Las FALACIAS del FRANQUISMO.
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10-abr-2018 16:57
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Buenos días, llevo más de una década en el foro (circa 2007) y de un tiempo a esta parte me he sorprendido de la cantidad de mitos y falacias que sobre el franquismo se repiten en el foro. (Todas las falacias que expongo aquí, las he leído personalmente en este foro). Mi intención es meramente aclarar algunas cosas que muchos foreros creen veraces erróneamente. Para ello aportaré citas y fuentes bibliográficas de destacados historiadores hispanistas reconocidos nacional e internacionalmente (Stanley G. Payne, Hugh Thomas, Ian Gibson, Paul Preston, Walther Bernecker, Juan Pablo Fusi, Jordi Palafox, Angel Viñas, Miguel Fdez. Álvarez, Julián Casanova, Enrique Moradiellos... Entre muchos otros). Por supuesto, acepto debate: (EDITO: NO SOY NINGÚN DEFENSOR DE LA II REPÚBLICA, SI TODO VA BIEN, HARÉ OTRO HILO CON LAS FALACIAS DE ESTA). - El Golpe de Estado tuvo origen en el asesinato de Calvo Sotelo El asesinato de Calvo Sotelo es una barbaridad inexcusable, quienes lo ordenaron unos malnacidos y quienes lo ejecutaron unos descerebrados. Una grandísima tropelía a uno de los mejores políticos del siglo XX. Pero no es menos cierto que correlacionarlo de manera directa es mentira. Todos la comunidad historiográfica tiene documentada que el golpe ya estaba en marcha antes de que la vileza fuera consumada. Por ejemplo: "el asesinato de Calvo Sotelo, fue el detonante de un almacenamiento militar que ya se estaba preparando. [...] Lo que provocó enorme conmoción en España, aquel asesinato que los conspiradores militares que previamente ya estaban preparando el alzamiento consideraron que ya tenían el mejor motivo y momento para lanzarse a la guerra". Miguel Fernández Álvarez (miembro de la Real Academia de la Historia y profesor de historia de la Universidad de Salamanca), España. Biografía de una nación. Ed. Espasa, Madrid, 2010. Pp. 495-496. Vamos, que fue el detonante final. Pero no el origen, pues todo estaba en marcha cuando aconteció el asesinato. Lo precipitó, no lo originó. - La II República arruinó la economía española entregando las reservas de oro a la URSS. Bien es cierto que se entregaron las reservas de oro para comprar material. "A la república no le faltó dinero ni tampoco tuvo escasez (acuciante) de armamento. La república gastó una cantidad similar para perder la guerra a la que Franco utilizó para ganarla, unos 700 millones de dólares en cada bando, pero el material bélico que adquirió a través de las reservas de oro del Banco de España fue inferior, en cantidad y calidad, al que las potencias fascistas suministraron a los militares rebeldes sublevados" (Además Franco recibió la ayuda siempre de forma constante, mientras que la ayuda soviética dependió de los vaivenes en el entendimiento con las democracias occidentales, amén de otros factores). Es decir, que ambos gastaron lo mismo aproximadamente, comprometiendo ambos la economía nacional. Unos gastando lo que se tenía ahorrado y otros con financiación extranjera que habría de reintegrarse, hipotecando el futuro del país a corto y medio plazo. Julián Casanova, España partida en dos. Ed. Planeta, Barcelona, 2013. Pp. 185-186. Ángel Viñas, El oro español en la guerra civil. Ed. Instituto de Estudios Fiscales, 1976. Ángel Viñas, El oro de Moscú. Ed. Grijalbo, 1979. Estos 700 millones de $ que gastó la II República es lo que valían las reservas de oro. El oro no se entregó gratuitamente o se regaló a la URSS, eso es una falacia. La polémica sobre el "oro de Moscú" gira en torno al destino de los fondos que atesoraba el Banco de España en 1936, al inicio de la guerra: unas 640 toneladas de oro, equivalentes a 725 millones de dólares de la época (Javier Tusell, Historia de España en siglo XX, Ed. Taurus, Barcelona, 2007), que constituían la cuarta reserva de oro más importante del mundo en aquellos años (Anthony Beevor, La Guerra Civil española, Ed. Crítica, Barcelona, 1984). La decisión inicial de enviar oro a Francia la relatan también otros como Stanley G. Payne, quien sostiene que a Francia se llevó el 27,4 % de las reservas españolas, unas 174 toneladas. Coinciden con sus estimaciones Beevor y Tussell, quien precisa en su ya citada Historia de España en el siglo XX que el oro trasladado a la Unión Soviética, que viajó repartido en cerca de 8.000 cajas sacadas en secreto por el puerto de Cartagena en el otoño de 1936, "era el 73 % del total existente", 460 toneladas. La República depositó sus reservas en Moscú tras descartar su primera opción, Francia, porque "tenía dificultades para hacer un uso eficaz de su oro y su crédito en Europa Occidental", según señala Stanley G. Payne en 40 preguntas fundamentales sobre la Guerra Civil, Ed. Esfera de los libros, Madrid, 2006. - Las checas asesinaron tanto como los paseíllos sublevados La guerra duró casi mil días. [...] El total de víctimas mortales, acorde a los datos, se aproximó a las 600.000, de las cuales 100.000 corresponden a la represión desencadenada por los militares sublevados y 55.000 a la violencia en zona republicana. La situación es horrenda en ambos casos, repulsiva. Pero la realidad es que los paseíllos de los militares constataron casi el doble de mortalidad de las checas republicanas. Julián Casanova, España partida en dos. Ed. Planeta, Barcelona, 2013. Pp. 184. "España tiene una asignatura pendiente con sus muertos. Es muy injusto que siga habiendo más de 100.000 víctimas en las cunetas, cuando el régimen de Franco sí desenterró a los suyos. El Estado ha de afrontar sus problemas. No podemos seguir negando este hecho, ni dejar a la gente en las cunetas." Ian Gibson, entrevista personal en "La opinión de Málaga" donde ratifica el dato. - Si la República hubiera ganado la guerra, habría habido mucha más represión: Esto no se puede saber, pero si atendemos a la realidad que aconteció hasta entonces, nos encontramos con que: En 1932 Sanjurjo da un golpe de Estado, fracasó y se le condenó a cadena perpetua aunque acabó exiliado en Estoril. En el 34, ERC-Generalitat da otro golpe, condena 30 años de cárcel por el tribunal de garantía constitucionales. Más tarde, serán indultados. Mientras que tanto el represor de la rebelión de Asturias del 34 y posterior cabeza del golpe de 36, Francisco Franco es el único de esta retahíla de intentonas que no dejó títere con cabeza (de forma sistemática) ni en el 34 ni en el 36-39. Como se puede ver, uno de los problemas de la República, falta de mano dura, en buena parte debido a los gobiernos débiles, tanto en el llamado bienio progresista como en el radical de Lerroux. Por otro lado, es obvio que hay que tener en cuenta el contexto del que hablásemos, pues es obvio que no es lo mismo cortar un golpe de estado, con ganar una guerra larga y sangrienta, donde seguro que alguna que otra carta se habrían tomado, pero contra los cabecillas. Aunque por supuesto habría que tener el cuenta la variable de la afiliación popular al PC, resultante de la propia guerra, pues antes de la guerra el PC en España era irrisorio. Quizá, esta nueva realidad en el poder hubiera generado una realidad no muy distinta a la que tuvimos. En España, en ninguna de las guerras civiles anteriores se marchó contra los perdedores o las milicias y militares integrantes del bando perdedor de forma sistemática, como bien se puede ver desde el Abrazo de Vergara de Maroto y Espartero, donde se reconocían los rangos de su ejército y sin represión, se les incorporaba al ejercicio isabelino... Y esta fue una tónica general hasta Franco. Los cabecillas sí, los mandados no. Pero como vemos Franco no fue sólo a por los que legítimamente lucharon contra él, sino también a por toda la base social republicana o peor aún, la que meramente tenía el estigma de la familiaridad o pasado republicano. Pero como digo al principio, no podemos saberlo, no soy amigo de las ucronías. - Franco/El Franquismo nos trajo la prosperidad económica. Hemos de salir de los tópicos residuales. Si se sitúa correctamente la evolución de la economía española durante el franquismo en el curso secular del crecimiento, ese régimen dictatorial no puede ser identificado, desde luego, con la modernización económica y social de la España del siglo XX. Ni sus comienzos ni sus estaciones coinciden. El propio proceso habría cobrado ritmo apreciable desde los años a caballo entre el ochocientos y el novecientos, y tanto en la estructura productiva como en la dinámica demográfica y en el ámbito cultural, recorriendo durante todo el primer tercio del siglo XX un tramo nada despreciable. La Guerra civil tiene profundas y duraderas secuelas, generando un severo paréntesis de atraso durante 20 años, así en los 50 alcanzará cierto brío, ganando en velocidad lo que pierde en gradualismo, como recuperando el tiempo; pero marcando un pauta muy diferente a lo que acontece a los países beligerantes de las IIGM cuyas economías alcanzaron pronto los niveles de preguerra. [...] La modernización económica y social en la España del XX no tiene arranque en el franquismo, como tampoco su logro se debe confundir con el fuerte crecimiento de los 50, 60 y 70. De hecho, sólo en el último cuarto del novecientos, al comprás de la afirmación de la democracia, España consumará un proceso que comenzó a despuntar 100 años atrás. Juan Pablo Fusi, Santos Juliá, Edward Malefakis, Stanley G. Payne, El Franquismo. El juicio de la historia. Dicho esto, (que os veo venir) NO SIGNIFICA QUE DURANTE EL FRANQUISMO NO HUBIERA CRECIMIENTO ECONÓMICO, claro que lo hubo, es innegable, el famoso milagro español. Pero la realidad es que hay que enmarcarlo en todo un proceso tanto propio, como internacional, que evidencia la mentira de arrogárselo plenamente al franquismo. Que es a lo que hace referencia este párrafo. - Franco fue el general más joven de España/Europa: Bueno, de Europa no, porque fue Napoléon Bonaparte con 25 años. Respecto a España, el historiador Alberto Reig Tapia (en Franco. El César superlativo, Ed: Tecnos, Madrid, 2005, pág. 371) documenta que existieron generales más jóvenes que Franco, como: José Sánchez Gómez que ascendió a general con 31 años y 22 días Narciso Fuentes Sanchis lo hizo con 27 años, 7 meses y 20 días Francisco Borbón Castellví, lo hizo con 25 años, 4 meses y 7 días…, etc. Franco fue un general que gozó de mucho prestigio dentro de la monarquía alfonsina y entre la derecha de los años republicanos, ese prestigio era directamente proporcional al recelo que producía entre la izquierda. Ya en la Revolución de octubre Franco demostró sus mimbres de actuación, dispensando a los revolucionarios un trato equivalente al de las tribus del Rif en las batallas coloniales. - En el franquismo "ibamos todos a una", no como ahora: En el franquismo nunca hubo una dirección monolítica en la que todos remaban al unísono, la realidad es que siempre tuvo luchas internas a pesar de que se intentó vender siempre una realidad marcada bajo "los principios del movimiento nacional" y demás. Desde los primeros momentos en la propia guerra civil, con el conflicto entre falangistas y sublevados (franquistas), especialmente tras la unificación en Salamanca. Y es que Franco forzó la unificación de la "nueva" Falange, obligando a abandonar a todos la ideología y objetivos de la "vieja" falange. Pero los camisas viejas falangistas, permanecieron fieles a su sueño de la revolución nacional sindicalista y formaron una especie de "oposición" en el bando nacional. Con este partido único, el Caudillo creó un instrumento adecuado para controlar e influenciar cualquier tipo de actividad política. Así dio comienzo la construcción del "nuevo estado" con su estructura dictatorial. Entre fascistas y católicos: con la destitución de Serrano Súñer y la pérdida de poder del ala fascistas desde 1943 en pro de una desfascistización de régimen. Así es cómo en 1945 Franco forma nuevo gobierno, entrando los ministros de la ACNP, destacando Fernández Ladreda, Martín Artajo y Ruiz Giménez. Supuso el fin de la secretaría general del movimiento como ministerio. Amén del fin del saludo fascista de forma institucional. Entre falangistas y OPUS DEI: por la lucha por el control de la economía, los segundos obtienen el apoyo de Carrero Blanco, encabezados por Laureano López Rodó en los gobiernos del 51 y 57, donde se impusieron los tecnócratas en pro de liberalizar la economía. Entre el OPUS DEI y la iglesia: Hasta el 56 -57 los ministros católicos de gobierno representaban al conjunto de la Iglesia, pero desde entonces la Iglesia no es capaz de articular una única política unificada, y desde entonces el OPUS y sus tecnócratas no eran ya LA opción de la Iglesia sino UNA opción dentro de la Iglesia, contestada por otros grupos y de oposición al franquista que surgían en la sociedad y en el seno de la Iglesia. Entre OPUS DEI y franquistas: donde la cristalización del conflicto es el caso Matesa, como culmen de la guerra iniciada entre ambos, abriéndose la veda con la ley de prensa del 66 (ley Fraga) que los católicos consiguen dar la vuelta y usarla en detrimento de los franquistas, generando a la postre el llamado gobierno monocolor (tecnocrático), cayendo Fraga y Solís, obteniendo de nuevo el apoyo de Carrero Blanco. Entre franquistas al uso y franquistas aperturistas: todos conocemos el conflicto que hay a finales del franquismo entre el sector aperturista del mismo que buscaba una continuidad moderada del régimen y el sector denominado "búnker", recalcitrante que trabaría todo el proceso y juego político desde 1970. Todo esto puede consultarse en cualquier manual de historia, pero por dar algún libro concreto y autor: Walther Bernecker, España entre tradición y modernidad. Política, economía y sociedad (ss. XIX y XX). Ed. Siglo XXI, Madrid, 2009. Pp: 277-278. Juan Pablo Fusi, La España del siglo XX, 2003. Jordi Palafox, España (1808-1996): El desafío de la modernidad, Ed. Espasa, 2000. - Las elecciones del 12 de Abril de 1931 las ganaron los monárquicos: (YA SE QUE NO ES DEL FRANQUISMO, pero ha salido el hilo y ya que me lo he currado lo pongo, pero repito: NO ES DEL FRANQUISMO). Lo de que el 14 de Abril de 1931 ganaron las elecciones municipales los monárquicos es mentira directamente, como bien establecido queda, fueron unas elecciones municipales. Incluso dando por válida la hipótesis de algunos autores en las que los monárquicos tuvieran un par de miles de votos más en la suma general no tiene importancia ni influencia alguna, pues eran elecciones municipales y en la mayoría de los municipios, atendiendo a la realidad del recuento de sus votos, conforme a la legalidad vigente, se impusieron las opciones republicanas. El tema de los votos aún genera cierta controversia: Según Javier Tusell, catedrático de Historia Contemporánea de la UNED: los concejales electos fueron: Monárquicos 40.324 Republicanos 39.568 Otros 1.207 Total 81.099 (Historia de España en el siglo XX, vol. 1, Madrid, 2007). Los datos del Instituto Nacional de Estadística, elaborados a partir de los datos que recibió de las distintas juntas electorales. Reflejados en el Anuario Nacional de Estadística, de 1931 y 1932. Son, por tanto, datos oficiales, los únicos que, a mi entender, son válidos. Concejales elegidos en provincias (INE, 1932): Republicanos 34.368, Socialistas 4.813, Comunistas 67, Monárquicos 19.035, Indefinidos 6.991, Otros 6.598. Concejales elegidos en capitales de provincia: Republicanos 772, Socialistas 290, Comunistas 3, Monárquicos 467, Indefinidos 0, Otros 192. Si sumamos los concejales de las candidaturas claramente republicanas (republicanos, socialistas, comunistas) y las monárquicas (incluyendo indefinidos y otros) los resultados son: Republicanos: Capitales 1.069, Provincias 39.248, Total: 40.317 Monárquicos: Capitales 660, Provincias: 32.624. Total: 33.284 Incluso Alfonso XIII en su carta al país, comienza diciendo: Las elecciones celebradas el domingo me revelan claramente que hoy no tengo el amor de mi pueblo... El Rey acató la legalidad y el significado de las elecciones municipales y no del total de votos, que es una tontería. - Los Rojos querían hacer de España un país satélite de la URSS Hablar de "los rojos" como un tótem monolítico es erróneo, de hecho es uno de los aspectos clave por los que perdieron la guerra, por sus disensiones internas entre anarquistas, comunistas, prietistas (socialistas moderados) Largo Caballeristas (socialistas sindicales más exaltados)... Por otra parte el PCE antes de la guerra civil tenía una fuerza, afiliación y representación exigua, la evolución de su fuerza está directamente ligada al desarrollo y evolución de la fuerza de los sublevados, de la guerra y la no intervención de las potencias occidentales. El desamparo occidental es a la postre el responsable de la deposición de las esperanzas y afiliaciones políticas en el único que se prestaba "a ayudar" (a vender), la URSS y con ella el PCE. "Para no pocos, como el historiador Ramos-Oliveira, no existió tal conjura para convertir a España en una República Socialista al estilo de la rusa, o en un país satélite de la misma. Eso había sido un invento de la derecha española para justificar su actuación rebelde frente a la República. [...] Esta falsedad explica que altos jefes militares de sincera formación republicana, como el Coronel Aranda, jefe de la guarnición militar de Oviedo, se incorporasen al alzamiento justificándolo con un bando de guerra en el que proclamarían que se levantaban no contra la República, sino contra los enemigos de la República". Manuel Fernández Álvarez (miembro de la Real Academia de la Historia y profesor de historia de la Universidad de Salamanca) España. Biografía de una nación. Ed. Espasa, Madrid, 2010. Pp. 501-502. Matizar que además, en mi opinión, habría que tener en cuenta la posible injerencia (diplomática o subversiva) de las potencias occidentales para evitar que España se convirtiera en un satélite de la URSS. Las mismas potencias que impidieron a Grecia, con mucho más apoyo político social al PC (ELAS-KKE), resistente griego de la II Guerra Mundial, que cayera en la órbita de la URSS... ¿Cómo no iban a hacer nada en un país como España, más potente demográfica, económica y (a años luz) geopolíticamente? Pero es una apreciación y un vaticinio puntual subjetivo. Pero lo dicho, nunca se sabe. - Franco desarrolló la guerra buscando el menor perjuicio para España. "Franco optó por la guerra larga, de desgaste, de aplastamiento gradual del enemigo. Y no le importó que los militares y estrategas alemanes e italianos dudaran de su competencia militar, porque lo que él pretendía era aniquilar totalmente al enemigo, a lo que consideraba la anti-España, y al mismo tiempo "domesticar" a sus compañeros generales y consolidarse como único dictador. Se lo dijo al coronel Emilio Faldella, jefe del Estado Mayor del general Roatta, que le trataba de convencer de las ventajas de la guerra celere (guerra relámpago estilo Blietzkrieg): En una guerra civil, es preferible una ocupación sistemática de territorio, acompañada de una limpieza necesaria, que no una rápida derrota que deje el país con posibles adversarios y se lo repitió al embajador de Mussolini, Roberto Cantalupo el 4 de Abril de 1937: debemos llevar a cabo la tarea necesariamente lenta de total pacificación [...] Nada me hará abandonar este programa gradual." Ampliamente documentado esto por el famosísimo y reputado hispanista Paul Preston, Franco, Ed. Debolsillo, Barcelona,2006. Tesis también respaldada por el catedrático de Historia Contemporánea Enrique Moradiellos, Francisco Franco. Crónica de un caudillo casi olvidado. Ed. Biblioteca Nueva, Madrid, 2002. Y desde la corriente historiográfica militar, Gabriel Cardona, Historia militar de una guerra civil. Ed. Flor del Viento, Barcelona, 2006. Stanley G. Payne y Jesús Palacios en Franco. Una Biografía personal y política, Ed. Espasa, Madrid, 2014, refrendan la idea que transmiten los autores que traje previamente y argumentan que Franco no hizo otra cosa que ir poco a poco, pueblo a pueblo, debido a su deseo de exterminar a toda oposición y aducen, como prueba, los datos de los miles de fusilados en la provincia de Málaga con sus estremecedoras fosas y en todo el frente norte, todo ello conquistado a lo largo de 1937, así como en las ciudades y pueblos tomados luego en 1938 y, obviamente en 1939. Lo que hacía era seguir aplicando la lógica africanista, del Rif, e ir enclave a enclave machacando toda resistencia y extirpando toda raíz enemiga. Son decenas los testimonios que nos han llegado de militares contemporáneos que hablaban de los errores militares de Franco, reiterados varias veces, que no hicieron otra cosa que hacer mucho más lenta la evolución de la guerra. Se había unido su incapacidad militar a su interés por aniquilar al enemigo metódicamente. Era una guerra política y para Franco era tan o más importante la victoria política como la militar, y esa solo pasaba por erradicación de la ideología democrática e izquierdista que requería una expurgación metódica de la disidencia. - España participó del plan Marshall "En 1953 a través del Convenio sobre bases militares firmado entre España y EEUU se preveía un apoyo económico para España. Sólo si se cumplían una serie de indicaciones técnicas. El acuerdo tenía un gran número de disposiciones cuya aplicación conduciría necesariamente a una completa reorientación de la política económica española. Una corrección en positivo que vendría así auspiciada por la potencia americana y que evidenciaría el fracaso de la política aislacionista franquista del decenio anterior. Se trataba de impulsar la libre competencia y la productividad, de facilitar el desarrollo del comercio internacional y de rebajar los aranceles. La aplicación completa de estas disposiciones hubiera significado el fin inmediato de la política económica autárquica y la transición al liberalismo económico y la integración de España en el mercado capitalista, pero no fue así y aún se tardó varios años en alcanzar dichos objetivos por varias crisis y vaivenes dentro de la política nacional. España lastraba su propio desarrollo. Entre 1951 y 1963 la ayuda económica proporcionada por los EEUU, incluyendo créditos y donaciones) alcanzó algo más de 1500 millones de dólares, de los cuáles sólo una parte más bien modesta fue destinada a los tan necesarios bienes industriales. Ahora bien, los productos alimenticios y materias primas sirvieron para mitigar algo las situaciones de carencia y escasez que padecía la población. En términos generales, el gobierno español se mostró decepcionado con la ayuda económica recibida por parte de EEUU, el efecto estimulante del apoyo americano para la economía española resultó bastante efímero y las permanentes demandas españolas en favor de ayudas complementarias que permitieran cierta equiparación con el Plan Marshall quedaron en gran medida desoídas." Ángel Viñas, Los pactos secretos de Franco con Estados Unidos. Bases, ayudas económicas, recortes de soberanía. Ed. Grijalbo, Barcelona, 1981. Walther Bernecker, España entre tradición y modernidad. Política, economía y sociedad (ss. XIX y XX). Ed. Siglo XXI, Madrid, 2009. Pp: 289-290. - Los nacionalismos iban a destruir España con el beneplácito de la República Todo depende de la idea que se tenga de lo que es (o deja de ser) España. Para alguien que contemple España como un único país, necesariamente centralizado etc. por supuesto que se estaba destruyendo España. Para alguien que contemple la posibilidad de una realidad confederal o con trasvases de autonomías no era el fin del país. La república optó por el llamado "Estado Integral" que a la postre acabó traduciéndose en el estatuto de autonomía de Cataluña, con el que recibió su propio gobierno, la Generalitat, un parlamento y derechos de autogobierno, con competencias en los escalones medios y bajos de la administración. El País Vasco, en cambio, no logró su estatuto de Autonomía durante los años de paz de la República, debido tanto a los conflictos internos entre la provincia de Navarra y las otras provincias, como a las discrepancias vascas con el anticlericalismo del gobierno madrileño. A partir de noviembre del 33, cuando Lerroux y el partido Radical forman gobierno con el apoyo parlamentario de la CEDA, la cuestión nacionalista se agravó. Ya que los vascos vieron amenazada su autonomía fiscal de los conciertos económicos por lo que acercaron posturas políticas a los socialistas de la oposición a pesar de su ideología católica y conservadora. [...] Con la insurreción del 34, en Barcelona, el presidente Companys proclamó "el estado catalán dentro de la República Federal española", que acabó con la revuelta sofocada, la generalitat suspendida y demás. Para profundizar en esta temática: Jose Antonio González Casanova, Federalismo y Autonomía. Cataluña y el estado Español: 1868-1938 Barcelona, 1979. Ismael Pitarch, L'Estructura del Parlament de Catalunya i les seves funcions politiques (1932-1939). Barcelona, 1977. Juan Pablo Fusi, El problema vasco en la II República. Madrid, 1979. Antonio Elorza, Idelogías del Nacionalismo Vasco. San Sebastián, 1978. Jose Luis de la Granja, El Nacionalismo vasco, un siglo de historia. Madrid, 1996. Pero como vemos, ninguno de los movimientos nacionalistas proyectaba un programa político fuera de España. Dado que la situación política era nacionalista, de autonomía, no independentista. No se puede comparar con la actualidad catalana que se dirime directamente entre la independencia sí o no, al igual que el País Vasco décadas atrás, pues actualmente han comprendido que su posición actual de preferencia en España es mucho mejor que una hipotética independencia, pues además España es el país más descentralizado del mundo, pocas competencias de importancia se pueden traspasar más a las CCAA. Al final, la pela es la pela (en mi opinión) seas vasco o catalán, pero los catalanes independentistas están imbuidos del furor inicial. - Los ataques a la iglesia y eclesiásticos fueron determinantes para la guerra civil SÍ, ESTO ES CIERTO. Dicho esto me gustaría lanzar la siguiente idea: La iglesia es muy poderosa, sí. Pero hasta qué punto el trasfondo es meramente de corte religioso? Es que acaso las desamortizaciones eclesiásticas del XIX, tanto la de Mendizabal como la de Espartero no se hicieron abruptamente (al poco de llegar sus gobiernos al poder)? En una época donde la influencia eclesiástica era si cabe mayor a todas luces y suponiendo mucho mayor impacto tanto en sensibilidades (por ser las primeras de la historia de España) como materiales-económicas? Y... No pasó nada. Incluso cuando llegaron los moderados al poder el concordato con la Santa Sede acordaron que no se harían más, pero que no se devolvería nada de lo ya desamortizado... No será que en uno hay una intención de unidad nacional y altura de miras política, en la que a pesar de las discrepancias políticas, se aunaban esfuerzos por el avance del país? (Con un enemigo común, el Carlismo) En contraposición a lo que vivimos en la II República, donde ambos, y repito, ambos, se hacían la vida imposible los unos a los otros? A pesar de esta unanimidad general de muy diferentes autores y corrientes historiográficas en relación a la importancia del anticlericalismo para la insurrección militar y el golpe de estado, hay ciertos autores que no acaban de conferir esa importancia absoluta al tema anticlerical, como es el caso del afamado e historiador de derechas Payne, que dice: "La Segunda República representó un intento de democratización, llevado a cabo en el mismo momento en que los cambios políticos en el resto de Europa se orientaban hacia el autoritarismo, ya fuera conservador, fascista o comunista. Terminó con el triste espectáculo de ser el único país en la historia del s.XX cuya estructura se derrumbó completamente en una guerra civil revolucionaria-contrarrevolucionaria, sin experimentar al mismo tiempo guerra exterior, colonialismo o intervención extranjera. Esto no fue culpa del clericalismo ni del anticlericalismo, sino de otros aspectos de la situación española ("libertad y oportunidad óptimas para el desarrollo de conflictos sociopolíticos frente a medios muy limitados para su solución o apaciguamiento" y "la independencia de España, que llegaba casi al aislamiento")". STANLEY, G. PAYNE, El Catolicismo español, Ed. Planeta, Barcelona, 1984. Pp. 193-194. - La República tenía más y mejor armamento Según: Hugh Thomas, La guerra Civil española, París, Ed. Ruedo Ibérico, 1967, pag. 337. F. Schwartz, La internacionalización de la guerra civil española, Barcelona , Ed. Ariel, 1971, pág, 207. "Los medios militares de la república no eran en absoluto suficientes, por lo que se lanzaron a tratar de conseguir más. Aún así, entre comienzos de agosto y el 9 de octubre de 1936 se había conseguido bastante poco armamento. Con respecto a los aviones, Howson da las siguientes cifras: 26 aviones militares modernos sin armas ni medios para instalarlas, 16 aeroplanos civiles franceses, viejos en su mayoría, y 14 aeroplanos civiles procedentes de Gran Bretaña, prácticamente inservibles. Es decir, menos de 60 aparatos de los que sólo 25 estaban en condiciones de rendir algún servicio en la lucha entablada entonces por Madrid. Todo por culpa de la inactividad internacional de las potencias occidentales en el conflicto. Con respecto a armas cortas, medias y cañones, hubo muy poco: un viejo barco francés, rebautizado como Jalisco, llevó el 21 de agosto desde Marsella a Alicante, 150 morteros de trinchera Brandt y 45.000 granadas, y el 10 de septiembre, 50 cañones antiaéreos Oerlikon de 20 milímetros y 75.000 obuses." Además según Ángel Viñas, Al servicio de la República: diplomáticos y guerra civil. Ed. Marcial Pons, Madrid, 2010, Pp. 127-130. "La cantidad de material de guerra adquirido por la república no fue una gran cantidad, y desde luego, no de la entidad y calidad suficientes para sostener una guerra. Los que mejor han documentado esto son Howson y Viñas, estableciendo unas compras que ascendieron a 108.000 fusiles, 172 millones de balas, 1.445 ametralladoras, 54 cañones, 16 viejos tanques, 150 morteros, 1.000.000 de granadas de mano, 4.000 pistolas y 500.000 balas Oerlikon. Más tarde pudieron obtener 4.000 fusiles Manlincher, 91 ametralladoras pesadas del 7.92, 300 Colt de 7.62 y 12 millones de balas, 6 cañones ingleses del 4.7 y 6.000 obuses, 25 cañones Krupp con 25.000 proyectiles y 10 cañones del 105 con 5.000 proyectiles. Todo este material se transportó en barcos de diferente procedencia, entre ellos dos o tres franceses, hacia Alicante, Cartagena, Bilbao y Santander. El conjunto de todo ello, antes de que la República reorientara todos sus pedidos a la URSS, puede ser calificado de desdeñable para la magnitud que pronto adquirió la guerra civil española, con lo cual, estas adquisiciones y nada, resultaron ser lo mismo." - La Guerra Civil era inevitable / La II República originó la Guerra Civil. 1. La guerra civil era del todo evitable si atendemos a que nunca fue lo que se pretendió. Se realizó un golpe de estado que fracasó en las zonas clave del país (Capital, zonas industriales del norte y levante) y ello conllevó que se articulara una situación bélica entre ambos bandos. 2. En palabras del catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Salamanca, Manuel Redero San Román: "hace años había una interpretación, que hoy está ganando fuerza de nuevo en el nicho de la ignorancia histórica, que exponía que la guerra civil había sido prácticamente inevitable. Esto hoy día, no se sostiene. La guerra civil es la reacción al proceso de modernización, a esa sociedad que comenzaba a bullir y a reivindicar... en un contexto de acercamiento a Europa. Es la reacción inherente a la censura radical de nuestra propia evolución, pues el mundo urbano comenzaba a tener peso relativamente importante, la mujer tenía acceso a los estudios, había surgido una clase media, exportábamos gente a estudiar al extranjero mediante la Junta de Ampliación de Estudios, apareció una clase obrera no sólo rural, se configuraron sociedades obreras como UGT, se introdujeron nuevas corrientes de pensamiento, plasmadas en intelectuales y científicos... todo ello asustaba a un sector importante de la sociedad". LO CUAL NO SIGNIFICA QUE LA REPÚBLICA FUERA UNA ARCADIA, UN MUNDO FELIZ, NI NADA DE ESO Son palabras de este catedrático de historia contemporánea, NO MÍAS, QUE QUEDE CLARO. Estas palabras fueron en una conferencia donde se presupone el conocimiento histórico básico de los asistentes, es decir, no expone explícitamente el tema de la tensión social (con todo lo que ello implica) porque se da por supuesto, lo que explica es el entramado superior que está por encima de lo evidente y es en parte razón y resultado a la vez de toda la vorágine social. 3. Nigel Townson (destacado historiador hispanista) en La República que no pudo ser: La política de centro en España (1931-1936), Ed. Taurus, Barcelona, 2012. 'Parece que el centro se inventó en este país en la transición', observa Townson, 'cuando ya en la República era una corriente cada vez más sólida, como revela la trayectoria del Partido Radical' [...] su fundador, Alejandro Lerroux, 'un hombre hecho a sí mismo, un caudillo carismático, un dirigente populista', fundó el Partido Radical, 'el primer partido de masas de la historia de España'. 'Nació impregnado de una retórica revolucionaria, pero con el tiempo buscó posiciones cada vez más moderadas' 'Lerroux no fue nunca un revolucionario, pero se aproximó a las clases obreras para captar seguidores. Cuando éstas encontraron que la CNT representaba mejor sus intereses, la estrategia de Lerroux fue seducir a las clases medias. Fue, sobre todo, un hombre pragmático, y así, para que su partido tuviera una proyección nacional, abandonó Barcelona para implantarse en Madrid'. El Partido Radical puso en marcha durante los primeros años del siglo numerosas iniciativas que favorecieron a los más débiles -escuelas, cooperativas, casas de pueblo...-, pero cuando llega la República su perfil es el de una fuerza de centro con una base social amplia. 'El objetivo principal del Partido Radical, en un primer momento, fue consolidar la República' 'Las fuerzas de izquierda daban por hecho que sus cimientos eran firmes, y su urgencia era poner cuanto antes en marcha las reformas con las que pretendían cambiar la vieja sociedad española por una nueva. Lerroux era, en cambio, consciente de que era necesaria una amplia base social para que esas reformas tuvieran éxito'. Lerroux y los suyos buscaron ocupar una posición de centro y defender los intereses de las clases medias que representaban. 'No es cierto que el Partido Radical fuera el germen del fascismo posterior, como se ha dicho a veces'. (¿Ni siquiera cuando le tocó gobernar en 1933 y frenó muchas de las iniciativas del bienio anterior?) 'Ése es uno de los mitos que su estudio pone en cuestión. A Lerroux le toca batallar en un momento difícil. Las izquierdas, confiadas en su poder, pierden las elecciones. Crece sorprendentemente la derecha. Y, sin embargo, durante su gobierno se entregan más tierras a los campesinos que durante el bienio anterior y se potencia la enseñanza, por ejemplo', este programa iba ser continuado por el nuevo gobierno del frente popular, pero nada más ganar las elecciones, por muy pocos votos, (es decir, la derecha estaba perfectamente representada en la II República) y tras enormes y continuadas presiones a Portela Valladares para que no entregara el poder al gobierno popular, se da el golpe de estado. Hay, claro, una infinita sucesión de movimientos y detalles que es muy difícil sintetizar. Pero la historia que cuenta Townson viene a decir: 'La República fue la culminación política del notable desarrollo económico de España a principios del siglo XX. Si un gobierno fuerte hubiera contenido la rebelión militar que desencadenó la guerra, la modernización y democratización de España no hubieran tenido que esperar a la transición'. 4- Algunos autores buscan la causa del "fracaso" de la República, pues ése es el término que suele utilizarse, en el territorio de la política, y más concretamente en la "polarización" y en la violencia política. Sin embargo, las manifestaciones más extremas de esa violencia, las insurrecciones anarquistas de 1932 y 1933 y la socialista de octubre de 1934, fueron reprimidas y ahogadas en sangre por las fuerzas armadas del Estado republicano. Mientras las fuerzas armadas y de seguridad se mantuvieron unidas y fieles al régimen republicano, los movimientos insurreccionales pudieron sofocarse. Esas graves alteraciones del orden, como lo había sido ya la rebelión del general Sanjurjo en agosto de 1932, hicieron mucho más difícil la supervivencia de la República y del sistema parlamentario, pero no causaron su final, ni mucho menos el inicio de la guerra civil. En febrero de 1936 había habido elecciones libres y existía un Gobierno que emprendía de nuevo el camino de las reformas, con una sociedad, eso sí, más fragmentada y con la convivencia más deteriorada. El sistema político, por supuesto, no estaba consolidado y, como pasaba en todos los países europeos, posiblemente con la excepción de Gran Bretaña, el rechazo de la democracia liberal a favor del autoritarismo avanzaba a pasos agigantados. Nada de eso, sin embargo, conducía necesariamente a una guerra civil. Ésta empezó porque una sublevación militar debilitó y socavó la capacidad del Estado y del Gobierno republicano para mantener el orden. El golpe de muerte a la República se lo dieron desde dentro, desde el propio seno de sus mecanismos de defensa, los grupos militares que rompieron el juramento de lealtad a ese régimen en julio de 1936. La división del Ejército y de las fuerzas de seguridad impidió el triunfo de la rebelión. Pero al minar decisivamente la capacidad del Gobierno para mantener el orden, ese golpe de Estado dio paso a la violencia abierta, sin precedentes, de los grupos que lo apoyaron y de los que se oponían. En ese momento, y no en octubre de 1934 o en la primavera de 1936, comenzó la guerra civil. Julián Casanova (Catedrático Historia Contemporánea Universidad de Zaragoza), ¿Por qué no pudo sobrevivir la República? , 1 Mayo 2006, El País,Tribuna. 5- La crisis bélica que estalla en el verano de 1936 no era la manifestación última del sempiterno conflicto entre “dos Españas” secularmente mal avenidas por alguna maldición divina que pesaba sobre el país y sus habitantes. Tampoco era el resultado final de una crónica de una guerra anunciada desde 1931, tras la pacífica proclamación de la Segunda República, o desde 1934, tras el fracaso de la tentativa insurreccional socialista y catalanista. Y, desde luego, tampoco era el producto de un supuesto carácter nacional español definido por el gusto por la violencia y la incapacidad para vivir en democracia. Todo eso son pseudo-explicaciones que se derrumban a la hora de comprobar que la contienda estalla en julio de 1936 y no antes, que no hubo sólo “dos Españas” en pugna durante el quinquenio democrático republicano sino tres proyectos alternativos virtualmente idénticos a los que había en toda Europa, y que ese recurso a la violencia innata hispana nos deja huérfanos ante las evidencias del tránsito pacífico de la Monarquía a la República en 1931 y de la ausencia de violencia generalizada hasta seis años después. Por consiguiente, por mera eliminación, la posibilidad de que la guerra deviniera realidad sólo puede entenderse atendiendo a la dinámica socio-política del primer semestre de 1936, con su extraordinario contexto de crisis económica brutal, grave polarización socio-cultural y aguda crisis de representación política e institucional consecuente. Sin atender a ese semestre decisivo, no comprendemos nada. Enrique Moradiellos (catedrático en Historia Contemporánea Universidad de Oviedo), entrevista personal en "El Confidencial", 18/07/2016, presentando su obra Historia mínima de la guerra civil española , Ed. Turner, Madrid, 2016. BONUS: - X familiar/conocido/amigo/diario dice tal o cual cosa sobre esto o aquello, y LO VIVIERON: Santos Juliá tiene un par de artículos muy buenos sobre el tema: Por una historia de la Memoria y Por la Autonomía de la Historia. En ellos hace hincapié en esa realidad de cómo las vivencias propias no pueden constituirse en historia per se, ya que el oficio de historiador necesita de un esfuerzo analítico. Y que (sintiéndolo mucho) la ciencia no es el mero recuerdo, no es una mera afición, la ciencia no es democrática, las opiniones son libres, por supuesto, pero no todas tienen el mismo valor, y en la ciencia tienen más valor las opiniones de los profesionales de la materia, pues la ciencia se basa en la información y en la autoridad de los procesos globales y no de las vivencias personales. Y así diferencia entre memoria histórica e historia, donde la historia pretende ser el estudio riguroso y verdadero del pasado, mientras que la memoria histórica parte de vivencias personales, una mezcolanza de hechos que intenta explicar y dar desarrollo a otros hechos que han sucedido, pero no tienen por qué ser absolutamente verídicas (en tanto son visiones del todo subjetivas, no porque mientan conscientemente) pues la memoria es selectiva ya que no tiene como finalidad intentar conocer rigurosamente el pasado, sino sólo cohesionar una determinada realidad, y por ello es general, un conocimiento parcial y no suele ser objetivo. Todo ello no significa que los relatos de nuestros mayores carezcan de importancia, es sólo que hay que tomarlos entendiendo el contexto y demás variables. Pero siguen siendo un valioso tesoro y testimonio. EN CONSTRUCCIÓN POR FAVOR, CALMA, IRÉ RESPONDIENDO EN MEDIDA DE LO QUE ME SEA POSIBLE POR LO GENERAL VOY RESPONDIENDO EN ORDEN DE POSTEO |
Editado: 12-jul-2018 12:52 -
10-abr-2018 17:00
#2
| tienes que pasártelo de puta madre en el Wanda, allí apenas hay franquistas. Oh wait |
10-abr-2018 17:01
#3
![]() Un saludo. |
10-abr-2018 17:06
#7
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- La II República nos dejó sin un duro al entregar las reservas de oro a la URSS. Bien es cierto que se entregaron las reservas de oro para comprar material Falacia desmentida. |
10-abr-2018 17:07
#10
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Rojaso Que se yo, igual la persecución religiosa y los asesinatos a la oposición tuvieron algo que ver |
Editado: 10-abr-2018 17:12 -
10-abr-2018 17:08
#11
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Porque en este foro ser crítico te asegura que la gente te encasille según le de el aire el día que te lean. Un saludo. |
10-abr-2018 17:10
#15
| Simplemente has entrado dentro del tópico, los tópicos siempre son eso. La II República era una casa de putas y el franquismo puso orden a sangre y fuego, otro tópico. |
10-abr-2018 17:14
#19
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Soy más docente que historiador, pero sí que soy algo historiador, así que supongo que estás en lo cierto. Además, que hago continuas referencias a historiadores, así que sí, palabra de historiadores. Un saludo. |
10-abr-2018 17:14
#20
| Con el Franquismo españa era un país unido. Coño, claro, es lo que pasa cuando prohibes la disidencia... |
10-abr-2018 17:20
#25
| Claro, se evitó la guerra, matando, entre otros al presidente de la oposición. Igual evitable si que era, pero España era un polvorín. |
10-abr-2018 17:20
#27
| Pio Moa no dice eso, y aquí se sigue al dictado lo que diga él, aún no teniendo ningún tipo de estudios en el ámbito. |
10-abr-2018 17:21
#28
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Paseillos y checas hubo en ambos bandos. La guerra duró casi mil días. [...] El total de víctimas mortales, acorde a los datos, se aproximó a las 600.000, de las cuales 100.000 corresponden a la represión desencadenada por los militares sublevados y 55.000 a la violencia en zona republicana. La situación es horrenda en ambos casos, repulsiva. Pero la realidad es que los paseíllos de los militares constataron casi el doble de mortalidad de las checas republicanas. Debería ser: - Paseillos y checas hubo en ambos bandos. Sí. Lo tuyo me huele a un blanqueamiento y a un "nosotros matamos, pero ellos más eh, que quede clarísimo que ellos mataban mucho y nosotros poco" |
10-abr-2018 17:24
#29
Soy docente, no te preocupes que estoy acostumbrado ![]() Con que un sólo forero destierre una de estas falacias de su ideario habrá merecido la pena. Un saludo. |
Editado: 06-jul-2018 14:15 -
10-abr-2018 17:27
#30
| 10/10 te ha faltado decir que la guerra la ganaron los republicanos pero que los medios estaban en su contra y lo publicaron al reves. |


