La batalla de Midway(con fotos históricas)
15-ago-2003 09:20
#1
|
Ahora que dos foreros han abierto 2 temas de la misma temática sobre batallas fundamentales en el devenir de la historia(Normandía y Stalingrado),no podíamos obviar otra batalla,menos conocida que las anteriores,pero igual de decisiva y que sentenció a los japoneses en el frente del pacífico. A mi personalmente me apasiona la historia,y no cabe duda de que la II GM fue posiblemente el acontecimiento más importante,no ya solo del siglo XX,sino uno de los más importantes de la historia moderna de la humanidad. Esto fue lo que ocurrio aquel 4 de Junio de hace 61 años: En Abril de 1.942, el Imperio del Japón, que apenas llevaba cinco meses en guerra, había conquistado todos los territorios que sus militares (tanto del Ejército como de la Armada) habían designado como necesarios para constituir el “Perímetro defensivo” del propio imperio. Esta circunstancia hizo que muchos jefes militares japoneses dieran ya por finalizada la guerra, aunque ni el Reino Unido ni (sobre todo) los Estados Unidos se habían rendido. Esta sensación de “cosa hecha” se esfumó el 18 de Abril. Ese día, unos pocos bombarderos B-25, comandados por el coronel Doolittle, bombardearon Tokio y otras ciudades del Japón. Los daños fueron insignificantes, pero la alarma entre el Alto Mando japonés fue inmensa, más cuando supieron por fuentes de inteligencia que los bombarderos, aunque pareciera increíble (y desde luego fue una hazaña), habían despegado del portaaviones “Hornet”, que se había acercado a menos de 1.000 millas del archipiélago japonés sin ser interceptado, regresando a su base sano y salvo. El almirante Yamamoto, comandante de la Flota Combinada, un marino que no se dejaba engañar por la propaganda ni por la autocomplacencia, comprendió que aún había que asestar un golpe decisivo a los EE.UU. si querían poner a salvo las islas japonesas de cualquier contraataque. En consecuencia logró máxima prioridad para ejecutar dos golpes consecutivos contra el poder naval norteamericano. El plan de Yamamoto consistía en conquistar Port Moresby (Operación MO), en la isla de Nueva Guinea, atacando con la 5ª División de Portaaviones (portaaviones de escuadra “Shokaku” y “Zuikaku”). De este modo se aseguraba la defensa del flanco Sur y Sureste de la gran base de Rabaul y se aseguraba un trampolín hacia Nueva Caledonia o hacia la costa Este de Australia, donde se encontraban los puertos (Noumea y Brisbane, respectivamente) desde los que la US Navy desplegaba su fuerza en el Sudeste del Pacífico. Ejecutada la Operación MO, se daría paso a la Operación TEN, según la cual se atacaría a la vez las Aleutianas en el Norte y, con la 1ª Flota Aérea (1ª División de Portaaviones –“Akagi” y “Kaga”-, 2ª División –“Hyryu y “Soryu”- y 5ª División), Midway, en el Pacífico Central. La maniobra contra las Aleutianas era secundaria. Lo importante era tomar Midway para usar la isla como trampolín contra las Hawai. En ese caso la Flota del Pacífico tendría que retroceder a San Diego (a 3.000 millas de distancia de Hawai) o arriesgarse a permanecer en Pearl Harbor al alcance de la aviación japonesa con base en tierra. La Operación MO se ejecutaría a principios de Mayo, mientras que la Operación TEN se ejecutaría a principios de Junio. La inteligencia norteamericana conocía desde antes de la guerra las claves de la Armada japonesa, y en consecuencia pudo alertar a sus mandos de los que se estaba preparando, aunque al principio quedaron confusos ya que no lograron identificar el “objetivo AF” señalado para la operación TEN. Sólo después de mucho estudio, y tras resultar con éxito un truco de desinformación contra los desprevenidos nipones (que ni se imaginaban que en Pearl Harbor leían todos sus despachos) lograron concluir que AF era la isla de Midway. Como se verá a lo largo del artículo los norteamericanos contaron con la ventaja de una mejor inteligencia militar y de un mejor uso de la guerra electrónica, hasta donde lo permitían los medios de la época. El 7 de Mayo, en aguas del Mar del Coral, al Sur de Port Moresby, las dos flotas chocaron. Los norteamericanos perdieron el portaaviones de escuadra “Lexington”. El portaaviones “Yorktown” quedó gravemente dañado y apenas si pudo regresar a Sydney. Para los norteamericanos eran unas bajas gravísimas que no podían reemplazarse a corto plazo. Pero a cambio de tales bajas consiguieron un doble triunfo estratégico. Primero, rechazaron el intento de desembarco. Nunca más los japoneses amenazarían Port Moresby. Segundo, los aviones de la flota habían hundido el portaaviones ligero “Shoho” y averiado los portaaviones de escuadra “Shokaku” y “Zuikaku”, que tras esta batalla tenían que incorporarse a la 1ª Flota Aérea. En otras palabras, la operación MO se saldaba en doble fracaso japonés: no habían tomado Port Moresby y además los refuerzos para la operación TEN se habían esfumado. Los japoneses (seguramente ayudados por la inteligencia naval de los EE.UU.) se creyeron que tanto el “Lexington” como el “Yorktown” habían sido hundidos. Las cosas no habían salido bien, pero al menos, para el ataque a Midway tendremos una superioridad en portaaviones de 2 a 1, ya que los yanquis sólo tienen en el Pacífico al “Enterprise” y al “Hornet” (el “Saratoga” estaba en proceso de reparación en San Diego, y los japoneses lo sabían). Eso pensaba el Alto Mando japonés. En consecuencia, el ataque a Midway siguió tal como se planeó. Sin embargo, y totalmente ignorado por los japoneses, el “Yorktown”, reparado de fortuna en Australia, llegaba el día 27 de Mayo a Pearl Harbor y entraba en astilleros. A la vez, el comandante de la flota de portaaviones, almirante Halsey, tenía que ser ingresado en el hospital a causa de una alergia. El almirante Nimitz reorganizó el cuadro de mandos de su flota. El almirante Fletcher sustituiría a Halsey al frente de la flota. La Task Force 16, compuesta por los portaaviones “Enterprise” y “Hornet”, estaría al mando del almirante Spruance. Esta fuerza zarparía de Pearl Harbor rumbo a Midway el día 29 de Mayo. El “Yorktown”, si lograban repararlo, como cabeza de la TF 17, a las órdenes directas de Fletcher, zarparía el día 30. Y el propio Nimitz se encargó de que el portaaviones fuera reparado. Arengó a los trabajadores de los astilleros anunciándoles la inminencia de una batalla en la que de su esfuerzo dependía que el “Yorktown” vengara las bajas del 7 de Diciembre. Y la arenga tuvo efecto. Miles de obreros especializados, sin echar cuentas de las horas extras invertidas, tuvieron listo el buque en el plazo previsto. Para que luego digan que el patriotismo no sirve para nada. El día 1 de Junio las dos TF se reunían en el Punto Fortuna (“Point Luck”), y aguardaban a los japoneses. Así, sin que Yamamoto lo supiera, la presunta ventaja de 2 a 1 en portaaviones se había convertido en un 1 a 1 (si contamos la pista de Midway). Gracias a la existencia de un cable telefónico entre Midway y Honolulu, los norteamericanos pudieron realizar los movimientos previos a la batalla manteniendo un silencio de radio casi total. Y eso incluía las órdenes a la guarnición de Midway, reforzada por infantes de marina, y por aviación naval y del propio cuerpo de Marines. El día 4 de junio (fecha de Greenwich) se levantaba el telón sobre la batalla más decisiva de la Segunda Guerra Mundial. Nota: A partir de este momento, las horas que se mencionan son horas solares, eliminando el desfase horario existente entre ambos bandos. Hay que tener en cuenta que mientras desde el punto de vista de Washington esta batalla se luchó el 4 de Junio, en Tokio era ya el día 5. La primera oleada japonesa fue lanzada antes del alba, a las 04:30 del 4 de Junio. Más o menos a esa hora los aviones norteamericanos de reconocimiento con base en Midway despegaron para localizar a la flota japonesa. Un hidro PBY Catalina localizó a los japoneses a las 05:52. Apenas llegado el aviso a la isla, se ordenó que despegara una oleada de torpederos escoltados por cazas, que iría seguida de una segunda oleada de ataque formada por bombarderos B-17. No habían terminado de despegar los aviones de la primera oleada norteamericana cuando la primera oleada japonesa atacaba Midway. Barriendo con facilidad la caza enemiga (compuesta de viejos cazas Brewster Buffalo y de los más modernos Grumman Hellcat, pilotados por infantes de marina), los japoneses bombardearon a placer la base enemiga durante media hora. Los detalles del ataque fueron grabados en directo por el gran maestro del cine John Ford, que se encontraba allí para dar testimonio a la posteridad de la batalla. A las 06:12 los aviones japoneses se retiraron hacia sus portaaviones. El teniente de navío Tomonaga permaneció en Midway observando a través del humo los daños producidos en las instalaciones. A eso de las 07:00 pudo ver cómo algunos B-17 despegaban de la isla. Una de las tres pistas del campo de aviación seguía en uso. Tomonaga radió la noticia y recomendó un segundo ataque a la isla. Los aviones japoneses según iban llegando a sus buques iban siendo repostados y cargados con torpedos, ya que, según el plan japonés, tras el bombardeo de Midway vendría el ataque a la flota norteamericana, flota que, una vez conocido el ataque japonés, sin duda saldría de Pearl Harbor rumbo a Midway a toda máquina. Sin embargo, y tras evaluar el mensaje de Tomonaga, a las 07:15 se dieron órdenes de volver a armar a los aviones con bombas, para el segundo ataque a la isla. Esta orden se basaba en un cálculo de tiempo según el cual la flota norteamericana no podía haber zarpado de Pearl Harbor antes de las 04:00... Sobre las 07:10 los aviones de Midway atacaron la flota nipona. Hasta las 07:30 los aviones de los marines intentaron hacer blanco en la flota japonesa, pero los cazas tipo “Zero” japoneses se lo impidieron. Casi todos los atacantes fueron derribados. Los que no, volvieron a casa sin haber logrado un solo impacto. En ese momento pareció que la Fortuna, esa voluble señora, les daba la espalda a los japoneses. El plan de Midway preveía que dos hidros transportados en un submarino nodriza harían un reconocimiento sobre Pearl Harbor para asegurarse de que el día 4 al alba los portaaviones norteamericanos seguían allí (ya que el ataque a Midway necesitaba del factor sorpresa). Otros submarinos, apostados en la bocana del puerto, harían también misiones de vigilancia. Desafortunadamente para los japoneses, ni el nodriza ni los submarinos de reconocimiento llegaron a sus posiciones a tiempo. Yamamoto sabía del fracaso del reconocimiento, pero el almirante Nagumo, comandante de la 1ª Flota, no, y pensó que puesto que Yamamoto no le había comunicado nada (imperaba el silencio de radio para evitar ser localizados) es que todo iba según lo previsto. Así pues, y sin que Nagumo lo supiera, su cálculo de tiempo era inútil, y sus órdenes, erróneas. A la vez que la primera oleada contra Midway despegaron de los buques japoneses varios hidros de reconocimiento. Uno de ellos, el del crucero “Tone”, sufrió una avería en el motor. Fue reparada, pero el hidro del “Tone” llevaba un retraso de cerca de una hora en su misión de descubierta. Los demás hidros regresaron a sus bases sin haber visto nada, confirmando con ello la impresión que tenía Nagumo de que la Flota del Pacífico seguía en Hawai. Hasta que a las 07:28, el hidro del “Tone” comunicó haber descubierto buques norteamericanos al Noroeste de la flota japonesa. Pero no dijo ni cuantos ni cuales. Rechazado el ataque aéreo norteamericano, en el puente del “Akagi”, insignia de Nagumo, se encontraron con que Midway seguía siendo operativo como pista de aterrizaje, y que se habían avistado barcos enemigos cuando no deberían estar allí, según el plan.¿Qué hacer? ¿Atacar Midway otra vez, atacar la flota recién descubierta, esperar a identificar aquella flota inesperada? Entonces (me lo imagino perfectamente) todos los presentes en el puente, de almirante para abajo, miraron a Nagumo esperando órdenes. Aquí conviene hacer un inciso. Desde aquel 4 de Junio de 1.942, miles de personas que contaban con la enorme ventaja de haber visto los toros desde la barrera, y ni siquiera en directo sino en diferido, han opinado y siguen opinando que en ese crítico momento a Nagumo se le fue la cabeza, metió la pata, se acobardó, cometió una simpleza de guardiamarina, o sencillamente, como tonto de capirote que era, lo hizo tan mal como en él era de esperar. Estos señores se olvidan de que el almirante Nagumo fue el jefe de la flota que atacó Pearl Harbor, y como primo del Emperador no era, es de suponer que le dieron el mando por su valía; que fue quien no sólo llevó a cabo el ataque sino que volvió sano y salvo; quien, consciente de los riesgos que corría, destacó a la 5ª División para completar la conquista de Wake (Diciembre de 1.941) aunque se sabía que el “Lexington” iba en socorro de la isla; quien luego mandó la flota que en exitosa “tourneé” por el Mar de Java y el Océano Índico eliminó la flota ABDA e hizo retroceder a la Flota Oriental de la Royal Navy hasta Madagascar, obteniendo así la supremacía naval en el Índico y el Sureste del Pacífico. No es mal currículo para un idiota o un cobarde. Los que critican a Nagumo quieren ignorar que a las 07:30 el panorama que se le ofrecía a Nagumo era incompleto y se olvidan de que, cuando uno lleva entorchados debajo de la coca y se manda la única fuerza de combate de que dispone la patria, las decisiones no son tan fáciles de tomar como en una tranquila biblioteca. En esas circunstancias, presionado y con un cuadro táctico incompleto, Nagumo se equivocó. Yo en su lugar, quizá también. Y usted también, amable lector, podría haberse equivocado... Desgraciadamente para Nagumo, todavía no estaban disponibles en los kioskos las “Memorias” de sir Winston Churchill. Nagumo decidió esperar y ver. Mientras lo hacía, a las 08:10 la segunda oleada procedente de Midway atacó sus buques. Otra vez, sin daño alguno. A las 08:37 sucedió otra de las circunstancias claves de la batalla. La flota japonesa recogió los aviones de caza que se habían mantenido de patrulla sobre los buques, y tras reabastecerlos, los lanzó de nuevo al aire. Más o menos a esa hora, el hidro del “Tone”, dispuesto a provocarle a Nagumo una úlcera, comunicó haber localizado más buques enemigos. Se trataba de la TF 16, pero no llegó a ver los portaaviones sino sólo a su escolta. Urgido por sus oficiales (me imagino que el pobre Nagumo estaría sudando de lo lindo dentro del uniforme), el almirante decidió a las 09:18 armar a los aviones con torpedos. Se atacaría a la flota enemiga. El ataque comenzaría a las 10:30. Se dieron las órdenes oportunas. Sucedió entonces algo inaudito. Las dotaciones de servicio de los aviones rompieron la disciplina de seguridad. En lugar de bajar las bombas a los pañoles según las iban retirando de los aviones, las dejaron a un lado mientras de esos mismos pañoles subían a las cubiertas los torpedos. De esto no tuvo la culpa Nagumo, sino los oficiales y suboficiales que quizá pensaron que los muchachos estaban muy cansados de llevar y traer las bombas y que bien podrían tomarse un respiro. Ya bajarían los proyectiles más tarde. De momento, en los puentes no se supo nada de esto, y el armamento de los aviones continuó. Mientras, la flota norteamericana había ido trazando un cuadro de la situación táctica. Esperaron incluso a que cesaran los ataques de los aviones de Midway para completar los datos que tenían. Una vez completo, el almirante Spruance dio orden de lanzar sus aviones. Esto se hizo sobre las 08:20. La TF 16 lanzó todos sus aviones en una única oleada de más de centenar de aparatos. Los aviones de la TF 17, lanzados con algunos minutos de diferencia, iban detrás. Este lanzamiento de aviones tampoco fue visto por el hidro del “Tone”. Los aviones de la TF 16 siguieron un rumbo aproximado hacia la última posición de los japoneses. Según avanzaban, varios escuadrones del “Hornet” se despistaron. Hay que tener en cuenta que el grupo aéreo de este portaaviones era muy bisoño. Para colmo de desdichas, al llegar a la presunta posición de la flota japonesa, vieron que allí no había nada. La formación, comandada por el capitán de fragata McClusky, del “Enterprise”, se desplegó para buscar blancos, pero al hacerlo más aviones del “Hornet” se despistaron de la formación inicial y fueron incapaces de encontrar al enemigo. Sin embargo esta dispersión tuvo éxito, permitiendo a los aviones de la TF 16 localizar la fuerza de portaaviones japonesa. Los aviones de la TF 17 habían seguido un rumbo un poco más al Sur que los de la TF 16. Tampoco vieron ningún barco japonés, pero vieron rastro de humo, y lo siguieron pensando que el humo los llevaría a la flota japonesa, lo que en efecto sucedió. A las 10:20 ambos grupos de aviones localizaron de forma independiente y sin coordinación a la flota japonesa. La escena que se planteó entonces fue así: los portaaviones japoneses, con sus aviones cargados con torpedos en cubierta, listos para lanzar y cara al viento; sus aviones de patrulla, que llevaban ya dos horas en el aire, escasos de carburante (Nagumo tenía intención de recogerlos después de lanzar el ataque; hacerlo al revés, es decir, primero recoger, repostar, lanzar los cazas y luego lanzar el ataque le hubiera retrasado demasiado) y además a cierta distancia de los barcos para no causar un “embotellamiento” con los aviones del ataque; de repente, aparecen dos grupos de aviones norteamericanos desde dos direcciones distintas, y además en gran número. Por pura casualidad, los norteamericanos aparecieron en el peor momento posible para los japoneses. Comenzó el ataque. Los cazas Zero hicieron estragos entre los atacantes, mucho más lentos y menos maniobrables. Pero sencillamente, eran demasiados. La defensa de caza japonesa quedó saturada en pocos minutos. Y así, varios grupos de bombarderos en picado pudieron agruparse para lanzar sus bombas, libres de interferencias de la caza enemiga. Entre las 10:25 y las 10:28 fueron alcanzados el “Soryu”, el “Akagi” y el “Kaga”, en ese orden. El lugar más inflamable del mundo es la cubierta de un portaaviones. Por puro azar, las cubiertas de vuelo de los portaaviones japoneses se hallaban atestadas con aviones cargados de explosivos y los tanques llenos. Y en las cubiertas inferiores aún aguardaban las bombas de los aviones, pendientes de bajar a los pañoles. En cuanto los portaaviones japoneses (que carecían de cubierta de vuelo blindada) fueron alcanzados, comenzó el desastre. Todo el material inflamable de la cubierta de vuelo y de la inferior comenzó a explotar y a arder. Los incendios pronto quedaron fuera de control y los portaaviones japoneses, sentenciados de muerte. El ataque norteamericano siguió hasta las 11:00, aunque ya casi no hacía falta. Antes de volver a sus bases, los supervivientes localizaron al “Hyryu” que, oculto por una neblina, no había sido visto antes. Así pues, los pilotos norteamericanos informaron de tres portaaviones enemigos alcanzados y en llamas, y uno intacto. El almirante Yamaguchi, uno de los mayores ases de la flota japonesa, y comandante del “Hyryu”, lanzó de inmediato a su grupo aéreo, liderado por el teniente de navío Tomonaga. Escondiéndose entre las nubes, los aviones de Tomonaga siguieron a los norteamericanos para localizar su procedencia. A las 12:05 los aviones de Tomonaga localizaron al “Yorktown”. De inmediato lo atacaron, acertándole varias veces y provocando graves incendios. Los norteamericanos, que ignoraban que a sus aviones los iban siguiendo los japoneses, fueron pillados desprevenidos. El “Yorktown”, aunque escorado tras el segundo ataque, pudo seguir a flote. Se intentó darle remolque hasta puerto, pero a las 15:00 un submarino japonés localizó al buque, alcanzándolo y enviándolo al fondo. Mientras, convencidos de que el primer portaaviones se había hundido y confundiendo el perfil del “Yorktown” con el del “Hornet”, cuando la segunda oleada comunicó el hundimiento del “segundo blanco”, el cuadro que se les presentaba a Nagumo y Yamaguchi era el siguiente: sólo nos queda un portaaviones a flote, con la dotación aérea reducida a menos de 30 aviones. ¿Podemos cubrir el desembarco con tan escasa cobertura? La pista de Midway aún sigue abierta, y eso es un riesgo claro. Mientras los almirantes japoneses cavilaban sobre estos asuntos, a las 17:00, aviones procedentes de la TF 16 alcanzaron al “Hyryu”, dejándolo en llamas y con su pista de vuelo inutilizada. El buque no se hundiría hasta las 9:00 del día siguiente, pero desde mucho antes los japoneses se habían quedado sin apoyo aéreo. Pero la mayor consecuencia del ataque al “Hyryu” fue la confusión total por parte japonesa. ¿De dónde habían salido tantos aviones? ¿Había un tercer portaaviones norteamericano en aguas de Midway? ¿Procedían de la propia isla? Estas dudas, y el hecho de que a la flota japonesa sólo les quedasen dos portaaviones ligeros para dar apoyo a la fuerza de invasión, hizo que Yamamoto tomara la decisión, al caer la noche, de retirarse. Los norteamericanos, habiendo hundido cuatro portaaviones enemigos, y habiendo abortado el desembarco en Midway, no necesitaban seguir arriesgando en la batalla, y en consecuencia regresaron a Pearl Harbor. Las consecuencias de la batalla de Midway fueron inmensas. Japón perdió en ella la fuerza de choque de su flota, sin que las construcciones navales previstas pudieran cubrir las bajas. Para empeorar la situación, entre el Mar del Coral y Midway habían perdido el equivalente a seis dotaciones aéreas, todos ellos veteranos de la guerra con China y de las primeras fases de la campaña del Pacífico. Veteranos que eran en sí mismos insustituibles. Veteranos que no podían ser reemplazados por nuevos pilotos dado que los planes de entrenamiento de pilotos del Japón no se habían adaptado aún a la escala de la guerra. La peor pesadilla de Yamamoto se había hecho realidad. Despojado el Japón de su fuerza de choque, dependía para su supervivencia de su potencia industrial, enfrentada a la de los Estados Unidos, y en ese sentido Yamamoto, antiguo agregado naval en Washington, exalumno de Harvard, no se hacía ninguna esperanza. La derrota de Japón era ya sólo cuestión de tiempo. Saludos a todos los que hayan llegado hasta aquí. |
15-ago-2003 09:32
#3
|
Pues si,estoy viendo que había ya más de 2 temas relacionados con la historia. Creo que estos temas son constructivos y en ningún caso problemáticos o molestos. A mi desde luego me encantan. Saludos. |
15-ago-2003 09:56
#4
|
Una batalla fundamental en la historia de la II Guerra Mundial, lo que pasa es que no sé porqué las hazañas de la Marina siempre se quedan pequeñas comparadas con las hazañas del Ejército de cualquier país. Mucha gente dice que la política tan militarista que llevó a cabo en ese periodo el Japón se debió sobre todo a que fueron los oficiales del Ejército los que se acabaron apoderando de la estructura del Estado, la Marina Imperial nunca fué partidaria de una guerra contra los americanos, quizá porque sabía lo que se les vendría encima. Por cierto y a día de hoy, y con el programa de Portaviones que está desarrollando ya el Japón, se puede decir que la Marina Japonesa sólo es superada por la todopoderosa U.S. Navy. Saludos de Castelo. |
16-ago-2003 00:54
#7
|
Gracias, Bujio. Un apasionante relato que he leído de un tirón. Es tremendo el poder que a veces tiene el azar, y no digamos la información (o desinformación) en las decisiones. Saludos a todos, |
16-ago-2003 04:37
#8
|
Fijaos lo que podría haber cambiado la historia reciente de no haberse producido estos acontecimientos tal cual ocurrieron,o si lo preferís,fijaos hasta que punto el devenir de la humanidad se encuentra en manos del azar. Muchos dirán que los americanos acabarían arrojando la bomba atómica antes o después y que los japoneses se plegarían,pero...¿como sería hoy el mundo si Japón se hubiese hecho con todo el control de su zona de influencia?. Un profesor me dijo un día que si Japón hubiese ganado la guerra hoy no sería la 2ª potencia mundial,sino un régimen autoritario y mucho más subdesarrollado ,al estilo de Corea del Norte,salvando las distancias,claro está. Saludos. |
16-ago-2003 05:00
#9
|
Bueno Bujío, no sé hasta qué punto eso sería cierto, hay que tener en cuenta que , al menos en el territorio del Japón propiamente dicho (no entro en las barbaridades que cometieron en China y otros lugares) el Estado de Derecho nunca fué totalmente abolido y al menos nominalmente ,se seguía respetando la constitución del año 1890 (que hay que reconocer que tampoco es muy democrática )....además nos olvidamos de que los actuales trust japoneses (kawasaki, mitsubishi, toyota, sony...) ya se estaban desarrollando en la II Guerra Mundial, lo que hubiera pasado, pues nunca se sabe. Por cierto, ¿qué te parece el programa de creación de portaaviones por parte de Japón? ¿crees que con los portaaviones se convierte en la segunda marina mundial? Saludos de Castelo. |
16-ago-2003 06:18
#10
|
Castelo,a mi juicio Japón ya es a día de hoy la 2ª marina del mundo,teniendo en cuenta el calamitoso estado de la otrora poderosa armada soviética y que los británicos tienen unos portaviones muy limitados,similares al Príncipe de Asturias español y que los franceses tienen un portaviones convencional,el Charles de Gaulle,pero su armada es bastante reducida,teniendo en cuenta al menos la "grandeur" de la que presumen en el mundo. Armas nucleares aparte,y teniendo en consideración que Japón no ha tenido portaviones porque no han querido,si al final deciden construirlos serán sin duda y a mucha distancia de las demás la 2ª armada mundial. Actualmente su fuerza de superficie es impresionante con los destructores clase Kongo a la cabeza,equipados con el mismo sistema de combate,el Aegis,que llevan las F-100 españolas. Y si no tienen submarinos nucleares es porque,como resultará fácil de comprender,entre la sociedad japonesa todo lo que huela a nuclear despierta un profundo rechazo(aunque la propulsión nuclear nada tiene que ver con el armamento nuclear). Saludos. |
16-ago-2003 06:23
#11
|
Bujío, si el loco de Corea del Norte le da por amenazar a Japón con armas nucleares, creo que todo el rechazo hacia esa clase de armas se disipará de inmediato en la sociedad japonesa....y se despertará el tigre dormido del militarismo nipón. No me gustaría estar en la piel de los que tengan que experimentar el poderío de este nuevo ejército (o fuerzas de autdefensa como ellos dicen)....con la segunda Armada del mundo y desarrollando armas nucleares, en fin, que esperemos que Bush controle al impresentable del Kim éste antes de que ocurra nada de lo que he dicho. Saludos de Castelo. |
16-ago-2003 06:45
#13
|
Muy bueno pero aun no he podido leermelo todo (y a ver si participo tambien en los otros 2 temas que deje cosas pendientes) Entrad en este enlace sobre fuerzas navales a nivel mundial, es muy interesante: Fuerzas navales Saludos |
16-ago-2003 07:15
#14
|
Rohrl,esa página que acabas de poner es la página de Íñigo Puente Arzumendi,un maestro en la materia. Yo llevo mucho tiempo visitándola,así como el foro de debates asociado. Lo poco que se sobre el tema,se lo debo a él. Saludos. |
16-ago-2003 07:24
#15
|
Si te interesa el tema,no dejes de visitar la página de Xoan Porto,otro gran entendido en la materia(que por cierto,vive en mi city). http://www.revistanaval.com/es/ Encontrarás noticias actualizadas,con imágenes interesantes y hasta videos. Saludos. |
16-ago-2003 07:26
#16
|
Me he confundido antes con el enlace. Ahora va bien: http://www.revistanaval.com/es/ |
16-ago-2003 22:55
#19
|
juas, no es lo tuyo lo de los links Bujio jejejeje Tengo en favoritos el link de la revista naval, pero pocas veces puedo entrar a leer algo.... el poco tiempoque estoy en inet es en el foro o en el correo (maldito vicio) Saludos |
17-ago-2003 00:01
#20
|
Eh, yo también soy asiduo a la página de revistanaval. Saludos marineros ![]() www.revistanaval.com/armada |
17-ago-2003 00:15
#21
|
Bueno Rohrl,han sido unos pequeños fallos técnicos,je,je,ya solucionados. Pincha en el tercer link y solucionado. Ya he cogido el truquillo. Saludos. |
18-ago-2003 07:36
#22
| up!! me sorprende gratamente el interés que mostrais ultimamente por la historia moderna (bélica). |
18-ago-2003 18:56
#24
|
Muy bueno el tema Bujio y muy bien redatado. Me parecía estar en la cubierta del un portaaviones cargando torpedos en los aviones que iban a destruir a los putos yankis. Y muy buenos los comentarios acerca de la actual armada nipona. Desconocía que fuera tan poderosa Saludicos |
18-ago-2003 22:32
#25
|
Bueniiiiiiisimo tema Bujio, para mi esta es la batalla aeronaval más importante de la IIª GM (y de la historia probablemente) y que desmontó la estrategia japonesa de expansión en apenas unas horas, siempre me obsesionó la visión de todos esos aviones japoneses a punto de despegar cargados de bombas y torpedos... sorprendidos y destruidos en unos instantes. 5 estrellas Por cierto, no estaba nada puesto en la potencia de la marina japonesa actual, pero si decís que tienen el Aegis... jur! |
19-ago-2003 06:28
#26
|
Japón fue el primer pais después de USA en incorporar el sistema Aegis a su armada;como todos sabemos,las nuevas fragatas F-100 de la Armada Española tambien lo llevan y en un futuro muy próximo tambien la armada coreana,del sur,evidentemente,lo incorporarán. Puede parecer que a mi me gustan las guerras por la frecuencia en la que me enzarzo en temas bélicos,pero nada más lejos de la realidad. De hecho me da mucho miedo la guerra y me conmueven sobremanera los relatos de gente que la ha vivido,y siento muchísimo interés por las narraciones de pasajes bélicos famosos. ¿Que puede pasar por la cabeza de un soldado u oficial que sabe que tiene un altísimo porcentaje de probabilidades de morir cuando se lanza al ataque?. ¿Que pasaría por la cabeza de esos pilotos japoneses que atacaron el portaviones americano rodeados de explosiones por todos los lados y con su vida pendiendo de un hilo?. Yo he reflexionado muchísimas veces sobre esto...una guerra tiene que ser una experiencia fortísima;desde luego entiendo perfectamente que los supervivientes acaben locos o se suiciden. Y el relato que he puesto más arriba,ademas de constituir una de las más famosas batallas navales de la historia,te hace retroceder en el tiempo hasta los años 40,como bien acaba de decir Betomax,y te sitçúa en la cubierta de uno de esos portaviones....casi puedes oir su zumbido. Yo tengo esa relación especial con las guerras....les tengo pánico y al mismo tiempo me conmueven. Saludos. |
19-ago-2003 06:56
#27
|
Creo que sobreestimais la capacidad naval de Japón. Es cierto que económicamente son capaces de situarse en segundo lugar, pero hoy por hoy estan muy lejos de la armada francesa (de reducida nada) y sobre todo de la inglesa. Además no solo hace falta tener los medios económicos, si no también la voluntad política. Un ejemplo lo tenemos con España, donde no se van a construir submarinos nucleares (de propulsión nuclear, no confundir), no porque no haya medios, si no por decisión política. Hace poco vimos como los nipones se daban de tortas en el parlamento por enviar soldados a Irak. Saludos. |
19-ago-2003 07:14
#28
|
Escrito originalmente por Bujio
Japón fue el primer pais después de USA en incorporar el sistema Aegis a su armada;como todos sabemos,las nuevas fragatas F-100 de la Armada Española tambien lo llevan y en un futuro muy próximo tambien la armada coreana,del sur,evidentemente,lo incorporarán. Puede parecer que a mi me gustan las guerras por la frecuencia en la que me enzarzo en temas bélicos,pero nada más lejos de la realidad. De hecho me da mucho miedo la guerra y me conmueven sobremanera los relatos de gente que la ha vivido,y siento muchísimo interés por las narraciones de pasajes bélicos famosos. ¿Que puede pasar por la cabeza de un soldado u oficial que sabe que tiene un altísimo porcentaje de probabilidades de morir cuando se lanza al ataque?. ¿Que pasaría por la cabeza de esos pilotos japoneses que atacaron el portaviones americano rodeados de explosiones por todos los lados y con su vida pendiendo de un hilo?. Yo he reflexionado muchísimas veces sobre esto...una guerra tiene que ser una experiencia fortísima;desde luego entiendo perfectamente que los supervivientes acaben locos o se suiciden. Y el relato que he puesto más arriba,ademas de constituir una de las más famosas batallas navales de la historia,te hace retroceder en el tiempo hasta los años 40,como bien acaba de decir Betomax,y te sitçúa en la cubierta de uno de esos portaviones....casi puedes oir su zumbido. Yo tengo esa relación especial con las guerras....les tengo pánico y al mismo tiempo me conmueven. Saludos. Soy el primero al que le interesan estos temas, pero también soy el primero en condenar las guerras como completamente deplorables. Venga, un saludo y gracias por el tema. PD: si alguien juega a juegos de mesa... ¿se acuerda de el Flat Top? buenísimo juego de la campaña de guadalcanal... cuantas horas disfruté jejeje |
19-ago-2003 07:20
#29
| Si Bujio y Kutaisov a mi me ocurre lo mismo que a vosotros. Me fascina y me repugna la capacidad que tiene el ser humano para matar y ser matado, para lanzarse a un ataque en el que sabe que va a morir y a matar. Me fascinan los logros que han conseguido científicos y técnicos para llevar la destrucción al último rincón del planeta. Y sobre todo me fascinan esos militares que valoran más la vida de cualquiera de sus soldados que una victoria |
19-ago-2003 08:30
#30
|
Pablo, para nada estamos subestimando la capacidad de Japón, para los que creáis que una Armada es buena por tener propulsión nuclear, olvidaros, eso era en otros tiempos, lo que ha dicho Bujío es muy cierto, sobre todo en la sobrevaloración del potencial de la "Marine" francesa. Voy a ver si encuentro algún link en donde haga una comparativa del poderío naval japonés respecto al resto. Saludos de Castelo. |

Club de Fans de Mädchen - Vicepresidente y acaparador 
Die Geschrei wuchsen wortlos
Rincón del Perdido---->Miembro que aún se está buscando... - Socio 29
