Prueba Opel Kadett GTE 1.8 inyección (1983)
15-sep-2012 17:06
#1
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Hola, tengo varias revistas antiguas de coches, aquí pongo esta prueba del Opel Kadett GTE 1.8 inyección que hicieron los de la revista Velocidad publicada en agosto de 1983. Si interesa seguiré subiendo pruebas, comparativas o lo que sea cuando vaya teniendo tiempo ![]() Opel Kadett GTE 1.8 fuel injection El coche probado, pintado en color negro zaino, como diría un aficionado al arte de Cúchares y puesto que está retratado a la puerta de la plaza de toros madrileña, ofrece un aspecto muy sugestivo. Los nuevos embellecedores, muy futuristas, pero muy de acuerdo con el aire del coche y, sobre todo, de una magnífica aerodinámica. Perfil de su línea, simplemente acertado, que ya es bastante. Los de Opel buscan aspectos que puedan gustar al mayor número de clientes. Al frontal le vienen que ni pintados los faros de refuerzo, pero la calandra está pidiendo la modificación ya operada en los Rekord y Monza, en que se ha bajado notablemente su altura. Kuru Villacieros comprueba de dónde puede fallar el coche en agarre. En la vista posterior, el spoiler bajo el parachoques mejora mucho una parte que indudablemente está muy bien resuelta estéticamente. Visto tres cuartos de atrás, muestra lo fino y cuidado de su aspecto. La introducción del motor 1.8 a inyección de gasolina en el Kadett GTE ha supuesto una indudable novedad para los opelistas que gustan del coche con temperamento deportivo. Los coches a carrocería coupé con cuatro-cinco plazas de verdad, dentro de la categoría de los cuatro metros o algo más -a éste le faltan 2 mm. para llegar a los cuatro metros- vienen imponiéndose últimamente, sobre todo si responden al concepto de los dos volúmenes, con portón atrás. Como anticipo y antes de que nuestro lector se adentre en lo que fue la prueba de este coche y nuestras impresiones sobre el mismo, diremos que, de todo lo que hemos probado últimamente, uno de los modelos que nos ha dejado mejor sabor de boca ha sido el que hoy nos ocupa. Es como si de un Monza en pequeño se tratara y, por tanto, más económico. Sencillamente genial y, por ello, muy apetecible. Por atrás, los grupos ópticos verticales resultan algo pasados de moda, pero sin embargo, dan elegancia y finura al conjunto. Asientos tipo Recaro, que sujetan bien y no cansan en la conducción. Puesto de conducción típico en la marca, con volante de tres radios. Cuentakilómetros y velocímetro, cuentavueltas, gasolina, agua, aceite y carga de la batería. El motor queda muy accesible a cualquier parte que se quiera revisar o reglar. Las plazas de atrás son accesibles y de una comodidad suficiente. De la serie Kadett, es el GTE-1.8 a inyección el modelo más desarrollado, no sólo por su motor más potente y mejores prestaciones, sino por su carácter deportivo, bien equipado y terminación, condiciones estas que son muy tenidas en cuenta por el posible cliente que busca siempre lo mejor dentro de cada segmento de mercado en el que investigue para encontrar su modelo preferido. La dinámica de Opel se dirige a modelos que sean de fácil entretenimiento por el cliente y así, sus mecánicas, derivadas de la gran producción en serie, muy experimentadas y reconocidas como de funcionamiento sin complicaciones, se muestra ideales -con las transformaciones lógicas- para modelos que, con vocación deportiva, han de ir a una utilización más exigente en prestaciones. De esta manera se va a una economía de escala conveniente para mantener los precios, y de otra, se consigue el que los coches deportivos vayan a un público que no precisa ser millonario para acceder a ellos. Por un precio en algo superior al de un turismo de su segmento -exactamente 1.611.290 pesetas-, aparte matrícula y seguro, estando incluido en ese precio el Impuesto de Lujo, se puede obtener un coche que indudablemente convence a quienes buscan algo más. El Opel Kadett GTE 1.8 a inyección, un buen rutero muy económico y estable para los que prefieren una conducción rápida. Buena estética y habitabilidad suficiente La serie Kadett no será por ahora remodelada. Se ha previsto para 1985 un pequeño "remake" que comprenderá el cambio de la calandra solamente, tal y como se ha hecho ya con los REkord, Monza y Senator. Esa única diferencia en altura de la calandra será lo que en su día se aporte de nuevo sobre los Kadett actuales, que son coches con muy pocos años en el mercado. Su estética, en absoluto pasada, sufrirá, pues, muy poca transformación y por ello no está justificada la espera, mientras que por la subida de precio que habrá experimentado el coche para entonces, cabe pensar que el éxito de ventas de la serie se consiga manteniendo tal y como es ahora. En el caso del GTE, se trata de un cuatro-cinco plazas con dos puertas y portón posterior, ciertamente lo más parecido a una carrocería de coupé deportivo. Su presencia se advierte fácilmente, de un lado, por los faros supletorios halógenos delanteros y las ruedas de la medida 185/60 en llanta 14, que dan un perfil extrabajo, quedando estéticamente realzadas por los discos embellecedores de moderno trazo; de otro, por los spoilers -en este modelo muy de reconocer por quienes aprecian la obra bien hecha. En cuanto a su habitabilidad interior, es la de un coche normal. Los deportivos de hoy día no presentan estrecheces ni dentro de ellos da claustrofobia como en los de años atrás e incluso las plazas posteriores permiten viajar con suficiente comodidad. En cuanto al maletero, sus 410 decímetros cúbicos no son sino los de un coche normal, pudiéndose ampliar su capacidad a más del doble al abatir los respaldos. Sentado al volante de este nuevo Kadett, ya disponible en el mercado español, recordábamos al Monza que no hace mucho probábamos para nuestros lectores y es que, realmente, no es mucha la diferencia de espacio entre uno y otro modelo, aparte de que encontrábamos mucho en común con el citado coche. No en vano son de la misma casa y siempre se conserva el aire de familia, y si el Kadett GTE puede ser considerado como su hermano menos, la realidad es que en tamaño útil no han disminuido mucho las cosas. Sólo considerablemente en su longitud, siendo éste nada menos que 72 centímetros más corto. El maletero tiene una capacidad de 410 litros, más que suficiente para un coche sport, sin abatir los asientos posteriores. 115 CV que son muy de agradecer La mecánica está muy a la altura del coche que pretende ser. Con un peso de 980 kilos, no cabe duda de que su potencia es bien diferente para dar al coche la agilidad de conducción y las reacciones y velocidades máximas que pretende el automovilista rápido, casi diríamos que muy rápido, sin llegar a connotaciones exhaustivas, pues tampoco se trata de un coche de competición pura. La condición de árbol de levas en cabeza accionado por correa dentada, con ajustadores hidráulicos de válvulas para conseguir siempre la ausencia de holgura, son soluciones gracias a las cuales el rendimiento de este motor es siempre bueno, independientemente de la temperatura y el régimen de giro. Con una cubicación de 1.796 cc. y una relación de compresión de 9,5 a 1, se consigue una potencia de 115 CV a 5.800 rpm. a su buen rendimiento contribuye un sistema de inyección tan desarrollado como es el de Bosch L-Je-tronic, que consigue además unos consumos verdaderamente muy ajustados, como luego al final podremos comprobar. También el encendido electrónico incide en lo mismo, gracias a la posibilidad de disponer de la chispa necesaria y en el momento oportuno, independientemente del régimen de giro del motor, puesto que a cualquiera que éste fuere, el sistema proporciona el avance necesario. En fin, no creemos que sea necesario extenderse más en un tema como éste, que cada vez se difunde más entre los modernos motores de hoy. La caja de cambios es de cinco marchas y la tracción a las ruedas delanteras por medio de ejes asimétricos, conjuntas homocinéticas, es de gran suavidad de transmisión. Ni que decir tiene que la colocación del motro es transversal, como en todos los Kadetts (Corsa y Ascona también), sistema que se ha extendido a todos los coches de hasta cuatro metros de largo y algunos por encima de tal longitud. La suspensión delantera es Mc Pherson y la posteior de eje semiindependiente -independiente con una gran correlación entre ruedas- con muellas miniblock de acción progresiva y amortiguadores a gas. En cuanto a los frenos, que son de discos ventilados delante y a tambor atrás, con asistencia, llevan circuitos en diagonal con compensador de frenada. Al abatir los asientos posteriores, la capacidad del maletero se ve ampliada a más del doble. Hay retrovisores a ambos lados para poder cargar maletas hasta el techo. Rueda de repuesto y herramientas bajo el piso del maletero. Impresiones al volante Un coche como éste creemos que merece una mayor atención o dedicación a la hora de examirnarlo y contar nuestras impresiones al lector. En suma, será un coche que vaya a un sector del público bastante exigente, que no quiere equivocarse al elegir. Nosotros pretendemos informarle de la forma que se acerque más a la realidad, pero no podemos llegar a la máxima objetividad por cuanto siempre hay algo de subjetividad y dado que cada cual tiene su opinión de acuerdo a sus gustos, edad, complexión física, etc. El observador podrá apreciar que nuestro dictamen sobre el coche no coincide con el que sobre el mismo hace este mismo trabajo en comentario aparte Kuru Villacieros y ello es lógico, pero conviene constrastar entre dos formas distintas de utilización y de ahí su presencia en nuestra revista como gran piloto indiscutible que es. Nosotros miramos al coche como un turismo rápido de vocación deportiva y como tal lo juzgamos. El juicio de Kuru avanza más y examina al coche como si de un vehículo con el que tuviera que competir en una carretera se tratase. Conviene, pues, que haya esas dos opiniones para esos dos tipos de compradores o usuarios que puean presentarse para este tipo de coche. En primer lugar, y aunque es bien cierto que en los coches alemanes el volante queda un tanto alto, según él lo ve, diremos que si para él en conducción muy rápida sobre terreno virado ha de hacer girar mucho el volante y no lo ve bien colocado, en nuestro caso y a pesar de nuestra menor estatura, no hemos tenido dificultades y hemos hecho más de mil kilómetros, muchos de ellos a velocidades próximas a la de punta y otras también por reocrridos virados a buena marcha, pero a buen seguro que no al límite de adherencia del coche como va él, puesto que nosotros pretendemos hacer lo que haría un usuario normal, aun tirando a rápido, y él lo que haría un auténtico piloto de carrera. De ahí el que él observe notable subvirado que nosotros apenas si hemos apreciado, aun tomando curvas a bastante buen tren, pero no al suyo, evidentemente. Otro aspecto, el de los frenos, puede ser punto de coincidencia entre los dos. Nosotros los notamos como suficientes y para él vienen a ser los justos, y es lógico que sea así. El conductor que se decida por el GTE-1.8 de Opel hará una conducción rápida, pero a la vez conservadora de su mecánica, tal y como nosotros lo habíamos hecho, y ahí no hay más problema. Con Kuru, el mismo coche, sometido a sus máximas prestaciones en una prueba más exhaustiva, se muestran con los frenos justos, lo cual debe entenderse que si se abusa, no tardará en producirse calentamiento y fading en los mismos. Es natural, pues son dos utilizaciones distintas. En las curvas tomadas al límite puede comprobarse cómo los embellecedores se acercan al suelo, por la escasa altura de los flancos al llevar una rueda de 185 en perfil 60. Nosotros coincidimos con él en cuanto a la caja de cambios, que es de una extraordinaria manejabilidad y muy rápida en las maniobras, lo mismo que en su día dijimos del Monza y a pesar de tratarse de mecánicas muy distintas, que no tienen nada que ver una con otra, pero que en cuanto a su magnífica puesta a punto y sus resultados son exactamente iguales. También nos ha gustado mucho la dirección, lo bastante suave y precisa como para que no canse ni en las maniobras de aparcamiento ni luego después, lanzados a gran velocidad por las mejores autopistas..., o las más enrevesadas carreteras que en nuestro país abundan más que aquéllas. Y el coche, con sus bien diseñados asientos Recaro, no nos ha cansado de forma ostensible a pesar de trayectos de 500 kilómteos seguidos no parando apenas ni para repostar. Un interior muy cuidado de materiales en el que todo ajusta y nada falta. Sus ruedas al ser bajas de perfil, se muestran un tanto molestas al pasar por las irregularidades del camino, que aún tenemos muchas en nuestras carreteras, pero una suspensión tan bien estudiada y conseguida es capaz de neutralizar las sequedades que pudieran provenir de tales ruedas, cuyos flancos son de escasa altura por su perfil bajo, pero que son así -como sabe el buen deportista- para obtener un agarre mayor gracias a una huella del neumático más grande. Se advierte, pues, a veces el golpeo de la rueda con el suelo, que son las molestias a que nos referimos, pero es difícil que se transmita a la carrocería y a sus ocupantes consiguientemente. Y eso que los asientos más bien duros para no cansar, podrían ser buenos transmisores de tales molestias, pero ya decimos que la suspensión se encarga de evitarlo. Una suspensión que impide balanceos de carrocería fuera de lo normal, apreciándose a veces algo de galope de la misma, pero muy suave y amortiguado, que nunca molesta, a pesar de tratarse de carreteras muy onduladas, donde tales movimientos se pusieron de manifiesto. Y no hay más movimientos en este coche, que no serpentea -lo que podría ser lo más molesto-, inscribiéndose siempre en la trayectoria que nos hemos trazado in mente, al tratar de negociar las curvas o cuando vamos lanzados a gran velocidad por las rectas en que damos rienda suelta a los caballos de este ágil GTE. El anagrama GTE, junto con los faros halógenos de apoyo a los principales, ya dan una buena imagen del coche que ha de ofrecer buenas prestaciones y con el que se ha de andar con cuidado si se le ve en el espejo retrovisor. Prestaciones y consumos muy a tener en cuenta Y ya llegamos a la parte más digna de considerar en un coche de su condición. Si en un turismo todo esto es importante, aún lo es más en un coche que pretende una utilización un tanto deportiva, por la condición de quienes serán sus posibles clientes. En el kilómetro con salida de parado, después de varias tentativas obtuvimos un mejor tiempo de 31,5 segundos, desde luego una cifra muy notable, que da idea de la agilidad del coche en las salidas. Respecto a la velocidad máxima fue de 188 km/h., también una buena cifra, que quizá sea posible superar después de mucho lanzamiento, pues el cuentavueltas distaba todavía mucho de llegar a las 6.500 a que puede ir el motor, si bien tal régimen no es ya muy recomendable, sobre todo cuando el fabricante da la potencia máxima a 5.800 y esas 700 vueltas más si es que se consiguen con la inercia, podrían ser causa de inconveniencias o al menos desajustes para el motor. Se trata de un coch muy maniobrero que se domina bien al volante. Ágil, pues, en tramos virados y muy fácil de aparcar en ciudad. Las velocidades máximas posibles en cada marcha y según cuentakilómetros -con un error, en más, del 10%- fueron de 45 en primera, 90 en segunda, 145 en tercera y 210 en cuarta, pero en todas ellas llegando a 6.500 rpm., zona de vueltas desde luego no recomendable. Desde luego, la velocidad máxima de 210 en cuarta, descontando el 10%, pueden ser los 180, pero ya dijimos antes que la velocidad máxima la obtuvimos en quinta aún con bastante lanzamiento. Naturalmente a 180 llega antes en cuarta y que la quinta, algo más rápida, es como puede suponerse, una velocidad más bien económica, si bien puede utilizarse mucho y a veces pudiendo soportar determinadas rampas, si se entra en ellas con buen lanzamiento. En cuanto a consumos, fueron de 5,8 a la velocidad de crucero de 90km/h. y 7 justos a la velocidad de crucero de 120. En un recorrido de 400 kilómetros en la carretera de Albacete a Valencia, tardando tan sólo tres horas, el consumo fue de 33 litros, lo que indica que no llega a los 10 litros incluso a velocidades altas. El consumo en ciclo urbano fue de 10 litros con tráfico a veces congestionado. Desde luego, son cifras que revelan una gran economía en el gasto, gracias a tan perfecto sistema de inyección y encendido electrónico, con ajustes muy precisos. Conclusión Si queremos definir de alguna manera al Opel Kadett 1.8 inyección, lo mejor sería decir de él que es el coche para quienes gozan de espíritu joven y buscan un determinado modelo con el que experimentar el placer de conducir sin muchas limitaciones. Un coche en el que al sentarse y tomar su volante de tres radios en las manos ya nos da idea de que vamos a disfrutar con su manejo y las prestaciones velocísticas con que nos ha de gratificar, como se dice ahora. Además, por su presencia, personaliza a quien lo posee. Tiene raza y estilo inconfundibles, por lo que no es un vehículo más en el variopinto tráfico de hoy. Es un modelo digno de figurar entre los más codiciados de su segmento de mercado. Impresiones de Kuru Villacieros En el Opel Kadett, como en toda la gama que hasta ahora he probado, el puesto de conducción no me satisface demasiado, sobre todo en este modelo, que tiene, de alguna manera, ciertas características deportivas y en teoría debería estar más conseguido; aunque incorpora los asientos Recaro, el volante queda demasiado alto, con lo cual difícilmente se puede conseguir una postura óptima para, en conducción deportiva, poder obtener todo el rendimiento que éste coche es capaz de dar, pero sencillamente una postura no adecuada, o molesta, debido a su conjunto, sin lugar a dudas resta facultades al conductor a la hora de practicar una conducción deportiva sobre todo en zonas sinuosas. Motor En este apartado no se le puede poner ni un pero, pues es un motor tan elástico y progresivo que verdaderamente da gusto andar, en todos los regímenes, cualquiera que sean éstos. Tiene una verdadera patada a partir de 4.500 rpm, llegando hasta los 6.500 rpm. perfectamente, y con un tirón progresivo y fuerte al que no se le puede poner ninguna objeción. En definitiva, el coche anda como un tiro, y es muy agradable de conducir. Cambio Como es general en casi todos los coches alemanes, este apartado está bien conseguido. Es suave, pero a la vez bastante rápido, preciso y muy bien marcadas las velocidades, con un escalonamiento muy logrado. Tanto es así que al conjunto motor-cambio, el conductor experto puede sacar un rendimiento fantástico a la hora de las prestaciones. Estabilidad Sin embargo, en este apartado no quedé muy convencido. es un coche tremendamente subvirador en curvas lentas y medias y ligeramente en curvas rápidas. Es un coche que acusa mucho la velocidad de entrada en cualquier viraje, desviando su trazado hacia el exterior de la curva, pero derrapando las ruedas delanteras. En esta situación y aun levantando el pie del acelerador, el coche morrea o en el mejor de los casos derrapa de las cuatro ruedas. Intenté cruzarlo antes de la curva en diversas pruebas que hice con él, para así poder obtener mejor rendimiento, y al principio inicia un tímido derrape de las ruedas traseras, pero el vicio en seguida lo reclama, volviendo por sus fueros. Frenos Poco hay que decir sobre este tema, simplemente, que para la velocidad que desarrolla se quedan algo justos, con lo cual hay que prever la frenada (cuando se pueda). El tacto del pedal no es de los que dan plena confianza al conductor, es decir, no es progresivo, pues pasa de un punto suave a otro brusco, con lo cual hay que tener lo que se llama sensibilidad en el pie; claro está y como de costumbre, todas estas pruebas son en conducción deportiva. En conclusión: el Opel Kadett 1800 GTE es un coche que en cuanto a las prestaciones puede enamorar a cualquiera, pero en conjunto, y centrándome en los dos apartados antes citados, deja algo que desear. |
15-sep-2012 18:30
#7
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El padre de mi coche, ya morreaba!!! Si es que lo lleva en la sangre! P.D muchas thanks hamijo, me encantan estas pruebas! |
15-sep-2012 18:55
#8
| Un R9 GTL 5 velocidades en aquella época costaba exactamente la mitad. 792000 pelas |
15-sep-2012 19:03
#9
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Precioso. Me quedo con esta imagen, de cuando los cuadros de Opel decían algo más que la velocidad: |
15-sep-2012 19:57
#10
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Aunque importados también tenías al Trabant berlina por 457.000, Lada 1200 por 500.000 y Wartburg berlina por 628.000
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15-sep-2012 20:16
#11
| Muy buena prueba y excelentes comentarios técnicos, incluyendo por supuesto los de Kuru Villacieros, esos si que son comentarios técnicos y no los de las revistas de ahora !!!! |
15-sep-2012 20:39
#12
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La revista no trae demasiadas cosas. Un reportaje de accidentes en pasos a nivel, otro de la ORA veraniega, un popurrí de noticias pequeñas, un dossier del Leopard G8M, un artículo de la renovación del Alfa Romeo Alfetta y luego cosas relacionadas con las competiciones. Tenía pensado postear lo de los Alfettas, a ver si mañana saco un rato. |
15-sep-2012 21:02
#13
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Pues sí, además es de agradecer que no se manipulen las opiniones. En diversos aspectos los reporteros tienen un punto de vista, y Kuru otro, y ambos aparecen plasmados en la prueba sin miedo a que alguno sea despedido.
La revista no trae demasiadas cosas. Un reportaje de accidentes en pasos a nivel, otro de la ORA veraniega, un popurrí de noticias pequeñas, un dossier del Leopard G8M, un artículo de la renovación del Alfa Romeo Alfetta y luego cosas relacionadas con las competiciones. Tenía pensado postear lo de los Alfettas, a ver si mañana saco un rato. |
15-sep-2012 21:12
#14
| yo tambien tengo alguna revista que prueban este precioso coche y tambien un par de catalogos publicitarios de la epoca,que por cierto yo tuve uno de igual pero en blanco,buen motor y una linea perfecta |
16-sep-2012 10:24
#16
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Eso de línea perfecta, me quedo con las líneas aerodinámicas de los siguientes kadett aunque este GTE me parece bastante más exclusivo que el GSI. |
16-sep-2012 11:30
#17
| Muchas gracias por la prueba, es un modelo poco visto además. Sería muy interesante agrupar todas las pruebas en un solo hilo, en el subforo clásicos se hizo un intento. |
16-sep-2012 11:58
#20
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por cierto, 5 estrellas para el hilo, tan currado como interesante |
Editado: 16-sep-2012 12:01 -
16-sep-2012 12:05
#21
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cinturones enrollables, amperimetro, cuentakilometros, cenicero, luz de maletero, luz de habitaculo, ....
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16-sep-2012 13:52
#22
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Tengo más pruebas opelianas, creo que un Corsa A 1.0, Corsa TR 1.3 y alguno más por ahí suelto. En general supongo que tengo pruebas de los coches más populares de la época, ya iré subiendo más poco a poco. A mi lo que más me gusta es cuando hablan de los coches que van a llegar en el futuro, o cuando cazan mulas de pruebas rupestres, o cuando sacan dibujos de proyectos. Al saber cómo van a acabar resulta muy gracioso. |
16-sep-2012 15:22
#23
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Tengo más pruebas opelianas, creo que un Corsa A 1.0, Corsa TR 1.3 y alguno más por ahí suelto. En general supongo que tengo pruebas de los coches más populares de la época, ya iré subiendo más poco a poco.
A mi lo que más me gusta es cuando hablan de los coches que van a llegar en el futuro, o cuando cazan mulas de pruebas rupestres, o cuando sacan dibujos de proyectos. Al saber cómo van a acabar resulta muy gracioso. |
16-sep-2012 19:41
#29
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Es el Kadett D que más me gusta, con el motor 18E, el padre del motor de mi Kadett GT (18SE) Una curiosidad, a este Kadett D lo asemejan a un Monza a escala y mi Kadett GT lo ponían como un Omega a escala, jejeje. Un saludo y gracias por la prueba!!, muy buena, como las de antes! |

