio y Metodio, dos monjes oriundos de Bizancio) comenzaron a convertirse masivamente al cristianismo, tras recibir el bautismo el príncipe Boris de dicha nación auspiciado y apadrinado por el emperador Miguel III. Es entonces cuando, la aristocracia búlgara comenzó a encargar a arquitectos bizantinos iglesias y palacios. Por su parte los serbios (evangelizados por las mismas fechas y fundando una nación en el siglo XII) estrecharon lazos al casarse princesas bizantinas con nobleza serbia. Los cristianos que se hallaban bajo el yugo musulmán tuvieron, con frecuencia, difíciles relaciones con el Imperio, tal como aconteció con coptos y con armenios, que anatemizaban algunos de sus dogmas. Pese a estas divergencias, no lograron interrumpirse las influencias artísticas, sobre todo en la adyacente Armenia, que parcialmente liberada bajo la dinastía de los Bragátidas (siglo IX) se integró discontinuamente en el seno del Imperio. Comenzó la civilización bizantina a extender su órbita de influencias con la recién creada Rusia, cuando en el 860, comerciantes de esta nacionalidad comenzaron a acudir a Constantinopla, En el año 988 el Gran Príncipe de Kiev, Vladimiro, se convirtió al cristianismo y contrajo nupcias con Ana, hermana del emperador Basilio II, quedando establecida una Iglesia rusa, cuyo alto clero fue griego, en los primeros tiempos tras la fundación. A modo de epílogo cabe citar que en el año 1472 Iván III, el reunificador del país y primer gobernante soberano que adoptó el título de “Zar” (o “César”), contrajo matrimonio con la sobrina de Constantino XI, último emperador. Se llamaba Sofía, en honor a la Gran Basílica de la capital bizantina. Añadió a sus emblemas como símbolo de continuismo el águila bicéfala bizantina, tras proclamar a Rusia adalid de la Iglesia ortodoxa. Finalmente, estableció la capital en Moscú, que fue proclamada de un modo simbólico, la “Tercera Roma”, título que le había sido legado de una manera justa por el antiguo Imperio. |
02-sep-2008 16:59
#2
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Buena aportación, sin embargo... Partes de ideas subjectivo-especulativas sin defenderla bajo ninguna hipótesis o conjetura. No cuentas una historia, sino que sólo das datos, haciendo que su interés divulgativo se acerque a cero. El aporte gráfico y la estructura narrativa son pobres, sobre todo haciendo referencias a una civilización con sus artes, arquitectura, geopolítica, etc. |
02-sep-2008 19:43
#5
| Algún día soltaré una parrafada sobre todos los Command and Conquer, es algo que nunca descarto. |
02-sep-2008 19:59
#8
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Según he visto, hay hilos similares en la lista de TP (englobados con una chincheta), y quería hacer algo similar. También lo he hecho por si a alguien del foro le viene bien la información en un futuro (un trabajo de instituto o lo que sea), nunca se sabe... |
02-sep-2008 20:03
#9
![]() ¡¡Cuidado, me quieren robar en la calle, ¿dónde puse mi información sobre el Imperio Bizantino? Estoy perdido!! ¡¡Auch, me he cortado el brazo entero en la máquina de cortar jamon york!! ¡¡Si hubiese tenido la información sobre el Imperio Bizantino no habría pasado!! Y así, miles de casos mas...
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02-sep-2008 20:03
#10
| ey pues yo me lo he leido, a mi es que las historias estas romanas me encantan, con decir que cada vez que voy al bar pido de tapa calamares |
02-sep-2008 20:14
#11
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Tan ladrillo no es, se lee en escasos minutos, ocurre que el que no tiene costumbre de leer sobre Historia pues le costará. Una buena síntesis si señor. Eso si para darle más color y hacerlo más divulgativo vendría bien haber comentado alguna anecdota interesante como indican por ahí arrriba. Por ejemplo lo relativo a la caída de Constantinopla y su importancia, como fue asediada y arrasada por los turcos mientras la cristiandad miraba para otro lado, bueno hubo algunas excepciones como los aragoneses que mandaron algunas tropas que defendieron los muros de la capital. |
02-sep-2008 21:02
#14
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Una buena síntesis si señor. Eso si para darle más color y hacerlo más divulgativo vendría bien haber comentado alguna anecdota interesante como indican por ahí arrriba. Por ejemplo lo relativo a la caída de Constantinopla y su importancia, como fue asediada y arrasada por los turcos mientras la cristiandad miraba para otro lado, bueno hubo algunas excepciones como los aragoneses que mandaron algunas tropas que defendieron los muros de la capital.
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02-sep-2008 21:11
#15
| curioso, no sabia que la estructura del zar provenia de bizancio.. asi que los rusos son herederos de la roma oriental.. interesante. |
02-sep-2008 21:15
#16
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Me suscribo para leerlo cuando tenga tiempo. Si os gusta el tema, hay un libro que creo que se titula "Los últimos días de Constantinopla" |
02-sep-2008 21:16
#17
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Despues de siglos de odios y reproches mutuos, en occidente no estaban como para dejarse la piel por los griegos; a fin de cuentas fueron los occidentales los que asaltaron y tomaron a traicion Constantinopla en 1204. De todas formas si hubo intentos de ayuda, como la cruzada lanzada desde Hungria, que acabo en el mas profundo fracaso. Tiene guasa que fueran los mongoles los que salvaran, al menos temporalmente, Constantinopla.
. En lo de los mongoles supongo que te refieres a los daños colaterales provocados por Tamerlán entre los otomanos ![]() Pero realmente lo relacionado con la conquista final de Constantinopla tiene su halo de romanticismo, a veces la Historia supera a la ficción. |
02-sep-2008 21:17
#18
| Tiene una pinta cojonuda ese libro, lo llevo viendo tiempo por las librerías, te lo has leído? |
02-sep-2008 21:21
#19
| Pues si. Se dice que el emperador Constantinos XI cuando vio todo el pescado vendido se quita las insignias imperiales y se fue a luchar como uno mas a la muralla. |
08-sep-2008 14:48
#26
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Ya que estamos ¿Qué sabes de la contratación de almogávares por Bizancio para ayudarles contra los musulmanes, de la posterior rebelión de estos tras el asesinato de Roger de Flor, de la apropiación de terrenos de Grecia y creación del Ducado de Neopatria, y de su derrota final frente a estos? Lo escuché en un relato de Cebrián pero siempre he querido que me contaran más cosas al respecto. |
08-sep-2008 14:55
#27
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Ya que estamos
¿Qué sabes de la contratación de almogávares por Bizancio para ayudarles contra los musulmanes, de la posterior rebelión de estos tras el asesinato de Roger de Flor, de la apropiación de terrenos de Grecia y creación del Ducado de Neopatria, y de su derrota final frente a estos? Lo escuché en un relato de Cebrián pero siempre he querido que me contaran más cosas al respecto. En el prólogo de una de las obras de Cánovas del Castillo (el mismo político del siglo XIX), daban a entender los historiadores de la época ideas acerca de su temeridad, costumbres y espíritu: «De estatura aventajada, alcanzando grandes fuerzas, bien conformados de miembros, sin más carnes que las convenientes para trabar y dar juego aquella: máquina colosal, y por lo mismo ágil y ligero por extremo, curtido a todo trabajo y fatiga, rápido en la marcha, firme en la pelea, despreciador de la vida propia, y así señor despiadado de las ajenas, confiado en su esfuerzo personal y en su valor, y por lo mismo queriendo combatir al enemigo de cerca y brazo a brazo para satisfacer más fácilmente su venganza, complaciéndose en herir y matar. Su ferocidad guerrera eclipsaba la idea del falangista griego y el legionario romano; superándoles en el gesto feroz enmarcado en el revuelto cabello, sus acerados músculos se enroscaban en brazos y pechos como sierpes de Laoconte, y en su traje se unía la rusticidad goda a la dureza de los siglos medios. Cubrían su cabeza con una red de hierro que bajaba en forma de sayo como las antiguas capelinas, prestándoles 1a defensa que a los demás ofrecían el casco, la coraza y las grevas; envolvían los pies en abarcas, y pieles de fieras les servían de antiparas en las piernas. No llevaban escudo ni adarga, limitándose a la espada, pendiente de rústica correa que bajaba del hombro ó sujeta al talle por ancho talabarte, y un pequeño chuzo semejante al usado por los alféreces del siglo XVI. Iban provistos de dos ó tres dardos ó azconas que arrojaban tan pujante y certeramente que atravesaban escudos y armaduras de parte á parte. El campo les prestaba hierbas y agua, y su único menester era el pan, que guardaban en el zurrón ó esquero puesto a la espalda. Su vestido, en todo tiempo, era una camisa corta y una ropilla de pieles; vivían más en los desiertos que en poblado; dormían sobre el suelo y, curtidos en la fatiga y1as privaciones, tenían singular gallardía y ligereza. Nada era imposible a tales soldados, que hacían continua guerra a los moros enriqueciéndose con el botín de la conquista, y para quienes era obra de pocas horas1a más larga jornada, cosa corriente vadear un río, escalar ásperas pendientes y llegar silenciosos cerca del enemigo para hacer más horrible su alarido al caer sobre los sorprendidos en certísimos saltos é interpresas, azotando el hierro contra el hierro ó contra el suelo al grito implacable de: ¡Desperta ferro!» |
08-sep-2008 15:26
#28
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Ya que estamos
¿Qué sabes de la contratación de almogávares por Bizancio para ayudarles contra los musulmanes, de la posterior rebelión de estos tras el asesinato de Roger de Flor, de la apropiación de terrenos de Grecia y creación del Ducado de Neopatria, y de su derrota final frente a estos? Lo escuché en un relato de Cebrián pero siempre he querido que me contaran más cosas al respecto. Asi se llego al punto en el que entran en juego los almogavares, siendo contratados por el Imperio. Estos demostraron ser muy fiables en el campo de batalla, venciendo de forma continuada a los turcos en Anatolia, pero como el resto de mercenarios, poco fiables en otros aspectos. Roger de Flor y su banda cometieron abusos y desmanes contra las poblaciones griegas, mientras que su lider Roger se le subia cada vez mas a la cabeza su megalomania, por lo que desde Constantinopla se empezo a temer a estos, pues como he dicho arriba, el Imperio carecia de unas fuerzas armadas minimamente decentes como para poder detener a los almogavares en cualquier tipo de eventual traicion. Por eso el hijo del Emperador decidio asesinar a Roger de Flor, pensando que de esta forma los almogavares serian mas manejables, pero se equivoco de cabo a rabo, y estos atacaron a las pocas fuerzas bizantinas que habia, principalmente otros mercenarios, y saquearon, aun mas, los territorios griegos, hasta llegar a Atenas, donde consiguieron hacerse con dicho ducado, siendo parte de la Corona de Aragon durante algunos pocos años. |
10-sep-2008 00:17
#30
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Qué chica más sorprendente.. Casi lo mejor de los bizantinos es lo que le hicieron al arte: humanizaron a la virgen maría e iniciaron el retrato de la belleza, fueron el refugio de la pintura en una época en la que unos se pegaban de hostias y otros pintaban motivos florales y caligráficos. Sin el arte bizantino no habría Giotto, no habría Filipo Lippi, no habría Botticelli... ¿Conoces Estambul? ¿Y Palermo? Han seguido historias tan distintas y, sin embargo, se parecen tanto.. Ambas tienen la belleza de lo caótico. |


