Esto empieza, y nadie sabe qué es
26-ago-2012 02:48
#5
| Eres to profundo primo, ponlo en el facebook a ver si te ligas a alguna gafapasta o algo |
26-ago-2012 02:56
#8
| Resumen : Te han violado en un callejon despues de usar cloroformo y te has despertado viendolo todo borroso y con un dolor punzante en el culo |
26-ago-2012 03:00
#11
| Demasiado recargado cuando lo que se pretende es ubicar al lector, y nunca mejor dicho. Deberías haber dejado algo a lo que agarrarnos para ansiar la siguiente entrega. |
26-ago-2012 03:44
#17
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Capítulo 1
Me he despertado en un húmedo callejón. Oigo a la gente hablar, reír, amar y danzar. Suena un tambor lejano, un eco de un glorioso pasado, mientras a mi alrededor se desenvuelve el caos. Almas desamparadas, condenadas al gris común, no encuentran su lugar, y me miran reclamando lo suyo. Me fijo en sus caras y mantengo la mirada. Asiento con la cabeza, reconfortando su espíritu, su alma de león. "¿De verdad?" Todos necesitamos esperanza en un mundo de gris común. Las cosas están mal y ya nadie recuerda a los soldados de Jah, pero un nuevo frente se acerca a la ciudad romana. Un frente de alegría,de tranquilidad, un aquelarre de tambores y tonos bajos, una bendición africana. La ciudad está que arde. tu me suenas... |
26-ago-2012 03:55
#20
| Capítulo 1 y último. Si escribes tan poquito siendo el primer capítulo, es que ya te has cansado. |
26-ago-2012 04:29
#22
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Capítulo 1 Ape conocía cada detalle de la ciudad. Su sentido en la vida parecía destinado a vagabundear por sus calles, solitario, sin mas quehacer que observar a aquellos a los que llamaba "los grises". Gente normal, gente que se levantaba a trabajar a los 8 de la mañana para dar de comer a sus vástagos. Gente, a priori, feliz. Sentado en el raquítico banco de madera, un angelical sonido le sacó de su ensimismamiento. Adolescentes de pechos turgentes y piel tersa, con carpeta a la moda en mano, y un estampado de Justin Bieber en su camiseta. Chst. Detestaba aquello. No veía la hora de salir de aquella jungla de hormigón, aquella jaula forjada en los fuegos de varias generaciones. Pero debía permanecer. Le había sido confiada una misión, un mensaje a su inconsciente que creyó tan real como las nalgas inmaduras de aquellas putas. Lo sentía, visualizaba aquél simple mensaje, incluso podía escuchar a alguien susurrarlo en su oído. O quizás fuera todo un delirio de su mente enferma, una vía de escape para su triste realidad. Las cosas no andaban muy bien últimamente en su cabeza. El ácido le estaba haciendo paranoico y tenía flashbacks de sus viajes psicodélicos a menudo. Ya no se limitaba a sus controladas sesiones chamánicas en las oscuras alcantarillas de la ciudad, ni a los dulces "ecoviajes" en el bosque. No. Algo estaba desatado dentro de él, y no lo podía controlar. Por la mañana, por la tarde, por la noche, haciendo la compra, sentado en "su" banco del parque, en el comedor social...era impredecible. Cuando menos se lo esperaba...¡Zas!...estaba en otro mundo. Pero se había acostumbrado, y al menos ya podía disimular sus estados pasajeros de cara al público. "Porque eso es lo que importa a la sociedad, ¿no?" Ape se dió la vuelta. Un anciano escuchaba la radio. La solemne voz del tertuliano podía oirse en toda la plaza. "Quiero decir, el gobierno tiene un plan para reducir el déficit. Y esto implica recortes, vale. Pero que no le quiten a la sociedad lo que mas importa, que es la educación y la...YA ESTAMOS CON LA DEMAGOG..". Ape no quiso escuchar más. Aborrecía la situación, y realmente le importaba una mierda lo que le pasara a la sociedad. -Que se jodan. Ahí os pudráis todos. A tomar por culo- dijo, elevando el tono-¡Sois un montón de basura. No servís para nada, joder!. Cállate. Un profundo dolor le atravesó los párpados y sintió un fuego intenso. Comenzó a escuchar un repicar de tambores. Algo lejano. Se tambaleó. Cállate. Mierda. No conseguía mantenerse en pie. Su vista se nublaba por el dolor en su cabeza. Y por primera vez en su vida, sintió el miedo. Un miedo irracional. Un miedo que se escondía en lo más profundo de su alma, en el rincón al que nadie accedía. Trató en vano de aislar ese miedo, de controlarse a si mismo, y cada vez se hacía más difícil conservar su propia razón. Cerró los ojos. No había allí ninguna oscuridad. Al contrario, podía ver todo claramente. Y vió formas extrañas. Vio cadáveres que se sobreponían a cadáveres, sonidos salidos del mismísimo infierno, insectos humanoides que le señalaban con sus espectrales antenas. Y después, el fuego, una explosión purificadora que terminó con todo aquello, reduciendo aquellas abominaciones a cenizas. Su mente quedó liberada. El cuerpo de Ape cayó, su cabeza golpeó con fuerza el banco, y perdió la conciencia. |
26-ago-2012 04:30
#23
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Ape ForoCoches: Usuario Ago 2012 | 1 Mens. Tu primer y único mensaje, y escribes esta m**rd*
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26-ago-2012 05:51
#28

nº 104
