Cronica de una vida (Seguido)

Apura
ForoCoches: Miembro
#1
Espero que maor no se enfade, la idea es tener todos los capitulos seguidos.
Procuremos no escribir entre ellos, ok?
En cuanto los publique en el hilo "normal", que alguien lo copie aqui.

-----------------------------------------------------------------------

Hola hamijos foreros, me he registrado con otro nick para contar algo que nunca he contado... mi historia, y cómo está a día de hoy...
La historia que voy a relatar data desde mi entrada en la universidad, allá por el año 2000, hasta fecha de hoy en día. Todo lo que cuento es cierto, y pido de antebrazo perdón por el tocho y muy buen forro


BIENVENIDO A LA UNIVERSIDAD...


Año 2000, me tocaba entrar en la universidad, tras varios años deambulando por colegios de pago, internados, clases particulares... nada ha conseguido cambiarme, mi fama me precede.
Viviendo en un pequeño pueblo de Toledo, dónde todo se sabe antes de que llegues a hacerlo... Llevo años consumiendo, fin de semana tras fin de semana, sin pasar de ahí, gracias a Dios. Mi padre no puede conmigo, se da por vencido, se rumorea que también paso droga, aunque no sea cierto. Frecuento malas compañías, las peores, y sin embargo, mis amigos de toda la vida son queridos en el pueblo, buena gente, no se drogan (ja) y son simpáticos...
Yo también lo era, hasta que murió mi madre, la persona más parecida a mi, alegre, risueña, amable, divertida.... Ya no soy así, ahora soy borde, egoísta, con mal carácter, contestón y vago, casi había dejado los estudios.
Tocaba entrar a la universidad, todo por una promesa que le hice a mi madre antes de morir.
No sabía que estudiar, nada me gustaba y nada me llamaba la atención... Mi padre me convenció para estudiar Filología Inglesa, ya que se me daba muy bien el Inglés y tenía varios títulos.
Así pues, me matriculé en Madrid, me busqué un piso allí y me mudé, por fin independizado.
El dinero nunca ha sido un problema, mi madre era de una familia bastante adinerada de la zona extremeña, y mi padre había heredado una constructora familiar con muy buena fama. Disponía de dinero a mi antojo, mi madre me dejó mucho, sólo a mi nombre, me adoraba, era su ojo derecho.
El piso estaba situado en Argüelles, en la zona de Galileo, cerca de la facultad, pero sobretodo en una magnífica zona para salir de fiesta, de cañas, de cualquier cosa, eso era lo que realmente me importaba...

Comenzaron las clases, primeros días sin faltar, intentando conocer a gente, hacer amigos, fichar a los profesores y conseguir los temarios del año.
Era un pasota, pero, sinceramente, estaba acojonado... No sabía donde ir, que hacer ni nada por el estilo. Comencé a juntarme con varias personas, un pequeño grupo, íbamos a las misma clases y todos estábamos un poco perdidos... Había de todo, un par de pijos, alguno incatalogable, una punky, una hippie, dos chicas normalitas, un rapero... y luego yo, sin estilo definido, con pantalones rotos y “cagaos” pero con la cartera llena...
El tercer día de clase me levanté tarde, salí de casa corriendo hacia el autobús, y esperé un rato
  • Tengo que comprarme un coche ya joder – pensé
Llegué a la facultad con la hora pegada, corriendo por los pasillos, y casi me topé de frente con alguien
  • Ten cuidado!!!
  • Perdona joder, no te había visto- dije de mala gana
  • Bueno... Oye estudias aquí?
  • Si, por?
  • Sabes donde está el A15?
  • Sí, yo voy para allá, es la clase de Fonética verdad?
  • Si, menos mal, llevo un rato buscándola. Por cierto, me llamo Alia, y tu?
  • Yo Miguel, date prisa si quieres llegar...
  • Siempre eres tan borde?
  • No, cuando me conozcas lo seré más aún- y me reí estúpidamente
  • Entonces no sé si quiero conocerte...
  • Será por gente... aquí hay demasiada
  • Bienvenido a la universidad!!!
-------------------------------------------------------------------

ERES UN POCO PAYASO


Llegamos a clase, tarde pero llegamos, y corrí a sentarme al fondo, donde pudiera estar tranquilo... y ella vino detrás
  • porqué coño me sigues? - pensé
Saqué mis cosas y comencé a hacer estúpidos dibujos, como siempre, y ella no paraba de mirarme y hacer gestos
  • Que coño te pasa? -dije en voz alta
Todo el mundo se giró y me miró, y me puse rojo como un tomate
  • Perdone, decía algo?- me preguntó la profesora
  • No, lo siento
Miré a Alia y estaba riéndose a mi lado – será hija puta- y me dijo:
  • eso te pasa por estar haciendo el tonto
  • tu eres tonta? Y a ti que te importa lo que yo haga?
  • Pues nada, sólo intentaba ser amable...
  • Pues guárdatelo para otro
  • ok, tranquilo hombre, ya lo hago
Terminó la clase y el grupo de compañeros se acercó hasta nosotros.
  • Buenas Miguel – me dijo uno de ellos
  • Que hay Jose, hola a todos
  • Nos presentas a tu amiga?- me dijo Manu mirándome con una sonrisa
  • Yo os la presento, pero vamos, de amiga tiene lo que yo te diga... Se llama Alia
  • Eres un poco payaso no?- dijo ella con mala cara- sólo intentaba ser amable, pero vamos, que veo que eres todo un gilipollas...
  • Sosiégate chiquilla, no te lo tomes tan a pecho, que era una broma, vaya carácter- dije yo
  • Bueno, no te creas que eres el único listillo con mala leche
  • Oye si queréis nos vamos- dijo Sara tan dulce como siempre-
  • No, no os molestéis, ya me voy yo- y Alia se levantó y se fue.
  • Joder Miguel, creo que esta te gana a mala ostia...
La vi alejarse por el pasillo y sentí atracción por ella, estaba buena la tía, pero me gustaba más su carácter

-----------------------------------------------------------------------

ESTA BIEN, ACEPTO


Pasamos la mañana como siempre, clases, mus, unos porros, algún mini... nada distinto del resto de universitarios. No vimos a Alia en toda la mañana.
A las 14, como de costumbre, fuimos a comer a la cafetería, y al entrar, en la primera mesa estaba sentada. Les dije a los demás que ahora me sentaba con ellos, y me acerqué hasta Alia.
  • Hola
  • Que pasa, que quieres?
  • Joder, no seas así, sólo era una broma...
  • Pues a mí no me ha hecho ninguna gracia, eres un payaso
  • Eso ya me lo dijiste antes, lo siento
  • Ya claro... me da igual tío, paso de graciosos como tu, que te crees que puedes vacilar a cualquiera...
  • Que no mujer, ya te dije que lo sentía, he metido la pata, acepta mis disculpas
  • Esta bien, acepto, pero espero que no seas así de verdad.
  • Vale, vente para allá, vamos a comer con los demás
Nos acercamos al resto de la mesa, ella se sentó, y yo dije:
  • Bueno chicos, ya la conoceis, ella es Alia. Estos son Jose, Manu, Sara, Alba, Marta, Javi, Alicia y Angela
  • Hola a todos, encantada
La mire mientras se sentaba, y me sentí alegre de haberla pedido disculpas.


Estos han sido los capítulos de introducción, cómo conocí a la gente, mis amigos, y cómo era yo por entonces.
A partir de ahí todos nos hicimos muy buenos amigos, pasábamos muchas horas juntos, y los fines de semana salíamos todos juntos por Madrid. Aunque éramos distintos, todos tocábamos el mismo palo: drogas, fiesta, no ir a clase... Poco a poco congeniamos mas, surgió algún roce, y nos fuimos conociendo .
Paso a relataros los hechos mas destacados

----------------------------------------------------------------

VAMONOS DE FERIA!!


Habían pasado algunas semanas desde el inicio de las clases, y seguíamos viéndonos los mismos... Si bien alguno de nosotros apenas pisábamos por clase, había una hora al día a partir de la cuál nos juntábamos para toda la tarde: la hora del mus, después de comer.
En una de esas partidas, repleta de cachondeo, tiradas de trastos, porros, apuestas, minis y demás, salió la conversación
  • Oye, estoy pensando que éste finde no iré al pueblo y me quedaré por Madrid, que vais a hacer esta noche?- pregunté
  • Yo no lo sé, no había pensado salir ni nada- dijo Alia
  • Yo tampoco
  • Ni yo
  • Pues yo aún no lo había pensado-dijo Manu
  • Y si nos vamos todos por ahí?- dijo Jose
  • Pues si tío, vamonos de feria!!!- dije de coña
  • Feria?
  • Si joder, en mi pueblo se dice vamonos de feria en vez de fiesta
  • Ahmmm, ok, entonces quedamos- dijo Manu con cara alegre
  • Vale, pues entonces donde quedamos?
  • Pues en mi casa mismo joder, para que complicarnos... - dije yo
  • Vale, pues entonces cada uno a su casa a prepararse
Nos levantamos todos y nos fuímos hacia el autobús, y yo hacia donde tenía aparcado mi coche.
  • Oye Miguel
  • Dime Alia
  • Te importa acercarme a casa? Yo vivo mas lejos y tardaré mucho... Si me llevas, cojo la ropa y luego ya me ducho en tu casa y me quedo allí a pasar la noche, si no te importa y tienes hueco...
  • Si, sin problemas, te acerco y así no me aburro hasta las 22 que lleguen los demás
  • Tan cariñoso como siempre eh?
  • Ya ves, uno que no cambia...
Y nos quedamos mirándonos mientras andamos...
Nos montamos en el coche, y ella no pudo reprimir algún comentario (joder que coche!) mientras íbamos a Getafe. Algún que otro porro (no me lo quemes que es nuevo!!) y risas varias. La dejé en la puerta y me quedé esperándola. Mientras se alejaba, me fijé en su culo y no pude evitar sonreirme, me miré al espejo y pensé: tal vez hoy sea tu dia... Nunca he sido un guaperas, pero tampoco he tenido problemas para ligar... Bajó en 5 minutos, con una mochila y la misma sonrisa. Se montó en el coche riendo y se hizo un porro (vamonos de feria!!). Durante la vuelta hablamos algo mas, y ambos admitimos que nos poníamos, nos reímos y saqué el móvil, llamé al camello y cogimos provisiones. Paramos en una tienda, alcohol, refrescos, vasos, todo terminado. Subimos para mi piso, entramos y ella miró con cara de sorpresa (joder vaya piso!).
  • Oye, voy a ducharme, por donde?
  • Recto y la tercera a la derecha
  • Vale, esperame y no hagas nada
  • No te preocupes
---------------------------------------------------------------------

NO ABRAS!!!!


Me senté en el sofá y me preparé un par de copas (Alia que bebes?? RON!!) y un par de tiros. Me quité las playeras y me puse unos pantalones cortos para andar por casa. Me tomé una copa mientras salía. Apareció con un pantalón de pijama muy ajustado y una blusita escotada y cortita (joder que buena está!!). Me quedé embobado mirándola...
  • Que te pasa?- preguntó
  • No... nada
  • Joder... esque no quería arreglarme tan pronto, así estoy mas cómoda no? Pero si quieres me cambio...
  • Nonono, por mí encantado... Va, déjate de coñas y ponte una...
  • Jajajjajaja, vamos
Comenzamos las rayas, las copas, charlamos mucho, yo la conté cómo perdí a mi madre, mis sentimientos, porque tenía esa forma de ser... me inspiraba confianza... Y ella me contó que vivía con su padre, que su madre se fue hace años... Teníamos cosas en común... Seguimos hablando y poniéndonos, bebiendo, pasando horas.
  • Oye!! Son las 21, me voy a la ducha!!- dije
  • Venga, pongo la última y ya.
Me acerque a la mesa, me senté, me puse y me quedé mirándola...
  • Que miras?- me dijo desafiante
  • No, nada
  • Que pasa? Ves algo en mi que te guste?- y comenzó a reírse
  • Jejejejejje, si, algo hay...
La besé, con ganas, la puse encima de mi y la abracé con fuerza, me miraba y se reía... recorrí cada rincón de su cuerpo, sus sitios prohibidos (pufff esto es genial!!)... estaba mas acelerado que nunca, entre la enfarlopada y como me ponía... continuamos besándonos y desvistiéndonos (donde está el sofá?) e hicimos el amor, aunque de amor tenía poco... y sonó el timbre (abre abre!!!)
  • No abras joder!! - me dijo entrecortada
  • Y que hacemos??
  • Por ahora terminar... luego veremos
Y me volvió a envolver con sus brazos mientras me besaba... Terminas extasiados, y ella se fue a la ducha (estoy empapada!!) mientras yo abría
  • Hola chicos, no os había oído
  • Ni el móvil tampoco??
  • Que va tío, estaba en la bici con los cascos puestos, y Alia está en la ducha
  • Bueno, venga, a dónde pasamos?? (joder que piso!!)
Por un instante estuve a punto de hacerlos pasar al cuarto de estar, pero por suerte, reaccioné a tiempo y los metí al salón justo cuando Alia salía de la ducha sonriendo
  • Que empiece la feria!!!
La mía a empezó hace rato- pensé riéndome...

-----------------------------------------------------------------------

QUE ES LO QUE QUIERES DE MI??


Pasamos al salón y nos fuimos sentando, me levanté a por la bebida y aproveche para ponerme otro tiro. Volví al salón y comenzamos a charlar, a beber, a jugar unas cartas, unas plays... La noche se fue haciendo larga, hasta que Jose, mirándome fijamente, preguntó
  • Oye, yo estoy muy pedo ya y no aguanto mas, alguno de vosotros se pone? Porque yo si...
  • Jajajajjaja, que delicado eres- dijo Sara riéndose
  • Si, si lo es el muy cachondo- gritó Javi riéndose
  • Va!, fuera de coñas, os ponéis o no??
  • Si, no te voy a engañar, llevo toda la tarde poniendome...
  • Que cabrón, y yo aquí callándome como una perra...- dijo Alia riéndose
  • Tu también Alia?
  • Claro, llevo toda la tarde aquí...
Al final llegamos a la conclusión de que todos eramos iguales, nos poníamos y hacíamos las mismas cosas... Volví a llamar al camello, y en 30 minutitos estábamos servidos.
Continuamos la noche, bebiendo, riendo, jugando y poniéndonos.
A altas horas, cuando se nos acabó el alcohol, decidimos movernos a algún garito de la zona, a terminar la noche.
Encontramos uno que aún estaba abierto y entramos a ver que tal... no estaba mal, no había mucha gente y la música era variada: break beat, techno, house... de todo un poco...
Comenzamos de nuevo a beber, a desfasar en un rincón del tugurio, a hacer viajes al baño disimuladamente (ja!)... Alia me miraba fijamente cada cierto tiempo y me sonreía... Me sentía atraído por ella, y, después de probar su cuerpo una vez, quería tenerla otra vez.
Se acercó a mi mientras estaba pidiendo en la barra, me agarró por la cintura y se acercó a besarme
  • Que haces Alia?- dije mientras me apartaba un poco
  • Como que qué hago?
  • Si joder, córtate, no quiero ser la comidilla de ésta gente y que piensen que estamos juntos o cualquier gilipollez...
  • Entonces, que es lo que quieres de mi??
  • Cómo? Y tu de mi?
  • Tu me gustas, no se...
  • Vale, y tu a mi, pero yo paso de historias, estoy muy bien así, no quiero atarme, podemos quedar de vez en cuando, ya sabes, divertirnos tu y yo...
  • Eres un gilipollas
Me miró con una cara de odio que pocas veces había visto antes, se dio la vuelta y se largó sin decir nada... Todos se acercaron a preguntar, y esquivé las preguntas con un “se ha rallado un poco y se ha largado a casa”, me despedí diciendo que me piraba a dormir y salí corriendo a intentar encontrarla. Corrí hasta el metro mas cercano pensando que estaría allí, pero nada, asique regresé a casa reprochándome ser tan estúpido.
Cuando llegué al portal, alguien me habló por detrás
  • Joder si has tardado...
  • Alia? Que coño haces aquí?
  • Joder, tu no te sabes la trececatorce?
  • La cuál? Es trescatorce
  • Bueno, da igual... Tengo todas mis cosas aquí joder, dónde voy a ir? Te dije que dormiría en tu casa... Además, pienso igual que tu, no quiero historias ni rollos serios, podemos divertirnos sin complicaciones no?
  • Ya sabía yo...
Y se acercó y me mordió un labio riéndose a carcajadas (vamos a tu casa!!), empujándome hacia el portal, y mas tarde hacia dentro de mi casa. Repetimos todo lo que habíamos hecho por la tarde, con mas calma, mas ganas, y mas veces... Me quedé dormido con su cabeza en mi pecho y me levanté el sábado cuando sonó el móvil... Eran las 18 de la tarde, desperté a Alia, que me miró con una risilla tonta y me besó de nuevo
  • Hola... que hora es?
  • Las 18
  • Joder!!! mi padre me va a matar!!! corre corre, llévame a casa!!
  • Ahora? No jodas, yo paso de vestirme
  • Cómo?? Estas de coña no?
  • Joder... estoy muerto, no puedo conducir...
  • Serás hijoputa, de verdad no vas a llevarme?
  • No joder... Pero te dejo pasta para el taxi ok? Y luego por la noche paso por Getafe y nos tomamos unas copas y cenamos
  • Que? No quiero tu dinero, puto payaso- no paraba de gritarme mientras se vestía
  • Joder Alia, no te pongas así...
  • Que te den por el culo gilipollas, me puedes explicar cuando lo sepas que coño quieres de mi joder??- y pegó un portazo con lágrimas en los ojos, gritando mientras oía bajar las escaleras a toda prisa.
“Tampoco es para tanto” pensé mientras me acurrucaba otra vez, y sin darme cuanta, buscaba su olor en mi almohada...

---------------------------------------------------------------------

A QUE ESTAMOS JUGANDO?


Me levanté a eso de las 22 con la alarma machacándome los oídos, cogí el móvil, busqué en la agenda y paré en “Alia Fakul”, pulsé para llamar y pensé en que decir... Un tono, dos, tres, cuatro... Nada. Marqué de nuevo, y lo mismo. No es fácil que me de por vencido, asiqué me metí a la ducha, me vestí, bajé y monté en el coche. Una llamadita para comprar un poco de reconstituyente, un par de tiros y hacia Getafe, tenía que hablar con ella y pedir perdón... o algo parecido.
Llegué a duras penas hasta su calle, por lo poco que me acordaba, y una vez allí marqué de nuevo. No lo cogió. Y marqué otra, y tampoco. Así estuve un buen rato, y nada. “Y qué coño hago yo ahora?, si por lo menos supiese el piso” pensé. Marqué el móvil de Sara, que a mi entender, era con quien más afín la veía
  • Buenas!
  • Hola Miguel, que tal? Me has despertado- contestó Sara con voz de dormida
  • Joder, a estas horas?
  • Ya ves, vosotros os fuisteis muy pronto... Los demás acabamos a la hora de comer... Que por cierto, que rollito os traéis Alia y tu?- preguntó riendo
  • Rollito? Ninguno, no seas malpensada... Ella se piró a casa, y yo a dormir, que estaba molido... Ten en cuanta que yo había empezado mucho antes que vosotros...
  • Bueno, si a mi me da igual, sólo era por picarte un poco
  • Ya, tu también eres la ostia...
  • Jajajaja... Y bueno, dime, que quieres?
  • Ahmmm, sabes dónde vive Alia?
  • Jajajajja, seguro que no hay nada?
  • Que no ostias!! Sólo que he quedado con ella para ir a un garito y no me coje el móvil, y no se dónde vive...
  • Vale vale, tranqui hombre que era broma... Pues si, vive en el 2º B, el portal 5
  • Gracias guapa, el Lunes te veo- dije con una extraña alegría
  • De nada, hasta el Lunes
Me acerqué al portal, busqué en el telefonillo y piqué.
  • Si?- contestó una voz ronca
  • Emm.. Está Alia?
  • Quien eres?- volvió a contestar con tono desagradable
  • Soy un compañero de la facultad, habíamos quedado hoy...
  • Pues estaba durmiendo, pero vamos, sube y la esperas- me dijo desganado
  • No, no hace falta, dígala que la espero aquí por favor
  • Esta bien, la diré que baje
Me monté en el coche nervioso, y me puse una ralla. Encendí un cigarro mientras observaba el barrio desde mi ventanilla, escuchando música y mordiéndome las uñas “joder esta tía no baja o que?” y pasó mas de una hora... “Esta es la forma que tiene de vengarse, que hijaputa...”
Mientras me fumaba un chino, vi abrirse la puerta del portal, y asomó su cabeza. Miró hacia mi y vio mi coche. La vi dudar, pensé que entraría de nuevo a casa. Pero se acercó, rápida y con andares de mala leche... “Prepárate que viene fina...” pensé, a la vez que fijaba en su cuerpo.
  • Que quieres?
  • Hola Alia, que tal?
  • Déjate de ostias... No sabía que eras tu, sino te juro que no bajo... Como tienes los huevos de venir? He tardado dos horas en llegar a casa, me ha caído la de Dios, y llevas toda la puta tarde llamándome al móvil!! Que pasa, que tú no entiendes que si no te lo cojo es porque no quiero hablar contigo joder!!?- me gritó roja, furiosa, con los ojos llorosos y gigantes
  • Joder, no te pongas así... Lo siento tía... Cuando me levanto de resaca soy un gilipollas, no puedo ni moverme y estoy de mala ostia... Te dije lo del taxi para que llegaras antes, pero no quisiste... Y te he llamado para pedirte perdón. De verdad Alia, perdóname- dije, era la primera vez que me creía mi propio lo siento...
  • Siempre igual tío, nos conocemos de hace dos días y no haces mas que cabrearme...
  • Hago algo mas...
  • Que gracioso, no tiene ni pizca de gracia... Ya no lo harás más listillo- pero su sonrisilla la delataba
  • Joder, de verdad, lo siento. Soy un payaso, y tengo mala ostia, lo se, pero Alia, en serio me gustas y no quiero que te enfades...
  • Joder... cuando quieres eres un corderito...- me dijo riéndose
  • Ya ves- y me acerqué a sus labios
  • Miguel- me dijo sujetándome- a qué estamos jugando?
  • No se Alia, pero no la volveré a cagar, te lo juro- y planté mi boca en la suya, besándola con fuerza
  • Oye, he de subir a casa... Me visto y nos vamos por ahí a cenar ok?
  • Demasiado tarde-dije- ya traigo la comida encima...
  • Joder... Bueno, pues me ducho y bajo ok? Diré a mi padre que me voy a casa de una amiga...
  • Eso eso, no le engañes...
  • Calla payaso...
Y subió a cambiarse... Mientras subía me alegré, estaba feliz por haberla besado otra vez y por saber que la tendría otra vez en mis brazos. Aunque no quería reconocerlo, me gustaba de verdad... Siempre he sido un gilipollas sin sentimientos, o con ellos escondidos...

------------------------------------------------------------------

ME VOY A CURRAR A LONDRES... TE VIENES??


Pasó el tiempo, los meses, y nuestra vida seguía igual... Ya nunca iba a mi pueblo, dejé a mis colegas de allí de lado, salvo para algún partidillo de fútbol y algunas cañas mañaneras cuando venía de empalmada y no tenía ganas de salir... Pasábamos la semana entre clases, partidas de mus, porros, alguna que otra salida nocturna, esperando con ansia que llegara el fin de semana. Todo estaba planeado
Viernes: a las 22 en mi casa, botellón, partiditas de cartas, play o cualquier otra cosa, siempre amenizado con porros y coca. Casi nunca cambiábamos. Y Alia y yo tampoco, salíamos de la facultad, hasta Getafe, cogía ropa y para mi casa, llamada al camello y a esperar a que llegaran los demás
Sábados: a veces hacíamos algo distinto, pero casi siempre quedábamos a eso de las 00:00, toda la tarde durmiendo, y empezábamos de nuevo. Solíamos ir a sitios diversos, Danzoo, Space... daba igual... algún sábado los convencía y nos íbamos a la Family, en Sonseca (Toledo), pero pocas veces, ya que eran muchos kilómetros de coche. Incluso algún sábado no salíamos, sólo nos quedábamos en casa bebiendo unas cervezas, únicamente fumando porros... Pero éstos días solían ser si el Viernes había sido demasiado serio... Alia y yo quedábamos por la tarde, dábamos un paseo hacia Canal, una cervecita, según... Algún día un cine...
Los Domingos no salíamos... Jamás salía un Domingo, cosa que Alia odiaba de mi... Me pasaba el dia entero en casa, viendo la tele, o en el portátil, o incluso a veces, si tenía un mal día, estudiaba.
Nuestra relación (cómo?) seguía en el mismo punto: nos atraíamos, pero ninguno quería nada más serio... Total libertad para los dos. Pero Alia a veces intentaba dar un paso más, y yo respondía dando uno atrás. Así llegó Junio de 2001, aprobé todas las asignaturas (eran pocas...) y me esperaba un verano de tranquilidad... Alia me llamó un Martes por la tarde, y me pidió que fuera a Getafe a verla. Cuando llegué, estaba esperándome en el portal
  • Hola guapa que tal?- y la besé
  • Bien, quería hablar contigo...
  • Alia, ya sabes lo que opino yo de...
  • Que no es eso joder...
  • Ahmm, vale, perdona, dime
  • Pues mira, ya sabes que en tema de pasta voy fatal (tú tuviste suerte!!) y necesito currar... Dado que estamos estudiando lo que estamos estudiando, y que me han quedado un par de ellas (tres fumeta, tres), pues he pensado...
  • Miedo me das, jajaja
  • Que payaso eres... Me voy a currar a Londres, te vienes conmigo? Joder... tú no tienes nada que hacer... Si alquilamos algo para un par de meses y tal... Tú no tienes que currar... Pero podemos vivir a medias y yo curro... Así practicamos el Ingles...
  • Cómo? Espera que necesito procesar... Me pides que me vaya a vivir contigo este verano?
  • Joder, siempre igual, el solitario... Que no ostias, te pido que compartas piso conmigo éste verano, y nos vayamos de vacaciones... Te vendrá bien practicar inglés, y no tienes nada que hacer no?
  • Joder Alia... Me pilla de sopetón... No se, me parece muy...precipitado
  • Bueno, olvídalo, sabía que no querrías, porqué no puedes ser un poco más...?
  • Más qué?
  • Cariñoso, amable, atento...
  • Joder... Lo soy, contigo lo soy... Pero sólo a veces... Déjame pensarlo vale?
  • Pues yo voy a reservar el billete para la semana que viene, y el piso lo tengo mirado más o menos
  • Vale, te contesto antes del Viernes vale
  • Bueno- y se acercó, me besó y se subió a casa.
Me volví a Madrid pensando qué hacer, y cuando estaba enfilando el garaje me dí cuenta de que ya había decidido lo que iba a hacer...

--------------------------------------------------------------------

HA SIDO TODO DEMASIADO CORTO


La misma noche llamé a Alia, la dije que sí, que me parecía una buena idea y que así practicaríamos los dos... Además, en mi interior sabía que eso sería una prueba de si nuestra relación tenía algún futuro o si estaríamos para siempre en punto muerto.
Compre dos billetes para Londres, y busqué un piso. Convencí a Alia que dejara todo en mis manos, que encontraría algo a buen precio y en un buen sitio. Ya había visitado Londres anteriormente, con amigos, con mi madre cuando aún vivía... Alquilé un piso en Hyde Park, en la parte mas cercana a Marble Arch, comienzo de Oxford Street. El precio no sería del agrado de Alia, pero me daba igual.
Busqué más cosas, y encontré una academia gracias a un amigo que estudió allí. Dos meses de academia, y titulo que te traías. Reservé y pagué las dos plazas, de Lunes a Viernes de 16 a 18, horario magnífico. Decidí que no dejaría a Alia currar a diario, y mi intención era que no currase. Pero la conocía, y sabía que por lo menos algo buscaría. Recordé un antiguo bar llamado San Miguel situado cerca de Edgware Road, regentado por españoles, y otro llamado Las Tapas (qué típico no?) un poco más lejano. Busqué pero no encontré nada, así a base de llamadas internacionales conseguí ambos teléfonos. Decidí no llamar y dejar a Alia que eligiese ella si quería currar allí, yo sólo intentaba ponérselo más fácil.
Dos días después, llevé a Alia hasta Getafe, y al llegar allí, me acomodé en el coche y empecé a sacar reservas, papeles y demás cosas...
  • Oye Alia, se que no te gustará, pero ya he terminado todo
  • Cómo? Has dejado todo atado en un par de días?
  • Ya ves, quería tener todo bien agarrado...
  • Bueno, pues explícame...
Y expliqué todo mi plan... A la par que iba explicando, su cara cambiaba... De alegría a indiferencia, a rabia, a enfado, y finalmente a mosqueo...
  • Joder, porqué haces todo eso sin consultarme?
  • Alia, tú dejaste en mis manos lo de buscar todo...
  • Si, la casa y los billetes, pero quién te ha dicho que quiero una academia? Y un curro en un bar?
  • Joder Alia... Pensé que nos vendría bien la academia, y que como no me dejarías que pagase todo, pues te busqué algo... Camarera? Has trabajado muchas veces de camarera, y tu me lo has contado, y me dices que está bien para ganar unas pelas... Porqué te mosqueas conmigo? Sólo intento que sea mas fácil joder, pero si quieres, anulo todo y a tomar por culo!!
  • No, no es necesario... Tienes razón, lo siento... No estoy acostumbrada a que me planeen mi vida, o un viaje...y menos un tío... y aún menos si es como tú.
  • Bueno, alguna vez será la primera no?
  • Si... Gracias
  • Nada guapa- y nos besamos
A la semana siguiente volamos a Londres. Todo resultó genial, Alia al final sucumbió al curro y trabajó un mes los fines de semana en un pequeño pub ingles, pero lo dejó porque yo no paraba de decir que no me gustaba que trabajara en fin de semana.
Nos volvimos un 2 de Septiembre, camino a Madrid de nuevo. En mitad del vuelo, me descubrí a mi mismo acurrucado en su hombro y agarrado a su mano. La miré fijamente
  • Que miras? Pasa algo?
  • No nada... Que tal lo has pasado?
  • Ha sido demasiado corto... Genial, las mejores vacaciones de mi vida... Gracias, nunca podré agradecerte todo lo que has hecho... - y vi sus ojos llorosos
  • Bah.. no seas pelota niña, no es para tanto
Se acercó y me besó con amor, a la vez que agarraba mi mano con fuerza, y me dijo:
  • Bueno, a partir de hoy dejamos de vivir como una pareja, compartiendo casa y todo, y volvemos a nuestra antigua vida...
  • Ya veremos
Tenía muchas cosas en que pensar desde esa pregunta...

---------------------------------------------------------------

HAZ LO QUE TE SALGA DE LOS HUEVOS!!!!


Volvimos a Madrid, yo a mi piso, y ella con su padre. A menudo me recordaba lo bien que había vivido en Londres, que la gustaría volver, pero conmigo. Yo no paraba de pensar en su última pregunta en el vuelo de vuelta a Madrid... Sabía lo que eso significaba para ella, lo que realmente pretendía con esa reflexión... Alia pensaba en dar un paso más, empezar a salir juntos, sin rodeos, sin tonterías, incluso viviendo juntos. Pero yo no lo tenía claro... La convivencia en Londres fue buena, yo soy una persona muy ordenada en casa, y al vivir sólo, estaba acostumbrado a hacer cosas en casa, y más aún en años anteriores, desde que muriera mi madre, cuando mi padre y yo nos quedamos solos y hacíamos todo a medias. Nunca entenderé porque no contratamos a alguien...
Pasaba horas al dia sopesando los pros y los contras... Tenerla siempre a mi lado, su cuerpo, su olor, su amabilidad, su risa, su cariño, el amor que me tenía... Pero también estaba su mal carácter, sus estúpidos enfados, sus reproches, su actitud de sargento en muchas ocasiones... No, no quería vivir con ella... Y no, tampoco quería dar un paso mas en nuestra relación, yo estaba bien así, mi vida era genial, la tenía a mi lado y no tenía ningún compromiso, podía hacer lo que quisiera dentro de unos límites, porqué complicarme?
Pero aún así, no quería hacerla daño... Y llegué a una conclusión, mi solución al problema se llamaba ERASMUS, la salida perfecta... Nos quedamos éste año en Madrid, pedimos el Erasmus a Londres o donde sea y nos vamos juntos, convivimos juntos, y aclaro mis ideas para la vuelta, y veo si realmente quiero pasar al siguiente nivel...
Pasaron unas semanas antes del comienzo de la facultad, y Alia y yo nos veíamos menos, supongo que ella intentaría guardar algún tipo de distancia para que yo no pensase que quería algo mas.
La llamé por teléfono un día antes del comienzo de las clases, y quedé con ella en Getafe.
  • Hola niña, que tal??- y me acerqué a besarla
  • Bien, no ando mal- contestó indiferente retirando rápido la boca
  • Te ocurre algo? Apenas se nada de ti, y no hemos quedado...
  • Bueno, unas semanas de reposo nunca vienen mal, no?
  • Si tú lo dices...
  • Alia, he tomado una decisión...
  • Cuéntame, miedo me das- y sonrió por primera vez
  • El año que viene nos vamos de Erasmus... quiero que te vengas conmigo, pedimos a Londres, Manchester, Brighton o donde sea, pero nos vamos tu y yo, vale?
  • De Erasmus??
  • Si, porqué no? Este año lo pasamos aquí, volviendo a nuestra vida, hacemos 2º y el año que viene cerramos ciclo allí, siempre será mejor no? Los dos juntos, como en verano...
  • Me parece una idea genial, pero preferiría ir a Italia, a Francia...
  • Como? Y qué coño pinto yo en Italia o Francia? El rollo del Erasmus no es sólo irnos juntos y convivir, sino irnos a un país inglés donde practicar y mejorar nuestro idioma...
  • Ya joder, como te pones, era para ver si te picabas- y empezó a reir alegremente
  • Que toca huevos eres...
  • Anda ven aquí...- y me abrazó, se subió encima mía y comenzó a desvestirme
  • Que haces? Estamos en medio de la calle!!
  • Cállate payaso, si por aquí no pasa nadie...
Y hicimos el amor en el coche, debajo de su portal, si parar de reírnos y besarnos.


Comenzaron las clases, viejos amigos y viejas costumbres... Alia y yo llevábamos dos meses sin meternos, desde que nos fuimos a Londres, pero como era de esperar, no aguantamos mucho.
Comenzamos a decidir dónde ir, a que parte de Inglaterra. Vimos las plazas que salían ese año y decidimos. Londres, Manchester y Brighton. La cosa pintaba regular, 4 plazas para una, dos para otra y 3 para otra. La nota tenía que ser bastante buena, y en el examen de ingles necesitabas una buena nota también. Aunque sonara prepotente, yo sabía que me darían alguna plaza, pero temía por Alia. La incité a poner sitios como Italia o Francia, o incluso Alemania, (que nos tocaría a los dos) pero ella insistía una y otra vez en que sólo Inglaterra. Y no consiguió plaza. Y yo si la conseguí, en Londres. Desde que salieron las plazas, Alia estaba distante conmigo, seguíamos igual, pero ella se apartaba emocionalmente de mi. Fue un palo para ella...
Llegó el verano, y propuse a Alia venir conmigo de vacaciones, a Cádiz, a un piso que alquilaría para todo el verano, pero no aceptó. Por más que insistí no aceptó. Asique decidí presentarme en su casa, como antaño
  • Que haces aquí?
  • No puedo venir a verte cuando quiera?
  • Porqué ibas a poder?
  • Joder Alia, porqué te enfadas conmigo? Te dije que pidiéramos Alemania u otro sitio, pero no quisiste...
  • No es por eso... Me enfado porque es triste que acabemos así...
  • Acabar?
  • Sí, acabar...
  • Me estás diciendo que si me voy se acaba? Eso no es justo...
  • No pienso estar un año esperándote mientras tú disfrutas de tu vida de erasmus...
  • No es justo Alia, además sabes que voy con Sara, a ella se lo han concedido
  • Me da igual, es lo que hay
  • Pues lo siento, pero me voy a ir, es una buena oportunidad...
  • Ya veo tus preferencias, sabes que te digo? Haz lo que te salga de los huevos!!!
Y se bajó llorando del coche... No la volvía ver, ni a hablar con ella... Hasta el día que volaba

-----------------------------------------------------------------------

PERDONAME, POR FAVOR!!


Fue a primeros de Septiembre, me marchaba a Londres, tenía todo atado... además, iba con Sara, mucho mejor, alguien con quien estar hasta que nos integremos con el resto de gente. Pero estaba jodido. Jodido y triste, no podía entender cómo me había dejado así, por una gilipollez de un erasmus, y encima por su culpa, por no pedir mas sitios, “será gilipollas”, “niña de los cojones” apenas podía contener mi mala leche, que contrastaba con la cara de felicidad de Sara (que nos vamos Miguel!!)... Sonó el móvil, lo saqué del bolsillo y lo mire con indiferencia... “ALIA” ponía en la pantalla... “que querrá ahora esta payasa?” me pregunté de mala leche...
  • Si?
  • Miguel? Has salido ya?
  • No, estamos facturando, salimos dentro de un rato, qué quieres?
  • Estoy en el aeropuerto, quería verte
  • Que estas donde? No me apetece verte, sinceramente...
  • Por favor...
  • Esta bien, estoy en el mostrador de la British
  • Ok
Y apareció de frente... La miré, preciosa, dirigiéndose hacia mi...
  • Hola...
  • Dime, que quieres? No tienes mucho tiempo, embarco en un rato
  • Ya... Perdoname por favor, lo siento, de veras, por favor, te quiero- y comenzó a llorar
Te quiero? Me había dicho te quiero? Y que coño significa eso? A estas alturas un te quiero?
  • No me digas eso, que me voy a Londres... No me hagas esto... Aclárate...
  • Lo tengo claro, te quiero, y voy a esperarte, pásalo bien, y piensa en lo que quieras hacer...
Me beso, me miró y se marchó... Miré a Sara, alucinada por la escena
  • Asique estabais juntos?
  • Si Sarita, estábamos juntos... Y parece que lo estamos, aunque no tango nada claro...
  • Ella te quiere
  • Ya, pero estoy un poco liado después de estos líos...
  • Bueno, ya te aclararas...
Pasaron los meses, Alia me llamaba todos los días, hablábamos, pero yo la decía que no lo tenía claro, después de lo que me dijo cuando supo que me iba, no podía olvidarlo... Pero ella estaba convencida...
Las fiestas en Londres eran espectaculares, los universitarios unos cachondos, corría el alcohol, y metí la pata. Una noche de borrachera, como muchas otras, Sara se vino a casa a dormir, que pillaba más cerca, solo que esa noche dormimos en la misma cama... Al levantarnos apenas podía mirarme a la cara, no paraba de repetir que no podía cree que hubiera hecho eso a Alia, ni yo tampoco... Y se lo dijo... Y yo la llamé
  • Perdóname, por favor Alia, perdóname, no sabía lo que hacía... Lo siento de veras, en serio... Yo quiero estar contigo...
  • No puedo perdonarte, no así
  • Por favor Alia
  • Miguel, tengo un billete a Londres, era una sorpresa, pero la sorpresa me la llevo yo... Voy a ir porque no puedo anularlo, pero ya veremos lo que pasa
  • Vale, te explicaré todo, de verdad que lo siento
  • Adiós
Tenía una oportunidad...

-----------------------------------------------------------------------

ESTAMOS EN PUNTO MUERTO... O POR LO MENOS YO


Era invierno, Diciembre, y en Londres hacía mucho frío. Pero a mí apenas me afectaba... Desde lo que pasó con Sara era un fantasma, apenas salía, únicamente a clase. Por más que mis colegas de erasmus intentaban sacarme, yo no accedía. Sara apenas me hablaba, se sentía mal, pensaba que habíamos traicionado a Alia... y era cierto. Me confesó que siempre la había gustado, pero que lo que pasó fue el mayor error de su vida... y el mío también. Alia llegaba en 5 días, y yo no sabía que hacer.
Después de clase, solía pasear bajo la lluvia, subía andando desde casa a lo largo de Oxford Street, hasta Piccadilly Circus, pasaba algunos ratos en el trocadero, o simplemente deambulaba por Hyde Park, visitaba Camden, Portobello... Lugares donde puedes sentirte totalmente solo aunque estés rodeado de miles de personas... Solía imaginar cómo habría sido nuestro reencuentro si yo no la hubiera cagado... Ella llamando el día antes, dándome la sorpresa de su visita, su boca, su olor, sus besos apasionados... “Soy un gilipollas” solía pensar... Y recordaba la primera vez que estuvimos juntos... Y me sonreía, podía notar todo como si estuviera pasando de nuevo en ese mismo momento... Y así es como me dí cuenta de que estaba enamorado de ella... Y que era tarde. Todo por culpa de mi cascara, de mi estúpida manía de no dejar a nadie acercarse a mí... “Soy un payaso”...
Y pasaron los 5 días, Alia me llamó el mismo día para decirme que volaba por la tarde, que no fuera al aeropuerto a por ella, aunque al final accedió ante mi cabezonería...
Y ahí estaba yo, esperando con un ramo de rosas a que llegara la mujer que quería, en medio de un aeropuerto gigante y con mas miedo que un niño ante un toro... Hasta que la vi... Con unos vaqueros holgados, cagados (como a mi me gustan) y una sudadera alternativa. Me fijé en su pelo, castaño casi rubio, largo y con una coleta; sus preciosos ojos verdes; su cara, morena y delgada, con rasgos andaluces; y su cuerpo, delgado pero curvado... ¿Cómo había sido tan tonto de no fijarme antes? ¿Cómo podía haber estado tan ciego? Estaba loco por ella...
Se acercó hacia mi, y puede ver sus ojeras, su cara de tristeza... Sentí un punzón en el pecho... Me miró, hizo una mueca y abrió la boca
  • Hola...- dijo con desgana
  • Hola Alia, que tal tu viaje?
  • Bien, estoy cansada... Podemos ir a casa... perdón, a tu casa? Tengo ganas de darme una ducha
  • Sí, vamos
Apenas hablamos en todo el trayecto, ella miraba por la ventana del taxi distraída, y yo no tenía fuerzas para preguntarla nada... “no es el momento” me decía.
Llegamos a casa, dejó su equipaje en la otra habitación y se fue a la ducha. Mientras, preparé la cena y me senté a escuchar la televisión, distraído, esperando a que terminara de ducharse.
Supongo que reflexionaría en la ducha, porque tardó casi una hora... Apareció en el salón en pijama, descalza, como hacía antaño... Tenía mejor cara
  • Quieres cenar? -pregunté
  • Si, la verdad tengo mucho hambre
  • Muy bien, pues vamos allá
Cenamos sin hablar apenas, en silencio... Yo no paraba de mirarla, buscaba el momento para hablar con ella, y ella me esquivaba, seguramente temiendo ese momento...
  • Te gustaron las rosas?- dije sin saber de que hablar
  • Eran muy bonitas, gracias
  • Alia...
  • No, ahora no- me dijo
  • Si, ahora -dije- tiene que ser ahora. Lo siento, de verdad, te juro que jamás pensé hacerte daño, y jamás te lo haría. Pero la cagué, ya sabes cómo soy, un gilipollas. Y me he dado cuenta de que estoy enamorado de ti, de que siempre lo ha estado... Pero soy un payaso, y me ha dado cuenta tarde. Sólo quiero que me des una oportunidad de demostrarte lo que siento
  • Miguel- me dijo llorando- no dudo de lo que sientes... Pero necesito pensar. Lo que ha pasado no es fácil, y me siento mal... Me siento traicionada... Se que no éramos una pareja, pero dentro de lo que éramos, creo que tenías que ser fiel, y no lo has sido... Necesito pensar, y tiempo... Te quiero, pero no se si quiero seguir adelante... Ahora misma estamos en punto muerto, o por lo menos yo...
Y me dio un beso en la mejilla, me acarició el pelo, se levantó y se marcho a su habitación

-------------------------------------------------------------------------

20 DIAS


Me levanté pronto para ir a clase, como todos los días. Alia aún estaba durmiendo, asique la deje una nota explicando mi horario y a que hora volvería a casa; al lado, la dejé un móvil ingles con mi número y el de casa, para poder localizarnos. Me fui mas alegre.
A la salida de clase, llamé a Alia
  • Hola, que tal? Cómo has dormido?
  • Muy bien, el aire ingles me sienta fenomenal -la noté mucho más alegre-, donde estas?
  • Voy camino de casa, y tu?
  • Estoy en Hyde Park, hace un día genial (lloviendo a cántaros) para pasear, te espero en el Speaker´s
  • Vale, tardo un poco, hasta ahora
Oírla alegre de nuevo me daba la vida... Caminé hasta la parada del autobús, con el paraguas cerrado, notando la lluvia... Siempre me encantó pasear bajo la lluvia, como a Alia... Lo hacíamos durante horas en nuestro primer viaje a Londres, y ahora estábamos de vuelta.
Llegué al Speaker´s sobre las 14, y Alia estaba sentada en un banco, esperando. Se acercó y me besó en la mejilla, riendo
  • Que tal el paseo? Echaba de menos esta lluvia- me dijo
  • He venido en bus, sino me habría calado!!
  • Te has vuelto un flojo!!
  • Será eso... Qué quieres hacer?
  • Pues no se, la verdad... Pasear... Podríamos ir a Camdem a comer, a algún pub de por allí.
  • Hasta Camdem? Con esta lluvia?
  • Lo ves, eres un flojo... Pues claro, cómo hacíamos antes no?
  • Está bien, tu mandas
  • Muy bien, pues vamos
Durante el camino hablamos de muchas cosas, nos reímos, nos abrazamos, saltamos, pisamos charcos... como dos niños, dos amigos. Al llegar a Camdem entramos en un pequeño restaurante italiano que tenía buena pinta. Nos sentamos y la pregunté
  • Alia, hoy te veo alegre... Has pensado algo?
  • Porqué me preguntas?
  • No se, ayer estabas un poco...
  • Claro, como querías que estuviese?
  • Ya...
  • Si, he pensado... Voy a estar 20 días aquí contigo, y quiero recuperar a mi mejor amigo. Quiero ver cómo eres conmigo, cómo me tratas, pero todo fuera de la pareja... Al irme puede que logre perdonarte, pero a día de hoy, es imposible...
  • Está bien, acepto
  • No tienes mas remedio...
  • Que gilipollas eres- dije riendo
  • En el fondo te gusta sufrir payaso- me contestó, y aún noté ese brillo en sus ojos
Continuamos comiendo con alegría, volvimos paseando a casa charlando y riendo, y nos sentamos en el sofá a ver una peli. Ella se acurrucaba en mis brazos y yo pensaba en que tenía 20 días por delante para convencerla...

------------------------------------------------------------------------

HASTA PRONTO...


No podía desaprovechar los días que Alía iba a pasar conmigo, fuera como fuera, tenía que conseguir que me perdonase. Pero en realidad, poco o nada podía hacer yo. Comprendí que todo estaba en sus manos, lo único que podía hacer era tratarla como se merecía, como nunca antes había hecho... Y esa fue mi decisión.
Los días pasaban rápido, apenas los disfrutaba... Dejé de ir a las clases para pasar más tiempo con ella. Estábamos mejor que nunca... Pero como amigos... Salíamos por la mañana, un paseo, una vuelta por el centro de Londres, algunas compras; por la tarde solíamos tomar unas pintas en algún garito que encontrásemos en nuestro camino... era genial. Alia estaba muy feliz, todo el día riendo, bromeando... y yo cada día estaba más enganchado a ella.
Los fines de semana siempre nos íbamos de viaje: Brighton (un poco de playa), Manchester, Liverpool, algún viaje a Irlanda... Incluso planeamos visitar Paris, pero al final no sé porque, decidimos no ir.
Su forma de ser había cambiado... esa mala leche de otros tiempos ya no salía a flote con facilidad, siempre tenía buenas palabras... Y sus ojos... Tenían ese brillo especial, esa forma de mirar... Seguía enamorada de mi, lo sabía
Y llegó el último día... Caras tristes, mala leche... Cambio repentino... Se que no se quería ir. Pasamos el día paseando por Hyde Park, mirándonos, sin hablar. A la hora de la cena, no pude aguantar mas
  • Alia
  • Dime niño (solía llamarme así de forma cariñosa)
  • Tengo que preguntártelo... Que has decidido?
  • No lo sé... he huido de esta pregunta durante días... Me lo he pasado genial, pero no sé si puedo confiar en que nunca mas meterás la pata...
  • No lo haré... de verdad...
  • No se
Y me acerqué, la rodeé con mis brazos y la besé, con dulzura, con amor, con lágrimas en los ojos... Y ella me besó a mi... pero acto seguido se retiró
  • No puedo... no me hagas esto por favor... Bastante me cuesta irme
  • Pues no te vayas, quédate conmigo
  • Sabes que no puedo, las clases, mi padre...
  • Lo se...
Y se levantó y se marchó a su habitación, como tantas otras veces, dejándome con la palabra en la boca, solo y triste.
Apenas dormí, y cuando sonó el despertador, abrí los ojos y pensé “09:00 am, 22 de Diciembre de 2002, el día que pierdo a mi niña”, me duché rápido y llamé a la habitación de Alia, estaba vestida y con la maleta en la puerta.
De nuevo camino en taxi, sin hablar apenas, sólo mirándonos, ella con los ojos llorosos y yo con el corazón destrozado... Facturó rápido, me miró y me dijo
  • Me voy Miguel
  • Pero si queda mas de una hora para embarcar...
  • Lo se, pero me voy, no quiero alargar más esto... Cuídate
  • Eso es todo? Cuídate? No lo dirás en serio...
  • Bueno... ya sabes que odio las despedidas...
  • Yo también... Alia... Yo... Te quiero
  • Y yo... Hasta pronto
Se acercó y me besó intensamente, se dio la vuelta y no miró para atrás ni una vez... Me quedé de pie, solo, mirando como un tonto como se alejaba... Me senté en un banco, llorando por haberla perdido, por no estar a su lado.

-----------------------------------------------------------------------

HOLA... COMO ESTAS?


Pasaron días, y Londres se me hizo más gris que nunca. Ni siquiera regresé a España para fin de año... Lo pasé solo, en mi piso, con una botella de ron y varios limones. Odiaba Londres, todo lo que significaba para mí... para nosotros. No sabía nada de Alia, sólo lo que los amigos de Madrid me contaban “está triste y apenas viene a clase”... Eso me hacía sentir aún peor... Destrozar su vida.. eso si que no podría perdonármelo.
Enero, Febrero, Marzo, Abril... cuatro meses en el olvido, sin saber nada de ella, sin localizarla, sin que me contestara al teléfono... La había perdido...
Llegó Mayo, y acepté mi derrota “no te rayes, disfruta” solía decirme, aunque no era fácil.
Comencé a salir de nuevo, llamé a Sara, salíamos por ahí, con el resto de erasmus, copas, porros.
No había vuelto a mi antigua vida hasta ese mes, no fumaba hacía mucho, y no había probado la coca... Me sentía orgulloso de mí mismo... Y seguiría así. Me dediqué a los porros, pasarse el día fumado ayuda bastante a no pensar... Era fácil: clases, comida, porros, play, cena, porros y a dormir, una vida sencilla entre diario, y un poco más amena los fines de semana: Ministry of Sound, Camden, Portobello... cualquier sitio era bueno para salir y olvidar.
Y pasó Mayo... y Junio.
Y volé a España, con el ciclo terminado, pero sin Alia. Llegué a Madrid muy pronto, a primera hora de la mañana. Fui a casa y dejé mi maleta, me duché y salí para la facultad (seguro que la veo).
Llegué y entré en la cafetería, encontré a mi grupo de amigos (que tal?? como estas?? que tal Londres??) pero no la vi a ella. Soporté sus preguntas, sus risas, sus comentarios, pero únicamente esperaba el momento en que la viese aparecer. Pero no apareció. Me dijeron que había terminado los exámenes y que se había marchado con su padre durante el verano. Me maldije, y me volví a casa.
Decidí salir esa noche, y, por más que me resultara un error, llamé a antiguos amigos, gente de mi pueblo, conocidos, y algún íntimo. Recordé viejos tiempos: a por alcohol, refrescos, vasos y llamadita. Subí a casa, me puse un buen tiro y dejé mi cabeza a su aire. Ya me daba igual. Pasó un buen rato hasta que comenzó a llegar gente, y comenzamos la fiesta... Drogas, alcohol... Incluso tías, pero eso precisamente era lo que no quería. Yo la quería sólo a ella... Cuanto más me metía, más pensaba en ella. Y cuanto más pensaba... más me metía. Fue lo que solíamos llamar una “cocida en toda regla”.
Nos fuímos de casa, y varios de mis amigos se empeñaron en visitar el Danzoo... me tría malos recuerdos, siempre iba con Alia, y no quería volver.
Al final accedí, nos montamos en los coches y nos fuimos para allá. Entrada, copita y viaje al parking. Otra copita y otro viaje. Salí del parking, enfilé la calle y me topé con unos preciosos ojos
verdes, un pelo castaño...
Se quedó parada, delante de mí, mirándome a los ojos... Oí una voz
  • Alia, vienes?? - un chico estaba esperando
  • Ves entrando...
Volví a mirarla, y acerté a decir algo
  • Hola...
  • Hola, como estas?- contestó
  • Bueno... ya ves, recordando viejos tiempos.
  • Ya... yo también. Cuándo has llegado?
  • Hoy... te he buscado... No se nada de tí desde que te marchaste de Londres...
  • Lo siento... para mi era más fácil así... Dónde vas?
  • Pues iba adentro, mis amigos están ahí... pero me iré a casa.
  • Me esperas? Voy adentro, digo a mis amigos que me voy y damos un paseo, vale?
  • Bueno, no se...
  • Venga, no seas payaso- y comenzó a reírse
  • Va, te espero
----------------------------------------------------------------------

NO ME ACORDABA DE ESTO...


Me senté en la puerta del parking, mi cabeza iba a una terrible velocidad: qué hace aquí? Que quiere de mi? Habrá pensado en mi? Estará con ese tío? Que suerte encontrarnos...
Y entonces salió, la miré desde la distancia, sus curvas, su pelo, sus ojos, sus piernas... y el corazón me dió un vuelco.
  • Bueno, dónde vamos? -me dijo
  • No se, tu eres la que querías dar una vuelta...
  • Quería hablar contigo...
  • Pues has tenido suerte de encontrarme aquí...
  • Suerte? Hace años que no vengo... Javi me lo dijo
  • Cómo? Y eso?
  • Esta mañana, cuando te vio tan apagado, me llamó y me lo contó. Y por la noche, cuando iba hacia tu casa, me dijo que te traería aquí... Yo quería hablar contigo
  • Que cabrona eres, porque juegas conmigo? Déjame en paz, por favor
  • No juego contigo... Te pedí tiempo, y desconecté de ti totalmente para pensar. Por eso no te llamé, por eso no te he escrito... Pero ahora que estás aquí...
  • Ahora que estoy aquí qué?
Y se acercó, me acarició el pelo y me besó. Me agarró de la mano, me llevó al parking (donde está tu coche??!!) e hicimos el amor. Me miró fijamente, sonrió y me dijo un “te quiero” mientras seguía abrazada a mi.
Conduje a casa, nos pusimos un par de tiros mas, y subimos al piso. Nos sentamos en el salón, un par de copas, más tiros, y ella no paraba de reír, de besarme, de decirme que me quería. Hicimos el amor otra vez, la miré y la dije
  • Joder, ya no me acordaba de esto...
  • Jajaja, si, yo también te he echado de menos -me dijo entre risas...
Y me dormí con ella entre mis brazos, soñando feliz. Un 8 de Junio de 2003

-----------------------------------------------------------------------

Y SI LO HUBIERA PEDIDO YO?


Me levanté resacoso, y vi mi cama vacía, no había ropa de Alia, ni sus zapatos ni nada... “Dónde estará?” Fui hacia la cocina, y cuando entré me la encontré preparando el desayuno
  • Qué haces cocinando? Si lo odias
  • Buenos días... Ya ves, se me pasó el sueño y me entró hambre
  • Joder... Vaya estómago- dije mirando los huevos- como puedes comer a estas horas y después de lo de anoche...
  • Ya ves, nada me quita el hambre, ni siquiera tu- y me besó otra vez.
  • Tienes un buen día?
  • Si, por?
  • Me vuelvo a la cama, paso de jodértelo...
  • No seas así...
  • Si quieres algo... ya sabes...
Y me volví a la cama entre risas... Me tumbé y puse la tele, miré la hora y me quedé medio dormido.
Alia me despertó tirándose encima (“qué haces capulla!!”), haciéndome cosquillas y dándome besos
  • Estas juguetona?
  • No, estoy feliz, te he echado mucho de menos
  • Pues no lo parecía -dije riendo
  • Salió... ya te expliqué...
  • Lo se, era broma niña, no te enfades...
  • No me enfadaría... pero quiero preguntarte algo...
  • Dime... -dije con miedo
  • Si me querías y estabas bien conmigo... porqué te fuiste?
  • Otra vez? Ahora me vienes con estas? Nunca jamás podremos estar bien... Me fui porque no podía perder esa oportunidad, era única... Y porque tu no quisiste pedir otros sitios
  • Has escuchado lo que has dicho?
  • Si, por?
  • Y si lo hubiera pedido yo?
  • Pedir? El qué?
  • Lo sabes muy bien
  • Pues bueno, es lo que hay... Lo has pedido
  • Si
  • Y te lo han concedido?
  • Si
  • A Londres?
  • Si
  • Genial, lo pasarás muy bien, enhorabuena- y me levanté para irme
  • Eres tan gilipollas que sólo piensas decirme eso?
  • No tengo mucho más que decir, creo que tu lo has dicho todo
  • No, todo no... Aún hay más
-----------------------------------------------------------------------

DESTINO: LONDRES


La miré con odio, y empecé a pensar en que todo podría ser una treta. “Una puta venganza” pensé, “puta retorcida” y no paraba de pensar en lo bien que había fingido, en que me encontró por casualidad y fue su oportunidad para devolvérmela... “serás cabrona” no paraba de preguntarme porqué me hacía ésto a mí, después de todo lo que había luchado, después de lo mal que lo he pasado... y ahora me viene con estas gilipolleces
  • Qué más tienes que decirme? -dije con enfado- con qué más quieres joderme? Porqué me haces esto? Eres una capulla
  • Y tu un gilipollas... y un mal pensado, sólo tienes carácter y mala leche, pero muchas veces no piensas antes de hablar. Si no te quisiese no habría vuelto, ni habría pasado la noche contigo, ni habría estado esperándote todos estos meses!!!
  • Entonces, porqué te vas??
  • Será porqué nos vamos
  • Vamos? Yo ya he terminado
  • Qué payaso... Tú no sabes que tienes derecho a ampliar un año tu estancia? Que puedes estar dos? Porqué has dudado de mi?- y comenzó a llorar
  • Cómo? Que puedo que? Dos? Joder, yo eso no lo sabía... Y aún estoy a tiempo? Joder... Lo siento Alia... Ya sabes que tengo muy mala leche
  • Si que puedes, se reserva tu plaza, tienes prioridad, me lo explicó la coordinadora... Sólo tienes que ir y hablar con ella, y extenderlo un año más
  • Vale, voy ahora mismo
Me vestí, salí corriendo al coche y fui a la universidad. Hablé con mi coordinadora y me confirmó lo que Alia me había dicho... Cómo podía haber dudado? Qué gilipollas... Comuniqué mi deseo de permanecer un año más, y volví a casa.
  • Lo siento niña
  • No pasa nada, entiendo que te enfadases, pero podías haber tenido un poco de fe...
  • Lo se, soy un bruto...
Pasaron dos semanas antes de nuestra vuelta a Londres, decidimos pasar allí el verano. Es más fresquito. Alquilamos el mismo piso que tenía yo el año anterior, y al llegar, como siempre, Alia me dijo:
  • Vamos a dar un paseo por Hyde Park!!
  • Si, y al Speaker´s Corner...
  • Exacto, me encanta ese sitio, es especial...
  • Especial? Por que?
  • No sé... Me siento especial allí...
  • Bueno, pues al Speaker´s Corner
-----------------------------------------------------------------------

UN AÑO PASA VOLANDO


Poco o nada más podía pedir. Después de luchar, de cagarla y de hundirme, por fin lo había conseguido, estábamos juntos. El piso en el centro de Londres, la complicidad de una pareja que, aunque ya había estado junta antes, empieza a conocerse, la vida del estudiante erasmus, resumida en fiesta y alcohol. Lo tenía todo... Y era feliz
Nunca había visto a Alia tan feliz, estaba radiante todos los días, y prácticamente no discutíamos nunca. La iba bien en las clases, y su nivel de Inglés mejoró ostensiblemente.
Cualquier persona que haya estado en Londres sabrá de su impersonalidad, de su frialdad, de su lejanía entre gentes, de su poco trato... Lo cuál hace que puedas convertir cualquier rincón en tu nido de amor, sea Speaker´s Corner o en Trafalgar...
Las mañanas las consumíamos entre clases, sin apenas vernos, sólo alguna llamada esporádica.
A la hora de comer nos encontrábamos y caminábamos juntos hacia cualquier rincón Londinense, da igual que zona fuera, sólo era pasear y estar juntos, comer en cualquier rincón llamativo, visitar lugares famosos o desconocidos, daba igual... Eramos felices.
Los fines de semana volvieron a ser como nuestra anterior etapa: Escocia, Irlanda, Liverpool, Manchester, todos los fines de semana salimos de viaje, ni un sólo nos quedamos en Londres.
Y llegó fin de año, Alia quería volver a Madrid para pasar las navidades con su padre, pero yo tenía otra intención: Paris. Siempre había querido ir, me atraía sobremanera, sobretodo acompañado de Alia.
Decidí comprar los billetes y pasar allí nochebuena y año nuevo, los dos solos, juntos, que mejor lugar?
  • Alia
  • Dime niño- me dijo jugueteando con mi pelo
  • Tengo una sorpresa para ti, para nosotros...
  • Miedo me dan tus sorpresas...
  • Jajajajaja, ya sabes que siempre son buenas...
  • Bueno... suéltalo...
  • Tengo billetes para Paris, para pasar allí las navidades..
  • París?? Me encanta!!! Pero yo quería ver a mi padre...
  • Lo se... Pero podemos ir cuando volvamos
  • Está bien... Paris!! Te has vuelto un romántico eh?
  • Ni digas gilipolleces...
Y me besó, me abrazó y me dijo un “te quiero” dulce, que me hizo temblar...
Nos fuimos a Paris, yo estaba ansioso por llegar... Alia estaba preocupada, siempre lo estaba a la hora de llegar a un nuevo sitio, al montar en avión... miedica.
El hotel estaba situado cerca del museo del Louvre, bastante céntrico. Era bonito, de fachada antigua.
Dedicábamos los días a pasear, a visitar lo que conoce todo el mundo... Pero las tardes las gastábamos en pasear por el París desconocido, por las calles pequeñas, los cafés de barrio, lo que realmente enamora de esa ciudad... Uno de los mejores viajes de mi vida
Apenas volvimos a la oscura realidad Londinense, mi amor por esa ciudad, por el clima y por lo demás creció. Y tener a Alia a mi lado me reconfortaba, me hacía sentirme feliz, completo.
Pasaron los meses, rápidos... Todo pasa muy deprisa cuando va bien, cuando es bueno... sin embargo las malas rachas se hacen eternas...
Y llegó la hora de volver, en Agosto de 2004, fin de nuestra “aventura erasmus”, y nos sentamos en la cama abrazados, mirándonos a los ojos...
  • Alia, mañana nos vamos- dije con tristeza.
  • Lo se... no me quiero ir... Estoy bien aquí, juntos
  • Y yo... Pero poco podemos hacer, toca volver... Volveremos al terminar la carrera
  • Para eso queda un año!!!
  • Un año pasa volando niña...
Y volvimos a Madrid.....

--------------------------------------------------------------------

POLVO ERES...


Volvimos a Madrid. Ella a su casa y yo a la mía. Durante algunos días volví a pensar pedirla que viniese a vivir conmigo. Pero decidí no hacerlo. Una cosa era vivir juntos en Londres, estando de erasmus, y otra muy distinta irnos a vivir juntos, “para siempre”, esas palabras causan en mi un efecto “de huida”, tan pronto las oigo, cojo el camino opuesto. La quería, si, pero no estaba preparado para vivir juntos. Y ella lo deseaba, lo ansiaba, y en el fondo, esperaba que yo se lo pidiera, y la defraudé... Me lo dijo una noche de feria, como tantas otras, entre alcohol y drogas, los dos solos sentados en el sofá de mi casa
  • Alia, que te pasa hoy? Estás muy callada...
  • Nada, será la cocida
  • No, llevas días rara... desde que llegamos
  • Bueno, digamos que estoy... un poco descontenta
  • Por?
  • Esperaba que me pidieras venir a vivir contigo... Después de lo que hemos pasado, y el año juntos en Londres... No se...
  • Me imaginaba que era eso... Alia, creo que nos precipitaríamos, aún es pronto
  • Y en Londres no lo era?
  • Era distinto
  • Tienes miedo, siempre lo has tenido
Y tenía razón, aparte de una gran inseguridad en mi mismo, tenía un miedo terrible a que no saliera bien, o a quedarme solo...
  • No lo tengo, es pronto
  • Vale, déjalo, no quiero discutir por eso- me dijo con cara triste
  • Lo siento Alia, sabes que te quiero, pero todo a su tiempo...
  • Bueno, ya veremos dónde nos pone ésto...
  • Donde nos pone? Y eso que significa?
Y sonó mi móvil, miré a Alia murmurando un “luego hablamos” y contesté. Mi cara fue cambiando de color según iba oyendo las palabras que iba escuchando “un infarto...” “...fue rápido”. Miré a Alia con lágrimas en los ojos mientras colgaba el móvil
  • Qué pasa niño? - preguntó con cara preocupada
  • Mi padre... ha... un infarto- acerté a balbucear.
Me abrazó y comencé a llorar, mi padre había muerto, y hacía meses que no le veía. Por rabia o por impotencia aparté a Alia y salí de casa. Sentía un malestar tremendo, mi vida estaba girando en torno a Alia, y eso hacía que dejara todo de lado, no había visto a mi padre, ni hablado con el apenas, y en mi interior, aunque no quisiera, la culpaba a ella, a su total ocupación de mi vida. Eso tenía que cambiar. Monté en mi coche descompuesto por la rabia, el dolor y el odio, y conduje hacia mi pueblo. Alia me llamó, y respondí a la segunda llamada
  • Voy conduciendo...
  • Porqué no me has esperado? Porqué te pones así? No puedo ir contigo?
  • No, no puedes. Ya hablaremos
Y colgué. De nuevo mi parte mala, la de “el niño enfadado con el mundo” salía a la luz. Pero ésta vez la había sacado yo a propósito. Sabía que no me comportaba bien, pero me daba igual. No podía dejar que mi vida girara en torno a una persona.
Cuando llegué al tanatorio, todos los recuerdos del pasado me invadieron... Mi madre, ahora mi padre... Descubrí a mucha gente que consideraba sólo colegas dándome su apoyo incondicional y apoyándome, gente que desde ese día pasaron a ser buenos amigos. Incluso mi ex, a la que años atrás taché de poco menos que “zorra engreída” estaba esperándome la primera para darme dos besos. Me pregunté una y otra vez cómo mi estúpida personalidad y mi actitud arrogante había conseguido mantener amigos.
Pasé la noche llorando, recordando los buenos momentos con mi padre, los malos al quedarnos solos... Pensé de nuevo en Alia, y no pude evitar odiarla, culparla, desearla fuera de mi vida...

----------------------------------------------------------------------

NO DEBERIA SER ASI


A la mañana conduje hasta casa, no pude evitar llorar al volver a ver la fachada, el patio, la habitación de mis padres... Mis recuerdos salían solos y no me podía controlar. Me duché y busqué entre mi armario algo para ponerme... Mi habitación estaba igual que la última vez, todo colocado en el mismo sitio.
Tras vestirme y comer un poco, volví a por mi coche. Recibí varias llamadas de Alia, pero no estaba dispuesto a hablar con ella. Siguió llamando, y al final decidí no ser tan cruel.
  • Si?
  • Niño, porqué no me coges el móvil?
  • No me apetece hablar, lo siento.
  • Oye, voy en el bus camino de tu pueblo, tardo una hora o así
  • Porque vienes?
  • Cómo? No se, eres mi novio y estaré a tu lado -me dijo en tono irónico
  • No me apetece que vengas, de verdad
  • Ya es tarde. Te espero en la parada
Y me dejó con la palabra en la boca, como tantas otras veces. Pero esta vez estaba furioso, porqué coño venía? No se podía quedar en su casa? Yo no la llamé, ni la pedí que se viniese... No tenía mas remedio que ir a buscarla, estar con ella, presentarla a lo que quedaba de mi familia, amigos y demás gente. Todo para qué? Estaba decidido a no continuar con ésto, a dar un giro a mi vida, a empezar a disfrutar... Había decidido dejarla.
Llegó poco antes de comer, y bajó del bus con los ojos llorosos. En realidad, no se si era por sentimiento, por compasión o porque se olía algo... Da igual. Me besó dulcemente, como siempre, y me abrazó, me susurró un “lo siento, te quiero niño, aquí estaré” y me miró a los ojos. Me sentí mal al ver su mirada, limpia, sincera. “Qué hemos hecho mal? Porqué nos pasa esto?” me preguntaba una y otra vez... La llevé a mi casa, nos sentamos y comimos algo.
A la hora del entierro empezó a llegar gente, y Alia se sentía cohibida, insegura, miedosa... Igual que en los viajes, su cara la delataba.
Todo marchó como era de esperar, tristeza, lloros, y mucha gente... Entre mi tía y mi abuela decidieron que no recibiera el pésame... Durante días me molestó, pero hoy en día entiendo que fue mejor... me habría derrumbado.
Decidí llevar a Alia a su casa, y por más que ella insistía en ir juntos a mi casa a Madrid, en no dejarme solo, esta vez no di mi brazo a torcer
Al llegar a la calle de su casa, aparqué el coche y me preparé
  • Alia...
  • Dime niño, que pasa?
  • Yo... no puedo seguir así... No quiero dañarte, y te quiero, pero siento que me estas atando, que mi vida sólo gira en torno a ti, y no quiero eso. Yo...
  • Miguel, que estás diciendo?
  • Pues que no puedo... Lo siento, pero esto acaba aquí... No quiero seguir adelante, de verdad me duele porque te quiero, pero no hay más, lo siento pero desde aquí no quiero seguir contigo
Comenzó a llorar, mirándome con cara incrédula. Comprendí que eso era lo último que se esperaba, que confiaba ciegamente en nosotros, y, aunque sonara mal, me sentí orgulloso de ella.
  • No debería ser asi!!- me gritó
  • Qué?
  • No debería ser así, ésto... No, no tendría que acabar así... Porqué cambias así? Después de todo lo que hemos hecho por nosotros... No nos merecemos éste final... Yo te quiero, estoy enamorada de ti, por favor niño...
  • Lo siento Alia- y también llore- pero necesito hacerlo... Cuídate...
Y se bajó del coche, se paró en un lado y miró cómo me alejaba... No se movió. El pecho me oprimía y sentía una sensación de vacío en mi interior. Quizás me había equivocado, pero ya daba igual, no había vuelta atrás

---------------------------------------------------------------------

CAIDA


Era un 4 de Septiembre de 2004, mismo día en que enterré a mi padre y dejé a mi novia.
El camino hasta mi piso fue difícil, apenas podía conducir... Las lágrimas, el dolor, la culpa... Incluso por momentos me arrepentí de haberla dejado. Pero no iba a dar marcha atrás. Legué a casa y llamé a mi amigo, ese al que todos llamamos como tal cuando tenemos un problema y queremos solucionarlo con droga. Pillé varios gramos, no estaba dispuesto a pasar ni un momento sereno, no tenía fuerza ni ganas, estaba hundido.
Me senté en el sofá, con la mesita baja delante, un turulo, tabaco, mechero, una botella de ron y limón. No pensaba moverme. Ya lo había hecho en otra ocasión, cuando murió mi madre, pero aquélla vez tenía compañía. Hoy no, ni falta que me hacía. Yo sólo me bastaba, “estúpido arrogante”... “nunca aprenderé de mis errores”
Comencé con la “feria”, con la tele primero, música después, y sin nada según pasaban las horas.
La impresión de que te vas a volver loco o que en cualquier momento te dará un infarto no conseguía aplacar mi ritmo. Horas pensando, decidiendo... “lo has hecho todo mal” “la has jodido la vida” “no has pensado en ella” “eres un egoísta”... Si hay algo que una persona autodestructiva nunca debe hacer es darse a las drogas... y menos sólo. Mi cabeza dijo basta tras muchas horas de soledad, y decidí salir
Me monté en el coche y conduje hasta mi sitio de siempre, el conocido. Dejé el coche en el parking y pregunté a unos chavales que había hoy en la sala “nosequé fiesta tío”, “pero con Sven Väth y otro” No soy un entendido en esa música, pero por lo poco que había oído antes y por la emoción de los chavales me pareció bien. Me puse unos tiros con ellos, unas copas en el parking de su botellón y nos metimos para dentro. A los 5 minutos conocía a la mitad de la sala, no se de qué, pero todos eran mis amigos...
Cuando cerramos la sala, pocas ganas y fuerzas de seguir me quedaban. Para esas horas, mi autodestrucción estaba completa, había terminado: estaba totalmente seguro de que la había cagado.
Me volví a casa a duras penas y me metí en la ducha, llorando y reprochándome ser un estúpido egoísta

------------------------------------------------------------------

6 DE SEPTIEMBRE DE 2004




Me levanté dolorido, con la sensación de haber ido demasiado lejos. Y no iba desencaminado. Todo estúpido tiene un día inspirado en su vida, uno de esos en que decide cambiar las cosas e intentar que todo vaya mejor, admitir sus errores y corregir fallos. El mío era ese día
Estaba enganchado a la coca, si bien no a diario, si el resto, y consumía mucho, demasiado. Y además, tenía problemas de confianza, de inseguridad. Conseguí admitir las dos cosas en un sólo día, toda una proeza para mi...
Por algo se empieza, pensé, y saqué el móvil. Busqué en la agenda el número de mi mejor amigo, ése al que casi nunca llamas, pero que siempre que necesitas algo está ahí. Le pedí que viniera a verme a casa. Llegó a media tarde
  • Hola Miguel, que tal estás? Qué ocurre?
  • Rober.. siento hacerte venir... Tío, estoy mal, necesito ayuda
  • Ayuda? Ya sabía yo que no estabas muy allá
Y le conté todo, mi historia entera, desde que murió mi madre (ya lo sabía) hasta la noche anterior
  • De verdad quieres solucionarlo?? Estás convencido?
  • Si, de verdad, no quiero seguir así, sólo me hago daño a mí y a los de mi alrededor
  • Está bien, entonces te ayudaré. Mañana buscaremos una clínica y luego si estás dispuesto un psicologo... Creo que es quien mejor te va a ayudar a superar tu inseguridad. Te irá bien.
Se quedó conmigo, charlando y viendo la tele... Jamás podré agradecerle esa ayuda, esa confianza y tranquilidad... Lo que he conseguido ser hoy, sin duda alguna, una parte se la debo a él.
A la mañana siguiente nos pusimos en movimiento, un par de llamadas a la comunidad, búsquedas en internet y visitas a clínicas. Escogí una no muy lejana a casa, con visita diaria y controles semanales... no parecía difícil. Me apunté y salí de la clínica, me sentía mejor. No perdimos tiempo y nos pusimos de camino hacia un despacho que Rober conocía, un amigo de su padre que no vivía lejos. Entramos al despacho y esperamos al psicólogo, tras las presentaciones me invitó a pasar.
Una breve charla, impresiones, necesidades, sentimientos y fijamos visitas: todos los Martes y todos los Jueves, a la misma hora.
Salí de allí contento, orgulloso de mi mismo, y ofrecí a Rober pegarnos una comilona en una tasca que conocía por allí. Nos sentamos y disfrutamos de una buena comida.
  • Bueno -dijo Rober- porqué quieres brindar?
  • Brindar?
  • Si tío, brindar con los chupitos
  • Pues por hoy, 6 de Septiembre de 2004, por fin voy a dar un pasito
  • Me alegro
Y así comenzó el primer paso hacia lo que yo quería cambiar... Ahora me faltaban los demás

-------------------------------------------------------------------

CARTA DE UN ESTUPIDO...




Pasó una semana de tratamiento con el psicólogo y unas visitas a la clínica para encontrarme mejor. El hecho de no meterme y tener alguien con quien hablar me hacía sentirme más contento conmigo mismo.
Desde que murió mi padre, había estado aislado de todo el mundo, sólo Rober me había visto y hablado conmigo.
No sabía nada de Alia, y empezaba a sentirme muy mal. Había llegado a la conclusión de que metí la pata, hasta el fondo “joder Miguel, tanto tiempo luchando por ella y la jodes así” solía decirme. En mis charlas con el doctor hablábamos sobre cómo me sentía respecto a ella, a nuestra relación... Tenía que pedirla perdón, que supiese que estaba arrepentido... Aunque no quisiera perdonarme, debía saber que lo sentía, que no quería hacerla daño... Asique decidí mandarla un e-mail. Era la única conclusión: sin teléfono, sin cara a cara, sólo quedaba el mail...
Copiaré textualmente el mail, que hoy en día conservo impreso:


No se bien cómo empezar, si querida, niña o Alia... Mucho te he jodido en estos meses, y mucho me he jodido a mi. Pero no ha sido aposta, quiero que lo sepas. Nunca he dejado de amarte, y nunca dejaré de hacerlo, lo se. Desde aquel estúpido golpe en los pasillos no he podido quitarte de mi mente... Pero una veces por mi mal carácter, mis miedos, dudas, inseguridades o mala leche, te he apartado de mi lado... Mucho has aguantado, lo se. Pero yo también he luchado por los dos, y me da rabia joderlo asi después de todo. Siento no haberte pedido que vinieras a vivir conmigo, tenías razón, tenía miedo, a perderte, a fastidiarlo. Con tanto miedo, al final dejé de pensar en nuestra felicidad y comencé a pensar en separarnos, en que sería mejor para mí... pero me equivoqué, otra vez.
Alia, he empezado un tratamiento. Voy al psicólogo y a una clínica, a que me ayuden, a dejar de fingir que estoy bien, a dejar de destrozarme y joderme la vida. Quiero ser feliz, quiero estar bien.
Y quiero que lo estés tu. Por eso te escribo, para que no te culpes ni creas que fallaste en algo... sólo fui yo... Por eso te escribo este mail, esta carta de un estúpido... arrepentido... y enamorado.
Lo siento.
Hoy es 14 de Septiembre, en dos semanas es tu cumpleaños,no quiero obligarte, ni presionarte... Sólo quiero que pienses en todo lo que te digo, y, si deseas hablar conmigo, contesta a mi llamada.
Cuídate”


Este es exactamente el mail que envié a Alia... Ahora quedaban 2 semanas de espera

-----------------------------------------------------------------------



29 DE SEPTIEMBRE DE 2004






Pasé las dos semanas más largas y angustiosas de mi vida. En la clínica todo seguía bien, y las charlas con el psicólogo me ayudaban mucho. Pero estaba ansioso... ansioso por saber algo de Alia, por oir su voz... o por no oírla más y saber que la había perdido para siempre... pero necesitaba saber algo.
Los fines de semana me iba al pueblo, donde mis amigos y familiares me ayudaban, me sentía refugiado, a salvo. Aún cuando nadie conocía mi estado, mis visitas, parecía como si todos se preocupasen de que no metiese la pata: si salíamos y volvíamos tarde, me dejaban en la puerta de casa, nada de dejarme a mitad de camino, o en el parque, en sitios donde puedes encontrarte con alguien del mundillo; si nos íbamos de cañas, nada de sobremesa, de comer por ahí... el riesgo de que “se te caliente el hocico” es muy grande.
Me sentía como en casa.
Y llegó, un 29 de Septiembre de 2004, me levanté pronto, bajé a la compra... estaba muy nervioso, como un niño con su primer juguete. Subí, guardé todo, me preparé el desayuno y me senté a ver la tela un rato. Era muy pronto, y hasta después de comer no tenía intención de llamar a Alia, asique me puse unos pantalones cortos y salí a correr. Hacía unos días que corría, varias personas me lo habían recomendado, decían que era bueno para no pensar, para desestresar... Y tenían razón...
Volví a casa a tiempo para darme una ducha, comer algo y sestear un rato, total, quedaba rato aún.
A eso de las 18 decidí que ya era hora. Agarré el móvil y busqué en la agenda. Sonreí al ver de nuevo la entrada “niña” y le dí al botón. Sonó varias veces, pensé que no lo cogería... Pero lo cogió
  • Sí? -respondió
  • Alia? Soy Miguel
  • Ya... Hola, cómo estás?
  • Felicidades guapa... Yo bien, tu cómo estás?
  • Bien, un poco liada ya sabes, en casa preparando algo para los amigos
  • Ah, muy bien, me alegro
  • Oye, donde estas?
  • En casa, en Madrid
  • Bien
  • Por?
  • Te vienes?
  • Quieres que vaya a tu casa?
  • Si, porque no?
  • Dame media hora
No creo que tardase más de esa media hora en llegar... Volé por la carretera de Toledo hasta Getafe, y al llegar a su casa, la dí un toque para que bajara
Se acercó, me miró a los ojos y sonrió
  • Tienes buena cara- me dijo mientras montaba
  • Gracias, tu estas muy guapa
  • Gracias, vas a subir?
  • No creo, no me sentiría cómodo, y quizás tu tampoco... Solo quería verte
  • Me parece bien... Me gustó tu mail, y que hayas dado el paso de tratarte, me alegro
  • Gracias...
Me quedé callado mirándola, repasando su cara, sus ojos, sus labios
  • Que miras?
  • Eh? Perdón... Estas preciosa... Alia, lo siento
  • No me lo digas mas veces, por favor, ya es suficiente
  • Eso significa que...
Y se acercó, me acarició el pelo y jugueteó un poco con él, me miró a los ojos y me besó, tan dulce como siempre
  • Es la última oportunidad que te doy, si la jodes se acabó
Y volvió a besarme. Me miró y me dijo “me tengo que ir, llámame luego” y se marchó hasta el portal. Aún me quedé un rato sentado en el coche, disfrutando, riendo, llorando, tocándome los labios y el pelo... Un 29 de Septiembre de 2004

----------------------------------------------------------------

ESTOY SOLA...


Me levanté al día siguiente flotando aún por todo lo que había sucedido. El recuperar a Alia a la vez que admitía mis problemas y trataba de solucionarlos suponía un golpe en mi vida: sabía que desde ese día todo sería mejor. Volver a sentir sus labios y saber que volvería a tenerla entre mis brazos producía en mí un efecto inmediato: pasaba el día con la sonrisa puesta. Me desperté y desayuné, me vestí y me dispuse a salir a correr un rato. Justo antes de marcharme sonó el móvil, y sonreí al ver “niña” en la pantalla. Contesté alegremente:
  • Hola guapa, cómo estás?
  • Hola, bien, recién levantada. Qué haces?
  • Pues iba a salir a correr un rato
  • A correr? Ahora haces deporte?
  • Sí, hasta eso hemos llegado...
  • Muy bien... Oye, te pasas luego por casa? Tengo algo que decirte...
  • Sí, me paso en un par de horas. Qué me quieres contar?
  • Nada, no te preocupes, es una tontería...
  • Vale niña, luego te veo
  • Un beso
Y me colgó. La verdad, no me preocupé, se la notaba muy tranquila. Me fui a correr un rato, y al volver me dí una ducha y me marché a Getafe. Por primera vez al llamarla me dijo que subiera a su casa. Me puse un poco nervioso pensando que tal vez quería que conociera a su padre. Subí las escaleras despacio intentando concentrarme en estar tranquilo y llamé a la puerta. Me abrió en pijama, aún con legañas y un poco atontada. Me besó y me acarició la cara.
  • Hola niño, que rápido. Me había quedado dormida otra vez...
  • Es que eres una perezosa- dije riéndome
  • Qué gracioso...
  • Y tu padre
  • Mi padre? Porqué me lo preguntas?
  • Umm, no sé, como me has hecho subir...
  • Creías que quería presentártelo o algo? Jajajajjaja, sabes que esos rollos no son de mi tipo
  • Ya... estaba nervioso
  • Tranquilo, no lo verás. Vamos a sentarnos, lo que te quiero contar tiene algo que ver.
  • Vale
Pasamos al salón, nos sentamos en el sofá y me dijo con cara de pena
  • Niño, estoy sola...
  • Cómo? No estás sola...
  • No me entiendes... Mi padre se ha marchado
  • Se ha marchado?
  • Sí, por temas de trabajo se ha ido al sur. Quería que me fuese con él, pero entre la facultad y tu... Pues no
  • Entonces te ha dejado aquí, con la casa?
  • En principio sí, hasta que la venda
  • Pues vente conmigo
  • Cómo?
  • Que te vengas a casa, en serio, vente
  • Pero...
  • Vente. Estoy seguro. No tengo ni dudas ni miedo. Por favor, vente
  • No se...
  • Alia- dije mirándola seriamente
  • Esta bien- y sonrió
Me besó de nuevo, miró alrededor y dijo “extrañaré esta casa”, y acto seguido se levantó y me pidió que la ayudara a hacer el equipaje. Tardamos unas horas en recoger todo lo que necesitaba y quería llevarse, y nos dispusimos a llevarlo todo. A duras penas conseguimos meter todo en el coche, y nos pusimos de camino a Madrid. Al llegar, entré por la puerta, sonreí, miré a Alia y dije
  • Bienvenida a casa
Ella me sonrió, mitad feliz y mitad asustada. Yo me sentía muy seguro, no estaba dispuesto a desperdiciar ninguna oportunidad

-----------------------------------------------------------------------

FILOLOGO INGLES


Desempaquetamos todas sus cosas y las colocamos durante un buen rato. Alia no era una mujer al uso, con mucha ropa y distintos modelitos, sino que tiene un estilo que mantiene hasta el fin de los días: para ella sus vaqueros eran su vida. Doy gracias porque fuera así, porque aún vistiendo de manera simple tuve que habilitar un armario de otra habitación porque no entraba todo.
Según íbamos terminando de guardar sus cosas, su cara cambiaba: su sonrisa era permanente, y sus miradas cómplices hacia mi aumentaron. Me cambió todo el baño de arriba a abajo, movió algún mueble y orientó la cama hacia la ventana, “mejor con más luz” me dijo... En realidad, todo lo que cambió me pareció bien: más espacio, más luz, mejor colocación, más orden... Desde ese instante ella tomó la mitad de las riendas que le correspondía llevar, y eso me alegró; la rapidez de su adaptación, haciendo todo de una forma natural me hizo verla con mas orgullo aún.
Se tumbó en la cama, miró hacia los lados y comprobó que estaba a su gusto. Me miró a los ojos y me dijo un “ven aquí niño” que me levantó el ánimo.
  • Que quieres? Has terminado de descolocar todo?
  • No he descolocado!! Sólo intento buscar algo más... ordenado.
  • Ya lo se, gracias niña
  • No te llamaba para eso- me dijo mientras me acariciaba el pelo
  • Ya, no eh? Y qué es lo que quieres?
  • Te echo de menos...
Y me besó, me rodeó con sus brazos e hicimos el amor. Pocas veces le había notado tan fogosa, tan animada, tan feliz. Deseaba venir conmigo a vivir desde hacía tiempo, y ahora por fin lo había hecho realidad... Cambió su vida.
La mía cambió radicalmente también. Tras la muerte de mi padre, heredé la empresa. En un primer momento mi intención era quedarme con ella, pero tras mucho pensarlo, comprendí que mi nula formación y mi limitado conocimiento del sector eran un grave problema para seguir adelante. Decidí venderla y más adelante montar algo, con tiempo y un buen proyecto.
Pasaron meses en los que la convivencia era genial, mi forma de ser y mi estado anímico habían dado un cambio muy bueno. Mi humor era positivo, y mis ganas por disfrutar de todo habían crecido enormemente. Mi felicidad era inmensa. Y Alia lo notaba y lo compartía. Estaba más tranquila al ver mi estado, y más feliz y correspondida por mi cambio de carácter.
Ambos volvimos a las clases, nuestro último año de carrera. Aparte de eso, yo dividía mi tarde entre clínica y psicólogo, y casi anocheciendo, salíamos a correr. Me costó convencerla de que saliese conmigo, que le gustaría, me decía “ya sabes que el deporte y yo...” , pero al final accedió.
Intentó convencerme varias veces de que quería trabajar para pagar una parte del piso, pero no accedí, “somos una pareja y compartimos ambos” solía responder yo, y al final siempre quedábamos en que cuando terminásemos la carrera, ya pagaríamos a medias.
Llegó Julio, y me licencié. Alia suspendió dos asignaturas, asique tendría que esperar hasta Septiembre. Ya era Filólogo Inglés, y de poco me serviría... No tenía intención de opositar, el único motivo por el cuál me saqué la carrera fue la promesa a mi madre... y gracias a ella conocí a Alia... “Gracias mamá” solía pensar alguna vez.
Lo único que me faltaba era resolver qué hacer con mi futuro

---------------------------------------------------------------------

29 DE SEPTIEMBRE DE 2005


El verano llegó rápido. Durante Agosto, mis visitas a la clínica y al psicólogo no eran necesarias. También yo tengo derecho a vacaciones. Tras pensar ambos dónde ir, nos decidimos por Cádiz, el sur siempre me ha llamado mucho... Pasamos allí todo Agosto, los dos solos, tomando el sol y paseando por la playa. Alia aprovechaba para estudiar algo, y de vez en cuando pensábamos que podríamos hacer al terminar
  • Niña, por más que lo pienso, no se qué hacer a partir de Septiembre
  • A mi no me des la vara, que bastante tengo con lo mio... Recuerda que me examino a primeros...
  • Mejor, así luego podrás opositar tranquilamente...
  • Ya sabes que no creo que oposite... No se si estudiaré traducción, si buscaré trabajo o daré clases particulares...
  • Bueno, piénsalo bien... Siempre puedes montar algo conmigo...
  • Creo que es suficiente con vivir juntos, no?
  • Si... Tu montas lo tuyo, y yo lo mio no?
  • Jajajajja, que payaso eres... Y qué vas a hacer?
  • Pues no lo tengo muy claro... Me gustaría invertir en algo variado, y me gusta una empresa que me ofrecieron no hace mucho. Es un complejo compuesto por estación de servicio, flota de transporte, cafetería y una discoteca
  • No suena mal, pero tu qué sabes de eso?
  • Yo? Nada... Sólo sería inversión... Sólo sería el dueño. Me buscaría algo más en lo que poder trabajar como una agencia publicitaria, una empresa de marketing o algo así
  • No suena mal... Piénsalo
Así pasó el verano, rápido y sin mucho que hacer. La vuelta a Madrid fue dura: el tiempo libre me causaba aburrimiento. Como Alia pasaba el día estudiando, yo me dediqué a buscar posibles inversiones. Visité el complejo que me ofrecieron y me resultó bastante llamativo, aún más al ver balances de cuentas y ganancias anuales. Me decidí rápidamente e invertí en mi primer proyecto de futuro. A mi vuelta, visité algunos despachos en Madrid relacionados con marketing, publicidad y comunicación. Alguno me resultó agradable, pero por ahora no deseaba comprar nada, tenía otras cosas en que pensar.
Mi relación con Alia había dado un paso más. A mi entender, ese paso me llevaba hacia un sólo sitio: una boda. Mi convicción en nuestra relación era total, y a pesar de que no me gustaban mucho, siempre supe que en el fondo, bajo esa fachada de chica pasota y moderna, Alia deseaba casarse... Pensé bien cómo hacerlo, y cuando. Visité varias joyerías de Madrid en busca de alguna alianza de su gusto. No difícil, nada de oro, ni pedrería... Me quedaba la plata, muy de moda por aquélla época. Encontré un anillo de plata con un diamante blanco que no me resultó ni llamativo, ni muy caro ni extravagante. Lo compré y pensé cuando sería el momento preciso.
A pocos días de su cumpleaños, Alia supo que había aprobado. Su esfuerzo veraniego había merecido la pena. Ante la llegada de su cumpleaños, decidí llevarla a cenar, y allí llevar a cabo mi petición.
El 29 de Septiembre, dije a Alia que había reservado mesa en un restaurante para celebrar su cumpleaños y nuestro aniversario de reconciliación (“qué estupidez” me dijo), asique si quería celebrar algo, tendría que hacerlo un poco más tarde. Ella accedió.
Al anochecer, me encontraba en el salón de casa esperando que ella saliera
  • Vamos niña, porqué tardas tanto?
  • Espera, no seas impaciente, no todos los días me pongo un vestido!! Necesito tiempo
  • Cualquiera lo diría...
  • Ya voy...
Y entonces salió... Me quedé simplemente embobado. Llevaba un precioso vestido marfil, escotado y a la altura de las rodillas, el pelo recogido en un moño y unos zapatos de tacón. No esperaba verla así, tan... perfecta. Me quedé helado, embobado... Comprendí mejor que nunca porqué estaba tan enamorado... su sonrisa, su cuerpo, su preciosa cara, sus ojos... no sólo era inteligente, decidida y con carácter, amable o cariñosa, sino que además era preciosa, perfecta. Apenas podía dejar de degustarla con mi mirada
  • Qué miras tanto? Estoy mal? No te gusta algo?
  • Estás perfecta- dije
  • Perfecta?
  • Sí, perfecta
  • Entonces te gusta
  • Estas preciosa, me encanta
  • Muy bien, pues vamos o llegaremos tarde
En ese momento comprendí que no quería pedírselo en un restaurante, delante de todo el mundo... Prefería la intimidad, el momento sencillo, solitario, la complicidad
  • Alia, quieres casarte conmigo? -dije sin pestañear
  • Como?
  • Que si quieres casarte conmigo...
  • No me esperaba ésto... Lo tenías todo preparado? El restaurante era para eso?
  • Si... Pero no he podido resistir... Estás preciosa, y prefiero hacerlo aquí... Aún no me has contestado
  • Eres un sol. Sí, si quiero
Me miró emocionado, se acercó y me acarició. La puse el anillo y comenzó a llorar, me dijo un “prefiero que me lo hayas pedido aquí”, siempre tan sencilla... Me besó y me rodeó con los brazos, como siempre hacía. Se quitó el vestido y me dijo “cancela la reserva” seguido de “es nuestra primera noche como prometidos”

-----------------------------------------------------------------------------------

QUE FECHA TE GUSTA?




Pasamos toda la noche disfrutando el uno del otro... Alia estaba... como nunca antes la había visto: fogosa, radiante... Varias veces me dijo que era el mejor cumpleaños de su vida. Vimos amanecer juntos, desde la terraza, tapados con una manta y abrazados. Sin duda fué uno de los días más felices de toda mi vida. Nos volvimos a la cama e hicimos el amor de nuevo. Me quedé dormido mirando sus ojos, su boca... Me levanté a la hora de comer, Alia estaba sentada en la cocina, preparando algo. Nos besamos y sonreímos
  • Bueno, has pensado alguna fecha?- me dijo
  • No, la verdad... Pero me gustaría que fuera entre Marzo y Abril, es la mejor época
  • Como quieras, a mi me parece bien lo que elijas...
  • No vas a poner pegas? Ni a pedir alguna fecha especial?
  • No... Sólo quiero casarme
Y se acercó y me besó, me miró a los ojos y me dijo “te quiero”. Me quedé mirándola, sonriendo.
  • Creo que me gustaría el 12 de Marzo
  • El 12? Seguro? No sé si es buena idea...
  • Si, me encantaría esa fecha
  • Bueno, pues entonces, como tu quieras.
Me decidí por la fecha sin titubear... Fue el día que murió mi madre. Quería que ese día, desde que me casase, mezclara en mi interior la tristeza y la alegría. Sé que mi madre desearía que lo hiciera. Y pensé en hacerlo como un homenaje para ella: casándome con una mujer preciosa, con sus mismos valores, con su tenacidad; estando reformado y recuperado; y haciéndolo por la Iglesia, como a ella la hubiera gustado. Se que estaría orgullosa de mi.
Comimos tranquilamente, charlando sobre varias cosas: la nueva empresa, qué quería hacer ella a partir de ahora...
  • Creo que quiero dar clases particulares
  • Me parece bien, si es lo que quieres
  • Si, tengo que pensarlo
  • Tengo que ir a visitar un sitio antes de mi consulta, me gustaría que vinieras conmigo
  • Dónde?
  • Al centro
  • Bueno vale.
Nos duchamos y salimos hacia el centro. Días antes había hablado por teléfono con una empresa de comunicación. Se dedicaban a comunicación, publicidad y marketing. Estaba situada en Serrano, y había quedado en ir a visitarla. Al llegar, nos recibió el dueño, y nos enseñó la empresa. Se trataba de un piso antiguo, con patio en medio, con unos 300 metros cuadrados. Un pasillo circular, y despachos alrededor. Me encantó. Hablamos de cifras, y me enseñó cuentas, contratos y proyectos. Mi impresión fue bastante buena. A la vuelta a casa, lo hablé con Alia
  • Qué te parece? - pregunté
  • Me gusta... Es un sitio bonito, y bien situado... Y parece tener muy buen futuro
  • Si, es bastante atractiva no?
  • Eso lo decides tú...
  • Creo que ya decidimos los dos no?
  • Bueno...
  • Va, suéltate... Me gustaría comprarla... Y que trabajases en ella, conmigo
  • Cómo?
  • Si. Podemos hacer un máster en marketing o en rrpp, o ambos
  • Lo tenías pensado no?
  • Más o menos... Me gustaría que lo hicieras conmigo...
  • Lo pensaré
  • El plazo de matrícula termina la semana que viene...
  • Vale, pues lo pensaré en una semana
Y me miró y sonrió. Iba a decir que sí. Sabía perfectamente que le encantaba la idea... Lo de dar clases particulares no iba con ella... Yo tenía intención de hacer un máster cada uno, y así separarnos un poco dentro del trabajo.
Formalicé la compra de la empresa para inicio de 2006. Alia aceptó realizar el máster, y ambos reservamos plaza para empezar en Octubre. Yo me matriculé en Dirección de comunicación y relaciones públicas y ella en Marketing. Ambos tenían una duración de 7 meses. El único problema era tener que dejar la luna de miel para después del verano, pero era cuestión de tiempo...
Apura
ForoCoches: Miembro
#2
original:

http://www.forocoches.com/foro/showt...1#post41922261

10 DE DICIEMBRE DE 2005 - 12 DE MARZO DE 2006


A partir del día en que decidimos la fecha de la boda y el comienzo del máster, cada uno tomó un estado de ánimo distinto: mientras yo estaba relajado y centrado en el máster y los preparativos, Alia se subía por las paredes, no podía concentrarse y no paraba de comerse las uñas. Nuestras conversaciones sobre los preparativos, sobre dónde lo haríamos y demás me resultaban graciosas
  • Al final dónde te quieres casar niña?
  • No lo se, aún no he pensado, no he tenido tiempo
  • Estás histérica
  • Lo que no sé es cómo tu estás tan tranquilo!!
  • Relájate Alia, no te preocupes, todo saldrá bien
  • Lo sé, pero no puedo evitarlo!!!
  • Entonces... qué te parece si nos casamos en mi pueblo? Una Iglesia antigua y tal, no estaría mal
  • Bueno, primero tendremos que ver si tienen libre la fecha y hacer los cursillos...
  • Claro, pero no creo que haya problema, es un pueblo pequeño....
  • Bueno, no me parece mal... Oye, aún no me has dicho quién estará como madrina o padrino
  • No lo sé, supongo que Rober... Ya veré
  • Y la luna de miel?
  • Habrá que dejarla para Julio o así
  • Bueno vale, pero no me parece muy bien
  • Lo sé Alia, pero con el máster...
  • Ya ya, déjalo. Venga, vamos a mirar invitados
Y así pasábamos los días. La misma conversación, con algún añadido. Ella alterada y nerviosa y yo tranquilo y riéndome.
Poco a poco fuimos aclarando cosas: la Iglesia sería en mi pueblo el día 12, y el banquete sería en Toledo, en unos salones que hay a las afueras y que estaban bastante bien. Decidí que mi padrino seria Rober, ya que era la persona que más me había ayudado, y quién realmente quería ver a mi lado uno de los días mas importantes de mi vida.
La alteración del estado de Alia era tal que incluso empecé a preocuparme: comía menos, dormía poco y se irritaba fácilmente. Así pues la “obligué” a ir al médico, un 10 de Diciembre de 2005, para estar más tranquilos. Tras mirarla y hacerla varias pruebas rutinarias, el veredicto me dejó un poco fuera de sitio: embarazada!!! Alia me miró llorando y yo sonreí. Nada podía ir mejor.
Salimos de la consulta camino a casa, y por el camino compramos algo para hacer una cena “especial”, un poco de champagne... Pasamos la noche hablando sobre cómo sería nuestro hijo/a, lo que queríamos que hiciera... Ahora sí que estaba mucho más tranquila.
Llegó año nuevo, y lo celebramos en familia. Algunos amigos, el padre de Alia y nosotros dos. Fue el día que dimos a conocer “nuestro estado”. Brindamos por que todo saliera bien: la boda y el bebé. Lo demás poco o nada importaba en ese momento.
Y llegó Marzo. Alia aún no tenía mucha tripa. Se la notaba más gordita y con un poquito de tripa, pero nada más. Estaba de 5 meses y sabíamos que sería niña. Por aquéllos entonces nos peleábamos por el nombre: Ainara (como su madre) o Inma (como la mía), pero no era momento de discutir.
El día 11 nos fuimos a mi pueblo. Ella dormiría en mi casa, y yo en casa de mis tíos. Nada podemos hacer contra las tradiciones.
Cuando me levanté, subí al cementerio, me senté en frente de mi madre y pensé en alto.
Bajé un rato después, me duché, me vestí y llamé a Alia por teléfono
  • Qué haces? Dicen que da mala suerte – me dijo
  • Tonterías... Qué tal estás?
  • Bien, bastante tranquila... Más de lo que creía... Y tu?
  • Ya me conoces... Relajado
  • Bueno, pues nada
  • Jajajaja, no sabes qué decir?
  • Sí... estoy un poco... no se... tímida
  • Bueno, venga, vístete y relajate niña. Te quiero
  • Y yo
Bajé a hacerme las fotos de rigor con mi familia y amigos, y, a las 16:30, a la Iglesia.
De la boda poco o nada contaré: lloré, pensé en mi madre, me reí con Alia, bailé, bebí y no comí nada de nada, desde que llegué a la Iglesia se me hizo un nudo en el estómago. La mezcla de sensaciones tristes y alegres me hizo ponerme muy nervioso. Pero no me arrepiento de elegir ese día
Sobre la novia: me quedé sin palabras. Estaba preciosa, espectacular, con su media tripa, más cadera, más curvas. Su cara rebosaba vida, felicidad... Creo que me volví a enamorar ese día

-----------------------------------------------------------------------------------------

... 26 DE JULIO DE 2006




Tras la boda, nuestra vida no cambió mucho, al fin y al cabo, ya vivíamos juntos y nos quedaba poco por conocer de ambos. Aunque en realidad, algo si cambió: Alia era todavía más cariñosa, más feliz... Yo se lo achacaba al embarazo. Cada embarazada tiene un tipo de antojo y unas manías, pero a Alia le pillaron todas. No podía soportar primero mi desodorante y luego mi colonia, asique cambié; luego el ambientador del coche; más tarde el de casa; y al final ya odiaba todos los olores. En cuanto a antojos, tenía varios: desde un los helados de nueces de macadamia hasta los kit-kat.
La verdad, me resultaba gracioso, excepto cuando los tenía por la noche. Era algo raro, pero el médico nos dijo que a algunas primerizas les pasa y se pasan el día antojadizas. Qué le íbamos a hacer.
Mis visitas a la clínica y a la consulta seguían sin problemas. Mi mejoría era evidente. Ya no tenía arrebatos ni problemas “mentales”, estaba mucho más centrado y era muy feliz.
En Junio terminamos el máster, y por fin pude dejar a Alia en casa reposando todo el día. No me gustaba que estuviera de allí para acá, ni estresada ni nada por el estilo. Tras terminar, comencé a dar mis primeros pasos en la empresa de comunicación. Habilité una sala de reuniones como despacho para Alia y para mi, no quería incomodar a ningún trabajador ni hacerme notar mucho desde mi llegada, prefería ir despacio y paso a paso.
Desde principios de Julio Alia estaba mucho más nerviosa. El médico nos había dicho que salía de cuentas más o menos para el día 20, pero ella cada día creía que iba a tener a la niña... Estaba histérica de nuevo y demasiado preocupada
El 26 de Julio, a eso de las 9 de la mañana, salimos corriendo al hospital porque tenía contracciones más fuertes. La niña nació sobre las 17:00 de la tarde, en un parto rápido y sin complicaciones. Asistí al nacimiento de mi pequeña, y, aunque algunos momentos son bonitos, he de decir que la típica frase de “es lo más bonito del mundo” para mí no es cierta: es asqueroso, ves a tu pareja expulsando todo por ahí abajo, al bebé viscoso y recubierto de una capa de algo que no aciertas a reconocer... sinceramente, no me gustó. Pero yo soy así
Ya en la habitación, la cogí por primera vez. Eso sí es lo más bonito del mundo, tener a tu hija en tus brazos por primera vez... no tiene comparación. Incluso lloré, yo, que me reía de éstas cosas...
  • Estás llorando? - me preguntó
  • Si... pero es de alegría
  • Imagino...
  • Estás bien niña?
  • Perfectamente... Se parece a tí
  • Ya la sacas parecido?
  • De perfil es exactamente igual que tú
  • Bueno... soy malo para estas cosas
  • Inma, saluda a tu papá- dijo riéndose
  • Has decidido el nombre?
  • Sí, quiero que se llame así, me gusta, y se que te hace feliz
  • Gracias niña
Inmaculada O.B. , mi niña, mi orgullo, mi felicidad

--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

ALIA B.S.




Me llamo Alia B.S., madrileña, de descendencia turca. Mi abuelo, turco, se casó con una española aquí, en España, y mi madre nació aquí, en España. Se casó con un español, y nací yo. Soy española, aunque cuando cuento esta historia de descendencia, muchos lo asocian. Mis rasgos son típicos de la zona andaluza, o turca, o marroquí. Soy morenita de piel, con rasgos marcados, pero castaña de pelo. Una mezcla extraña. Jamás he estado en Turquía, y no tengo familia allí, por lo que se puede decir que lo único turco que tengo es mi segundo apellido.
Desde pequeña me he criado con mi padre, mi madre nos dejó pronto. Entre los dos salimos adelante. Siempre he currado y nunca pensé en poder ir a la universidad.
Pero por suerte, pude ir. Me matriculé en Filología Inglesa porque me atraía la tenacidad de los ingleses y su idioma.
Al entrar en la universidad era despistada, alocada y un poco arrogante. Criarte sin un control paternal total te hace sacar tu lado más salvaje, pienso yo.
Gracias a mis despistes conocí a Miguel. Nuestro encontronazo los primeros días de facultad me ayudó a integrarme... si no hubiera pasado no habría encontrado amigos con facilidad.
En un primer momento pensé que era el típico niño rico, payasete y creído que estudia porque no sabe que hacer... y no andaba desencaminada. Su mala leche, borderias y vaciles me atraían y me resultaban graciosas. Aunque el no esté de acuerdo, conectamos desde el primer momento, eso es algo que las mujeres notamos mejor.
Nuestros choques eran continuos, pero nos unía el dolor por la falta nuestras madres. En él era un dolor inmenso. En mí, una rabia controlada.
La verdad es que me empezó a gustar al poco tiempo, me atraía. Miguel es castaño, con ojos negros, vivos, alto y fuerte. Su carácter agrio contrastaba con su dulzura y sus buenas maneras. Estaba claro que tenía algún problema, y a mi me encantan las causas perdidas...
Desde un primer momento supe que me tendría que lanzar yo... le veía demasiado concentrado en sus cosas como para interesarse en mi... Le provoqué y el respondió como yo esperaba.
Después me enamoré, y, aunque daba la impresión de que no quería nada más que alguien a mi lado sin llegar a ser pareja, no era así, yo si quería más... pero no quería presionarle.
Aún así, le propuse venirse a Londres... Quería estar con él, y, aparte, que viviéramos juntos, intentar tener un futuro como pareja. Me enamoré de él, y se que él de mi también, pero su coraza impidió que lo viera con claridad.
Luego vino el erasmus... Error mío, me encapriché en Londres y no lo conseguí... Y luego me intenté engañar a mí misma rompiendo con él... aunque mi engaño duró muy poco, hasta el día en que me dí cuenta que le perdía, y me declaré, le dije te quiero... pero esperé demasiado.
Luego vino la parte más delicada, cuando estuvo con Sara. Me sentí traicionada, engañada, humillada... intenté olvidarle, pero no lo conseguí. Y cuando fui a Londres a verle, me di cuenta que le amaba más, que no quería perderle. Pero las mujeres a veces somos malas, e intenté hacérselo pasar un poco mal... Se que sufrió sin saber nada de mí, pero yo también sufrí, y mucho.
Al encontrármelo por Madrid me dió un vuelco el corazón y supe que le amaba. Volvimos, nos fuimos a vivir juntos... Fue genial, la vida en Londres hizo de mi alguien más amable, más tranquila... me cambió.
De nuevo dimos un giro, y murió su padre... y Miguel me dejó... aún hoy no sé porqué lo hizo... ni él tampoco lo sabe... se agobió, sintió miedo, no sé... pero a mi me mató en vida durante un tiempo... hasta que recibí su carta. Aún hoy la guardo, y la leo, y me ayuda a entender porqué le quiero, porqué le quise y porqué le querré: me abrió su corazón, mostró sus sentimientos, pero de una forma determinada, sin titubear... y eso resume cómo es él en realidad, decidido, con las cosas claras, cariñoso y buena gente. Para mí es mi pareja perfecta.
Dar el paso de dejar las drogas y pedir ayuda para centrarse y contar a alguien sus problemas me hizo sentirme orgullosa de él, y, saber que ahora sí que podía saber que iba en serio...
Pasaron más cosas, pero ya las sabéis. La pedida de matrimonio es el momento más bonito de mi vida, y en mi cumpleaños encima... Fue precioso, íntimo... no sé, llamarme estúpida, pero soy una romántica. La boda genial, y el nacimiento de mi peque... puffff, que más puedo decir
Bueno sí, puedo añadir una cosa más: la sorpresa.
Ya no somos tres, somos cuatro. El 27 de Abril nació la pequeña Ainara, clavada a su padre también, y ahora tenemos dos niñas. La vida nos trata bien...
Cada día doy gracias por lo que tengo, por mi familia y por mi marido, y por ser tan feliz como lo soy. Desearía que todo el mundo se pudiera sentir como me siento yo. Ojalá.


Miguel me ha enseñado algo, asique pediré perdón por el tocho.


Muchas gracias a todos por compartir ésta historia. Besos y abrazos


Alia
Apura
ForoCoches: Miembro
#3
Reservado 1
wajajaja
-------
#4
Llendo poco a poco por capitulos parece que no es muy largo, pero poniendo todos juntos menudo......
corgao2001
.........................
#5
Yo me apunto por comodidad.
Xkalibur39
ForoCoches: Miembro
#6
lo prefiero asi, gracias
eldeayer
miembro no... miembrazo¡¡
#7
asi no hay q buscarlos por su mas q visitado post original
german74
ForoCoches: Miembro
#8
....ya lo puse en el post original,pero por si alguno NO lo leio...... a quien le gusten este tipo de historia (sea verdad ó no) podeis compraros un libro,se llama FARLOPA de Martín Garrido Barón...esta bastante entretenido....yo lo lei hace ya unos años....imagino que aun se podra encontrar en alguna libreria....
Nude Driver
ForoCoches: Miembro
#9
Eso no es un ladrillo, es una pared entera
capejo
ForoCoches: Miembro
#10
Muy buena la idea. Así no hay que andar buscando.
El_Postilla
Miembro ForoCoches
#11
Euskalduna86
1000101
#12
Rufus-
ForoCoches: Miembro
#13
Eso no es una pared, es la muralla china por ambos lados
ecr699
vamos bien xD
#14
es la leche la puta historia xD estoy enganchaooooo
M.Webber
BECARIOS NO
#15
clap clap clap........una gran historia de amor sin duda alguna....digna de pelicula
-kArlitos-
Invitado
#16
La verdad esque MUY buena historia..
jothas
ForoCoches: Miembro
#17
Joder, muy buena historia, me lo he tragao del tirón, al final hay boda o no?

P.D. Five stars
Apura
ForoCoches: Miembro
#18
Actualizado hasta el de ayer por la tarde
Titoxxx
ForoCoches: Miembro
#19
..joder con las crónicas...esta es cierta?
johnybetII
ForoCoches: Miembro
#20
Gracias hamijo masmola la historia, enganchado me hayo!!!!!

esperando con ansia la de hoy!!!!
MiGar
ForoCoches: Miembro Erect
#21
Venga sigue, que me enganchado
Apura
ForoCoches: Miembro
#22
actualziado
tito manu
*AutoBan Spam/Flood/Troll*
#23
Moarrrrrrrrr
MiGar
ForoCoches: Miembro Erect
#24
Venga sigue actualizando
MiGar
ForoCoches: Miembro Erect
#25
up
Apura
ForoCoches: Miembro
#26
Historia finalizada.
jothas
ForoCoches: Miembro
#27
Bravo, me ha encantado
Xkalibur39
ForoCoches: Miembro
#28
Bladek
Mad Max.
#29
Enhorabuena A Toda La Familia.
trizas
forocoches:miembro
#30
Mu bonica
← A General