Haciendo autoestop de Orange County a San Francisco
28-may-2013 22:00
#1
|
Vengo de este tema, pero me parece que esta historia os puede gustar a todos Voy a relataros lo que he hecho este fin de semana (que ha sido Memorial Weekend) y que creo que es una experiencia bastante curiosa que la mayoría de la gente está acojonada de hacer por culpa de las películas: autoestop. Un colega y yo no teníamos nada que hacer por temas de logística, así que cogimos tres cartones en los que escribimos LOS ANGELES, NORTH/SF y PLEASE :-), con la intención de llegar desde Irvine hata San Francisco, lo que vienen a ser 750 km de coche aproximadamente. A las 10 de la mañana del sábado nos pusimos en la salida de la I-5 (carretera que cruza el país entero desde Méjico a Canadá y que me recorrí entera de sur a norte y viceversa en navidades), con el cartel de LOS ANGELES (ya usaríamos el otro más tarde) y con la esperanza de que alguien nos recogiese a dedo. Pasaron veinte minutos y la rica comunidad de Orange County lo único que hacían era mirarnos con cara de condescendencia, con cara de "no voy a comprarte nada" o directamente eludirnos como gente peligrosísima que parecíamos ser . Sin embargo, poco después paró un hombre con su perro en un todoterreno gigante y nos recogió. Tendría treinta y pico - cuarenta años, y nos dijo (como ya suponíamos) que en esa zona nadie nos iba a recoger, que nos llevaba a Santa Ana, unas 12 millas al norte. En teoría tendríamos que haber apuntado la matrícula y enviársela a los colegas (que no deban aun duro por nosotros), pero con las prisas y la emoción no apuntamos nada. Nos contó un poco su vida surfera y nos dijo que de joven había seguido a una banda por toda la costa oeste haciendo autoestop, por lo que recogía a la gente de vez en cuando, todo un señor. Al cuarto de hora estábamos en otra acera cerca de la I-5, con un vagabundo veterano de la guerra de Vietnam diciéndonos que ese no era el mejor sitio, que fuésemos a otro lado . El de la foto es mi amigo con el cartel de LA, yo llevaba el de PLEASE con la cara sonriente, para parecer amigables y nada peligrosos (esto puede llegar a marcar la diferencia completamente).A los diez minutos de estar esperando ahí y mientras el vagabundo nos gritaba consejos ininteligibles, una pick-up grande tirando a camioneta cargada de bultos nos recogió, y resultó ser un inmigrante ecuatoriano muy majo que estaba trabajando e iba a LA de camino, así que nos llevó y nos contó un poco su vida, que si llevaba en California 25 años, que si no fuésemos al casino que perderíamos todo el dinero (creemos que tenía un pasado un poco turbio con el juego)...Era la primera vez en su vida que recogía a hitchhikers en la carretera, así que estaba claro que inspirábamos confianza. Pasamos cerca de los Angeles Downtown y nuestro amigo transportista nos dejó en Los Feliz Blvd, en la parte norte y cosmopolita de LA. La X marca el lugar: En este lugar, soleado hasta el punto de tener mucho calor, la gente nos daba ánimos y se reía de nosotros a partes iguales, y hasta una señora medio loca con vitíligo se paró y nos dio una dirección para que fuésemos en bus a San Francisco, pero si le hubiésemos hecho caso, ¡¡¿¿dónde quedaría la aventura??!! Así pues, esperamos media hora, hasta que un tio con su pick-up de franjas negras y blancas se paró y nos recogió (esta vez sí apunté la matrícula, pero vaya que el tio era un máquina). No iba hasta San Francisco, pero por lo menos iba a Pismo Beach, una localidad playera a 280 kilómetros al norte por la autovía de la costa del pacífico (US-101). Nos subimos con él y nos empezó a contar que se dedicaba a grabar música para Disney, Nickelodeon y otras cadenas, y que iba a Pismo Beach para grabar algo con unos amigos y montar en su dirt-bike. He de decir que posiblemente lo más interesante de viajar a dedo son las historias de la gente que te recoge, ya que evidentemente son abiertas de mente (adjunto foto con el conductor). Lo primero que nos dijo al entrar era que era un experto en artes marciales , una de las mejores maneras de persuadir atacantes. Entre otras historias, nos contó que él había hecho autostop bastantes veces, y que los camioneros son el mejor método para viajar, ya que había ido de San Francisco a Boston (estamos hablando de un mínimo de 5000 km) en 5 días usando solo su dedo, y que recogía hitchhikers porque en una excursión con sus amigos a un cañón, el filtro de su cantimplora se rompió y pilló una infección que casi le mata, pero una señora le recogió y salvó la vida en el hospital por pocas horas. Comimos con él en Santa Bárbara y he de decir que la carretera que cubrimos era una maravilla, con el pacífico a la izquierda y sus surfistas dentro pillando olas y montes escarpados y colinas a la derecha, con un ecosistema desconcertante, ya que siendo del sur me recordaba enormemente -y con razón- al clima mediterráneo al que tanto estoy acostumbrado en España.Sobre las cinco de la tarde llegamos a la localidad playera, y estábamos convencidos de que entonces sería mucho más fácil conseguir alguien que nos llevase, influenciados por el estereotipo de hospitalidad de NorCal . Nos pusimos en la calle principal, y no solo la gente se reía de nosotros y nos miraba mal, sino que hasta un subnormal de unos veintipicos años con el cerebro de un tamaño inversamente proporcional al de su pick-up (esta regla se cumple con bastante precisión) nos gritó: "DO YOU NEED A RIDE??? GET A FUCKIN' JOB!!!" (¿¿Necesitáis que alguien os lleve?? ¡¡Conseguid un puto trabajo!!). Un retrasado en mayúsculas, pero nos hizo ver que teníamos que ponermos más cerca de la salida a la autopista hacia el norte, así que caminamos hasta una calle residencial con un flujo de coches mínimo y en la que un cartel amenazaba nuestra presencia (dice algo así como: ATENCIÓN. Guardia de vecinos. Reportamos inmediatamente cualquier PERSONAS SOSPECHOSAS o actividades sospechosas al departamento de policía)Estuvimos esperando media hora (los curiosos nos hicieron fotos con un iPad y todo), hasta que un extraño hombre de veintipico años que iba a San Luis Obispo (una ciudad universitaria unos 20 minutos al norte) nos recogió. Austin se llamaba el extraño individuo, de Nueva York, y no cogimos su matrícula pero no hubiera estado de más . Empezó a contarnos que en la costa oeste eran unos falsos, que en su costa este natal los que decían que eran tus amigos eran tus amigos de verdad, y entre una cosa y otra dejó San Luis Obispo a unas diez millas atrás (foto destrangis del individuo en cuestión).Le dijimos que diese la vuelta para volver a San Luis, y así hizo (estaba bastante despistado y haciendo cosas raras). Cuando cambió de sentido, el Sol se puso en nuestra contra, así que mi amigo, que iba de copiloto esta vez, bajó la visera de su asiento para que no le diese en la cara, y un objeto metálico cayó sobre su regazo. Pensábamos que sería un móvil o un GPS o algo así, pero era un cuchillo militar con una hoja de al menos 20 cm .Se hizo un silencio tenso, y Austin cogió el cuchillo y apuñaló repetidamente a mi amigo en la yugular...mentira: y Austin dijo que no pasaba nada, que era una herramienta útil para muchas cosas, que tonto era era el que no tenía uno así en el coche, así que mi amigo dejó el cuchillo en su sitio de nuevo; ya sabíamos donde estaba por si hacía falta de verdad . Nos dejó en San Luis Obispo sobre las seis y vuelta a la rutina del autoestopista (dato para frikis, todo esto fue el día 25 de mayo, día de la toalla, en honor al autor de la guía del autoestopista intergaláctico), nuevamente con vagabundos locos indicándonos otros sitios mejores donde hacer autoestop. Empezaba a hacer frío y tras una hora paró un grupo de chavales de nuestra edad, y uno de ellos nos dio su teléfono porque iba a San Francisco la mañana siguiente, y nos dijo que si aun no habíamos conseguido a alguien que nos llevase que el nos llevaría sin problemas. Así que seguimos esperando, y hasta unos subnormales de fraternidad lanzaron por la ventana una caja metálica de Smint® (no nos dio). Tras dos horas, cuando ya eran las ocho pasadas, el Sol se metía en el horizonte y mis manos entumecidas hacían que me costase levantar el dedo, mi amigo me dijo que nos fuésemos ya a un hostal cercano. ¡No! - le dije- ¡Aguantemos un cuarto de hora más! E hicimos bien, porque a los cinco minutos pasó una cosa bastante improbable -por razones obvias- en el mundo del autoestopismo: nos recogieron dos tias de nuestra edad. Iban al norte sin destino aparente, y estaban muy muy locas (en el buen sentido, porque yo también estoy medio colgao ). Cogimos confianza rápidamente y paramos en King City. Pasamos la noche en un motel de carretera con ellas (imagínate cómo tienen que ser para invitar a dos tios que no conoces de nada a un motel de película de asesinatos¡¡En la meta!! PD: creo que este comentario da para un tema nuevo entero, creo que lo voy a abrir .
|
28-may-2013 22:17
#5
Increíble, yo no sé si me habría atrevido a hacer autostop ![]() Le dejo mis dies porque funka bien la medisina |
29-may-2013 00:09
#9
| Una gran historia sin duda pero para mi gusto habría que alargarla más, darle más detalles |
29-may-2013 01:47
#12
| Increíble, yo jamas hubiera tenido valor de recorrer 750km sin saber que me deparara el trayecto, supongo que eso lo intentas aquí en España y te dan por el culo jajaja, 5 estrellas por cierto |
29-may-2013 02:23
#16
|
Muy interesante, algún día me gustaría hacer una locura de esas, o más bien ir al USA y ya está xD Coincido, faltan datos de las tías |
29-may-2013 02:28
#20
|
Qué bueno!! Gracias por relatarlo. Desafortunadamente eso está bien "probarlo" si eres un chico, si no........... Em, la cosa cambia. |
29-may-2013 02:31
#21
|
Vamos, que solo recogen autoestopistas los colgaos. Cuidado, que os puede detener el cherif por hacer loitering. |
Editado: 29-may-2013 02:34 -
29-may-2013 02:34
#22
Interesante historia. Vale, ahora mi pregunta, ¿qué ibas a hacer en San Francisco?
|
29-may-2013 02:35
#24
| Enhorabuena por tal experiencia shur! Se nota la buena gente de verdad haciendo eso por lo que parece xD |
29-may-2013 02:40
#29
|
Yo haré autostop en Septiembre hasta el Gamestop, y el GTA V hará el resto. Muy buen hilo shur! |
29-may-2013 02:46
#30
|
Una gran historia y supongo que una experiencia inolvidable. Me ha gustado mucho |
. Sin embargo, poco después paró un hombre con su perro en un todoterreno gigante y nos recogió. Tendría treinta y pico - cuarenta años, y nos dijo (como ya suponíamos) que en esa zona nadie nos iba a recoger, que nos llevaba a Santa Ana, unas 12 millas al norte. En teoría tendríamos que haber apuntado la matrícula y enviársela a los colegas
(que no deban aun duro por nosotros), pero con las prisas y la emoción no apuntamos nada. Nos contó un poco su vida surfera y nos dijo que de joven había seguido a una banda por toda la costa oeste haciendo autoestop, por lo que recogía a la gente de vez en cuando, todo un señor. Al cuarto de hora estábamos en otra acera cerca de la I-5, con un vagabundo veterano de la guerra de Vietnam diciéndonos que ese no era el mejor sitio, que fuésemos a otro lado
. El de la foto es mi amigo con el cartel de LA, yo llevaba el de PLEASE con la cara sonriente, para parecer amigables y nada peligrosos (esto puede llegar a marcar la diferencia completamente).
, una de las mejores maneras de persuadir atacantes. Entre otras historias, nos contó que él había hecho autostop bastantes veces, y que los camioneros son el mejor método para viajar, ya que había ido de San Francisco a Boston (estamos hablando de un mínimo de 5000 km) en 5 días usando solo su dedo, y que recogía hitchhikers porque en una excursión con sus amigos a un cañón, el filtro de su cantimplora se rompió y pilló una infección que casi le mata, pero una señora le recogió y salvó la vida en el hospital por pocas horas. Comimos con él en Santa Bárbara y he de decir que la carretera que cubrimos era una maravilla, con el pacífico a la izquierda y sus surfistas dentro pillando olas y montes escarpados y colinas a la derecha, con un ecosistema desconcertante, ya que siendo del sur me recordaba enormemente -y con razón- al clima mediterráneo al que tanto estoy acostumbrado en España.
.
). Cogimos confianza rápidamente y paramos en King City. Pasamos la noche en un motel de carretera con ellas (imagínate cómo tienen que ser para invitar a dos tios que no conoces de nada a un motel de película de asesinatos
.