La Mayor Carrera De La Historia
27-may-2005 21:55
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Los que murieron a principios del 2005 quedan en nuestro recuerdo. En Forocoches, eran otros tiempos. Un homenaje al forero Pyr.... que desapareció en los Urales (sus familiares nos ruegan respeto) El que quiera participar que lo diga, los baneados siguen en carrera. Nuestro pésame... LA MAYOR CARRERA DE LA HISTORIA Todo comenzó en invierno del año 2006. El desencadenante de esta historia fue el típico post, de piques, desafíos y “bonitas” palabras que desembocó en la mayor aventura de nuestras vidas. El asunto se tornó serio cuando uno de los foreros más crispantes, retó a gran parte de los que allí conversábamos. Hartos de tanta prepotencia, a alguien se le ocurrió la idea de zanjar la cuestión de una vez por todas. Probaríamos nuestras habilidades y robustez de nuestros coches, en una carrera alrededor del mundo. Se decidió ir de Este a Oeste utilizando las rutas que cada cual creyera convenientes, con algunos puntos de paso obligados. - Abuelo, ¿pero eso no era una locura? - Se convirtió en una cuestión de honor, algo que se estaba perdiendo, pero aún subsistía en aquella época. Se acordó que la salida fuera en tres días para unos mínimos preparativos y dar tiempo a todo el mundo a acudir al lugar de salida – La Jonquera -. - ¿Y qué dijo la abuela? - Que si conseguía volver, igual ya no la encontraría, imagínate, tuvimos que dejar empresas, trabajos, estudios y familias, pero lo que había en juego era demasiado importante para nosotros. Había que preparar el coche, tarjetas de crédito, efectivo y papeleo imprescindible, aunque desconociendo la ruta ni siquiera sabíamos si necesitaríamos visados. De todos modos los problemas los tendríamos todos, ya sabes mal de muchos consuelo de tontos. - ¿Qué coche llevaste? - En aquella época todavía tenía el Alfa 147 JTD con 156 cv. y 50.000 km. El pobre no sabía lo que le esperaba, hasta ese momento, había tenido una buena vida. Bueno el caso es que decidí cambiarle las llantas de 17” por unas de 15” con gomas Goodyear Hydragrip en medida 195/60 compatibles, muelles/amortiguación originales, que mantenían el coche bastante elevado. Cambié filtros, aceite, anticongelante de máxima concentración, pastillas, correas y poco más ya que las revisiones estaban al día. Retiré los asientos traseros, puse cinchas de sujeción, cajones para ordenar material y tinté los cristales. - No entiendo el cambio de ruedas. - Sencillamente por las carreteras tercermundistas que nos íbamos a encontrar, con socavones, mucha agua hielo y nieve, tenía que preveer cambios de gomas de invierno, cadenas y había que tener en cuenta que estábamos en enero, y todo el recorrido en el hemisferio norte, países y poblaciones en los que medidas de 17” serían difíciles de encontrar. - ¿Habían normas? - Decidimos poner pocas normas: pilotos y copilotos miembros de Forocoches, todos iríamos en turismos (no SUV y TT), llevando salvo intrascendentes modificaciones mecánicas, piezas originales, ninguna pieza de recambio, salvo una rueda de repuesto análoga (siempre llevaríamos cinco neumáticos, lo que supondría más adelante un gran problema), prohibimos el uso de navegadores (aunque incorporados, nadie los usaría y fuera de Europa occidental, resultarían inútiles, imagínate en Siberia en aquella época). Iríamos con mapas, a la antigua usanza, móviles, GPS básicos, walkies e Iridium. Un forero que por obligaciones ineludibles no podía participar in situ, se encargaría vía teléfono y por red, de llevar el control y ayuda desde España, lo organizaría todo bien “como siempre”. - Abuelo, ¿llevaste copiloto? - Pues sí, se ofreció un compañero del foro, gravemente agraviado por el desprecio a su persona y al coche de sus sueños (Calibra 16V), decidió dejar su casa en Fraga (Huesca), muy a su pesar, resultando más adelante imprescindible como copiloto y navegante. - ¡Pero hicisteis esto por honor y por máquinas! - ¿Tu consideras a tu barco una máquina? Te ha visto crecer, has vivido a bordo toda tu infancia, lo has cuidado y reparado y él siempre te ha devuelto a casa, muchas veces con muy mala mar, pues es lo mismo, forman parte de nuestras vidas, son un complemento de nosotros mismos, ¿se pueden considerar sólo máquinas? - Bueno te sigo contando: El día anterior a la salida y después de comprar provisiones, varios tipo de cadenas para la nueva medida (michelin, Spike-Spider y tipo tela mosquitera), herramientas, una buena tienda de alta montaña... fui a recoger a mi copiloto al aeropuerto. Al día siguiente nos levantamos temprano, después de un buen desayuno, bajamos al garaje para preparar y cargar el coche. Faulk sugirió cambiar los asientos Recaro del RS pero ya no había tiempo, sin contar el tema de los anclajes . Después del faenón, nos despedimos de todo el mundo. La perra, como siempre, se había instalado en el interior intuyendo viaje, me miró fijamente y tu abuela con ojos acuosos me dijo: llévatela, es muy mayor y quizá sea su último viaje. Nada habíamos hablado de animales de compañía pero sabía que el resto de foreros no pondrían objeciones. Inicié la marcha con un agujero en el estómago, me quedé pensando en la responsabilidad que conllevaba todo aquello, giré la cabeza a la derecha y me dije que ante todo volveríamos vivos. Enfilé el bypass y empecé a insertar marchas acelerando. Me invadió una sensación de libertad que hacía tiempo no sentía, nos esperaban 500 km. hasta el punto de reunión. Pasamos rápidamente Castellón, -nos adelantó Alex proveniente de Málaga- pasamos Tarragona, Barcelona, Girona... - ¿Como os reconoceríais y cuál fue el primer punto de paso? - Por unas cintas entrelazadas blancas y negras en antenas y los nicks en el cristal trasero. De todas formas, nos iríamos conociendo con el paso de los miles de kilómetros que nos esperaban. El primer paso obligado sería la ciudad de Engels, a unos 800 km. al sur-este de Moscú y 1000 km. al este de Kiev. Llegamos a la Jonquera a las tres de la tarde, allí se encontraban parte de los más tres centenares de foreros, aparcados en batería como si de las antiguas 24 horas de Le Mans se tratara. Reconocí a algunos de ellos discutiendo como siempre, y no pude reprimir una sonrisa maquiavélica... La salida estaba prevista a las 4,30 de la tarde, por lo que nos dió el tiempo justo de llenar el depósito, comer algo e intercambiar algunas palabras. Después de dejar nuestros nº de teléfono al organizador, llegó la hora. Lo recordaré siempre. La arrancada fue espectacular; digo espectacular porque algunos demostrando la potencia de sus máquinas, salieron chillando rueda, cruzando el coche con maestría, pero esquivando un trailer de verduras murciano que llegaba en ese momento, se toparon contra algunos foreros, yendo uno de ellos a parar dentro de la tienda de la gasolinera (y eso que habíamos acordado no llamar demasiado la atención). Cruzamos la frontera y decidimos.... CAPITULO II Todo va bien... ¿o no? Cruzamos la frontera y decidimos pasar lo más desapercibidos posibles. El último “incidente” de la gasolinera, había causado cierto revuelo y tenía a los beneméritos con la mosca. Nos enteramos más adelante que los de la police national habían parado a algunos de los compañeros. Tras unos kilómetros de “vuelo indiferente” y después de que DTI con su 330d casi nos arrancara el espejo, hubo que recordar por walkie a los foreros, que los paneles negros que íbamos atravesando, no eran como los nuestros, con información en colores -cuando funcionan-, sino de los que apareces con cara de pardillo y el cartero encima con el cachondeo, te dice que tu mujer, sí ha salido bien (Las cámaras recalentadas estaban funcionando en modo tiro-ametrallador). Le dije a Faulk que conectara el detector (Bel Pro RX 65) con banda Ku, para ir a una marcha más “tranquila”. Aceleré hasta 180 km/h. y se me puso a rueda Valetudo y su ST, con ganas de lío. A Faulk se le alegraba el día, pero la cuestión era decidir de inmediato el itinerario ya que nos acercábamos a Nimes y aún no sabíamos de que color eran los mapas. Por más que crezcas hay cosas que no cambian, apurada hasta el último día. - Entonces también tú, estudiabas el último día. - Y se ríe el tontolaba, si tú no estudias ni el último día. La pregunta era: ir por Suiza o por Italia. Por mi experiencia y conociendo la entrada por Ginebra (tocapelotas con patas, por no hablar de la pegatina), me imaginaba el circo que se iba a montar cuando llegase la marabunta, así que optamos por seguir la costa azul hasta Mónaco. Llegamos a Italia a las 8 de la tarde y propuse parar dos horas después para que la perra hiciera sus necesidades y mi trasero recobrara su forma original. Entramos en un área de servicio de la Agip, y no pude creer lo que veían mis ojos. Ahí estaba el forero Richarr y su familia de gitanos acampaos. Me acerqué y le pregunté como es que habían llegado hasta allí en tan poco tiempo con el 131 Supermirafiori, respondiendo éste, que habían salido el día anterior para visitar unos primos en Piacenza y como tenían familia también en Rusia, “Sabian acoplao” a la carrera. - ¡Que tas acoplao a la carrera! - Richarr, no me jodas, mira la que estáis armando y no me vengas con el rollo de que estáis amarginaos, joder, si has montado una fogata tipo las fallas, en el césped. - ¿Pero qué pasa? - ¿Qué pasa? La madre que te parió, si encima te has traído a la abuela y a los chiquillos, yo flipo Richarr. - Pero sistan imunisaos a todo y también son foreros. - ¿La abuela forera inmunisá? Ya te vale. - Venga Guille, no tenfades que sus invito a sená una torrá. - Sus invito a sená , estás loco, y se trae a los churumbele el tío zumbao. Mira, te agradezco lo de la cena pero para el tiempo que vamos a estar en Italia, cenaré pasta. Le reprendí por ser tan inconsciente, instándole a que no se le ocurriera seguir con los niños más allá de la casa de su familia, que realmente estaba en Rumanía y no en Rusia. Desde el coche llamé a la perra que había intimado con la abuela y sus longanizas, haciendo honor a su carrera de "pinche cocina". Enfilando el restaurante, llegaba en ese momento un 156 de los carabinieri con cara de mala leche y pude escuchar segundos después algo así como: MA VOI, CHE CAZZO CI FATE QUA? MA VI SEMBRA NORMALE? Seño guardia, si noemo exo ná, EH DOVEVATE ESSERE PROPIO SPAGNOLI... Entramos a cenar y valetudo ya se encontraba en la mesa con Juanfe, Reyfumanchu, zxforever y Gonzila. Comímos con calma e intentamos conectar por WIFI para tener noticias de la carrera, pero no había redes disponibles. Lo dejamos pasar, total todos los caminos llevan a Engels. Salimos del local y en la lejanía se escuchaban unos gritos: - cagüen tu muerto spagueti de lo cojone... -MAMMA MIA... Nos deseamos buena suerte, por si no nos volvíamos a encontrar y salimos de allí cagando leches. Particularmente me gusta conducir de noche y el tiempo acompañaba, así que conecté el control de crucero a 170 km/h. me puse cómodo y empezó a sonar la banda sonora de Blade Runner, juanfe y zxforever decidieron también tomárselo con calma, los demás fueron a su marcha. Fuimos haciendo relevos en la franja: 170/200 km/h. Es curioso, siempre he comparado el tráfico con los riachuelos y su flujo de agua, a veces, todo son obstáculos, brusquedades y otras todo coordinación, nadie te molesta, nadie se cruza, es como si el mundo fuera a tu ritmo. Nunca había estado en Yugoslavia y recorriendo Croacia en la noche, me vinieron a la memoria unos amigos de Sarajevo que conocí un invierno en Chamonix, justo antes de “su guerra”. Siempre recordaré la imagen cargando sus tablas en la Espace granate y quedando para el año siguiente. Al ver posteriormente en los telediarios su ciudad destrozada, me daba un vuelco el corazón. En aquella carretera solitaria, viejos recuerdos renacían y una tormenta de pensamientos, miedo y rabia me invadían. Nunca más, supe de ellos. - Venga abuelo, no pasa nada, baja y acuéstate, mañana me sigues contando. Yo haré la primera guardia. Como te decía ayer, estuve conduciendo hasta las cinco de la mañana. Atrás quedaron Trieste, Zagreb y el lago Balaton. Faulk se había quedado “traspuesto” hace rato, y yo ya estaba agotado. Creo que los compañeros y yo aguantábamos por la filosofía del "antes muerto que rendido". Llevábamos tres días sin tregua y tras atravesar Budapest, avisé por walkie y paramos por unanimidad instantánea, en la siguiente salida. Habíamos recorrido la friolera de unos 1.800 km. desde la Jonquera, sin sumar en mi caso, 500 más desde casa. En el aparcamiento del hotel se encontraban el boxter de spydercoupe y el BX GTI 16V de Venegas. Mientras nos registrábamos y descargábamos lo imprescindible, esperé unos minutos con el motor en marcha, para que el turbo bajara de temperatura. Me acosté y antes de sumirme en el abismo negro, pensé que todo estaba saliendo demasiado bien, cosa que no me era habitual. Me despertaron los mamporros en la puerta de Venegas, gritando que el desayuno ya estaba preparado, me levanté con el pulso acelerado y encima el muy, me había cortado un sueño triple X, cuando tenía a punto a la Cindy Crawford. El día empezaba bien. En el desayuno nos conectamos para dar novedades al organizador y éste nos informó que estaba cayendo la de Dios en Austria y Eslovaquia. Algunos foreros se habían salido de la autopista a grandes velocidades por presencia de hielo, aunque sin graves heridas, y los demás las estaban pasando canutas en estos momentos. También nos comentó que un segundo frente se cruzaría en nuestro camino. Salimos fuera y las nubes que teníamos a la vista auguraban dificultades. - Siempre me pasa, cuando me despiertan de golpe, tengo un mal día, comenté. Venegas se dió por aludido. En ese momento pasaba Staky y su Forfi 1.1 saludando con la mano riendo y tocando el claxon con más moral que el Alcoyano,. Que tío, a la marcha: sin prisa pero sin pausa. Se mascaba la tragedia y decidimos... CAPITULO III. El honor de España en juego, una picada seria. Se mascaba la tragedia y decidimos preparar la estrategia con las gomas. Volvimos al hotel y con el portátil conecté con varios satélites meteorológicos. Estuvimos interpretando y explicando las isóbaras (cuanto más juntas más viento) y viendo la situación de la borrasca y su desarrollo (en el hemisferio norte su actividad se desarrolla en el sentido inverso al reloj, como el agua en el wc –los que salpican cuano cae el asunto- y el remolino de la ducha). Seguiríamos por debajo del paralelo 48 para evitar la tempestad, lo cual suponía variar bastante la ruta prevista. Los demás se unirían más adelante. ![]() Volvimos a Budapest y en las afueras encontramos un centro comercial decente. Tuvimos la suerte de encontrar juegos de Michelin pilot alpin 2 y Spydercoupe consiguió las nuevas Vredestein wintrac extreme que tenían de muestra, aunque a precio de oro. Allí dejaba en mi caso unas hydragrip con menos de 3000 km. Como dice el dicho “para quién lo encuentre”. En ese momento llegaban Turini y su saxo, lokogt con su vectra y 405power con el mismo. Les pusimos al día de la situación y que no siguieran ruta por el tramo de autopista al noreste. Nos incorporamos a una carretera de segunda, dirección Debrecen, con una fina capa de nieve seca y a la media hora de marcha en medio de un bosque de abetos, nos adelantó un húngaro listillo, marcando territorio como los perros y rozándome la aleta izquierda con su 320d del 2002. Un calor me recorrió la nuca y eso no era bueno, no sé por qué, pero ese día me había levantado con ganas de bronca. Adelanté un poco el asiento para maniobrar con más facilidad con una mano. En la pantalla del ordenador aparecía –12º (hacía fresco) ccd disc 10 - track 11 y empezó a sonar New Order y su Bizarre Love Triangle. Le dije a Faulk, que el listo se iba ha enterar de lo que era capaz un bastardo español criado en el hielo, y que apretara los botoncitos detrás de palanca del cambio para desconectar la basura electrónica italiana (me acordé de un diminutivo de yogur), me eché a reír de repente con la mirada perdida. Apareció una mueca en la cara de Faulk y escuché: “pufffff madre mía” Empecé a acelerar hasta colocarme a cola del hungarito, éste extrañado aumentó el ritmo paulatinamente hasta que empezaron los deslizamientos controlados. Tengo que reconocer que el colega sabía lo que se hacía. Fui forzando la situación y empujando a unos cuatro metros. Aceleré cerca del punto de no retorno, metiendo morro y buscando hueco. Después de unos minutos y el análisis, vi que nos acercábamos a un lago helado en el que tendría espacio (el “amigo” tendía a abrirse lógicamente en ocasiones, por propulsión y peso a final de curva). Al llegar al borde del lago, en la tercera curva que venía de derechas y de nivel 5, conseguí ponerme en paralelo a mitad de curva, rayando el anagrama del biscione con el hielo del muro y con un último aprovechamiento de par y tracción a contravolante, le gané la posición, enlazando a la inversa, la siguiente de izquierda. Belleza y sincronía pura, comenté. Casi tengo un orgasmo. Un orgasmo interruptus, porque por el retrovisor izquierdo, se veía el faro, la cara de mala leche y la chapa gris del Subaru impreza de garrievein, que en cinco curvas, me había despellejado, quitado las raspas, envuelto en papel parafinado y despachado, eso sí, con intercambio de pintura metalizada de metro y medio en los laterales. Paramos más adelante en un recodo del bosque para echar una meada y esperar a los compañeros que andaban de semiturismo y cháchara por walkie, hablando de lo bucólico del paisaje y el parecido al WRC de la playstation. El “amigo húngaro” al pasar tocó el claxon dos veces haciendo el saludo militar. Le correspondí del mismo modo con una sonrisa amistosa. A partir de ahora respetaría la E debajo de las doce estrellas de la matricula, pensé. ![]() No sé porqué, pero en aquel recodo, entre abetos y nieve virgen, me vinieron a la mente mis batallas de la infancia, con trincheras y bolas de nieve, algunas con sorpresa incorporada. Como dice el chiste feminista: la diferencia entre un niño y un hombre, es el precio de sus juguetes. - Por cierto abuelo ¿Cómo decidisteis los puntos de paso obligado? Te vas a reír porque no te imaginas la que se montó. En el post en el que todas las normas de la carrera se estaban acordando, con los nervios a flor de piel, se preguntó si alguien disponía en esos momentos de un mapamundi detallado. El único que tenía uno actualizado era el forero Melo. Habían hecho reforma en su casa y su padre le había regalado uno, para que supiera donde tenía la mano derecha (mirando el mapa de la pared, al este). Encima, como había sobrado dinero del préstamo, tenía equipo nuevo, con cámara web incluida. Se propuso definir esos puntos a suerte con un dardo, la ciudad más cercana al lanzamiento y siempre en el hemisferio norte. Melo bajó con su novia a la paraeta y compró uno de plástico amarillo. Como no nos fiábamos ni un pelo, dijimos que enfocara la cámara y que tirara la novia. Después de 18 lanzamientos en el pacífico sur, incontables a la Antártida, islas Marianas, Papúa-Nueva Guinea y 15 desconchados más en la pared lisa recién estrenada, le dijimos a Melo que por favor tirase él, ya que llevábamos 25 minutos y estábamos todos desquiciados. Melo sudando y fuera de sí hace rato (por la que se iba a armar en su casa), le dijo a la novia que parara de una vez, pero ésta, que por sus co... seguía hasta conseguirlo. En esa habitación no se respiraba un buen ambiente. Melo nos describió ya en Siberia, la escena de su despedida junto al coche de kikoborrico. Vecinos asomados en balcones y ventanas, y su madre llorando de rodillas en la calle, implorándole que no se fuera de casa, que a su padre se le pasaría y que la pared tenía arreglo. Seguimos ruta hacia el paso fronterizo de Oradea (Rumanía), se habían ido incorporado al grupo Chapulincolorao, Jolu con Kompressor y Fastuning con Khyra de copiloto. Súbitamente me acordé de Staky, que sabíamos, se dirigía a su marcha “tan feliz” a Lvov sumida en una tormenta de nieve. Le dije a Faulk que hiciera el favor de contactar con Starex (el organizador), para que lo localizara, así como a Scrach, Sperking, Easy y Zeco, con los cuales nos habíamos cruzado por la mañana al volver a Budapest. Le conté a Starex las últimas novedades de carrera y que avisara en lo posible a los foreros para un cambio de ruta inmediato al sur. De los que habían optado por la ruta austriaca no sabíamos nada, salvo que Pyrus andaba con la cantante enajenada líado en Viena. Ésta había montado un escándalo, no sabíamos con quién ni porqué y estaban retenidos en comisaría. Cruzamos a Rumanía sin problemas de visado (acuerdo CEE) y por lo comentado con el policía fronterizo rumano (PFR), tampoco lo necesitaríamos en Ucrania por un acuerdo de mayo 2005. Enfilamos camino hacia Bacau, posicionando inhibidores láser delante, intercalados y a cola de grupo, combinando a la vez, detectores entre varios compañeros a máxima sensibilidad. Teníamos que darle zapatilla. Se fueron dividiendo los grupos por las diferencias de velocidad punta. Al llegar a la aduana de Ucrania divisamos la C15d RR, reina de las fregonetas de Cegañuto, rodeada de policía y con todo el material en el suelo. Parecía una sucursal del Carrefour – Licores a granel, tumbonas, tienda campaña familiar, barbacoa, un barril de la BP, el tío llevaba hasta cañas de pescar -no le pregunté por respeto si llevaba gusanos de cebo en la nevera, pero llevaría seguro-. Cegañuto se alegró en el alma al vernos aparecer ya que verdaderamente estaba pasando un mal trago. Al parecer le estaban tomando por un mercader contrabandista y los guardias estaban con ganas de llevar regalos a casa. - Abuelo ¿Conseguisteis esquivar la tormenta? Después te cuento el peliculón de la aduana. Lo más importante era rebasar kiev cuanto antes, debido al rápido avance del temporal desde el oeste. Si nos pillaba la nevada, entre limpieza y demás males, nos supondría al menos, uno o dos días de penurias y retraso. Seguimos a todo lo que daban nuestros coches hacia Vinnitsa. Mientras tanto, casi a 220 km/h en medio de Ucrania, después de más de 400 kilometros en medio de la nada, yo no hacía más que darle vueltas y más vueltas a una pregunta crucial: ¿qué tipo de gusano se habría traído Cegañuto y si serían del gusto de los "pescaos helaos" . Lo mío no es normal, no estoy bien lo sé. Nos acercábamos a Kiev y de repente, un escalofrío me recorrió el cuerpo... ![]() CAPITULO IV (La llegada a Rusia) Nos acercábamos a Kiev y súbitamente un escalofrío me recorrió del cuerpo. ¿Habíamos tenido en cuenta nuestra entrada en Rusia? En mi caso no. Éste no era un país cualquiera y con los antecedentes, no suponía que sus fronteras fuera tan permeables como las anteriores. Le dije a Faulk que me pasara el teléfono. Con disponibilidad de cobertura al acercarnos a un gran centro de población, después de varios intentos, logré contactar con el buscavidas de mi cuñado. - Manolín, oye me estoy acercando a Kiev y tengo un problema. - ¡Uno sólo mamonazo! Mi hermana lleva un mosqueo que te cagas y está que trina, me ha estando contando tus historias con el foro ese de colgados. Al grano ¿Qué coño te pasa? - Después te cuento. Supongo que estás conectado, mira los requisitos para conseguirme unos visados para Rusia, de aquí a mañana. Me informó que la única forma de conseguirlos de forma rápida, era pedirlos al día siguiente a primera hora en el consulado, tener reserva en un hotel ruso y enviarlos por fax, a un hotel ucraniano cerca de la frontera. Todos los del grupo e incluso Starex, estábamos al tanto de la situación. Recibí la llamada de mi cuñado a la media hora. Teníamos reserva en el hotel Slovakia de Saratov (ciudad junto a Engels), y el visado disponible en el hotel Cosmopolit de Jartov (Kharkov o Charkiv, según dónde mires, cerca de la frontera). Esperaba que la gestión resultase o nos veríamos en una situación enojosa. Empezaba a estar harto de tanta burocracia, y deseaba dejar de cruzar frontera tras frontera. Sobrepasamos Kiev por el sur y tomamos rumbo este-sur/este. Podíamos observar entre el tráfico, la distinta “suerte” de sus habitantes, la mayoría en Ladas de distintas generaciones y demás hierros retrasando su muerte inminente, intercalados con esporádicos series 7 o MLs. Nuestro pequeño grupo, formado en ese instante por Kikoborrico y Melo, Opskier, Canovas29, Juanfe, Pulsar_super0Z, To_loco, Rtorras, Cudolet, Alexaudio14, Wrcbartimeo, GordoCLM, Maesal y Scheidgen, formaba una nota discordante en todo aquel caos establecido volviendo del trabajo. Cruzamos al anochecer el río Dnieper en su mayor parte congelado. Entre los intervalos del limpiaparabrisas, los zigzagueantes reflejos de los pilotos rojos sobre el asfalto, me trasladaban a las viejas historias de espías de la guerra fría. El gris de esa inminente noche, la mala iluminación de viejas farolas testigos de un tiempo mejor, unidas a una melodía del caso Bourne, me sumieron en la soledad y en el ambiente de aquellos hombres en la sombra. Una mala maniobra de un Vaz me devolvió de súbito a la realidad. Nos quedaban 500 km. hasta Jartov y la idea de llegar de un tirón, aún con hotel reservado me parecía un mundo. Acabábamos de iniciar nuestra aventura pero la intensidad de los últimos días, comenzaba a hacer mella. Después de unos 150 kms. se fueron oyendo propuestas para parar en algún lugar, acampar y pasar la noche (menos mal). Tras la pequeña ciudad de Lazirky, divisamos un bosque al final de una larga recta. Nos adentramos por un camino forestal hasta un recodo apartado. A unos 300 metros del camino encontramos un claro en el que no llamaríamos la atención. Fuimos aparcando en circulo bajo los árboles y se pudieron oír varios “uffff por fín... Dios mío no siento las pierrrrrrnas”. Empezamos a descargar la pitanza de nuestros abarrotados maleteros, mientras los rabos de Canela y Tara (la Rati), cortaban el aire helado con sus vaivenes de alegría. Unos recogían leña, otros preparaban las parrillas, mientras se escuchaba la típica discusión de pirómanos frustrados, encargados de encender la hoguera. La falla comenzó a prender iluminando paulatinamente la cara de inconscientes de los que allí nos encontrábamos. Al tiempo que las primeras morcillas cogían el punto y empezaban a rezumar la sustancia, aparecían entre las sombras los faros de Zxforever, Staky, Cegañuto y su almacén sobre ruedas, Gonzilla, Turini, Scrach y su copi Sperking, Herrante, Borrosco, Mororo y Turbo, aparcando y saludando con vehemencia. Acudían a la cita como buitres a la carroña. La verdad es que todos nos alegramos de corazón. Una vez aparcados empezamos a repartir tareas y montar tiendas (algunos por primera vez en su vida). Le pregunté a Cegañuto por los gusanos, pero como era lógico, no había traído, por el olor más que nada. Mientras se disponían las mesas alrededor de la hoguera, acompañados de cerveza, algunos “constructores” preguntaban desesperados, dónde carajo tenían que colocar los palitos sobrantes de las tiendas. Al fin comenzó la cena a semejanza de una escena de Asterix, pero sin jabalí y sin bardo amordazado. Comenzaron las típicas discusiones de coches y su fiabilidad, la añoranza de las comidas de madres y abuelas y nuestras respectivas regiones. Entre copa y bocado bajo el reflejo de las llamas, observaba en los rostros de todos nosotros una felicidad y despreocupación, del que hacía tiempo no gozaba. Era una sensación de estar en consonancia con el mundo, los creyentes lo hubieran denominado, encontrar la paz con Dios. En la sobremesa y entre los vapores del alcohol, aquello se asemejaba a un bodorrio de los buenos. Algunos volviendo al tema de la carrera, planteamos el tema del combustible para las próximas semanas. Melo trajo un mapa de Asia, e hicimos sitio en las mesas de camping abarrotadas. Extendimos el papel de infinitos pliegues a la luz de las brasas, y cuando nuestras mentes comenzaron a efectuar sus cálculos mentales, empezamos a ser conscientes de lo que nos aguardaba. Nuestra situación geográfica actual era muy a la izquierda del extenso pliego. Inclinados, nos miramos sin decir nada con semblante serio. Cuatro de nosotros miramos de soslayo nuestros coches, sabiendo que nuestras vidas a partir de ahora dependería de ellos. Comenté mi intención de comprar al menos tres garrafas de 50 litros al ver las interminables e inquietantes estepas. La conversación quedó en nada ante el aluvión de cubatas al que estaba viéndome acosado. No me costó nada dejarme querer y no recuerdo mi último recuerdo, salvo que hacía un frío que pelaba. Mi sueño se vio interrumpido por unos golpes. En mi inconsciencia, un grito interior decía: al colegio no, por favor mamá no. Joder que angustia, no conseguía situarme, se oían unos berridos y unas patadas tremendas, mi madre no era, la puta academia entonces, pero no, mi cerebro comenzaba a recuperar la RAM . Abrí los ojos y fui consciente a los tres segundos de donde estaba. Me incorporé a pesar de las patadas, que coño estaba pasando. Desabroché la cremallera de la tienda y asomé la cabeza. En mitad del campamento se encontraban dos tíos con uniforme, berreando en un idioma de otro mundo. Al parecer la noche se había desmadrado de una forma que más adelante te contaré, y el panorama ante mi vista era algo desastroso, por decir algo políticamente correcto (me encanta esta expresión). No me extrañaba la mala leche que mostraban los “amigos ucranianos”. Caras demacradas iban asomándose a través de las hendiduras de las tiendas. Al menos Juanfe andaba preparando una cafetera familiar, y solo el olor en el ambiente, me reponía. Los Ucranianos resultaron ser guardas forestales, y después de invitarles a un café y unos chupitos de Stolisnaya, acordamos reunir 100 euros para cada uno por las molestias, y dejar el lugar impoluto. Menos mal que todos éramos gente de principios y buenos modales. Después de un desayuno a la inglesa, comenzamos a recogerlo todo. Staky tenía un problema con un ruido en el motor pero en 10 minutos Scheidgen lo tuvo solucionado. Una de las correas del ventilador, se había aflojado. Ese forfi aún aguantaría lo suyo, al menos eso esperábamos, porque a partir de ahora, la cosa se ponía seria. Con todo recogido cumpliendo nuestra promesa, arrancamos los coches y enfilamos el camino deslizando los coches en el terreno semi-helado y embarrado. Llegamos a la carretera en fila india y cada cual empezó a llevar su ritmo. A pesar de todo, había descansado y me encontraba con ganas de marcha. Delante llevaba el Altea de To_loco, con su perra canela observando desde el cristal trasero. Detrás, mi buen amigo Opskier, me achuchaba como si estuviéramos en los karts. La carretera era de cuatro carriles, por lo que nuestras medias a pesar del asfalto, sobrepasaba los 180 km/h, (que lejos quedaba aquel inoperante Pere Navarro). El tiempo pone a todo el mundo en su lugar. Los propietarios de los numerosos Ladas se sorprendían ante las fugaces caravanas de coches desconocidos, con cintas ondeando al viento. No tardamos en llegar a Jartov o Charkiv (el idioma y las incongruencias se iban a convertir en un problema, ya que esa ciudad se denominaba de tres maneras distintas, según diversos mapas). Llegamos sin demasiada dificultad al hotel Cosmopit en la calle Proskuri, dejamos la propina pertinente al empleado de recepción y recogimos los faxes que teóricamente, nos darían vía libre hasta el estrecho de Bering, frente a Alaska. Mi cuñado había hecho los deberes. Engels nos esperaba al otro lado de la frontera, pero antes nos quedaba el trámite de la aduana. Al acercarnos al puesto me empezó a entrar como lo denominábamos mis amigos, la fronteritis (muy común hace unos años en San Julià de Lòira) y cuyos síntomas se caracterizan por malestar general, cierta acidez de estómago y un pensamiento continuo y repetitivo de “nos van a joder bien”. Después de media hora, un agente nos hizo aparcar el coche. Echó un vistazo a mi pequeña matricula delantera, observándome de reojo con cara extrañada. Con un gesto, nos instó a bajar del coche, me pidió las llaves y tomó nota del cuentakilómetros mientras la perra empezaba a gruñirle de mala manera. Lo que me faltaba, la fronteritis en pleno apogeo, y encima el animal tocando los huevos. Tomó todos los datos del vehículo y nos hizo acompañarle a la caseta. Allí se encontraba otro agente, al que dimos todo el papeleo del que disponíamos. Éste introdujo datos en el ordenador preguntando el motivo de la visita o algo parecido porque yo de ruso sólo entiendo los nombres de vodkas. No teníamos mucha pinta de turistas, pero que narices íbamos a alegar. Nos entregó un cuestionario en cirílico y pasamos a una sala contigua. Faulk y yo sentados con el papel en la mano, nos mirábamos como dos idiotas de 6 años, teniendo que hacer frente a un examen de física cuántica, sin decir palabra. Por la ventana, observé un trailer aparcado con unas naranjas estampadas en la lona. Salí de la caseta y me dirigí a la cabina. - Sabe usted algo de español, pregunté al camionero. - yo comprendo, hacer mucho viaje a Valencia. - Quien lo diría, le dije de cachondeo. Menos mal, el trámite quedó resuelto con la ayuda del amable Víktor. Zxforever andaba por ahí, con el papelito de marras en la mano, más perdido que un perro en misa. Hicimos un copy-paste, cambiando los datos personales y le dije que lo fuera pasando. Después de entregar los 100 Euros por el seguro del coche, recogimos todos los papeles, incluidos los de la Rati. Nos subimos al coche y pasamos las barreras. A una distancia prudencial, nos miramos y estallamos en un grito de júbilo al unísono. Que ignorantes, sólo nos quedaban unos 14.000 kilómetros hasta el mar de Bering. CAPITULO V (Aprovisionamiento) Después del desahogo, gritándonos cara a cara como dos cromañones y euforia inicial, le indiqué a mi copi/navegante, que planeara una ruta hasta Engels. Tras 15 minutos de dilucidaciones y lucha contra la memoria de los pliegues de papel, quedó establecida la ruta: Belgorod, Voronez, Borisoglebsk, Engels. La oscuridad frente a la luna delantera contrastaba con las últimas luces de claridad en el reflejo de los espejos. A medida que las carreteras perdían grosor, fiel reflejo de la cartografía, fuimos haciéndonos una idea de nuestro futuro inminente. Estábamos solos por primera vez desde la Jonquera. Faulk intentó varias veces contactar por Walkie, pero el silencio fue la única respuesta. Después de media hora de vacío rompí con nuestras divagaciones. - Tenemos que comprar víveres y garrafas para combustible, le dije en un tono que no había usado hasta ahora. - Joder víveres, esto parece una película del viejo oeste. - Sí las uvas de la ira en busca de una vida mejor, dije sonriendo. El biscione cortaba el viento helado del este (el display indicaba 15 bajo cero). A unos 100 km. de Saratov, unas ráfagas anticipaban el adelantamiento del 330d de Dti sin remedio. Te das cuenta, no podemos ¿Cuáles son nuestras armas? Le dije a Faulk. - Pues contra 215 Cv. lo tenemos crudo, me contestó. - Pues tendremos que contar con la paciencia, conocimiento de condiciones de frío extremas, y la tecnología para enlazar con nuestros contactos (intentaba parecer lo más convincente posible, ocultando mis temores, y mi total desconocimiento del trazado). - ¿Oye, de qué contactos hablas? Que más da, si las vamos a pasar canutas todos, pensé antes de contestar. - De mis amigos con salitre en la piel. - Pues vale, si no me cuentas más. - Te hablo de transitarios, y navieras entre otras cosas. Tenemos que atravesar dos océanos. ¿Cómo crees que vamos a cruzar? Ésa será una de nuestras grandes ventajas. Si tenemos comunicación con España, conoceremos las rutas y salidas de los cargueros en los puertos de la costa este de Rusia y las dos costas de Norte-América. - Guille estoy acojonado. Tú tranqui, mientras el coche responda, no tendremos problemas. Mamma mía, que no nos pase ná pensé. Teníamos a la vista a Dti gracias al tráfico contrario. Mi amigo Dani (Scheidgen), expiloto de rallies, nos recuperaba el terreno sin piedad. Nos acercábamos a la periferia de Saratov y divisé un área comercial. Di el aviso por walkie por si alguien estuviera en cobertura. Contestaron Dani, To_loco y Melo. Paré el coche cerca de la puerta sin apagar el motor y le dije a Faulk que llenase el depósito y la garrafa. El supermercado disponía de una sucursal bancaria y cambié mil euros en moneda nacional, al cambio suponían 34.000 rublos. Cambié un billete de 500 más por si acaso, otro en dólares para no perder en los posibles imprevistos. Le pregunté al cajero por el pago con divisas en lugares apartados de Siberia, contestándome éste que no tendríamos problemas con los Euros, ya que la población era consciente de su valor, ahora mucho más que el dólar. Por su tono de voz y expresión lo cambié todo por dólares. Llené dos carros de comida imperecedera, latas, botellas de camping-gaz de reserva, (soy un marujo pensé, pero más vale que sobre que falte, como decía mi abuelo. Al salir Faulk me abrió los brazos con los pulgares alzados. Éste había conseguido tres garrafas de 50 litros, sumados a los 60+50 nos daban una autonomía brutal en condiciones normales. Están llenas le dije, contestando éste afirmativamente. Pues lo que no mata engorda, “avanti”, le contesté. Dispusimos todo el material mientras aparcaban a nuestro lado Cegañuto y Staky. - La madre que os parió, por más que corra no me despego de vosotros. Sois peor que el Ébola. - Si es que eres muy lento tío. Mientras tanto sonaba un ruido agudo y continuo. .- Esto me huele a chamusquina, dijo cegañuto al bajar de la Reina.. - Es el intercooler que se ha obstruido, y ha desencajado la caja del cambio de la sexta, contesto Staky de lo más serio. Dejé de cargar el maletero, me giré y al mirarle, estallamos en una risa pegajosa. Cegañuto de pie fuera del coche y riéndose también soltó: - Sois unos cabrones, Mientras, algunas familias nativas observaban, y las madres arrastraban a sus chiquillos envueltos en chaquetas de pluma y bufandas. Nos dimos la vuelta: - Dejaos de mariconadas, y ya podéis empezar a llenar el almacén. Entre risas empezamos a ordenar el material y el combustible. Calculé y dispondríamos de unos 260 litros. - ¿Staky como lo llevas? - Ya sabes a mi marcha, esta mañana me han arreglado la correa en el bosque. - De todas formas mantente en contacto con el walkie y procura estar cerca de algún forero. ¿Estás seguro de lo que haces? Pregunté estrechándole la mano y el antebrazo. - Lo mismo que tú. Me guiñó un ojo, cerró la puerta de su fiesta y se dirigió al supermercado. Acabamos de asegurar todos lo pertrechos. Dejé un hueco para la Rati, me senté al volante y arranqué. El peso ya era considerable y ahora sí parecía que llevaba esos Bilstein/Eibach/Novitec que tanto me reprochaba Opskier. Cruzamos el puente sobre el río Volga y entramos por fín a nuestro primer punto de encuentro. La cosa tampoco nos había ido tan mal. Seguimos la gran avenida en busca del centro y del ayuntamiento. No nos costó encontrarlo con Clockworkange delante y su perra Keka rastreando. En la puerta del ayuntamiento habían varios coches con matricula europea. Les dimos un toque de claxón. Aparqué en batería. Allí se encontraban el 206 de Jolu, el focus de Manu_vm, mi amigo AsturRs con su Rsturbo y el libra de Svt. Mientras nos hacíamos la foto frente al ayuntamiento, con las matriculas visibles, AsturRs comentó que se había puesto en contacto con Starex en España. - David, ¿cómo va el tema? - Fatal tío, me ha dicho que ya han pasado por aquí hace 2 horas varios foreros, y que han habido varias bajas en Ukrania. - ¿Quiénes son, sabes algo más? - No me lo ha querido decir y además se ha cortado. Lo sabe porque le han llamado varios compañeros. Se está haciendo cargo de las gestiones con la embajada y avisando a los familiares. Un escalofrío me recorrió el cuerpo. - ¿Te ha dicho algo del tiempo? - Pues no he preguntado. Coloqué el portátil sobre el capó y por suerte el ayuntamiento disponía de red wifi. Después de ojear varias páginas, el parte meteorológico nos deparaba una mala semana blanca. - Abuelo ¿Cuál fue el segundo punto de paso? - Pues como te contaba el otro día, la novia de Melo acertó de pleno a la cabeza del alcalde de la ciudad de Bratsk, al norte de Mongolia. Oye te has dado cuenta como ha bajado el barómetro. Pásame la botella de Shnapps y te sigo narrando aquello. - Bueno señores, nuestra próxima fotografía en el ayuntamiento de Bratsk. Nos vemos de aquí a 4000 kms. - ¿Guille que vas a hacer? Me pregunto AsturRs. - - Pues me parece que conducir toda la noche hasta reventar. Aunque tenemos una semana peligrosa de verdad. ¿Vas preparado contra el frío y las distancias? - Creo que sí. De todas formas vamos a intentar no separarnos. En ese momento llegaba Ricky_Lacoste agitando su mano indicando gravedad. Mañana pongo mapas y sigo. |
Editado: 16-sep-2007 07:05 -
27-may-2005 22:45
#4
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El capitulo II está en marcha, si alguno quiere aparecer, que me lo diga, personas y marcas de coches serán tratados con el máximo respeto. Saludos |
27-may-2005 22:53
#6
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jejejeje esta guapisimo, pronto en cines !!!!! Saludos. xc...... sigue x el amor de dios !!!! |
27-may-2005 23:21
#11
ya encontré el post,por fin tio ![]() ![]() ![]() ![]() ![]() mis agradecimientos por meterme en la historia,aunque no entiendo porque soy un tio gravemente agraviado por el desprecio a su persona
![]() ![]() ![]() ![]() ![]() quiero que sigas la historia tio,y quiero ver carreras y locuras xDDDD sigue eh,no jodas y dejes aqui esto
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Editado: 27-may-2005 23:25 -
27-may-2005 23:22
#12
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Cita de dti
oye que yo tb kiero participar en la historia mi pekeñin tb kiere
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27-may-2005 23:34
#15
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Qué buena la historia!!!! Sigue, sigue escribiendo que no me voy a dormir sin ver el final ![]() ![]()
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27-may-2005 23:51
#16
| Joder ya que pasabas por fraga a buscar a faulk me podriais haber llamado a mi y vendria con mi golfo,a ver si peta por siberia de una puta vez:cuñao: |
27-may-2005 23:52
#17
| Que buena idea!! estas cosas gustan tio, jajaja. Yo quiero entrar en la historia porfi, pero con el Alfa 156, que es el coche que me tiene comio el seso ahora. Gracias!!! |
27-may-2005 23:57
#18
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No está mal la historieta. Esto tiene pinta de culebrón... menos mal que aquí no saldrá Betty la fea. Porque no saldrá , no?
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28-may-2005 00:13
#19
| jejejeje.... yo me hice una rutita unos años ha por Francia, Suiza, Austria, Alemania, Hungría, Polonia, yugoslavia, Italia y vuela a España otra vez..... haced algo así a bordo de vuestras máquinas por lo menos una vez en la vida, (Como los moros van a la meca) Debería ser obligatoria para todos los que profesamos la religión de la gasolina (O diesel) |
28-may-2005 00:18
#20
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Cita de kose
Joder ya que pasabas por fraga a buscar a faulk me podriais haber llamado a mi y vendria con mi golfo,a ver si peta por siberia de una puta vez:cuñao:
me descojono contigo tio
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28-may-2005 00:26
#21
| Bueno, esta muy bien la historia esta. Yo tambien me apunto, con un par en el forfi,jajaja.Meteme a mi tambien en la historia |
28-may-2005 00:31
#22
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je je, si continuais con la historia, a ver si le podeis hacer un pequeño hueco a mi ST.... un gran comienzo de historia si señor.... un saludo |
28-may-2005 00:37
#23
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Cita de Faulk
no,que el año pasao el 330d quedó segundo en la gumball...tu coche es demasiao rapido pa participar
![]() |
28-may-2005 01:46
#24
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!!Me gusta!! "Proseguid con vuestra historia, mis queridos amigos, pues vuestra obra colmará de sentimientos y sensaciones en virtud de aquellos que nos llamamos... foreros"
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28-may-2005 02:15
#25
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Bueno iré acoplando a Pyrus con la ranchera V8, y sus maletas Louis Vuitton, que como parte con ventaja por sus conocimientos del Este, se va a chupar el camino de Paris hasta la jonquera y así no corta por Alemania, encima la cantante le va a poner la cabeza como un bombo todo el camino. - Dti con un buen carro. -BogdanRaezinski: no puede pillar el Hummer y se lo está pensando porque el nick no le cabe en el cristal trasero. - 405power: con la ballena francesa, coche duro. Aún usan en africa el 403 para cargar camellos y como taxi. (llegará lejos) - Kose: con el gti. - Juanfe con el 156. - Gonzila con el twingo o no? - Spydercoupe con el Boxter, coche superfiable pero va a pasar más frío que Juanito en el himalaya. - Staky con el forfi y más moral que los del pueblo de mi padre. - Valetodo con el ST. |
28-may-2005 02:38
#26
!!saludos |
28-may-2005 02:40
#27
estooo........ a mi saxillo no se le pueden poner cadenas,,,, unas ruedas de nieve de estranjis si podria llevar, no? ![]() saludos |
28-may-2005 03:14
#28
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Cita de turini
!!saludos Tu saxo puede empezar con las ruedas que llevas, cuando llegue lo malo cambias a gomas de invierno y ya está. Será por pasta.
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28-may-2005 03:23
#29
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Cita de GPV
Turini, te refieres al estrecho de Bering?
Tu saxo puede empezar con las ruedas que llevas, cuando llegue lo malo cambias a gomas de invierno y ya está. Será por pasta. ![]() ......sorry!saludos |
28-may-2005 03:38
#30
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Muy wapa la historia que te estás currando y muy buena idea hacer una cosa de estas. Meteme con mi MR-S, thanks. |



Vicepresidente -rastreador- 
Cobra


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